Aclaraciones: Naruto® no me pertenece, es de única propiedad de Masashi Kishimoto. Perfectos® le pertenece a su respectivo autor: Kazuyo Junjou.

Notas: SasuSaku - AU - Siglo XIX - Semi-OoC - Romance - Hurt/Comfort


Summary: Amigos perfectos, amantes perfectos, personas perfectas, cada quien tiene su definición de perfecto en cada persona. —Porque eres mi mujer perfecta. —¿Entonces por qué me engañas? ¿Por qué me traicionas? —Creo que yo no soy perfecto para ti, Sakura.

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Perfectos

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By: Kαzuyo Junjou

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Cαpítulo II

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Sai, ¿cómo uno sabe que tiene un verdadero amigo? ¿Cómo uno sabe que puede confiar en él? ¿Un mejor amigo perfecto?

Sai voltea a ver a Sakura que anda muy pensativa y sus ojos no han cesado de humedecerse en toda la noche.

—Mi lady, ¿está sospechando de Ino y Sasuke?

Sakura se impresiona al darse cuenta de su obviedad, rápido niega con la cabeza y se apresura a decir:

—No, claro que no. Ella es mi mejor amiga, no sería capaz de hacerme esto —bajó su mirada a sus zapatos de tacones de un color verde esmeralda.

—Mi lady, no tema de mí, sabe que puede confiar en mí —hace una pausa y dirige su mirada al frente donde parejas bailaban al compás de la tranquila música—. Un mejor amigo sólo puedes darle el título cuando, según usted, lo merezca. Pero, aún con los años y experiencia, la gente termina siendo la misma: no son de fiar y en cualquier momento terminarán de apuñalarle la espalda. No piense que lo hago para hacerla sentir mejor, mi lady, no diré mentiras que le den felicidad y calma, quiero que se preocupe y mire bien con quién almuerza y confiesa. Dese cuenta de la realidad, la gente no es de fiar, todos nosotros somos egocéntricos y nosotros mismos somos la prioridad. ¡Ja! Los mejores amigos no existen… ¡Sólo uno mismo!

—Sai, los mejores amigos son personas de fiar y gente que aprecias. A la que le dices todos tus secretos… pero hay un obstáculo en la relación de mejores amigos, uno es el que le dice todo sobre su vida y vergüenzas, mientras que el otro se guarda sus secretos porque no le conviene. La persona que dice la verdad es el mejor amigo, mientras que el otro es sólo un amigo. Y hoy me he dado cuenta, por mi suerte diría usted, o por mi desgracia que yo no tengo una mejor amiga, ella es sólo una amiga que conozco hace diecisiete años —la voz de Sakura comenzaba a entrecortarse mientras más hablaba. Sai logró ver con una mirada de reojo el puño blanco de la dama, se estaba cerrando fuertemente conteniendo ira.

Sai volvió a dirigir su oscura mirada a los claros ojos de ella.

—Mi lady, ¿ya le he comentado que odio verla llorar? Tenga fe en que puede seguir adelante, que usted tendrá a gente que realmente la ame. Es hermosa, pero no se deje engañar de los hombres que se interesan sólo por su belleza, fíjese en los hombres que la amen como es, que le digan que es perfecta en todos los aspectos, hombres que están comprometidos a pasar toda su vida a lado suyo.

—Y por mi grata desgracia, conocí a ese hombre, Sasuke era perfecto para mí. Él me amaba tal y como soy. Cada vez que discutíamos, le preguntaba el por qué de su elección sobre mí y siempre me decía: "Por tu belleza, por tu carácter, por ser mi mujer perfecta" —recordó inconscientemente el recuerdo de su adorado prometido, escuchando sus palabras con su grave voz aterciopelada. Maneó la cabeza hacia a un lado evitando que Sai viera las primeras lágrimas fuera de sus ojos.

Había pasado tantas cosas: Sasuke se había comportado como un hombre de confianza, un hombre de fiar y que perduraría a lado suyo por una eternidad. Su forma de hablarle, de besarle y abrazarle, tan acogedoramente exquisito. Pero ahora estaba confundida. Quizá todos esos días, meses y años sólo fueron de pura fachada. Quizá siempre Sasuke tuvo a otra mujer a quien amar. Quizá nunca la amó, quizá sólo estaba con ella por fuerza o conveniencia, quizá esa mujer con la que Sasuke pasa algunas de sus noches sea su verdadera mujer perfecta. ¿Y cuándo ella logrará ser del nivel para estar a lado de él?

—Un hombre nunca sabes qué es lo que quiere. Sasuke puede que esté equivocado sobre su elección, puede que al final se de cuenta de que usted, mi lady, es su mujer perfecta.

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—Ino, será mejor que regresemos a la fiesta. Pero antes de seguir, déjame recordarte que seas fuerte y que me tienes a mí, y yo te amo —Sasuke se acerca a la rubia que había quebrado el llanto, la abraza con fuerza y la besa en los labios. Al instante de chocar sus labios con los de Ino, logró escuchar un leve gemido de impresión y unos pasos alejándose del lugar. Sasuke no le tomó importancia.

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—¡Sakura-san, Sakura-san! —Sakura y Sai se separan al escuchar el grito de un niño, grito que rápidamente Sakura identificó que era de Naruto. Pero Sakura se preocupó al ver cómo Naruto corría desesperado hacia ellos, con las lágrimas escapando de sus ojos azules.

—¡Naruto-kun! ¡¿Qué te ha pasado?! —exclamó preocupada acercándose al rubio, pero Naruto da un salto y se encima a Sakura, recargando su cabeza en el hombro de ella. Las manos de este pequeño estrujaban con fuerza los hombros de Sakura.

—¡Sakura-san! ¡Yo la amo, no está sola! ¡La amo, Sakura-san! ¡No importa lo que suceda, no quiero verla llorar! ¡Yo sí la amo! —gritaba con desesperación, llorando cada vez más. Todas las personas de la fiesta miraban la escena de un niño abrazando fuertemente a Sakura mientras lloraba. Preocupados y sospechando de la mujer a quien se encimaba.

—Naruto-kun, cálmate. ¿Qué tienes? —lo baja de ella y lo coloca en el suelo, Naruto respiraba con dificultad y con su mano varias veces se secaba sus lágrimas—. Pobrecillo, pero ¿qué ha pasado, Naruto-kun? ¿Quién te hizo daño?

—¡Yo no importo, Sakura-san! ¡Tú eres la que está dañada! ¡Tú deberías llorar y abrazarme! —exclamaba con fuerza y dolor apretando sus dos puños.

—Pero, Naruto-kun…

—Mi lady, espere a que se tranquilice. Naruto, dime qué ha pasado para que estés así.

—¡No puedo! ¡No quiero ver a mi Sakura-san llorar! De veras —seguía llorando, se acerca a las piernas de la joven de cabellos rosas y se aferra con fuerza—. ¡Yo sí te amo, Sakura-san!

—Naruto-kun, por favor dime, necesito saber la razón de tu llanto, me sentiré preocupada toda mi vida sobre la razón de la primera vez que te vi llorar.

Naruto abre los ojos aún con su cara en las piernas de ella, aprieta con fuerza el vestido verde de Sakura y con indignación se separa de ella. La mira a los ojos y ve su sonrisa tan natural y bella, voltea sus ojos a Sai que, aún con ese semblante serio y una sonrisa falsa, parecía preocupado.
Sakura acercó su mano a los cabellos de Naruto y este reaccionó. La mirada verde de Sakura era atrayente pero tristeza en ella albergaba. Aún no tan decidido y con dolor en su pecho, toma aire para decirle a Sakura-san la verdad, con algunas lágrimas amenazando de querer escapar.

—Sakura-san… yo… yo he visto a Sasuke con… su amiga la rubia —y vuelve a estallar el llanto—, ¡vi que se besaban! ¡Pero no entiendo! ¡¿Por qué Sasuke que es su prometido, besa a su mejor amiga?! ¡Yo pensé que los esposos y prometidos se amaban! ¡Yo pensé que las parejas sólo deberían ser de dos personas, no de tres!

Sai esboza una pequeña sonrisa triste. Se conmovía al ver tal inocencia en aquellos niños y en Naruto palpaba más. Su mirada azul era tan decidida pero sus ojos le engañaban, había lágrimas en esa fortaleza azulada. Voltea a ver a Sakura de reojo, esta tenía la cabeza agachada y, pequeños cabellos rebeldes tapaban de su vista los ojos verdes de ella. Pero sí pudo percibir una lágrima cristalina rodando por la blanca piel de Sakura.

—No te preocupes, Naruto-kun. Las parejas son de dos personas, no de tres. Y si por alguna razón hay tres personas una persona se ve forzada a abandonar ese amor… —Sakura camina lejos de ellos, al parecer se iba de la fiesta, caminando torpemente secando lágrimas rebeldes con su mano y Sai logró escuchar algo—: y yo me veo forzada a abandonarlo.

—¡Sakura-san! —Naruto con un vano intento de hacerla regresar, estira su mano hacia ella para que se quede con él, pero ella pasó de ello.

—Naruto, déjame decirte algo. No quiero que tú presencies esas escenas y problemas. Mira que la infancia no dura nada, los niños son criaturas hermosas y me gusta decir, perfectas. Naruto, tu inocencia ha sido la razón de que eres mi modelo. La mujer que ves ahí, Sakura no es una niña. Ella ha enfrentado tantos problemas y lo que peor le ha ido es en el amor. Sasuke, su prometido… —se acerca a Naruto hasta su oído para susurrarle—: él ama a Sakura, sólo que él no sabe —se incorpora y Sai se alegra al ver a Naruto con una sonrisa esperanzada—. Será mejor que dejemos a Sakura reflexionar de esto. Y será mejor que nos vayamos, que esta manada de políticos me está volviendo loco.

Lo peor de todo, es ver la cama donde ahora Sakura está recostada, observando a lado suyo la almohada que no es utilizada por nadie. Y cree que hay cosas aún peor, esperar que su querido prometido llegue a la casa, saludándola como si nada hubiera sucedido, recostarse a lado suyo, dándole un beso en la boca, un beso que es compartido con alguien más, con su mejor amiga.

La verdad que le hizo ver Naruto ya no era una sorpresa, no le impresionó el haber escuchado que Sasuke, su prometido, el hombre que ama, la haya traicionado, que haya besado a otra mujer, mientras ella lo besaba también. Sino la sorpresa del asunto era que su mejor amiga, Ino Yamanaka, haya sido ella la otra mujer que había jugado con su amor. Ella sabía de su eterno amor hacia Sasuke, ella sabía que ella, Ino, es… o era su mejor amiga, que la ama como la hermana que nunca tuvo.

Ya eran las una y media de la mañana, había decidido darse un paseo antes de llegar a su hogar y que el olor embriagador de su prometido le dé en la cara, recordándole la traición. Había abandonado la fiesta a las once de la noche, casi doce, el otro tiempo paseaba por el parque más grande de Londres, Hyde Park, un parque enorme, con un inmenso espacio verde, caminaba alrededor del inmenso lago, hasta que el frío la hizo temblar y decidió en ir a su solitario hogar.

Y hasta que al fin, mientras leí un libro, pudo escuchar el sonido de unas llaves y los pasos de una persona, lo que dedujo que era Sasuke.
Respiró hondo sintiendo en su pecho los nervios y el temor de verlo a los ojos. Guardó el pequeño libro que tenía en un cajón que estaba a lado de ella.

Tenía miedo, mucho miedo de verlo, pero tenía que ser fuerte sin importar qué, quería escuchar de la boca de Sasuke la mera verdad sin importar que le doliera bastante.
Escuchaba que los pasos se acercaban más y más, al igual que sus nervios y el temor, hasta que, cuando el tiempo era pesado, observó que la luz que iluminaba afuera de su habitación llegó adentro de la habitación dándole de lleno a su rostro, el cuarto estaba completamente oscuro

Observó detenidamente la silueta de Sasuke acercarse al umbral de la puerta. Hasta que por fin, gracias a la luz del pasillo, pudo ver el rostro de su prometido, era blanco y tenía en su rostro un vago sentimiento de preocupación. Sus ojos oscuros eran tan penetrantes.

—¡Sakura! Qué alivio haberte encontrado, te estuve buscando para poder irnos a la casa juntos, pero nunca te encontré, hasta que Sai me dijo que te fuiste. Pensé que te ibas a quedar muy tarde, ya que es tu mejor amiga y siempre te ha gustada estar con ella y más en sus fiestas.

Qué mentira tan grande, pensó Sakura. Ino no es su mejor amiga, y no sabe cuándo dejó de serlo. Sus ojos verdes se dirigieron a los ojos oscuros de Sasuke, este se acercaba cada vez más junto a ella, y pudo ver que la corbata que tenía Sasuke ya estaba desabrochada y arrugada. Bajó de nuevo su mirada verde a sus manos que reposaban temblorosas encima de sus piernas cobijadas por una sábana blanca; aprieta sus manos a esa sábana tratando de cesar ese temblor, ese miedo. Tiene que ser valiente.

—¿Mejor amiga? No, al parecer ya no lo es —susurró con desprecio aún con la mirada agachada—. Sasuke, me fui de la fiesta por una razón y quiero que me respondas para que empieces a pensar en esa razón —suspira aún no tan decidida—. ¿Me amas?

Sasuke abrió un poco los ojos y trató de saber en qué demonios pensaba Sakura con su expresión de su rostro, pero ese semblante frío y duro nunca lo había visto a ese nivel, era tan impredecible sus pensamientos, no como siempre lo había hecho con ella: era como un libo abierto que podía leerlo con toda libertad; y su mirada verde penetrante era tan oscura que no tenía ni la remota idea de cuál era el propósito de esa pregunta. Chasqueó la lengua. Quizá está sospechando de él, quizá no era tan inocente como él pensaba.

—Sakura, ¿por qué preguntas eso? Tú ya sabes la respuesta —dijo de forma cálido, pero con un deje de impaciencia.

—No, desde que estamos peleados ya no sé la respuesta. Eso siempre me lo recordaba en nuestros momentos de indiferencia y sonreía y me sentía aliviada. Pero ahora no puedo sentirme bien, ya no tengo idea de quién amas —Sasuke notó que Sakura apretaba con fuerza esas sábanas y lágrimas se acumulaban en sus ojos—. ¡No puedes amar a dos personas a la vez! —gritó de forma desgarradora, levantando su mirada directo a sus ojos. Ella se levanta apresurada de su lugar y se acerca a Sasuke con pasos firmes.

Por mientras, Sasuke sintió que su corazón estaba apunto de salirse de su pecho. Nunca hubiera podido predecir esa acción. Por un instante su rostro blanco se vio vulnerable y débil, y recapacitó que eso era una clara muestra de que Sakura tuviera razón. Sus ojos oscuros se endurecieron al igual que su expresión del rostro, con el ceño fruncido alegó.

—¡Sigues con eso! ¡Yo no te engaño! —respondió enojado Sasuke.

—¡Un niño no miente! ¡Sé que me engañas, Sasuke! No me digas falsedades. Sé la verdad, sólo quiero escuchar de tu voz que me estás engañando, quiero que admitas que me estás traicionando… ¡quiero que me digas que no me amas!

—¡Sakura, basta! No puedo decirte eso…

—Entonces dime con la verdad que tú has creado, que no me estás engañando —Sakura esperó su respuesta, pero nunca la dio y con eso era suficiente, empezó a soltar varios sollozos mientras Sasuke la observaba con tristeza y puede que lastima—. ¡¿Por qué sigues conmigo?! ¿Es por el dinero? ¿Por el puesto que tomas? ¡¿Te conviene estar conmigo?! ¡¿Es por eso?! —empezó a inquirirlo con preguntas, y a cada pregunta Sasuke negaba con la cabeza. Sakura desesperada grita—: ¡¿Entonces por qué?!

Sasuke no pudo responderle, se había quedado mudo con tantas preguntas inquisitorias. Sakura sollozaba y tenía su mirada verde en el suelo con sus brazos abrazándose a sí misma: parecía tan destrozada. Sasuke se acerca a un gran clóset de esa enorme habitación, lo abre y saca dentro de ella unas cuantas maletas. Aún con los enormes gritos que no entendía de Sakura, Sasuke empacaba ropa, zapatos y tantas cosas de importancia. Cierra la última maleta y vuelve a ver a Sakura, con el rostro rojo del llanto, sus ojos hinchados y llorosos, y sus labios temblorosos. Se sintió tan culpable y triste al verla así, quería abrazarla y decirle que estará bien, quería hacerlo pero no podía.

Sasuke, con tres maletas en sus brazos, se acerca a la puerta de la habitación.

—¡¿Por qué?! —Sakura gritaba más y más fuerte, colocándose enfrente de Sasuke, para impedirle que saliera de la habitación—. ¡¿No me vas a decir?! ¡¿Es desastrosa la razón?!

Sasuke agachaba la cabeza, pero subió su mirada, mirando sobre el hombro de Sakura una mujer de la servidumbre que andaba de chismosa. Sasuke frunce el ceño.

—Pide un transporte —la muchacha asiente sonrojada y corre a hacerlo.

—¡No te vas hasta que me digas! —gritó desesperada Sakura, sin dejar de llorar, lo único que le importaba era la razón. Sólo así se sentirá mejor, quiere saber si fue amada alguna vez por él.

—No te voy a decir, Sakura. Déjame pasar —trataba de pasar de Sakura, pero ella se interponía.

—¡Sasuke! ¿Me amaste alguna vez? ¿Tu razón de tu compromiso es por amor o por dinero? ¡¿Qué demonios sientes por mí?!

—Nada —respondió rotundamente con su expresión fría y dura, con los ojos oscuros fijados en ella, era tan doloroso ver que en verdad no sentía nada.

A Sakura se le escapó un gemido ahogado. Trató de calmarse respirando hondo una y otra vez, dejando de lado sus lágrimas con el dorso de su mano. Agachó la mirada tratando de buscar la respuesta en el suelo de la habitación, asimilando y analizando sus palabras. Su corazón le dolía, parecía que quería saltar de su pecho y morir en el intento. Se volvió a calmar respirando hondo nuevamente. Miró a Sasuke a los ojos y recordó la primera vez que los vio.

—Sasuke, ¿te acuerdas cuando nos conocimos? ¡Oh! Maravillosos días de primavera, tengo una pequeña obsesión por el Hyde Park. Río al sólo recordar la terrible vergüenza que tuve que pasar. Pero agradezco a esa diminuta piedra por haberme hecho tropezar y caer al lago… ¡Y con mi vestido favorito! —ríe—. No sabía nadar y la gente sólo se me quedaba viendo como si sus miradas me hicieran volar y estar de nuevo en tierra firme. Hasta que un apuesto caballero se lanza al agua aún con sus caros zapatos, nadando hasta donde yo me estaba ahogando, agarraste mi cintura y me pegaste a ti. Deliciosa colonia que te habías puesto esa mañana, creo que pensaba más en la misteriosa persona que me sostenía que por mi vida. Me llevaste a la orilla y sólo ansiaba ver el rostro de mi héroe, hasta que quedé maravillada por esos ojos profundos y negros, estabas encima de mí, sostenido por tus manos y rodillas, preguntándome "¿Estás bien?". Tú me mirabas con un semblante muy preocupado, al igual que las personas, observé mi situación y solté una fuerte carcajada, tu reíste aún dudoso conmigo —suspira—. Te pedí tu dirección, quería conocer a mi héroe, me lo diste y te empezabas a ir, pero te detuve porque… ¡qué pena! Yo salvada y tú, a quien nadie te pidió que me salvaras, todo mojado y podrías pescar un resfriado. Te ofrecí mi casa y ropa, negaste y yo te rogué y rogué, hasta que tu harto —vuelve a reír por lo bajo— aceptaste.

—Sakura…

—Te llevé a mi casa, platicábamos y platicábamos de cualquier tontería que nos viniera a la mente, cobijados por una calientita cobija enfrente de la chimenea. Te pedí que te quedaras a cenar y aceptaste, pero ahora muy decidido. Cenamos, bebimos y ebrios por el delicioso vino rojo, nos besamos y esa misma noche hicimos el amor… ¿Te digo un secreto? —se acerca a Sasuke para susurrarle—: ¡Eres el mejor en la cama! —y ríe con libertad, pero las lágrimas aún recorrían sus sonrojadas mejillas.

—Sakura, basta, ya me tengo que ir —escuchaba Sasuke la voz de una muchacha avisándole que su transporte ya había llegado.

—Sasuke, quiero decirte algo. Cuando me enteré que eres un dirigente del Estado, me sorprendí muchísimo, ¿por qué un dirigente del Estado se lanzaría al agua por mí? —sonríe con melancolía —. Todos pensaban que estaba contigo sólo por tu puesto y millones, pero no es así, yo estaba contigo porque te amaba, de todos los hombres que he tenido la fortuna de conocer, ninguno de ellos me ha llegado así al corazón. Eres mi hombre perfecto —Sakura agacha la mirada, borra su sonrisa y levanta sus ojos nuevamente, pero sus ojos jade representaba la duda—, Sasuke, ¿sigo siendo tu perfecta?

Sasuke imita la sonrisa de Sakura, una sonrisa triste y acerca su mano a acariciarle la mejilla.

—Sakura, tú eres mi mujer perfecta —suspira—, pero creo que yo no soy perfecto para ti, Sakura.

—¿Esa es la razón?

—Una parte… —Sakura por fin le da el paso para poder marcharse. Eso era lo único que quería, por lo menos una pequeña razón. Sasuke le sonríe.

Sakura, con lágrimas en sus ojos jade, miraba su mano izquierda donde un enrome anillo habitaba en su dedo. Sus lágrimas caían como lluvia chocando con el enorme diamante. No debía de tenerlo. Sakura empieza a caminar con cuidado a Sasuke que empezaba a bajar por las escaleras de caracol, se coloca a lado de él.

—Sasuke, te amo —Sakura empieza a colocar su mano sobre su otra mano izquierda, agarrando su anillo en sus dedos—. Toma, pero no gracias. Quiero casarme contigo cuando decidas entre Ino y yo. Quiero que me vuelvas a pedir matrimonio con desesperación, cuando te des cuenta que tú y yo somos perfectos para cada uno. Cuando nuestro amor sea sincero— le entrega el anillo—. Un amor perfecto.


Notas de Kazu:

Gracias a todos por leer y por sus lindos reviews y espero que este capítulo sea de su agrado. Como leyeron, Sakura ya sabe la verdad gracias a Naruto —Naruto tiene siete años— y Sasuke al parecer se siente culpable por lo que hizo, pero, al fin y al cabo, él tiene una razón para hacerle esto. Quiero aclarar algo otra vez =).

Yuri Midori: No te preocupes, Yuri-san, este Fic no será un SasuIno ni tampoco un SakuSasuIno, sino un SasuSaku; Sasuke tiene una razón por la que engañó a Sakura con Ino, en un capítulo futuro lo mencionaré. "(...) No sé, me gusto el fic, pero creo que Sasuke nunca actuaria así, no es ed esas personas que estan con personas si no quieren (...)" Otra vez lo digo, esas enigmas se revelarán en próximos capítulos, si quieres saberlo te invito a leer más de este Fic. Gracias por tu review. Gracias a todos por sus reviews.

Se cuidan mucho. Nos leemos en el siguiente capítulo. Sayonara.

— Kαzuyo Junjou —