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Sólo Mírame

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¿Lo más hermoso que he visto?

Definitivamente su sonrisa.

La cuál tal como un eclipse solar sucedía cada doscientos o trescientos años, está sucedía en muy pocas ocasiones, en las cuáles he tenido el honor de contemplar.

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Sus sonrisas eran lo más maravilloso y hermoso que podían existir.

Sus rosáceos y finos labios se levantaban hacía arriba en una suave danza, dejando el escenario a las perlas que tenía por dientes.

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Él nunca sonreía, eso era algo que se calificaba como imposible que sucediera….

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Entonces….

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¿Por qué al observarle en la lejanía puedo apreciar sin esfuerzo que sonríe como si nada?

¿Por qué precisamente su sonrisa aparece cuando él está presente?

¿Por qué sólo con él?

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Donde su sonrisa hace aparición por culpa de él…

Yo me quedo con las ganas de sacarme mi corazón.

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Makoto observaba fijamente desde el suelo al reloj que estaba al lado de las escaleras, marcaba las dos de la tarde, el constante tic tac lo tenía hipnotizado, hacia varias horas atrás que había despertado pero simplemente no quiso moverse ni un centímetro. Estaba consciente de que las clases hace tiempo comenzaron y él las estaba perdiendo estúpidamente pero le daba igual, como era de esperar Haruka no hizo acto de presencia en ningún momento, y eso era lo que en este momento le estaba molestando.

«Lo mejor sería que dejes de hablar con Makoto»

Sabía que él fue quien le dijo al azabache que lo mejor sería alejarse, y que Haruka estaba respetando su decisión pero odiaba el hecho de que no hubiera hecho nada para evitarlo, eso simplemente le dolía, dolía demasiado, porque es como si Haru estuviera esperando esa oportunidad para alejarse de él. El incontrolable gruñido de su estómago lo despertó de su letargo, después de todo llevaba dos días sin comer nada, sinceramente no sabía cómo lo había soportado.

«Lo pensaré»

Lentamente se levantó del frío suelo, arrastrando sus pies logró llegar con dificultad hasta la cocina, busco entre los estantes casi vacíos algo comestible, encontrando las galletas integrales de su madre que él tanto odiaba, bufo molesto, resignado tomó las galletas, con una mueca de desagrado pintada en el rostro Makoto comía las galletas junto a un vaso de agua, luego de terminar con cansancio subió las escaleras rumbo a su habitación para darse una larga ducha.

«No vale la pena»

Tranquilamente abrió la llave, el agua fría se deslizaba por su cuerpo destensándolo de inmediato, el dolor agudo que recorría a su cabeza no había disminuido desde la noche anterior se temía que tendría que ir a la enfermería, suspiro cansino, de cierta forma se alegraba que su familia no estuviera en la casa, si su madre lo veía con más golpes de seguro sería enviado a un reformatorio o algo por el estilo.

Aunque debía admitir que estaba un tanto preocupado por ellos, llevaba casi tres días sin saber de ellos, igual bien él mismo pudo haberlos contactado pero no quería darles problemas ni mucho menos preocuparlos. Cerró la llave con pereza, lentamente seco con una toalla su cuerpo, con toalla en la cintura se dirigió a su habitación deteniéndose por unos momentos en el espejo como días atrás hizo.

Makoto observaba con desagrado el reflejo que le daba el espejo, sus ojeras estaban ligeramente más marcadas haciéndolas resaltar, su mejilla izquierda estaba totalmente morada y un poco inflamada, su mejilla derecha estaba llena de pequeños hematomas, su labio estaba completamente roto y la inflación no había disminuido, en el lateral izquierdo de su frente tenía roto y alrededor estaba morado.

Makoto suspiro profundamente y con paciencia se dedicó a tratarse sus heridas, después de unos minutos Makoto estuvo listo y salió de su casa rumbo al colegio, sus pasos eran largos pero lentos, la sutil brisa primaveral revolvió sus cabellos castaños con delicadeza, el sonido de las olas del mar era un hermoso sonido que lograba colarse hasta sus oídos, en si el momento que estaba viviendo en ese instante lo relajaba de sobremanera algo que últimamente era difícil de conseguir.

Después de estar caminando un largo rato finalmente llegó al colegio, al entrar en este directamente tomo rumbo a la enfermería, quería estar seguro que la herida en su frente estuviera sana, tocó tres veces y después de oír un "adelante" de parte de la enfermera abrió la puerta y sin más entró.

-¿Cómo está Ayame-san?-pregunto suavemente.

-Makoto querido ¿Qué sucedió con tu rostro?-pregunto preocupada, Ayame era la enfermera del colegio, era una señora mayor y pequeña, su cabello recogido siempre en un moño era de color grisáceo, nariz fina y manos pequeñas y temblorosas pero aún así era una excelente enfermera.

-Ayer tuve un pequeño golpecito con dos balones de Voley-sonrió nervioso, Ayame le observó interrogante-volví a ser castigado y está vez me toca hacer de conserje-camino hasta una camilla y se sentó-por estar en las nubes me golpearon.

-Makoto-susurro camino hasta él y le tomó las manos-Makoto cariño ¿Cómo estás?-Makoto abrió los ojos sorprendido.

-Estoy bien-la voz le tembló-bueno no ya que me duele la cabeza-habló nervioso.

-¿Cariño estás seguro que sólo la cabeza te duele?

-Ayame-san-la observó dolido-¿Puede revisar mi frente?, por favor-susurro con un hilo de voz.

-Claro cariño.

Después de que Ayame le revisará y le diera medicamentos, salió presuroso de la enfermería, no quería seguir ahí, nunca espero que esa pregunta lo dejaría choqueado. Se sentía como un completo idiota, llevaba tiempo esperando a que le preguntarán eso y él cuando finalmente sucede lo primero que hace es huir del tema. Es que de verdad no se podía ser más estúpido.

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Nagisa subía alegremente pegando pequeños saltitos las escaleras hacia la azotea, atrás de él venía Rei junto a Gou, efusivamente abrió la puerta y rápidamente se sentó en el suelo abriendo con emoción su almuerzo, Gou y Rei simplemente se sentaron tranquilamente junto a él. Después de un tiempo escucharon la puerta ser abierta con parsimonia, entonces Haruka hizo acto de presencia, sentándose al lado de Rei, Nagisa dejo de comer al observar que venía solo.

-Oye Haru-chan-el nombrado le observó-¿Y Mako-chan?.

-No se-simple como siempre.

-¿Cómo no vas a saber Haru-chan?- persistente como siempre.

-No se y ya.

-Pero es Mako-chan de quién estamos hablando.

-¿Y qué con eso?-Nagisa abrió los ojos sorprendido.

-¿Qué con eso?, ¿Qué con eso?, estamos hablando de tu mejor amigo-su ceño lentamente se fue frunciendo.

-Él ya no es mi mejor amigo-Rei comenzó a toser desesperadamente.

-¿D-de que hablas?-Haru desvío la mirada-P-pero si Mako-chan y Haru-chan son inseparables.

-Él lo quiso así Nagisa, y yo respeto su decisión-Haru lentamente se levantó del suelo-Además hace tiempo que nuestra amistad comenzó a deteriorarse- Nagisa se levantó rápidamente.

-Eso no es verdad Haru-chan-le tomó el brazo-Su amistad es lo más maravilloso que he logrado apreciar, eso es imposible de deteriorar.-Haru le observó ceñudo.

-¿Usted que puede saber de eso?-se soltó bruscamente-Makoto desde hace más de un mes se ha comenzado a apartar de nosotros, se ha convertido en alguien que no es, desde que lo castigaron cambio, y ahora lo único que es en este momento es una maldito delincuente-Haru sintió un ardor en su mejilla izquierda, colocó su mano en esta mientras observaba como Rei atrapaba a un Nagisa rabioso.

-¡Suéltame Rei.!

-No, porque volverás a golpear a Haruka-sempai.

-¿¡Y qué hay de malo con eso!?, después de todo se lo merece.!

-¿De qué hablas Nagisa?, no he dicho nada que sea mentira-Nagisa observó a Haruka furioso.

-¡Escúchame Haruka Nanase!-los tres abrieron asustados los ojos-Makoto lo único que ha hecho es no preocupar a ninguno de nosotros, alejándose disimuladamente para que no lo notemos pero sencillamente le salió mal y nos enteramos sin embargo no hicimos nada para evitarlo-Nagisa apretó los puños.

-Nagisa lo que le sucede a Makoto es un enorme cambio de personalidad que no podemos evitar-Nagisa le observó rabioso-Él simplemente nos desechó fin del tema-Haru salió tranquilamente, bajo las escaleras con rapidez y antes de llegar al último escalón escuchó la voz de Nagisa.

-¡NANASE!, EL ÚNICO QUE NO ENTIENDE A MAKOTO AQUÍ ES USTED-llegó hasta donde Haru y clavó su dedo en el pecho de este-Puedo asegurar que cuando pidió que se separasen él estaba llorando, nadie llora por algo que no le importa.

-¿Por qué lo defiendes tanto?-pregunto enojado.

-Quizás porque quiero dejar de ser un ignorante o simplemente estoy cansado de verle sufrir.

-¿Sufrir?, ¿De qué hablas?.

-Si no has querido verlo es tu problema, además no es mi deber decirlo.

-¿De qué diablos estás hablando?

-¡Eres un estúpido Nanase!-Nagisa empujó el hombro de Haru mientras terminaba de bajar las escaleras, caminando tranquilamente por los pasillos, aún así un aura de furia le rodeaba.

Nagisa trataba de calmarse pero simplemente no podía, odiaba la forma de como estaban yendo las cosas y es que cuando lograron arreglar los problemas con Rin pensó que al fin todos juntos podían ser felices pero obviamente no sucedió así y no quería culpar a Rin por eso ya que evidentemente no era así. Sabía que Makoto estaba sufriendo por alguna extraña razón y eso le frustraba, le hacia sentir con impotencia.

Pero sin duda alguna lo que más le cabreaba y enfurece era el hecho de que aunque él lo sabía no hizo nada para ayudarle, con decisión en su mirada salió del edificio y tomó rumbo a la piscina prometiéndose no volver a ignorar a Makoto.

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Makoto corría rápidamente por los pasillos, tenía una enorme sonrisa en su rostro, sus ojos esmeralda tenían ese brillo que hace un mes no hacía aparición, podía sentir como su corazón bombeaba emocionado, al salir del edificio al aire libre aumentó su carrera. Al frente diviso a Gou, Haru y a Rei seguramente iban a la piscina al igual que él, la adrenalina en él aumentó sorprendentemente y con más velocidad corrió hacia ellos.

-¡Cuidado!-gritó efusivo, los tres se volvieron confundidos y luego asustados.

Makoto corrió más rápido hasta llegar donde Haru y abrazarlo fuertemente, comenzó a dar vueltas con el azabache en brazos hasta que inevitablemente cayeron al pasto, siendo él quien reciba el impacto, sin razón alguna comenzó a reír, Haru le observaba confundido y él le observaba contento, sus ojos esmeralda viajaban libremente por el rostro del azabache deteniéndose en sus finos y rosáceos labios.

Unas enormes ganas de besarlo hicieron aparición sin evitarlo, Makoto lamio sus propios labios, luego sacudió su cabeza sacando esa idea, le dirigió una dulce mirada a Haru y luego lo ayudó a levantarse, al estar los dos de pie, toda la energía regresó al cuerpo de Makoto, con una felicidad exagerada Makoto beso la mejilla izquierda de Haru, cerca de la comisura de su labio, luego volvió a correr.

-YA QUIERO QUE NADEMOS JUNTOS, LES ESTARÉ ESPERANDO HARU-CHAN-Makoto aún mantenía la dulzura en su mirada .

Los tres estaban quietos observando el camino por donde un emocionado Makoto se había ido, Haru tenía su mano en su mejilla izquierda donde anteriormente habían estado los cálidos labios de Makoto, un imperceptible sonrojo cruzaba el rostro del azabache, el cual Makoto si logró apreciar.

Haru sentía demasiadas cosas en ese momento pero la que más predominaba era la confusión, no entendía a Makoto, ayer le dijo que lo mejor era darse un tiempo y hoy venía lo abrazaba, le daba vueltas, lo hacía caer al suelo, le miraba como si él fuera la cosa más hermosa, luego le ayuda para después dejar un delicado beso cerca de sus labios. Simplemente no lo comprendía, comenzaba a pensar que su ¿Amigo?, era bipolar.

-¿Q-que acaba de suceder? Preguntó Rei.

-No tengo idea.

-Pensé que ya no eran amigos-Gou observó expectante.

-Yo también.-Haru sonrió.

-Creo que lo mejor sería preguntarle a Makoto-sempai-Rei se acomodó las gafas.

-Cierto-comenzaron a caminar, Haru recordó las heridas de Makoto-Mierda, castaño estúpido.

Los dos le observaron asustados, quizás el bipolar era él, antes de que pudieran preguntar que sucedía Haru ya estaba corriendo hacia la piscina.

-¡Haruka-sempai!.

-¡Me voy a adelantar!.

Haru corrió lo más rápido que pudo hasta los vestidores, encontrándose sólo con los uniformes de Makoto y Nagisa, salió de estos y camino presuroso hasta la piscina, se detuvo de inmediato al ver a Nagisa en un mar de lágrimas abrazando a Makoto, mientras este discutía con la sensei, retomó sus pasos y llegó hasta donde Makoto.

-¿Makoto como estas?, ¿Te duele la cabeza?, ¿Te golpeaste en otro sitio?-Makoto le sonrió radiante.

-¿Ves?, Tachibana-san no estás en condiciones.

-Pero sensei estoy bien, Ayame-san dijo que no era algo de que preocuparse, que igual podía seguir nadando, por favor.

-Está bien-suspiro-pero si veo que te comportas extraño de inmediato te saco-Makoto asintió

-Oye Nagisa estoy bien, no te preocupes-Nagisa se separó de Makoto y con sus brazos limpió sus lágrimas.

-Pero Mako-chan.

-Estoy bien tranquilo-Nagisa asintió y luego observó a Haruka con el seño fruncido.

Haru desvío la mirada y se dirigió a los vestidores, ya estando listo junto a Rei regresaron a la piscina, Makoto y Nagisa estaban terminando de estirar, Haru de inmediato se lanzó al agua seguido por un emocionado Makoto que tenía una sonrisa pintada en el rostro, todo bajo la atenta mirada de Gou.

-Makoto-sempai está muy animado hoy-murmuró.

-Probablemente le sucedió algo en el camino.

-Pero aún así, sensei se suponía que Haruka-sempai y Makoto-sempai estaban peleados, sin embargo actúan como siempre-suspiro-no los comprendo.

-Quizás no hay nada que entender.

Gou regreso su mirada hacia la piscina, Makoto y Haru nadaban estilo libre, Haru siempre le llevaba delantera a Makoto, pero cada vez que volvían a intentarlo esa distancia disminuía un poco, dándole más energía a Makoto. Las brazadas de Makoto eran potentes y precisas dándole más velocidad pero no la suficiente como para igualar a Haruka.

Makoto salió de la piscina con un poco de dificultad, en su rostro aún permanecía una enorme sonrisa, tomó una toalla y seco su cuerpo, camino hasta una esquina un poco alejada y tomó asiento, ya con cabeza fría Makoto comenzó a procesar lo que estaba sucediendo, después de que fue a la enfermería, antes de salir del edificio se topó con Mihiro-sensei la entrenadora del equipo de Voleibol femenino, la cual le informó que hoy no era necesario que fuera.

Makoto no podía identificar todos los sentimientos que estaba sintiendo, aún así sabía que todo su cuerpo era recorrido por mucha felicidad-quizás demasiada-sin poder evitarlo comenzó a correr, lo único que cruzaba por su cabeza era nadar con Haru, hacia tiempo que no podía nadar con Haru en relevos y sinceramente tenía muchas ganas de volverlo a hacer.

«Podemos conseguir un reemplazo de Makoto»

Tanta era su ilusión que había olvidado que la noche anterior le había dicho al azabache que debían alejarse por un tiempo, incluso todas las palabras hirientes que había escuchado en el almuerzo del día anterior, todos los sentimientos negativos y dañinos que había estado cargando desde hace un mes, la confusión que estaba experimentando, la soledad que lentamente se estaba colando, sus castigos, sus heridas, todo eso se le había olvidado.

«No vale la pena»

Se había cegado por la ilusión de volver a nadar con él en relevos, olvidando por completo que a Haruka le daba igual y que fácilmente podía conseguir un reemplazo de él, Makoto pegó sus piernas a su pecho, su semblante poco a poco fue perdiendo esa exagerada felicidad con la cual había llegado, todo lo que pensó antes fue una maldita mentira, fue un iluso de primera, por pensar en todas esas estupideces.

«No me importa quién sea puedo nadar con cualquiera en relevos»

Igualmente se lo merecía por idiota, mira que correr a toda velocidad como un crío solo por eso, bufo irritado, ¿Cómo se le ocurría llegar y abrazar a Haruka como si no hubiera un mañana?, en esos pocos minutos lo había tratado como si fueran, el rostro de Makoto comenzó a enrojecer de a poquitos, los latidos de su corazón aumentaron notablemente, lo había tratado como si, como sí, c-como s-si f-fueran p-pa-pa-r-re-j-j-ja, Makoto comenzó a toser desesperadamente, la saliva se le fue por mal camino.

-¿Makoto-sempai está bien?-Gou quién lo había estado observando desde que se sentó había presenciado los extraños cambios de humor del castaño, de una extrema felicidad a una profunda depresión y para terminar siendo un humano con cabeza de tomate.

Makoto asintió con la cabeza repetidas veces, dirigió su mirada hacia el frente observando a Haruka quién avanzaba hacia el borde de la piscina para salir, Makoto rápidamente se levantó y llegó hasta donde Haru se estaba dirigiendo, extendió su mano y una sonrisa se coló por su rostro.

-Buen trabajo, Haru-chan-Haruka le observó interrogante y cauteloso.

Haruka iba a tomar la mano de Makoto cuando algo en la lejanía llamó su atención, un grupo de personas caminaban hacia la piscina, tenían uniforme negro, una persona en particular resaltaba mucho, Haru ajustó su mirada, pelirrojo y alto, con cara de idiota depresivo, sus ojos brillaron de la emoción, una enérgica sonrisa se intentaba formar en su rostro, con apoyo de sus brazos y tomando impulso salió de la piscina, dejando a Makoto atrás con la mano aún extendida.

Haru tomó una toalla y seco su cuerpo, se arregló un poco y sentó cerca de la piscina, todo bajo la mirada confundida de Makoto, el cual aún tenía su mano extendida en espera de que Haru la tomará, lo cual no iba a suceder pero el muy idiota seguía pensando que eso era un sueño.

Makoto sintió como era empujado, trató de conseguir equilibrio inútilmente, sacó su cabeza del agua y recuperó el aire, busco con la mirada al causante de eso y vio a Gou corriendo hacia la entrada donde se encontraba Rin y su equipo, Makoto rápidamente busco desesperado a Haru, lo que vio no le agradó nada.

«Lo mejor sería que dejes de hablar con Makoto»

Tanto Haru como Rin se estaban observando fijamente retándose con la mirada, en sus ojos brillaban la emoción y la alegría, también había algo que no sabía cómo identificar y eso le preocupaba, cada uno tenía una sutil sonrisa que era casi imperceptible pero lamentablemente él si que lograba identificarlas, estaban encerrados en su propia burbuja que nadie podía romper, en la cuál sólo ellos existían.

«A como de lugar solo quiero competir con Rin»

Makoto les observaba fijamente mientras sentía como una nueva y enorme grieta se formaba en su interior, sentía como los sentimientos que llevaba reteniendo desde hace un mes estaban deseosos por salir y escapar de esa jaula que los detenía, leves temblores recorrían su cuerpo, convencido de que era causado por el frío del agua decidió salir de la piscina, con mucho esfuerzo logró hacerlo, con toalla en la cabeza se volvió a sentar donde minutos atrás estuvo.

Makoto tomó su cabeza con frustración, los temblores de su cuerpo habían aumentado, sentía pequeñas palpitaciones en su cabeza, estaba un poco desubicado, podía oír que lo llamaban o eso creía ya que todo se escuchaba extraño, sus manos comenzaron a sudar, su boca la sentía reseca, un pequeño golpecito en su cabeza le despertó de su letargo, elevó la mirada topándose con los ojos rosados de Nagisa.

-¿Mako-chan estás bien?-Makoto asintió aún desubicado.

-Menos mal, llevaba horas llamándolo y nada que reaccionaba-suspiro-En fin van a hacer carreras en estilo libre ¿Te unes?-Makoto observó la piscina donde todos se estaban preparando, Haru y Rin fueron los primeros en estar listos, apretó los puños con fuerza.

-Definitivamente-Nagisa abrió los ojos sorprendido, la voz de Makoto salió más gruesa de lo normal y una aura de determinación le rodeaba haciendo que algunos se alejen de inmediato.

«Sólo con Rin»

Makoto se colocó en el último carril al lado de Haru, pero este ni se enteró ya que estaba enviándose miradas con Rin, Makoto apretó los dientes enojado, escuchó el silbato y se lanzó de la plataforma sorprendentemente llevando la delantera, sus brazadas eran rápidas y delicadas, sus patadas eran fuertes y firmes, su corazón se estrellaba con fuerza contra sus costillas, a cada segundo hacia que sus brazadas y patadas fueran más potentes y rápidas que las anteriores.

«No vale la pena»

En la segunda vuelta Makoto comenzó a disminuir el ritmo, sentía que su cuerpo le pesaba como si fuera plomo, su visión se volvía borrosa, sentía que no avanzaba por más que lo intentaba, a cada instante sus extremidades le costaba moverlas, le era más difícil mantener la respiración, su cabeza recibía dolorosas punzadas. Hasta que de pronto sólo hubo paz y tranquilidad.

Los demás dieron su última vuelta y terminaron, Haru sacó rápidamente su cabeza y observó al carril de a lado, con una sonrisa triunfante en su rostro esperaba emocionado a que llegará, llevaba un tiempo y nada, mordió su labio preocupado, ¿Y si le sucedió algo?.

-Hey Nanase, ¿Qué esperas?-Haru elevó la cabeza y sonrió sutilmente al observar a la persona frente a él-Si por un momento pensó que perdí se equivoca porque fui el primero-Rin sonrió arrogante.

-Como sea-Haru tomó la mano que Rin le extendió y con ayuda de este salió de la piscina.

-¡Mako-chan!, ¡Mako-chan!-Nagisa gritaba-Que extraño, ¿Dónde se habrá metido?

-Nagisa-kun-Nagisa observó a Gou quién le llamaba asustada y alterada-Makoto-sempai no ha salido de la piscina.

Nagisa abrió los ojos asustado, rápidamente se lanzó a la piscina pasando por entre Haru y Rin que aún tenían sus manos unidas, nado hacia el carril de Makoto y se sumergió, casi suelta el aire al ver a Makoto inconsciente, rápidamente nado hasta él e intento levantarlo pero le era imposible, volvió a nadar hacia la superficie.

-NANASE TRAE TU MALDITO TRASERO AQUÍ Y AYÚDAME A SACAR A MAKOTO-gritó y se volvió a sumergir, Haru abrió los ojos asustado y de inmediato se lanzó al agua seguido por Rei.

Entre los tres sacaron a Makoto y lo colocaron en el suelo con ayuda de los de Samezuka, Nagisa empezó a revisar sus puntos vitales, los cuales eran casi inexistentes, Haru comenzó a temblar, recordando el accidente en el campamento, se negaba a que está vez si logrará irse lejos de ese mundo, Haru preparó a Makoto y comenzó a hacer RCP, antes de que pudiera darle respiración boca a boca Makoto comenzó a toser desesperadamente, Rin suspiro aliviado.

Makoto sentía como la cabeza le daba vueltas, los ojos le pesaban y estaba a punto de vomitar, trató de enfocar su visión pero simplemente no podía, todo seguía borroso y sin figuras concretas, escuchaba todo distorsionado. Sintió un pequeño golpecito en su cabeza, trató de enfocar para saber quién era pero sólo lo logró a medias, identificando más o menos que fue Ayame-san.

-Makoto cabeza de chorlito Tachibana, ¿No te dije que hasta mañana podías volver a nadar?-Makoto sintió una mirada de reproche, seguramente de la sensei.

-Te dije que primero debías comer lo suficiente y relajarte para regresar a nadar pero nooo él muy lindo hace todo lo contrario a lo que le pido-murmuraba entre dientes mientras terminaba de revisarlo.

-Pero Ayame-chan él está bien ¿Verdad?.

-Por supuesto Nagisa querido, sólo que el baboso necesita reposo de dos días-sonrió dulcemente.

-¿¡Dos días!?-Makoto se sentó de inmediato, arrepintiéndose al instante, "suavemente"-más brusco que otra cosa- fue acostado de nuevo por Ayame-san.

-Pues claro querido, no voy a dejar que tu salud empeore-Makoto bufo irritado.

-Pero no voy a poder lograrlo.

-Patrañas, ahora Makoto intenta sentarte con tranquilidad-Makoto asintió y luego se sentó.

-Bien ahora intenta ponerte de pie-Makoto suspiro pesadamente, se apoyo en sus brazos y con un poco de esfuerzo logró ponerse de pie.

-Estoy bien, no necesito reposo.

-Más bien creo que tendrá que ser un día, no tienes daños graves-sonrió dulcemente-así que tranquilo yo confío en ti-dio un ligero apretón en su hombro y comenzó a caminar.

-Lo mejor es que descanses por hoy.

-Pero.

-Tachibana-san por favor obedece lo que te ordenan-Makoto suspiro derrotado.

-Está bien-hizo una reverencia-Disculpen las molestias.

Makoto camino hacia los vestidores, secándose el cuerpo con una toalla, paso al lado de Haru chocando suavemente su hombro, cerró los ojos unos segundos y luego los abrió, no era momento de llorar después podía hacerlo, en la soledad de su habitación, pero en ese momento no podía quebrarse frente a él, sabía que no era tan importante para Haruka pero saberlo y vivirlo eran cosas completamente distintas.

Makoto tomó sus pantalones y empezó a vestirse lentamente, debía aclarar demasiadas cosas con Haruka pero sinceramente en ese momento no estaba preparado, en ese momento lo único que quería era alejarse, ¿Cobarde? Definitivamente, ¿Estúpido? Sí, pero en serio no quería enfrentarlo, por lo menos no ahora, pues sabía que no lo iba a soportar. El sonido de pasos le despertó de sus cavilaciones, por la puerta hizo aparición la persona que menos quería ver en ese momento, vaya suerte.

-Makoto, ¿No se supone que ya no somos amigos?-Auch, eso dolió más de lo que esperaba.

-Lo siento Haruka, si mi comportamiento de más temprano le molestó, no era mi intención-Makoto tomó aire-Haru-chan aún somos amigos, o eso creía, nada más te pedí tiempo.

-Con que es así-Makoto sentía como los ojos le ardían-Makoto yo.

-No tienes por qué pedir perdón, el único culpable soy yo.

-Pero Makoto eso a mi me da igual, no es importante-¿No es importante?

-Para mí lo es-la voz le tembló.

-Makoto perdón por no darme cuenta.

-¿De qué hablas?.

-Yo no me di cuenta que no estabas hasta que Nagisa pidió que le ayudará a salvarte-Haru hizo una reverencia-Así que lo siento-Makoto abrió los ojos sorprendido, gruesas lágrimas salían de estos.

-Así que si no fuera por Nagisa-susurro, Haru elevó la mirada y se asustó.

-Makoto yo.

-No lo puedo creer-la visión de Makoto se nublo por las lágrimas.

-Makoto en serio yo.

-Detente, no sigas-sollozos y más sollozos-Y-yo, si hubiera sido yo al minuto de no verte sabría de inmediato que algo anda mal e iría a buscarte.

-L-lo se por eso me siento culpable, yo perdón.

-¿Sólo quieres tener la consciencia limpia?, no te preocupes.

-No es así, Makoto yo.

-Sólo consigue un reemplazo de mí y olvídame, después de todo soy fácil de reemplazar-Makoto sonrió entre las lágrimas y los sollozos.

-¡Haru!-escucharon la voz de Rin.

-Te llaman.

-Makoto..

-Déjalo así, estaré bien, como siempre-Haru salió rápidamente.

Makoto aún con lágrimas recorriendo sus mejillas se siguió vistiendo, «No me di cuenta que no estabas», ¿Tan insignificante era?, siempre había estado para él, con su mano extendida y su sonrisa presente, entonces ¿Por qué no me mira?, siempre trató de estar a su lado, siempre le seguía y estaba al pendiente de él, ¿Por qué fue que tarde tanto en saber que lo único que hacia era fastidiarle?, a Haru nunca le agradó, nunca estaba completamente cómodo o feliz con él, ¿Cuándo podré dejar de correr atrás de él?, ¿Cuándo me verá?

«¿No se supone que ya no somos amigos?»

¿Alguna vez lo fueron de verdad?, se estaba cansando, ya no sabía cuánto tiempo podría seguir, Haru siempre caminaba y observaba al frente sin importarle si lo dejaba atrás o no, en cambio con Rin todo era completamente diferente. Rin podía recibir sonrisas, brillo, burbujas y sobre todo atención, ¿Por qué a Rin?, Rin era como el universo del inmenso mundo de Haruka, Rin era todo, motivación, determinación, alegría, emoción, ¿Cuándo podría él ser todo eso?

Makoto limpió con mucha brusquedad sus saladas lágrimas, se lavó el rostro y lo golpeó con fuerza, lamentándose al instante por el inmenso dolor que le invadió, al terminar de abrochar los botones de su camisa y de colocarse la corbata, decidió que lo mejor era alejarse de ese horrible lugar, respiro profundo y tomando su mochila abrió la puerta, después de dar con dificultad unos cuantos pasos el sonido de su celular le distrajo, sin fijarse en quién era contesto.

-Hola.

-¿Es el celular de Makoto Tachibana?.

-Sí.

-Lo sentimos mucho.

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¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo están?

Este capítulo me quedó medio extraño y más largo de lo normal, aún así me agrada.

Lamentó mucho si no les gusta las diferentes personalidades que tienen los personajes, por otro lado espero que les este gustando.

Si tienen sugerencias o comentarios sobre la historia son bienvenidos

Disculpen errores de ortografía.

Espero que sigan apoyando la historia.

Sin más que decir me despido.

Los personajes de Free! no me pertenecen, son de Kōji Ōji.