Capítulo 2

Mientras que los tres nos mirábamos, no sé si era el destino o casualidad, pero en ese momento se escuchaba la canción de "Shape for you" de Ed Sheeran. El corazón se me quería salir del pecho, no sé cómo iba a tomar las palabras de Sam.

Me podrías decir a quien tengo que liberar y por qué, —dijo Jacob mientras miraba Sam.

Señor, usted es el dueño del local, —dijo Sam amablemente.

Ajá, —dijo él.

James me hace una seña, necesita dos café y tres bebidas más. Angustiada voy hacía la máquina de hacer café, tomo de la nevera las bebidas que me pidió James y le entrego el pedido. Él al verme así me dice que me calme. En ese momento Jacob me hace una seña para que fuera hacía donde estaba él. Y para mi sorpresa, él accede y me libera, le doy las gracias, rápidamente me dirijo al cuarto de las taquillas y me cambio de ropa.

Gracias por todo señor, le prometo que se lo recompensaré —dije, apenas podía creer que Jacob haya accedido a liberarme. Tampoco puede decir que sea un ogro y que no tenga sentimiento, pero me sorprendió mucho su actitud.

Ya te la cobraré algún día, —dijo él mientras mostraba su mejor risa.

Le hago seña a James de que me voy, me lanza un beso al aire y pude leer en sus labios que me decía que disfrutara el momento.

Cómo no lo iba hacer, si tenía delante de mí, a un hombre de más menos 1.70 mts, con unos ojos de color carmelita y redondo, y piel trigueña, es decir, no será tal vez como Brat Pitt, ni Kellan Luts, ni nada parecido, sin embargo, es un hombre atractivo y muy romántico.

Al salir de la cafetería, él propone que caminemos y que luego me acompañaba a recoger el coche. En ese momento ve pasar a una mujer vendiendo flores, se acerca a ella y toma una rosa roja bellísima y me la entrega. —Qué lindo y que detallista es él, es para comérselo, —dije para dentro de mí.

Gracias, —digo mientras le paga a la mujer.

Es un placer, —decía él.

Mientras caminamos tomados de las manos, él me habla sobre su familia y lo unida que son. En ese instante recuerdo de mi infancia vienen a mi mente, de cómo éramos felices. Una lágrima corría por mis mejillas y él al darse cuenta me dice,

¿Te encuentras bien?,

Sí, es que me emocioné cuando hablabas de tú familia, —dije mientras él me pasaba su mano por la mejilla para secarme la lágrima.

Me pregunta cómo era la mía, le digo que solo somos mi hermana y yo; que nuestros padres habían fallecido hace nueve años en un accidente, pero no quise hablar más de ese tema, cada vez que lo recuerdo me pongo muy triste. Caminamos un buen rato y nos detuvimos en un restaurante que estaba a dos cuadras de la cafetería Orfeo, él ordenó un whisky y yo simplemente un refresco. Aún tenía mis dudas de cómo pudo converse a Jacob de que me liberase así tan sencillo. Lo miro a los ojos y como no puedo quedarme así le digo,

¿Qué le dijiste a Jacob para que me diera el día?,

Él se me queda mirando como diciendo quién rayos es ese, le aclaro que es el hombre con quien tuvo que hablar para que yo pudiese estar aquí con él.

Ah! Tu Jefe, nada simplemente, me sorprendió tanto como a ti, nosotros solo permanecimos callados hasta que tú regresaste, —decía él mientras le daba un sorbo a su bebida.

Aún no me lo puedo creer, todo ese tiempo y no se hablaron, wow! Estoy impresionada, —decía para dentro de mí.

Vale, voy a fingir que te creo, —le dije.

Es en serio Bella, yo no le dije nada, —dijo él, en ese momento en el restaurante empezó a escucharse la música de Kelly Clarkson y la canción Because of you.

Él me extiende la mano, yo me enrojezco y le extiendo la mano y en ese momento me sentía en las nubes. No dejamos llevar por la melodía, pegado empezamos a bailar, todos nos miraban y decidieron seguirnos. Qué día había tenido, no podía estar mejor, cuando se terminó la canción todos aplaudimos y volvimos a nuestros puestos. Luego de terminar el almuerzo continuamos caminando, y cada segundo nos secábamos una fotografía distinta.

De vuelta a la cafetería Orfeo, y parados en mi coche ambos nos despedimos, ya era alrededor de las 6 de la tarde, como había pasado el tiempo tan rápido. Lo veo marcharse, y le lanzo besos al aire y él hace lo mismo, de camino a mi escarabajo veo luces en la cafetería, — ¿Qué raro, no veo a nadie? ¿Y las luces están encendidas? —dije para dentro de mí.

Camino hacia allá, abro la puerta, veo que el cartel dice cerrado — ¡Wow! Cerrado a esta hora, que habrá pasado, —decía mientras seguía caminando. Me acerco a la barra, ni señales de James ni de nadie, voy al cuarto de las taquillas, Nada. De vuelta a la barra, tomo mi móvil para llamar a James, pero en ese momento siento una mano que me toca el hombro, mi corazón empezó acelerarse, y cuando me volteo lentamente, me sorprendí muchísimo,

— ¡Joder! Jacob, eras tú. Que susto me has dado, —dije con la mano al corazón.

Ni que fuera tan feo, ni un fantasma —dijo él de forma burlona.

Lo empujo y ambos nos empezamos a reír, él me explicaba que después de irme decidió cerrar la cafetería y darle el día a todos los empleados, porque no sería justo que a mí me lo diera y los demás no. Le pregunto y porque no se ha ido y él me dice que tenía cosas que hacer, que estaba a punto de irse, hasta que me sintió. Había pensado que yo era un cliente y que venía a decir que estaban cerrado, pero nunca imagino que fuera yo. Le dije que Sam le surgió algo de urgencia, el trabajo. Sam es un médico que trabajaba en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón en Madrid.

Jacob me pidió que le ayudase a revisar la contabilidad, no podía negarme después de todo lo que hizo por nosotros. Mientras hacíamos las cuentas, él fue a la barra y me trajo una soda acompañado de un sándwich, ambos nos sentamos en unas de las mesas. Veo que se levanta y pone un poco de música para relajarnos. En ese momento siento el móvil sonar, era un mensaje de Sam.

Mi amor ya llegué, espero que para la próxima podamos pasar más tiempo junto.

Besos Sam

En eso una sonrisa sale de mis labios, cuando siento a Jacob decir, — ¡Wow! Siento envidia de esa persona, —decía mientras traía en una mano dos copas y en la otra una botella de vino.

No seas pesadito, y esto a que se debe, —dije mientras él se sentaba a mi lado y abría la botella.

Nada, no puedo festejar el día de la amistad con mi mejor amiga, —decía mientras vertía el vino en mi copa y luego en la de él.

No sé, aún lo somos, últimamente ha sido grosero conmigo, —dije mientras él me miraba.

Por supuesto, discúlpame si te he tratado mal estos días, es que discutí con Sue y es definitivo, —dijo mientras sentí pena por él en ese momento.

Pues entonces, bridemos por la amistad, —decía mientras estrechábamos las copas.

En ese momento empezaba a escucharse una de las canciones que me encanta de Ed Sheeran, no sé por qué, en la cafetería solo se escuchaba las canciones de Ed Sheeran. Malú, Ha-Ash, David Bisbal, a los cuales soy su fans número uno, aunque no diga que otros se escuchaba, pero me resultaba extraño que los grupos que más me gustaba a mí siempre se escuchaban.

En los primeros acordes de la canción de Perfect, Jacob me pidió que bailara con él. Yo gusto accedí, los primeros versos empezaba a escucharse.

I found a love for me

Darling just dive right in

And follow my lead

Well I found a girl beautiful and sweet

I never knew you were the someone waiting for me

'Cause we were just kids when we fell in love

Not knowing what it was

I will not give you up this time.

Empezábamos a bailar, la música y las copitas que nos habíamos tomados estaban haciendo su efecto. Y cuando la canción iba por el coro,

Baby, I'm dancing in the dark with you between my arms

Barefoot on the grass, listening to our favorite song

When you said you looked a mess, I whispered underneath my breath

But you heard it, darling, you look perfect tonight

Well I found a woman, stronger than anyone I know

She shares my dreams, I hope that someday I'll share her home

Un déjà vu, corría por mi cuerpo y antes de que acabara la canción me separé de él. Él noto lo mismo, no sabíamos que hacer en ese momento, a pesar de estar separada de él, sin embargo no dejamos de mirarnos. Hasta que fue corta por el sonido de mi móvil, cuando fui a ver quién era, me alegre mucho era mi hermana Leah, — Salvada por la campana, o mejor dicho salva por Santa Leah, —dije para dentro de mí. No sabía que iba a pasar allí, me sentí extraña, Jacob es mi mejor amigo, el hermano que nunca tuve, pero la verdad el ambiente se sintió raro.

¿Cómo está mi hermana favorita?, —decía muy feliz.

Leah, que soy la única hermana que tienes, ¿cómo te encuentras?, —decía, aunque sé que no le gustan que le pregunten de su enfermedad, pero no me importa las veces que se enoje, siempre ve voy a preocupar por ella.

Bien, todo está controlado —dijo ella.

Hablamos de todo un poco, me entristecí porque tenía que irse para la Universidad, solo estaba de paso como no tenía clase ayer, decidió pasar y estar un rato conmigo, ella podía quedarse e irse al otro día, pero ella me dijo que había quedado con el chico que había hablado hoy en la Universidad. Le deseé lo mejor y le pedí encarecidamente que se cuidara.

Después de la charla con mi hermana, continué con el trabajo que estaba haciendo. Jacob me ayudó en todo el tiempo que estaba allí, ni él ni yo mencionamos lo que paso en el centro mientras bailábamos.

A la hora de irnos, empezó a llover de forma torrencial, —Joder con esta lluvia, —dije mientras ambos estábamos en la entrada de la cafetería.

Trajiste paragua, —dijo él mientras me giraba hacia él

No, y por lo que veo tú tampoco, —dije mientras él se ría.

Pues entonces, estamos un aprieto o nos mojamos o nos quedamos aquí en la cafetería a esperar que pase, —decía mientras saca las llaves de su bolsillo.

No tuvo otra opción, el coche estaba muy lejos donde yo estaba. Ahí permanecimos por lo menos media hora, no sabíamos que hacer, así que nos pusimos a ordenar la cafetería. Cuando lo veo que pone un poco de música nuevamente, pero estaba vez escuchábamos la música de Pentatonix y el remix de Shape of you con Despasito, por lo menos esta vez era más bonita. En eso lo veo que se para en el medio y empieza a bailar, no lo hacía mal, pero entraron un ataque de risa, no sabía si lo estaba haciendo a propósito o es que realmente lo hacía mal.

En eso me hace una señal, para que lo acompañase, pero lo niego con la cabeza, veo que se acerca, doy un paso atrás. Me hala por el brazo y ambos estamos bailando. Ambos nos empezábamos a reírnos uno del otro. Siento que mi móvil suene, voy a ver quién era, y para mi sorpresa era Sam, lo tomo la llamada,

Hola, —decía todavía entre risas mientras escuchaba una música de fondo al otro lado de la línea. — ¿En dónde estará? ¿Él ve había dicho que estaba en el hospital? —dije para dentro de mí. No quise preguntarle no quería que se hiciera la idea que era una persona celosa, ni posesiva.

Veo que la estás pasándola bien, —decía él con voz risueña.

Sí, estoy con un amigo mío, —dije mientras Jacob baja la música y lo veo que se dirige hacia la ventana dado privacidad

Y como se llama ese amigo, —dijo él con voz celosa.

Ya tú lo conoce, es Jacob mi jefe, —dije mientras le explicaba porque me había quedado.

No sé si lo había entendido, pero por lo menos no hizo más pregunta, mientras conversamos le pregunto cómo estuvo su tarde. Me decía que tuvo muchas operaciones, pero que todas salieron bien y que ahora estaba con sus amigos celebrando, —Ah! Por eso es la música que sentía, —dije para dentro de mí.

Y te vas a demorar mucho ahí, —me dijo no sé lo preguntaba por celos o porque simplemente lo preguntó.

No, solo estoy esperando a que deje de llover. Y el tiempo en Madrid cómo está —decía mientras en ese momento mi vista se enfocó en Jacob aún estaba parado en la ventana, parecía molesto, parece que estaba hablando por el móvil.

Ah! Bueno, espero que no te mojes y cuídate, nos vemos pronto, —decía él mientras yo le reiteraba lo mismo.

Al terminar la conversación con Sam, me siento en unas de la mesas y observo cuan molesto estaba Jacob, no sé quiera era la persona con quien estaba hablando, pero pude percatar que era una persona no grata.

Veo que termina la dichosa llamada, lo veo que se pone las manos en la cintura, y cuando se voltea, su rostro cambia por completo. Lo veo caminar hacia mí muy sonriente. —La verdad es que no lo entiendo, nunca he podido entender su carácter, —decía para dentro de mí.

Cuando lo veo a unos cinco cm de mí, como amiga que soy le pregunto,

¿Todo bien?

Sí, porque, —dijo él muy tranquilo.

Te vi hablando y parecías muy enojado, —dije mientras él no apartaba su miraba en mí.

No te preocupes, no es nada importante. Vámonos que ya dejó de llover, —dijo mientras lo miraba que estaba triste, pero si no quería hablar no lo podía tampoco obligar hacerlo, así que lo dejé en paz.

Cuando salimos de la cafetería, él me acompaña hacía mi coche y de repente un carro pasa a gran velocidad, Jacob se percata del charco que había en la calle y me hala hacía él. Yo no reacciono, en ese momento nuestros cuerpos estaban pegados y nuestros labios a pocos centímetros uno del otro, nuestras miradas se cruzan. Yo estaba completamente en shock. Siento que la respiración se me acelera y no entiendo él por qué.