DISCLAIMER
LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)
Este fic lo comience cuando el manga iba en la pelea de Sasuke vs Danzo, así que algunos personajes no tienen completamente nada que ver con Boruto y es algo que no quise cambiar, después de todo, es mi fic ja, ja, ja.
Sasuke aún estaba incrédulo por la forma en que había sido desdeñado en la noche y pensando correctamente en que la cabezonería de Naruto era tan grande cómo la suya, llegó a la conclusión de que no llegarían a ningún lado. Así que, utilizaría algunas artimañas para que el rubio por voluntad propia, terminara besándole:
- ¿Qué vamos a donde-ttebayo?-preguntó confundido desde la cama, Naruto.
- A desayunar en un restaurante, dobe-el moreno ya se había vestido y le miraba desde la puerta de la habitación.
- ¿Y porqué? Yo quiero ramen.
- Sakura me dijo que preparan un buen desayuno y quiero llevarte.
- ¿Así que tratas de reconciliarte conmigo-ttebayo?-le dijo perspicazmente, a lo que Sasuke sólo atinó en quedar lo mejor posible.
Ni muerto le diría que tenía toda la razón del mundo y que lo que más deseaba era que le besara, auque sea fugazmente. Después de todo, debía conservar su orgullo de Uchiha, ¿no?
- ¿Qué no puedo tener un gesto decente contigo?-respondió cortante.
- Pensé que los Uchiha estaban peleados con "los gestos decentes" hacia los demás dattebayo.
- Ya vístete, usurakontachi-fue lo último que le dijo, antes de darle la espalda.
Casi tuvo deseos de sonreír al ver que su plan estaba saliendo a la perfección. Naruto no se quejó más al ver el pequeño y acogedor local. Una vez que entraron, se maravilló por lo agradable que era: las mesas tenían una posición que le daba gran privacidad a los clientes, pues se trataba de unas sencillas mesas cuadradas con un par de sillones frente a ellas. En la barra, se observaban varios banquillos, para aquellos que venían solos. Hasta el mismo aroma era algo que le daba un toque hogareño...
- Ven...-Sasuke fue quien eligió la mesa más apartada, pues el plan así lo requería.
El local era famoso por sus desayunos dotados de hot cakes, jugo y una porción de fruta. Y en verdad agradecía el haberle puesto al menos un poco de atención a Sakura, aquella vez que le contó con lujo de detalle, lo bien que se la pasó al lado de su familia en tal lugar.
En cuanto tomaron asiento una amable chica les tomó orden. En todo el tiempo que tardó la chica en traer la orden, ninguno de los dos se dirigió la palabra.
Luego de una escrupulosa mirada a lo que tenia que desayunar en vez de su adorado ramen, Naruto comenzó a comer lentamente:
- Y, ¿qué dices?-le cuestionó de inmediato, Sasuke-¿Te gusta?
- Prefiero el ramen, pero no está mal dattebayo-mencionó para luego, dar un bocado más.
- Tienes algo en tu mejilla-le indicó su pareja, quien se había sentado justo enfrente de él.
Naruto agarró una servilleta y se limpió del lado derecho, cerca de la comisura de su boca, pero a pesar de ello, Sasuke seguía observándole raro:
- No, del otro lado- frotó de mismo modo, el otro lado de su boca y le preguntó:
- ¿Ya?
- No...-Sasuke hizo a un lado el desayuno, para recargarse un poco en la mesa y acercarse a él, tomándole de la barbilla con una mano-yo te la quitare-ni siquiera le dio tiempo de quejarse al rubio, cuando comenzó a lamerle los labios.
No le sirvió de mucho el haber elegido la mesa más apartada, pues varias de las personas en el local fijaron su atención a la pareja. No era que no se supiese de su relación, pero debía aceptarse que aún se tenía cierto recelo, sobre todo, con tales muestras tan carentes de "recato".
Naruto simplemente se estremeció por el contacto. Eso era lo que siempre percibía cuando el Uchiha le tocaba. Y en verdad que en un momento deseó abrir la boca para hacer de ése simple roce, un apasionado y en verdad, necesitado beso, pero su mente de inmediato le jugó la mala pasada de recordarle que tal gesto debía tener un motivo. Y tal motivo era: la apuesta. Así que recuperando la compostura, le separó un poco para mirarle a los ojos, molesto:
- Me estás besando, ¿sabías dattebayo?
- Te estoy lamiendo, que no es lo mismo, dobe-la prepotencia con lo que dijo tal cosa, corroboró lo que el rubio imaginó. Sasuke se estaba portando tan "amablemente" para provocarlo y haciéndole finalmente, ceder.
Le empujó severamente, obteniendo con ello más miradas por el sonido hueco al momento de que la espalda de Sasuke chocó con el respaldo del mueble:
- Aléjate de mí, imbécil.
- ¿Por qué tan molesto?-le preguntó frustrado, pues las cosas no estaban saliendo como tanto lo estuvo pensando. Pero antes de recibir alguna respuesta, Sakura apareció al lado de su mesa:
- ¡Sasuke-kun, veo que hiciste caso de mi recomendación!
Sasuke le miró. Su amiga seguía manteniendo el cabello corto, pero no así la bandana de diadema. Se había convertido en un gran médico y era común verle en el hospital de Konoha. Y si bien en un principio, también era enviada a misiones con algunos jounin, ya no era tan seguido debido a su papel de esposa y madre.
- ¡Naru-chan! ¡Naru-chan!-la niña que Sakura llevaba en brazos, comenzó a llamar a Naruto para que le abrazara.
La pequeña de 3 años, poseía ojos negros y largo cabello también oscuro, lo que contrastaba con su piel blanca en extremo. Su rostro tenía una belleza poco común en Konoha, lo que le ganaba varios halagos a su madre y lamentablemente, comparaciones para nada agradables, sobre todo de su eterna rival, Ino.
- No soy muy fanático de éste tipo de desayunos, Sakura-chan-le respondió Naruto mientras abrazaba a la niña.
- No eres fanático de otra cosa que no sea el ramen, eso lo sé bien-mencionó con una sonrisa-¿Podemos sentarnos con ustedes?
- ¡Claro, Sakura-chan!-ante la cálida respuesta, la chica se sentó al lado de Sasuke.
La charla se vio interrumpida por un momento, pues Sakura estaba ordenando su respectivo desayuno, pero una vez que la chica que le atendía se alejó, renovó la conversación:
- ¿Piensan ir al festival?
- Tal vez no-respondió mientras le daba a beber un poco de su jugo a la pequeña en sus piernas.
- ¿Y por qué lo dudas? Te encanta atiborrarte de comida en los festivales.
- Porque "cierta" persona me ha hecho molestar dattebayo-dijo, lanzando claramente una indirecta a Sasuke.
- Oh, vamos. No creo que sea para tanto, ¿verdad Sasuke-kun?
- No, pero el dobe se toma las cosas muy a pecho-el moreno visiblemente estaba molesto por el fracaso de su idea, lo que se reflejaba en sus oscuros ojos.
- ¿Así que tengo la culpa-ttebayo?
- Sí, porque eres demasiado sensible.
- ¡Eres un...!
- ¡Chicos, tranquilos¡-Sakura interrumpió, presintiendo que sí no lo hacía, terminarían discutiendo de muy mala manera.
En cuanto quedaron en silencio, los murmullos a su alrededor comenzaron. Aunque ninguno de los presentes se percato de ello, pues Sakura se dedicó a observar preocupada el semblante entristecido de Naruto, mientras que Sasuke se consagró a desviar la mirada a algún punto desconocido del techo.
- ¿Estás bien, Naru-chan?-le preguntó la niña, al tiempo que le acariciaba tiernamente las marcas en su mejilla derecha.
- Sí, Sari-chan...-trató se sonreírle sinceramente, pero no lo consiguió.
- Algo me dice que el festival les servirá para dejar las cosas claras-dijo Sakura-Creo que sólo tienen algo de estrés.
- Sí, me estresa el teme al que estoy mirando-comentó clavándole una mirada recelosa a Sasuke, quien seguía sin prestarle atención, aparentemente.
- Naruto, sabes que no me refiero a eso...
- No te molestes el darle explicaciones al usurakontachi, Sakura-le interrumpió.
Y él que pensaba hacer las paces por las buenas, pero si Naruto no quería, ¡estaba bien! De cualquier forma, tendría que pasarle el coraje en algún momento. No iban a estar en tal situación toda la vida, ¿verdad?
- ¡Cállate!-le volvió a gritar el rubio.
- Hey, hey...-Sakura nuevamente intervino-calma. En verdad que se siente mala vibra entre ustedes. Me están asustando, chicos-el comentario de su amiga fue lo que puso fin al cruce de palabras entre ellos. Suficientemente mal estaba el asunto, como para que también terminase afectando a Sakura.
