Capitulo 3 Bendita Aritmancia!


Pensar en la manera en que su mejor amigo trataba a su prima sólo lograba enfurruñarlo, aunque no por eso podía dejar de repasar los detalles que había observado a lo largo del mes que habían compartido en la madriguera.

Era bien sabido por todos, pues el mismo en un tiempo se encargo de que así fuese, que Rose se sentía atraída por Lorcan, sin embargo este siempre la trató como la "prima pequeña de su mejor amigo" pero la situación parecía haber cambiado; el acercamiento que había comenzado, por pedido de él mismo, en Hogwarts continuaba persistiendo a pesar de que ya no era necesario. James no podía dejar hacer énfasis en ello y no tardó en expresárselo a Lorcan.

—Lo sé, es que me gusta pasar el tiempo con Rose. –le había contestado su amigo. Un alerta interior, invisible y molesta se había encendido con esas palabras y Lorcan se lo hizo notar.

—Parece como si te hubiese molestado menos que te haya dicho que me gusta pasar el tiempo con tu novia. James lo conocía lo suficiente para saber que detrás de su tono de broma había un gran matiz de sinceridad, mas decidió hacerse el desentendido si Lorcan, conocía tan bien a su amigo para que, al igual que este, percibir su actitud había decidido imitarlo y guardar silencio.

—Jamie, ¿Qué sucede?—

Arrugó el ceño al escuchar el diminutivo de su nombre. Unas pocas personas podían usarlo sin que se molestara y por alguna razón su novia no era una de ellas.

— ¿Has peleado con Lorcan?—le susurró mirando al lugar donde estaba sentado. Desde un primer momento le había llamado la atención que el gemelo no estuviera, como siempre, sentado al lado de su novio y había buscado la ocasión para sacarse cualquier tipo de duda.

—No— contestó tajante, mirando al mismo lugar que su novia. Únicamente que no observaba a Lorcan, Rose estaba sentada a su lado sonriendo por primera vez en mucho tiempo.

James no fue la única persona en todo el gran salón en percibir ese detalle. A Scorpius Malfoy aquella sonrisa, al igual que la persona que la provocó, le cayó como una patada en el estomago. Aún no se podía acostumbrar al hecho de que Rose no fuese la persona que había creído, y a pesar de saber quién era realmente, todavía la veía pura y dulce como la Rose de la que se enamoró, esa Rose que no existía, esa ilusión de la que todavía tanto le costaba despegarse.

—Alumnos—la firme voz de la directora del colegio de magia y hechicería, Minerva McGonagall, se hizo escuchar a lo largo del gran salón sacando a cada joven de sus cavilaciones. Prontamente les dio las advertencias habituales, no dirigirse al bosque prohibido, la prohibición de ciertos chascos, no pasearse por los corredores después de hora y los despidió deseándoles un buen comienzo de clases. Al levantarse del asiento para dirigirse a la torre Gryffindor, Rose no pudo evitar dirigir una mirada a la mesa de Slytherin, como lo sospechaba Scorpius no daba señales de que ella existiera.

La fatiga y el cansancio se instalaron en el cuerpo y la mente de Rose a la mañana siguiente. Pensar que su primera clase del año era pociones junto con Slytherin no le había permitido conciliar el sueño hasta muy entrada la madrugada, un sueño frágil, asediado de pesadillas producto de sus temores. Y uno de ellos se estaba haciendo realidad, estaba llegando tarde. En ese instante sus compañeros estarían dirigiéndose a las mazmorras y ella estaba en la otra punta del castillo abrochándose la falda, con esa idea y el corazón palpitándole en los oídos tomó su mochila, era una suerte ser ordenada y tener todo preparado de antemano, y salió hecha un vendaval rumbo a su primera clase.

Diez, diez minutos fue el tiempo que se retrasó. Como era de esperar, el profesor Ronan que era muy estricto ni siquiera le pidió un justificativo de su retraso, aunque eso para Rose fue una suerte, le resto 10 puntos a Gryffindor y la mando a sentar a la única mesa libre junto a una de las personas que más la detestaban en Slytherin, Richard Nott.

Esa no era, de ninguna manera, la forma en que había imaginado comenzar su año escolar, abochornada y siendo el foco de atención, aunque agradecía el hecho de no haberse olvidado ponerse la falda o tenerla puesta al revés, situación muy posible dada la mala suerte que parecía acompañarla últimamente. Suspiro resignada mientras sacaba su libro de pociones, recordaba que solamente un año atrás aquella era una de sus clases favoritas, inconscientemente dirigió la mirada al banco ubicado a su frente, Scorpius y Albus seguían ocupando ese lugar lo único que difería era que ella ya no estaba allí, su lugar era ocupado por Penélope, esta como si hubiese usado Legeremancia dio media vuelta para mirarla con una sonrisa burlona.

—Borra la sonrisa Zabini que hoy no nos enseñaran pociones para el amor, aunque ni así lograrías que Malfoy considere tu existencia.

Rose observo boquiabierta a Richard Nott, no podía creer que aquellas palabras hubiesen salido de su boca, era como estar soñando o viviendo en la cuarta dimensión sería posible que la hubiese ¿defendido?

—Gracias—murmuró

—No tienes nada que agradecer, no me agradas pero mucho menos lo hacen los vasallos de Malfoy—A Rose no se le escapó la hostilidad que escupió al pronunciar el nombre del rubio. Hasta donde sabia Nott y Scorpius se aborrecían con todas sus fuerzas, es más creía que si Scorpius tenía una lista con las personas que odiaba su nombre se hallaba después del de James, aunque por cómo se presentaba la situación actualmente ,tal vez, ella misma lo había desplazado a un tercer lugar. De sus pensamiento dedujo que tal vez ese era otro motivo por el que Richard había interferido en su "favor" estaba más que claro que estaban del mismo bando de odiados, los más odiados por Scorpius Malfoy, el príncipe de Slytherin.

Albus también se giró para mirar a Rose con una sonrisa pero esta no era burlona, más bien era de disculpa y son de paz, la pelirroja le retiró la mirada sin responder. Su hasta, el año pasado, inquebrantable amistad con su primo había sucumbido después de que Albus no intercedió en su favor, en realidad no lo había hecho ni en el suyo ni en el de Scorpius. Esa actitud había sido sinónimo de traición para Rose, pues consideraba que su primo debía tomar partido por uno o por otro, en situaciones como esa no se podía estar bien con Dios y con el diablo, en ese caso con ella y con Scorpius. Sabía que su actitud era un tanto infantil y extremista pero casi hubiera preferido que Albus se hubiese puesto del lado de Scorpius ante que tomara esa actitud de pasmosa imparcialidad. No podía negar que hubiera esperado que su primo le sacara los ojos a Scorpius y eso también le había dolido, no ver ninguna señal de dolencia por ella en Albus.

— ¿Qué sucede con los primos inseparables, han dejado de serlo? –

Rose miró a su compañero de banco con el ceño fruncido, no se le escapaba la ironía en su pregunta.

—Acaso Malfoy ha dejado que bese por más minutos de los habituales la suela de sus zapatos y no te ha concedido el mismo honor?—A Richard Nott el gesto hostil de la pelirroja lejos de intimidarlo lo animaba a seguir hincando su mordacidad en, lo que le parecía, una herida abierta. Definitivamente perder una ocasión de molestar a un Gryffindor no estaba en su ser.

—Pagina 230 de su libro Pociones y Filtros mágicos de Jigger . Empezaremos con uno de los temas de los TIMO'S , el filtro de paz—con su voz monocorde el profesor Ronan comenzó a enumerar los ingredientes y la forma de elaborar la poción.

— ¿Acaso tú no tienes tantos vasallos dispuestos a lamerte las suelas y por eso largas veneno cuan vieja bruja de barrio?—entre dientes apretados y mientras anotaba las indicaciones extras del profesor Ronan, Rose largó todo el desprecio del que fue capaz.

Richard no pudo reprimir la gracia que le causo la rápida e incisiva respuesta de Rose por lo que lanzó una, mal disimulada, risilla ganándose una mirada reprobatoria del profesor.

— ¿Alguna duda?—inquirió mirando agudamente a Richard y a Rose. —Bien, Nott y Weasley al final de la clase probaran su propio filtro, así podre calificarla.

Rose enrojeció de vergüenza, se consideraba perfectamente capaz de elaborar aquel filtro pero sabía muy bien que el profesor los había elegido porque estaban conversando, una de las cosas que menos toleraba en su clase. "Por lo menos no nos restó puntos "se consoló y con gran esmero comenzó a preparar los ingredientes para la elaboración de la poción.

El filtro de la paz que Rose y Richard habían elaborado no sólo era bueno, era excelente y al final de la clase Rose había recuperado y obtenido más puntos para Gryffindor, el día parecía, al fin, recuperar un curso normal.

A lo largo del día y de las clases la normalidad parecía establecerse en la vida de Rose que lentamente comenzaba a gustar de su rutina tranquila y sentirse más a gusto con la vuelta al castillo. Solo le quedaba por "sobrevivir" a una clase para terminar en paz su día, Aritmancia, que para hacer honor al final era la materia opcional que Scorpius había decidido comenzar a cursar con ella. Grande fue su sorpresa cuando lo vio sentado esperando la llegada del profesor Selwyn, hasta el último momento había creído, y quizás hasta esperado, que decidiera abandonar la materia. Scorpius sólo había decidido comenzar a cursarla para pasar más tiempo con ella, y como toda acción que uno comete imprudentemente y enamorado nunca fue acertada, si había aprobado era por las contantes clases de apoyo que Rose le impartía, la Aritmancia era una materia muy difícil y si bien a Scorpius no le faltaba inteligencia si le faltaba un año de cursada, Rose también había sido la que lo había preparado para que rindiera un examen de admisión y nivelación.

Sin dejar de observarlo disimuladamente fue a tomar asiento unos lugares más atrás de él, con la intención de pasar desapercibida. El profesor Selwyn no tardó en entrar en el aula.

—Buenas tardes a todos—observándolos con detenimiento fue a buscar un pergamino. –Continuaremos con el ultimo trabajo del año pasado, ya que habíamos terminado con el programa y comenzamos adelantando temas de este año por lo que…. Continuo mirando el pergamino y nuevamente a la clase….necesitaría que formaran los mismos grupos—y comenzó a leer el pergamino.

—Thomas y Dallas.

—Travers y Salbery

Rose no necesitaba que el profesor Selwyn leyera el pergamino para saber con quien tendría que volver a compartir pupitre pero escuchar sus apellidos la hizo estremecerse, como si en realidad no lo esperase escuchar, como si realmente la tomara desprevenida.

—Weasley y Malfoy.

Scorpius no dio señales de apercibimiento y con un hondo suspiro Rose decidió que no iba a adoptar la misma actitud infantil. Tomando su mochila, sintiendo el rojo de la vergüenza subirle por el rostro y el corazón bombeándole en los oídos, se acerco, en lo que le pareció el camino más largo de su existencia, al banco del rubio.

Tomó asiento lo más silenciosamente posible, como si así pudiese parecer invisible, acomodándose en el asiento y sin animarse a mirar a su costado sintió lejana aquella sensación de normalidad en su día.


Primero y principal quiero pedir disculpas por haber tardado tanto en subir el capitulo y tambien explicar por que...HA NACIDO MI BEBE! y estoy muy feliz..pero tambien tengo menos tiempo...

Pobre Rose! su dia iba adquiriendo un tinte normal hasta que..la escritora mala le eligio este final..compartir todo un año de clases con Scorpius! sera su karma o al contrario le servira para hacer las pases con el? sera eso posible? y james..mmmm...todavia no ha entrado en accion, como parece que lo ha hecho Lorcan, sigue en las penumbras maquinando...¿celoso? a alguien mas que a mi le ha agradado Richard Nott?

gracias a todos los que leen y dejan review y a los que no..tambien ..aunque los invito a hacerlo ;P

Caro.