Ladies and Gentlemen!
Sean bienvenidos al Segundo Bonus de esto que llamamos ¡NaLu Week! Vengan a disfrutar de estas hermosas historias.
Probablemente lloraran, probablemente van a reír pero no duden en seguir leyendo.
It's showtime!
Aclaración: Fairy Tail no me pertenece. Es propiedad de Hiro Mashima. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Bonus 2: Gothic -Gótico-
De un horrible accidente había muerto. Siendo una persona inocente, llegó en el momento y en el lugar equivocado. Ese día, hubo demasiados muertos, ese día muchas personas lloraron, un accidente, el peor que se había registrado y yo era uno de los involucrados, uno de aquellos inocentes.
Podía recordar como pasó, había cerrado mis ojos por impulso mientras esperaba el golpe sin embargo, nunca imaginé que esa sería la última vez que volvería abrirlos.
Máquinas, pitidos y agujas atravesando mis brazos, mi cuerpo entero. Podía sentir mi cuerpo adolorido y pesado pero no podía moverlo, no podía abrir mis ojos. Podía escuchar llantos y gritos. Cálidas manos que tocaban mi cuerpo y mi cabello, palabras de consuelo. Pero de alguna manera sabía que eso de nada iba a servir, yo estaba muriendo en esa cama de hospital. Mis padres y mis hermanos luchaban con los médicos, trataban inútilmente de mantenerme con vida cuando el diagnóstico decía todo lo contrario.
Pasaba el tiempo, cada vez empeoraba, cada vez era más difícil para mis padres en dejarme ir. Tenían razón, yo era muy joven para morir y aún había muchas cosas que hacer en un futuro pero al final sólo sentí calidez, volvía abrir los ojos por última vez para sentir mi final.
Pero lamentablemente las cosas no se acabarían aquí, mi alma en pena no podía descansar con tranquilidad, aún no era momento de encontrar la paz, en cuanto pude reaccionar, estaba en otro lugar con una nueva misión.
Resolver los problemas que había dejado cuando estaba vivo y ayudar aquel que se atravesará en este viaje.
Tal vez está era mi segunda oportunidad para despedirme con tranquilidad de mi familia, tal vez así podría descansar y sin dudar acepte. Solo tendría un mes para poder cumplir mi misión.
Una nueva apariencia escogí y con esto empecé a deambular por las calles en busca de lo que había dejado en el mundo, sin embargo, no recordaba que el mundo estaba tan podrido, podía verlo, golpes, armas y muertos se podía apreciar y lo peor es que nadie quería ayudar a nadie.
Nadie se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor, lo ignoraban por completo, era realmente algo horrible.
Empecé ayudar a las personas que encontraba, una pequeña acción o una grande, todo contaba y me despedía de ellos con una gran sonrisa, al menos quería que ellos tuvieran un mejor día. Tenía que apurarme y encontrar a mi familia cuanto antes, era mi misión primordial.
Eso fue hasta que choque con una hermosa chica de rubios cabellos, un rayo de luz, con cuidado le ayudaba a levantar, me agradecía con una gran sonrisa pero me lleve una gran sorpresa, sus ojos eran incapaces de verme. Miraban a la nada, al menos eso era mejor a ver el podrido mundo en el que ella vivía.
-Lo lamentó tanto -Se disculpaba.
-No deberías preocuparte, fue mi culpa el no fijarme -Una risa cantarina salió de ella.
-Eso debería decirlo yo -Me tendio su mano, era suave y hermosa -Mi nombre es Lucy Heartfilia
-Mi nombre es Natsu Dragneel
Nunca llegue a imaginar que esa chica llegaría a mi lado. Con una sonrisa había tomado su mano entre las mías y empecé mi travesía en el mundo.
Con los pocos días la había conocido mejor, le ayudaba con los problemas del día a día y ella me mostraba su mejor sonrisa como agradecimiento. Empecé por contar un poco de la vida que había tenido y todo para que no tuviera dudas de mi y así empezaba mi amistad con ella.
A pesar de no poder verme, me agradecía y sonreía, sus delicadas manos tocaban mi rostro, mis manos y mi alborotado cabello. Ella estaba agradecida de tenerme a su lado. Cada día me preguntaba como era, lo que más gracia le daba era cuando me preguntaba el color de mi cabello, me hacía la misma pregunta todos los días.
-¿Rosa? Valla, si que hay chicos rebeldes como tú -Soltaba pequeñas risitas pero sin duda no dejaba de acariciar mi cabello -Me gusta como se siente, es suave y... -Sus mejillas se pintaron suavemente, un hermoso color rosa -Me gusta el color rosa y ¿Tus ojos?
-Son verdes -Tomaba su mano la dirigía a mi rostro, podía sentir como me tocaba con cuidado.
-De seguro que si pudiera ser capaz de ver, me enamoraria de ti
Sinceridad, belleza y paz era lo que me traía esta mujer. Mientras permanecía vivo, mi familia era la única capaz de mantenerme protegido y seguro pero mi encuentro con ella había cambiado las cosas.
Y algo en mi había cambiado, aquella dulce chica me llenaba de amor, de palabras cariñosas y de acciones sencillas. Está mujer me había demostrado el amor y yo por idiota había caído en ello. Me había enamorado de ella. Y sin dudar más la había hecho mi mujer, el pequeño anillo en su dedo lo confirmaba, con pequeños besos, con largos y profundo besos, con pequeñas caricias hasta llegar a lo prohibido que sin embargo se sentía tan bien con ella.
Sin embargo...
¿Ella soportaría la tristeza cuando me valla de este mundo? Dudaba un poco pero mientras seguía con ella, quería que fuera capaz de mantener la hermosa sonrisa en su rostro aún si yo ya nunca más estaré a su lado.
Todas las noches, antes de quedarse dormida, me preguntaba por el anochecer, me preguntaba por el extenso cielo y las estrellas. Aunque mis descripciones eran un poco simples, ella se alegraba con cada palabra.
-Si algún día encuentran algún donador, lo primero que me gustaría ver es el cielo, ver las estrellas, así sabré que al fin estoy despierta y no estoy en un sueño más -Bostezaba con tranquilidad mientras su pequeño cuerpo desnudo se acurrucaba con el mío -Y me gustaría que tu estuvieras ahí
-Yo igual espero que me veas ahí Luce -Besaba su frente con cariño y veía su hermoso rostro dormido.
No involucrar mis sentimientos, no involucrarme tanto con las personas eran las principales reglas pero yo las había roto por ella. El mes estaba a punto de acabarse, gracias a ella me había encontrado con mi familia en el hospital.
Una última despedida era lo que más quería. Despedirme de mis padres y desearle una mejor vida a mis hermanos. Y así fue, mis padres se alegraron de escuchar "mi última petición", mis hermanos lloraron más pero decidieron escucharme y decidieron que seguirían adelante.
Podía sentir como mi preocupación desaparecía, la calma y el futuro estaría en manos de ellos de ahora en adelante.
-Una última cosa me dijo su hijo -Los miraba con una gran sonrisa -Antes de todo esto, el se casó con una dulce chica ciega, su nombre es Lucy Dragneel, no vive muy lejos del hospital y espera algún donador de córnea, estoy seguro que lo que más hubiera querido él es darle una gran sorpresa a ella, por favor cuidenla como alguien de la familia
Antes de escuchar una posible respuesta, yo había salido de aquel lugar. Al menos mi familia se encontraba más tranquila y sabía que ellos seguirían con una gran decisión, hoy era el día más largo de mi vida, era el penúltimo, más que nada debería de estar preparado para mi final.
Llegue a casa después de largas horas, casi era el atardecer, Lucy me esperaba con una gran sonrisa y un libro en sus piernas. Al escuchar mis pisadas se había acercado con una gran sonrisa.
-¡Natsu! Me acaban de llamar del hospital -Podía ver la emoción en su rostro, con cuidado había llegado a mis brazos y se ocultaba en mi pecho -¡Encontraron al fin un donador! ¡Al fin podré ver!
Reía y lloraba como niña pequeña, con cuidado la había cargado y la había llevado al sofá, estaba tan feliz sin embargo la tristeza en mi rostro era lo más notable, si ella fuera capaz de verme se preocuparía.
-Estoy tan feliz Natsu, mañana mismo necesito ir al hospital y me gustaría que me acompañaras
-Claro que si pequeña, ahí estaré -Abrazaba su pequeño cuerpo.
-¿Sucede algo Natsu? Estas un poco callado -Sus manos habían subido a mi rostro, con calma había agarrado una y la besaba.
-Estoy bien, fue un día un poco pesado pero mañana prometo estar ahí, ahora sólo déjame...
Y la besaba con lentitud, quería guardar en mi memoria su hermoso rostro, sus carnosos labios y su hermoso cuerpo. Esa tarde volvía a demostrarle todo mi amor, esa noche me había dejado llevar, las marcas de lo que habíamos hecho estaba marcado en su cuerpo.
Volvía a ver como su cuerpo desnudo enredado en las sábanas, descansaba a un lado mío, al menos me llevaría un dulce recuerdo, me llevaría todo su amor. Y sin esperar las lágrimas salían de mis ojos, era egoísta al irme de esta manera pero no había de otra, mi misión había terminado y aunque me iba a doler yo debía dejarla.
No quería volver a cerrar mis ojos, sentía que ella iba a desaparecer. Con cuidado me acosté en su pecho, podía sentir su corazón latir con calma.
-Aunque yo ya no este, habrá personas que te cuidaran, no dudes y sigue avanzando como lo has hecho todo este tiempo -Me levantaba con cuidado y besaba su frente -Nunca me olvides pequeña que yo siempre estaré a tu lado, nunca olvides que yo siempre te amaré -Acariciaba con amor su largo cabello -Aunque no este tendrás una parte de mi, con mis ojos verdes verás el hermoso mundo, haré realidad tu último deseo, me veras el último día
Con calma me acostaba a su lado y la apretaba a mi cuerpo, besaba su frente y sus párpados pero las lágrimas no dejaban de salir y así había al fin había cerrado los ojos.
El día había llegado lo más rápido y Lucy se encontraba un poco nerviosa, le dedicaba palabras para calmarla y pequeñas caricias a su espalda. Su turno al fin había llegado, con un último beso en los labios me había despedido de ella.
Realicé una última llamada a mis padres, quería informarles que Lucy estaba en el hospital, sin dudar, felices me dijeron que mañana irían a verla.
Mi cuerpo estaba cansado y empezaba a doler el pecho, la vida estaba a punto de irse de mi cuerpo. Necesitaba estar tranquilo hasta que Lucy saliera de la operación.
Después de una hora y media me informaban que Lucy estaba en su cuarto y que había sido un éxito, sólo que la mantendría esa noche en el cuarto. Agradecía a los doctores, con calma me dirigía a su cuarto. Podía verla sentada en esa gran cama y una venda rodeaba sus ojos.
-Ya estoy aquí Lucy
Me acercaba a ella con una gran sonrisa, emocionada quería levantarse pero la detuve antes de eso. Tomaba entre mis manos las suyas y las acariciaba con lentitud. Brinco un poco al sentir el frío de ellas.
-Valla Natsu, estabas demasiado nervioso, tus manos están congeladas
-Me preocupaba por ti cariño pero al ver que hasta hoy estas con más energías que está mañana no hay de que asustarse -Ella soltaba una risita.
-Tranquilo, los doctores dicen que estaré bien, ya estoy aquí -Subía su mano hasta mi mejilla
-Lo se pequeña -No tarde más y pegué mis labios con los suyos.
Quería pasar al menos estos últimos momentos con ella, con cuidado de no aplastarla, me acomode a un lado suyo, acariciaba sus dulces cabellos, ella tocaba mis manos.
Veía el atardecer, había pedido que ningún doctor nos molestara. Quería tenerla sólo para mi hoy. Ella dormitaba en mis brazos, yo esperaba al anochecer, quería que lo primero que observará con sus nuevos ojos fuera el cielo nocturno por el que siempre pregunta y lo último que viera, a mí.
Mis ojos pesaban pero quería mantenerme con ella con mi último aliento. Con tranquilidad la había despertado, me sentía como un adolescente que estaba a punto de hacer una travesura.
Con cuidado empezaba a quitarle la venda de sus ojos, ella soltaba pequeñas risitas. Una vez sin aquella venda abrió sus ojos con tranquilidad, eran unos hermosos ojos verdes. Pestañeo varias veces para enfocar su vista, sin embargo no tardó en llorar al verme. Me abrazo con tanto amor que empezaba a dolerme.
-Al fin te veo Natsu -Sorbia su nariz. Yo la apretaba a mi cuerpo -¡Realmente tienes el cabello rosa! -Soltaba pequeñas risitas. Nos separamos y ella volteó a la ventana, el cielo oscuro y las estrellas brillantes se alzaban en lo más alto.
-Al fin me ves pequeña -Besaba su frente -Eres hermosa
Sus brillantes ojos me miraban, sin dudar pegué mi frente con la de ella. Mi último aliento estaba llegando.
-Escucha Lucy, hoy en la noche me iré por unos asuntos pero no te preocupes, mis padres y mis hermanos vendrán a visitarte mañana -Antes de que ella protestara pose mi dedo en sus suaves labios -Ellos te cuidaran bien, tardaré mucho pero quiero que sepas que te amo como eres y si algo pasa sólo espero que sigas avanzando como lo has hecho en todo este tiempo, no dudes que en algún momento regresare
Iba hablar, no se lo permití, besé sus labios con dulzura y tranquilidad. Varias lágrimas bajaban por mis mejillas, este fue el último momento que aproveche con ella, se había calmado entre mis brazos.
Su respiración era lenta y calmada, fue un último vistazo para verla dormida en la cama. Besé su frente por última vez y quite las lágrimas que se habían juntado en sus hermosos ojos. Cerré mis ojos, aquel ángel había aparecido en esta segunda oportunidad para irme con calma.
Era egoísta pero por ella lo era, mi hermoso ángel que mejoró mi vida. Y con la imagen de mi ángel como último recordatorio, yo al fin me iba de este mundo.
Omake
-¡Mamá despierta!
Abría mis ojos con tranquilidad, sentía como un pequeño bulto se revolvia a mi lado, con una gran sonrisa lo abrazaba y le hacía cosquillas. Una risa tan contagiosa, una hermosa sonrisa.
-¡No mamá! ¡Basta!
Había parado al ver al pequeño que estaba a mi lado, sus hermosos ojos verdes y su cabellera rosada, idéntica a la de él.
-Eso te pasa por despertarme -Besaba su frente con cariño, podía sentir como volvía a enredarse en mis brazos -Sólo dame diez minutos y vamos a desayunar
-¡Está bien!
Podía recordar como él hombre que amé se había ido ya hace siete años. Cuando desperté aquel día, el doctor me había quitado la venda y lo que vi fueron a cuatro personas. Me habían dicho que ellos eran la familia de Natsu y gracias a su amigo al fin me habían conocido.
Iba a decir algo pero decidí guardar aquellos momentos para mí. La imagen de Natsu se guardó en mi memoria.
Me enseñaban fotos de él, gracias a él yo tuve la oportunidad de volver a ver.
Creo que él de alguna forma esta con nosotros, mis ojos que una vez fueron suyos observan el mundo que vivimos.
Sus padres y sus hermanos me contaron como había sido cuando vivía.
Sin embargo yo ya conocía todo, no sabía como es que lo había llegado a conocer, tal vez el había aprovechado una segunda oportunidad para cambiar y agradecer su vida y a los que conocía.
Y realmente le agradecía, gracias a él conocí a mi familia, gracias a él me dieron la hermosa noticia que seria madre. Sabía que seria difícil sin él pero sin duda sacaría a nuestro hijo adelante, sus padres y sus hermanos se alegraron de la noticia, lloraron al ver que el pequeño era igual a su padre, yo igual lloré. Que sin dudar, llamé a nuestro hijo como su padre.
No he vuelto amar a otra persona desde él. Me dediqué a mi hijo, le contaba muchas historias de su padre y el empezaba a crecer admirandolo. Cada noche antes de dormir nos la pasábamos admirando el cielo nocturno. Con estos ojos, estaba segura que el estaba a nuestro lado.
-¡Vamos cariño! Los abuelos nos han de estar esperando -Volvía mover a mi hijo con cosquillas. -¡Hoy empiezan las vacaciones!
Realmente agradezco que aquel ángel apareciera en mi vida. Estoy segura que en algún momento nos volveremos a encontrar.
¡Y este es el fin del segundo Bonus!
Espero que lo disfruten como yo disfrute escribirlo. Tarde un poco en escribirlo ya si tenía problemas con el tema, realmente me apagué al no tener que escribir pero gracias a mucha ayuda yo al fin pude terminarlo. Y se los aseguro que lloré mucho.
Antes de terminar con el capítulo, voy a responder a sus reviews, realmente les agradezco que me escriban para motivarme.
Stormy night of rain92: ¡Si! Realmente seria bueno que más personas escribieran, es algo realmente divertido, tu sólo di cuando y haremos el foro.
Letilac: Realmente si, es muy difícil ahora encontrar algún fanfic NaLu, muchas gracias por esperar y por leer.
Shiro-rq: La primera vez que estaba por empezar a escribirlo igual grité. Muchas gracias por tu apoyo y perdóname por tardar un poco más de lo espero pero espero su te gusten los que siguen.
No olviden seguirme en mi página de Facebook "Anzuzu Dragneel" para más información del NaLu Week 2017.
Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y tendrá más emoción de seguir escribiendo.
Será la frase que ocupare durante esta Week. ¡No lo olviden!
¡Muchas gracias por leer!
¡Nos vemos para el primer día!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Domingo 25 de Junio de 2017
