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"Primer circulo del purgatorio"

Los rayos del sol pegaban directamente a mis ojos despertándome, por fin; ya era un nuevo día

Me levante para ir a mi baño y bañarme para quitarme la pereza. Comencé lentamente a reflexionar cuando me di cuenta de que volvió a mi mente aquel extraño pianista.

¿Viviría aquí?

Empecé a temblar de miedo. Corrí con miedo en vez de disculparme o hacer algo. Me comporte como una verdadera idiota. ¿Cómo pude hacer eso? ¿Y si realmente vivía aquí?

Suspire frustrada. Termine de peinarme y arreglarme cuando escuche que tocaban la puerta

-¡Bella! ¡Apresúrate!—gritaba Alice. Sonreí ante eso

-Esta abierto Alice

La pequeña Alice corrió hacia mi para observarme un poco mejor

-Bueno si necesitas un nuevo cambio de look—musito entre dientes caminando a mí alrededor—Y no tenemos mucho tiempo

-¿Eh?—pregunte con rareza. Vi un brillo especial en sus ojos

-¿Olvidaste que acaso vamos a ir de compras?—pregunto amenazadoramente

-Lo siento Alice—me disculpe—Solo que anoche tuve una… pesadilla

-Aja—su susurro fue sarcástico. Bueno, nunca supe mentir era obvio que menos a ella la engañaba—Bueno no importa. Tenemos que salir de compras hoy con Rosalie. Después arreglarte para tu fiesta de bienvenida

-¡¿QUE?!—exclame sorprendida y a la vez espantada.

Odiaba las fiestas, odiaba todo relacionado con bailar e incluso si se trataba de llamar la atención. Además ¿Para que rayos quiero una bienvenida? Solo para era para presentarme

-Tranquila Bella—me tranquilizo Alice con uno de sus pequeños brazos pasando por mi cintura—Solo será una reunión de amigos para presentarte. No pasara nada malo…

-La verdad es que lo dudo—susurre bajando la cabeza

Bajamos a desayunar para ver las caras tranquilas de toda la familia. Carlisle, platicaba alegremente con Esme, mientras que los chicos hablaban sobre la fiesta con Rosalie

-Bella querida—dijo en forma de saludo Esme sonriéndome

-Buenos días—salude a todos

Mientras me sentaba escuche a Rosalie

-¿Y el travieso de la noche no va a venir a desayunar?—pregunto mordazmente. Emmet se ahogo cuando estaba tomando su vaso de naranja.

-Dice que esta cansado. Que de un momento a otro va a bajar a desayunar—comento Esme ignorando el tono de Rosalie

-Mama, Bella necesita un armario mas grande que ese—sugirió Alice poniendo su rostro en forma de petición manipuladora—Podemos ir por el armario que esta en el ático

Ahora fui yo la que se atraganto con el vaso de naranja.

El ático, en donde encontré a ese extraño

-Hummm, a mi me gusta mi armario—intente persuadirla pero negó con la cabeza

-Olvídalo. Ese es muy pequeño; y necesitamos uno grande para toda la ropa que vamos a traer hoy

-¿Toda la ropa? —cite espantada. Alice le apareció una sonrisa enorme

-Por supuesto. No voy a permitir que sigas vistiendo así

-Pero…

-Pero nada—me interrumpió levantándome de la mesa

Empecé a ponerme nerviosa cuando vi que nos dirigíamos hacia el ático. Me aterre por completo, pensar que el podría estar allí ¿Me reconocería?

Si, claro que me reconocería. Además de que acabo de recordar que llevaba mi pijama ¡Dios! Y mi supuesto peinado ¿Cuántas vergüenzas tendría que pasar nuevamente?

En cuanto abrió la puerta que daba directo al ático, la luz del sol reflejaba al hermoso piano que estaba allí. Alice, se alejo de mí mientras iba a buscar algo en aquel ático. Yo camine lentamente al piano

-No lo toques—susurro Alice—Edward, podría enojarse

-¿Quién es Edward?—pregunte confundida ¿Seria el extraño que vi anoche?

-Lo conocerás a su tiempo—dijo con satisfacción y una pequeña sonrisa en sus labios

Bajamos para que Alice tomara su cartera y bolso. Me tome antes un vaso de agua. Rosalie, estaba arreglándose sentada en la sala, y los chicos nos estaban esperando en el coche

-¡Listo!—exclamo satisfecha Rosalie. Yo le sonreí

-Yo también—Alice se nos acercaba bajando de las escaleras.

Todos salimos de la mansión para entrar a un enorme Jeep. En cuanto lo vi, no supe quien me ayudaría subir. Nuevamente, sentí los fuertes brazos de Emmet ayudándome

-Gracias—le agradecí cuando estuve arriba. Me tendió una enorme sonrisa

-Por nada

-¡Vamonos! ¡Les dije que no tenía mucho tiempo!—gritoneaba Alice, a mi lado. Rosalie, estaba hasta el otro lado de Alice y los chicos estaban al frente.

El centro comercial tenia por lo menos más de 70 boutiques en donde había mucho que escoger. En cuanto entrábamos, Alice; me tomaba la mano y me llevaba a los estantes de blusas, jersey, pantalones y vestidos. Por si fuera poco las joyerías la reconocían y empezaban a modelar sus nuevas y apreciadas joyas… Increíble

No había excepción en zapatos. Vi por montones zapatos de marca, zapatillas, botas y tenis. Estaba tan sorprendida de la cantidad de cosas que compraba ¡Y no se cansaba!

-Para Alice—le pedí a penas pude ver un banquillo—Solo un minuto, por favor

-Vale—acepto con enojo. Rosalie, también se sentó a mi lado

-¿Cansado verdad?—me pregunto. Yo asentí levemente—Alice, yo pienso que es suficiente ropa

-¿Qué?—pregunto sorprendida.

-Si, creo que por lo menos cubre unos 6 meses de días por toda la ropa que compraste. Vamos Alice. Además tiene una fiesta y necesita sus energías para la noche

Lo reflexiono un minuto

-De acuerdo—accedió—Bueno ¿Dónde esta Jasper y Emmet?

-En el coche—contesto Rosalie cogiendo sus bolsas.

Nos dirigimos de nuevo al coche donde Jasper y Emmet me sonrieron. Probablemente sabían de lo que Alice era capaz de hacer.

-Sobreviviste—dijo sorprendido Emmet. Puse los ojos en blanco

-Algo así

La verdad es que estaba algo cansada. Alice, se movía a una velocidad impresionante, eso sin contar, que también agarraba prendas y me metía con 20 para que me las pusiera, saliera de inmediato para que ella las viera, y volver a cambiarme

-No vayas a olvidar Bella, las bolsas de ropa interior—me recordó. Asentí—Son de Victoria Secret´s, recuerda

Todo esto era una tortura, me sentía como cuando Dante y Virgilio pasaban por el infierno… Aunque siento que esto, era mas parecido al purgatorio…

En cuanto llegamos a la casa vi que los sirvientes se movían de un lado para otro limpiando, ordenando y posiblemente adornando. Me quede parada en el living

-¡Bella!—grito Alice desde las escaleras—No tenemos tiempo. Apenas y tengo 4 horas para arreglarte

-¿No son suficientes?—pregunte espantada. Dios, otra tortura

-¡No!

Bien era aun mas traumático que de costumbre. Alice estaba ordenando sus bolsas y las mías. Decidí que primero iría a subir la ropa y Alice me esperaría en mi cuarto

Y estaba por subir las escaleras…

Pero aquel cabello broncíneo, estaba visible en el sillón. Mi mente solo formulo la tediosa y vergonzosa primera impresión que di… Sin duda, el me recordaría y ahora que lo veo, preferiría que me viera después.

Corrí nerviosa hacia las escaleras y por el nerviosismo, no vi que una sirvienta se topo conmigo y la derribe tirando las bolsas. Solamente se paro y me ayudo a levantarme a mí.

-Señorita esta bien—pregunto nerviosa. Yo asentí levemente.

Estaban todas las bolsas de la ropa menos una…

La de Victoria Secret´s

-Edward, ¿Qué haces con un sostén en la cabeza?—escuche preguntar a Esme.

M e q u i e r o m o r i r…

-Creo que alguien tuvo un problema haya arriba—contesto una voz aterciopelada.

Ambos se asomaron para verme congelada—y supongo yo—totalmente roja. Definitivamente era el vivo infierno en la tierra. No podía creer tantas vergüenzas que e pasado, y todas tienen que ver con el.

-¿Estas bien Bella?—pregunto amablemente Esme subiendo las escaleras. El también la siguió

Y lo vi en sus ojos. Me estaba reconociendo, y empezó a sonreírme. Bueno, por lo menos me estaba viendo vestida decentemente y no con mi horrorosa pijama.

Se adelanto y me tendió el sostén

-¿Esto es tuyo?—pregunto con una voz sexy

No podía contestar. Sus penetrantes verdes ojos me miraban y estaban alegres. Su boca estaba sonriendo y a pesar de eso, sin duda, su cabello hacia una perfecta combinación en peinado despeinado. Me quede boquiabierta

-Tranquilízate, solo fue un accidente. Lo comprendo—dijo acercándose mas.

-Bella, el es otro de mis hijos Edward—presento Esme. Este se volvió a mí

-Bella Swan—me presente sintiendo como mis mejillas se ruborizaban. El reía encantado ante eso.

-Edward Cullen…

Me sentía extraña a su lado. Era como si su solo presencia me intimidara y quisiera correr para que no me viera. También su sonrisa quitaba el aliento. Era como si se te estuviera ofreciendo, como si el estuviera muy alegre por algo.

-¡Bella! ¿Por qué toda tu ropa interior nueva esta tirada en el living?—pregunto Alice acercándose. Sentí otra vez quererme morir

-Tuvo un accidente—contesto Edward en mi lugar. Alice, lo miro y se volvió a mí

-Bueno, mande a que la recogieran toda. Ven, vamos a que te arregle para esta noche

-Nos vemos Bella—dijo Edward. Pero aun sonreía mucho—Espero tener mas tiempo para platicar

¿Seria posible que ya haya terminado de pasar por el purgatorio para empezar el paraíso?

Siento haberme tardado pero e tenido dias bastante dificiles... En fin aqui esta el cap y tal vez algunas no les guste que haya hecho referencia a un clasico como es la Divina Comedia, pero estoy segura que el infierno fue muy descriptivo... Sobre todo si el hombre quien te gusta sabe caul es tu ropa interior...

Bueno espero publicar el otro cap pronto...

Besos