Mala Noche

La Muerte despertó amordazada, las manos atadas al igual que sus tobillos, apegada a un costado de la pared, ella pensó en lo que había sucedido, luego recordó, el día anterior fue a bailar con Xibalba y los otros Dioses, luego se fueron caminando por un callejón un poco mareados y después…-Xibalba…, recordó que un grupo de ladrones los habían atacado, también recordó que su marido trató de protegerla, pero lo agarraron de ambos brazos y lo golpearon, uno de ellos agarró a la Muerte por la cintura y le coloco un paño húmedo en la boca, desmayándose en los brazos del individuo.

POV La Muerte

Pensaba lo peor, en especial por Xibalba, había sido agredido, de pronto veo que una puerta se abre y aparece un ladrón, se acercó a mí y me bajo el paño que tapaba mi boca, su cara estaba tapada con un tipo de mascarilla de un jaguar y sus compañeros también las tenían, pero cada uno con su debido animal.

-Oh, ¿como amaneciste mi Reina?, preguntó de manera fría, por dentro moría de miedo.

-¿Donde está Xibalba?, pregunté entre lágrimas de ira y tristeza.

-¿Te refieres a esa cosa de alquitrán oxidado?...muchachos tráiganlo, dio su orden los tipos uno con mascarilla de caimán y el otro de oso fueron a traerlo, me aterrorice cuando vi al hombre que más amaba brotándole la sangre negra de sus heridas, ¿como pasó?, no aguante más y grité.

-¡XIBALBAAAAA!, no podía correr, no podía abrazarlo, estaba amarrada, y lágrimas me brotaban, el jefe de la pandilla se acerco a mí, saco una cuchilla y rodeo su brazo en mi cuello tratando de asfixiarme, Xibalba trato de liberarse de los dos hombre pero fue en vano, estaba muy débil.

-Ah, ah… tienes 2 opciones mi querido amigo, matarte para salvar la vida de ella o si no… ¿no querrás ver a tu esposa sangrando cierto?, el jefe dijo, ¿que hicimos para merecer esto?, yo empecé a sentir la afilada cuchilla en mi piel, y grité, entonces fue cuando Xibalba respondió.

-Está bien, solo no la lastimes…, empecé a suplicarle que no lo hiciera, lloré.

-Xibalba, no por favor… Xibalba, mi amor…, el corazón se me paro cuando el ayudante se acerco a él con una cuchilla.

-Adiós mi corazón, fueron sus últimas palabras el hombre le clavó la cuchilla en el abdomen, grité su nombre desgarradoramente, y lloré, esto no podía ser real, no podía, no lo creía, el amor de mi vida se había ido, entonces sentí como el jefe del grupo me agarró del brazo y me tiró a una cama, ordenó a sus hombres a salir de esa habitación y se puso encima de mí ahora oliendo la parte de mi cuello, grite por ayuda cuando lo empezó a lamer, no podía hacer nada, solo podía gritar en vano.

POV Narrador

La Muerte se levantó de la cama con su corazón agitado, respiró de alivio al ver a su marido dormir a su costado roncando un poco, ella se sentó al borde de la cama y lloró aun pensando en el horrible sueño que había tenido, aun no estaba tranquila, estaba temblando de miedo, y sollozando en silencio, un escalofrío vino hacia ella, no paso mucho para que Xibalba despertara.

-Mi amor… ¿que pasa?, la Muerte responda… dijo el viendo a su esposa llorando, ella solo lo abrazó y lloró en su pecho.

-Mi corazón…, Xibalba le acaricio los largos mechones de cabello que ella poseía.

-Bal-by-tu-tuve-un su-sueño-horri-ble, no me de-jes, dijo entre sollozos, Xibalba solo le dio un pequeño beso en la frente.

-Eso nunca querida, ahora si puedes…me podrías contar lo que soñaste, para estar un poco más tranquilo, le susurro al oído suavemente.

-Nos-se-secu-es-traron y tu- sacri-fi-caste-tu vida-por-m-mi, y lue-luego-el-el jefe-tra-to-de…, Xibalba ya sabía lo que diría, y solo la abrazó más fuerte, su amada aumento sus sollozos al recordar que el jefe casi lo hacía…

-Ya ya querida, tranquila, ¿sí?, ven, échate conmigo, el la tapó con las sabanas y la abrazo de nuevo.

-¿Balby?, preguntó delicadamente la Muerte a su marido.

-Si querida…, dijo mientras tomabas sus manos con suavidad y las apretó ligeramente.

-Nunca me dejes, ahora un poco más tranquila, Xibalba puso un dedo en su barbilla y la levantó para que ambos se miraran a los ojos.

-Eso ni en un millón de años mi vida, Xibalba le dio un beso tierno y de puro amor.

-Te amo…, la Muerte dijo eso para luego quedarse profundamente dormida.

-Mi amor…yo tan bien te amo y créeme que nunca…NUNCA, dejare que alguien te lastime, le dio un beso en la frente y la Muerte en respuesta le dio una pequeña sonrisa.