Hola, no, no estaba muerta, andaba de parranda. :D ok no, reprobe y eso no les gusto a mis pas que me quitaron todo acceso a la comunicacion, pero adivinen quien se llebo dos materias, sta nena...ok no. espero y les guste, espero ya que ahora tengo as tiempo libre actualizar mas rapido :3


El silencio aun reinaba en aquella habitación, cada uno se miraba sin decir una palabra. Ya bastante difícil era asumir que Yuma no era un ser común, y para terminar no solo era un ser que pasaría desapercibido, para nada. ¡Era un dios! Y uno que estaba en plena guerra.

-Supongo…que…Quisieran saber todo… ¿Verdad?-Pregunto Yuma con tristeza mientras desviaba la mirada.

-Si, queremos saber absolutamente todo Yuma. Digo, estamos metiéndonos en un conflicto del cual no sabemos por qué se originó-Dijo Tetsuo tratando de mantener su enojo y emoción controlados. Enojo, por que Yuma no había dicho nada y emoción por que quería saber acerca de un mundo que se supone para los humanos solo era un mito.

Kotori no decía nada, solo se mantenía allí, atenta a cada palabra que salía de la boca de Yuma. Si, estaba decepcionada al saber que Yuma les estaba ocultando esa información tan importante, aunque sabía muy bien que tenia sus razones.

-Bueno, la historia es demasiado larga. Así que solo contare lo más importante. Bien, aquí va. Yo nací desdela la antigüedad, cuando la civilización aun creía en dioses y la esclavitud era lo más normal del mundo. Yo era un hijo de un esclavo y al ser hijo de uno, yo estaba destinado a serlo de la misma manera, y así fue. Trabaje durante mucho tiempo hasta que cumplí 15 años. Hasta ese entonces el que se hacia llamar mi dueño, me vendió a un postor que pagaba mucho por mi. El era un mercader de lo mas extraño. Siempre iba bastante tapado, apenas y se podía ver sus ojos, y hasta la fecha los sigo recordando. Eran de un color Dorado, llenos de luz y vida. El me saco de Grecia y me llevó hasta una isla, allí había un pueblo y era donde el vivía. Pasaron muchas cosas en ese lugar, lo cual hizo que me convirtiera en un Dios. Yo era un ser humano como ustedes, pero gracias a lo que paso, termine como un Dios. Yo soy el Dios de la Tierra y de la Guerra. Y ahora el Dios de la caza, Johan. Reclama algo que paso hace siglos, a su dios, el Dios del Amor, Judai.

-…Y… ¿Por qué El dios de la caza reclama al Dios del amor?-Pregunto Kotori confundida. Había sido algo muy general y aun andaban cabos sueltos.

-Bueno…hubo una batalla con el Dios del amor, el cual resulto perdedor, e hice que perdiera sus recuerdos como dios, haciendo que renaciera como un humano. Y ahora el Dios de la caza aliado al Dios del Amor, busca venganza por lo que sucedió-Explico Yuma con seriedad.

- Y si sucedió hace siglos… ¿Por qué hasta ahora busca venganza?-Pregunto Tetsuo aún más emocionado por lo que estaba escuchando.

-Bueno…eso…no lo se explicar muy bien-Dijo Yuma con nerviosismo.

-Bien y ahora ¿Que debemos hacer con Shark?-Pregunto Kotori al recordar lo que paso en el invernadero.

-Debemos ir al santuario de Johan, pero no debemos ir solos. Tenemos que conseguir más ayuda-Dijo Yuma pensando en la estrategia que utilizaría en un futuro.

-Bien… ¡Comenzaremos mañana a buscar ayuda, cuanto antes rescatemos a Shark, mucho mejor!-Dijo Tetsuo con emoción.

-Bien, nos vemos mañana en el mismo lugar en donde comenzó todo-Dijo Yuma con preocupación oculta.

-Si, pero por ahora será mejor irnos. Vamos Kotori, te acompaño a tu casa-Decía Testuo mientras se encaminaba a la salida.

-Si, ya sabes Yuma, cuentas con nosotros-Decía Kotori para después seguir a Tetsuo a la salida.

Una vez que sus amigos le dejaron solo en casa, se dispuso a pensar en lo que había pasado. Si bien Astral le había dicho que los poderes de Johan serian encerrados junto con él. ¿De donde había salido la energía suficiente como para igualar su poder anterior? Era algo que no sabia con certeza tal vez de algún hechizo, pero ¿A caso el había pagado el precio por ese poder? No, conocía a Johan, el poder provenía de otro lado. La pregunta era, de dónde.

Je, ahora todo se le iba a complicar más, si tan solo Astral estuviera aquí, las cosas serian más sencillas. Como le extrañaba, era su ser y su todo. Y ahora solo estaba aquí, en un mundo lleno de crueldad y agonía, protegiendo solo a los justos y honrados. Necesitaba ayuda divina, pero no conocía si algún Dios este dispuesto a ayudarle. Debía pensar bien quien podría estar totalmente dispuesto a ayudarle. Aunque… ¿Cómo podría olvidarlos? ¡Era muy claro! Aunque debía de buscarlos, pero donde podrían estar…quizás estén del otro lado del mundo. Vaya si que iba a ser difícil conseguir ayuda. Suspiro por decima vez, tenia que hacer algo para encontrarlos.

Subió al ático en donde usualmente dormía, y comenzó a rezar. Quizás sus hermosos hijos le escucharan. Su cuerpo comenzó a emitir un brillo azulado muy tenue, mientras que a lo lejos un niño de ojos dorados después de un descanso, por fin abría los ojos.


-Mamá…

-Haruto, que bueno que despiertas hermano…

-Kaito… ¿Dónde está Mamá?

-¿A que te refieres? Hermano…Mamá no esta con…

-Mamá necesita mi ayuda, debo ayudarlo…Debo ir con él…-Decía Haruto tratando de ponerse de pie, sin embargo Kaito se lo impidió.

-¿De que hablas Haru? Mamá no esta con nosotros. Ella ya no…

-Debo ir, déjame ir…por favor. Mamá esta solo. Papá no está, el necesita mi ayuda…

-¡Haruto! ¿De que estas hablando? Escúchame, estas enfermo, no puedes salir de este lugar, por favor vuelve a la cama...

-Pero…

-Pero nada, no puedes salir de aquí…se que es difícil hermano, pero se que te repondrás y pronto podrás salir…te lo prometo…

El niño no dijo más y termino por recostarse en la cama de nueva cuenta, tenia que ir a ayudarle a su madre, después de todo solamente el sabia que no tenia nada. Tenia que hacer algo y rápido, podía sentir la angustia de su madre a través de sus rezos. Tal vez…

-Esta bien, descansare-Decía con una pequeña sonrisa esperando que su hermano no preguntara nada.

-Bien, descansa, iré a…ayudarle a papá…-Termino de decir para después dirigirse a la salida-Descansa, para que te cures más rápido. Se que encontraremos una cura…Te lo prometo Haruto.- Y sin más salió de la habitación del menor.

-La única cura que necesito es estar con mi familia, mi verdadera familia…-Cerro sus ojos y comenzó a rezar, y su cuerpo empezó a emitir el mismo brillo que Yuma solo que este era aun más fuerte-Mamá…


Yuma comenzó a desesperarse aún más, no había podido dar con alguna energía que fuera de sus hijos, y eso comenzó a asustarlo. Se cuestionaba una y otra vez si podía llegar a ellos, hasta que una pequeña voz interrumpió sus pensamientos y su rezo. Al abrir sus ojos se encontraba en un lugar que conocía muy bien, era en donde antes pasaban horas de diversión con sus hijos y su esposo en la Tierra. Había una pequeña cabaña en aquel lugar y esta tenía un balcón en donde antes tomaba té con su Astral. Sin embargo ahora solo estaba un niño de ojos Dorados que lo miraban con emoción.

-¿Mamá…eres tú?-Después de tanto tiempo sin escucharla ahora la podía reconocer fácilmente.

-…Mi niño…eres tu mi niño…hace tanto tiempo que ya no nos hemos visto-Decía Yuma entre sollozos.

-Mamá, no sabes la felicidad que me da por haberte encontrado… ¿Por qué lloras Mamá? ¿Paso algo malo?-Pregunto Haruto con preocupación al ver a su madre llorar.

-...Estoy feliz de que me hayas escuchado mi niño…y si, necesito tu ayuda, Johan ha regresado, y sabes lo que eso significa mi niño, iniciara una nueva…

-Guerra Santa-Interrumpió Haruto-Y eso significa que…

-Sí, Papá volverá con nosotros-Decía Yuma con esperanza y emoción, después de todo y a pesar de lo que se avecinaba, volvería a ver a su amado esposo de nuevo.

-Mamá, quiero ayudarte, pero no me dejan salir de donde estoy…creen que estoy enfermo, y mi hermano en esta vida, Kaito no me dejara ir fácilmente-Dijo Haruto con preocupación.

-Iré por ti mañana, y cuando te encuentre y estés seguro, entonces te explicare lo que sucede…-Decía Yuma con determinación en su voz, a la vez que secaba sus lágrimas con el dorso de la mano.

-Pero Mamá esta fortaleza es impenetrable para un ser humano, no lograras pasar más allá de la entrada…

-No te preocupes mi niño, tal vez para un ser humano normal será difícil pero para tu Madre no lo será, llegare a medio día allí y espero y estés listo para dejar ese lugar durante un rato…

-Si Mamá, no te preocupes, yo te esperare, te lo prometo…

-Cuídate mi niño, mañana iré por ti…

-Si Mamá, tú también cuídate-Decía Haruto mientras el lugar poco a poco se desvanecía, hasta que volvió a ver su habitación fría y oscura, para entonces caer en la inconsciencia, había sido demasiada energía para poder hablar así con su madre, pero al menos le volvió a ver una vez más.

Yuma abrió sus ojos de nueva cuenta y miro el reloj en la pared, ya pasaba de la una de la mañana, pronto tendría que ir por su hijo. Pero por ahora un descanso no le vendría mal, aunque solo esperaba volver a dormir bien, ahora que ya contaba con el apoyo de uno de sus hijos.


La noche pasó más rápido de lo normal, y los sueños de Yuma no mejoraron en absoluto, seguía repitiéndose la misma historia, una y otra vez, con pereza bajo a su habitación para darse un buen baño para despejarse y pensar el cómo podría sacar a su hijo sin que cause algún alboroto o sospecha de su ahora nueva familia en esta vida. El agua estaba a una temperatura perfecta y esta le cubría casi por completo. A veces cuando se metía a duchar de esta manera le recordaba a Astral, ya que siempre se metían los dos juntos a su baño, claro esta que este era aún más grande, y que decir de la bañera, era perfecta para ambos. Bajo un poco la cabeza con un gran sonrojo recordando todas las veces en las que su baño era testigo del amor que se profesaban uno a otro. Salió con mejor ánimo de su baño, y se vistió con sus ropas de diario, esperanzado de volver a ver a su hijo. Bajo a desayunar encontrándose con su abuela y su hermana.

-Buenos días Yuma-Saludo su hermana quien ya estaba desayunando.

-Buenos días Akari, Buenos días Abuela, ¿Cómo amanecieron hoy?-Pregunto Yuma con una sonrisa, mientras se sentaba en el lugar que le correspondía.

-Bien gracias por preguntar Yuma-Dijo Akari restándole importancia-Lo siento si los dejo, pero tengo un plazo que cumplir en una hora-Dijo para después pararse de la mesa con su desayuno a medio terminar.

-Sírvete Yuma-Dijo su abuela, mientras que Yuma solo hacia lo ordenado- ¿Has dormido bien?-Pregunto a Yuma, parando de comer por un momento, esperando la respuesta.

-…He, si he dormido muy bien abuela, no te preocupes, yo…-Mas fue interrumpido por ella.

-No me mientas Yuma, eres muy malo para mentir, sé que no has dormido bien, se nota en tus ojeras, así que dime, ¿Fue el mismo sueño?-Pregunto teniendo la razón en cada palabra que decía.

-Yo…si he soñado lo mismo, la misma escena…-Decía Yuma dejando de desayunar para prestar más atención a su abuela.

-Sé que he prometido no decir nada sobre aquel sueño, pero me intriga, no cualquiera sueña lo mismo una y otra vez. Así que si necesitas ayuda o un hombro para llorar, aquí está tu abuela…-Decía mientras le sonreía a Yuma con cariño y amor. Si le recordaba a la madre que el llego a tener un día, era una lástima que tuvieran que ir al mundo astral, pero era necesario.

-Lo se abuela, agradezco todo lo que haces por nosotros, te quiero mucho-Expreso Yuma con una sonrisa, sin embargo un sentimiento de culpabilidad le inundaba poco a poco.

-Desayuna, ya que podría hacerte tarde para llegar a la escuela

-Si abuela…-Dijo Yuma pensando en lo que vendría después.


La escuela no fue muy aburrida esta vez, ya que ahora hablaron de donde el provenía, Grecia. Y a pesar de que algunos datos fueran erróneos eso no fue impedimento para disfrutar la clase. Las horas pasaron y por fin era la hora de ir a jugar duelo de monstros. Y era la hora casi indicada para ir por su hijo.

-Yuma, ¿A dónde iras? Se supone que ahora debemos buscar quien nos ayude para poder ir a rescatar a Shark-Decía Kotori al ver como Yuma iba a saltarse la escuela.

-No te preocupes, voy por ayuda, ustedes pueden buscar a alguien, pero deben ser especiales, ya que no voy a dejar que cualquiera sepa de esto, habría pánico si no encontramos a la persona correcta- Decía Yuma con seriedad.

-Pero Yuma…-Kotori iba a replicar pero fue interrumpida por Tetsuo.

-Bien, no te preocupes, nosotros nos encargaremos de esta área, confiamos en ti, solo ve con bien...-Dijo Tetsuo para calmar a Kotori y a Yuma.

-Gracias Tetsuo, prometo que regresare en la tarde al terminar las clases-Decía Yuma mientras se encaminaba a la salida-Los veo después chicos.

-Oye Tetsuo… ¿En verdad podremos con esto?-Pregunto Kotori con angustia al ver a Yuma alejarse.

-Claro que sí, si no Yuma no nos habría dicho nada-Decía mientras se alejaba de Kotori-Vamos, tenemos trabajo que hacer para ayudar a Yuma.

Corría todo lo que sus piernas daban, sus pulmones rogaban por oxígeno, pero no podía parar, después de todo le costó mucho salir de la escuela y no ser notado en las calles, pronto vería de nuevo a su hijo, no sabía que decirle primero cuando lo viera, pero definitivamente no podía desaprovechar esta oportunidad. No ahora, después de tanto tiempo lejos de él.


Gracias por pasarce a leer esa historia de una escritora loca, que esta reprobada, en fin, espero y les haya agradado, y pido una enorme disculpa por dejarla durante un buen rato. Lo siento :( ya saben por donde va todo esto? dejen sus reviews por favor, me da animos para continuar :3

bueno sin mas que decir,

ciau ciau!

Akira Moto di Vongola