N/A: Un nuevo capítulo ¡yei!, bueno me disculpo un poquito por atrasarme... la idea era publicar semanalmente pero debo estudiar también para el último certamen del semestre ¡Por fin! Adiós cálculo molesto (sólo hasta el próximo semestre lamentablemente), disfruten.


"Mi corazón palpitaba furiosamente cada vez que decía mi nombre, su voz grave me quitaba el aliento, el tacto de sus frías manos recorriendo suavemente m cabello, sus profundos ojos mirándome directamente, el sabor de su beso, de su único beso el cual nos dimos en un confuso momento en el cual su corazón se había roto, aún recuerdo un intenso sabor a tabaco llenándome, adictivo e inolvidable haciéndome casi enloquecer…

-Hiroki- ah, su voz aun ahora me cautiva a pesar de que él no me ame.

-Dime Akihiko- él se sienta más cerca en la banca del parque que compartimos.

-Sabes, me alegro mucho por todo esto-

-¿Por qué?

-Ya sabes, tu boda con Inaba, nunca lo pensé, que serías capaz de olvidar a esa persona- cierto que nunca le dije quién me gustaba sólo que amaba a alguien hace mucho tiempo- pero me hace muy feliz que seas feliz.- tiene razón, debo seguir adelante por mi bien, por el bien de Inaba… por su bien- Yo soy muy feliz, ya sabes, desde un poco antes que le pidieras matrimonio a Inaba- quisiera no recordarlo- Desde que yo encontré al amor de mi vida…- desde que rompiste mi corazón."


¿¡Qué demonios acaba de pasar!? ¡Me besó la mano!, ¡Beso mi maldita mano! ¡Qué pasa por su cerebro!Bueno quizás es extranjero ¡Ja, extranjero ni el mismo se lo cree!, sólo es un joven aprovechándose de los buenos atributos que tiene, esos ojos azul zafiro, su voz alegre diciéndome Hiro-san, sus manos, esas cálidas manos paseándose sobre mi cabeza ¿Me pregunto a que sabrán sus besos? ¿¡Yo acabo de pensar eso!? No, no es eso, sólo estoy cansado, si eso es, luego de cuidar a Hanabi revisaré esos certámenes y dormiré tranquilamente y olvidaré todo este trivial suceso, será lo mejor.

Al llegar a casa, camino silenciosamente hacia la habitación de Hanabi, y abro cuidadosamente la puerta.

-Hola Papi- me saluda alegre mientras me agacho al lado de su cama para quedar a su altura y poso mi mano en su frente.

-Parece que tu fiebre no ha vuelto, ¿cómo te sientes Hanabi?-

-Bien papi- sonríe- puedo ir mañana a la escuela, ya estoy mucho mejor.

-Nada de eso, te quedarás aquí, y papi te cuidará ya que tiene el día libre- un día libre que costó una discusión un poco molesta con Miyagi-sensei, quien, dijo que le debía una para que pudiera salir de paseo con su pareja, vaya aprovechado- Te traje pudding, te lo daré después de que comas un poco de sopa.

-Gracias papi- me besa en la mejilla- Te quiero mucho, gracias por cuidar de mí.

-Yo también te amo mi princesa- le acaricio el pelo- Siempre cuidaré de ti, ahora calentaré una sopa y vuelvo- me levanto y camino hasta la cocina donde se encuentran el almuerzo de hoy que fue precisamente sopa, y enciendo la hornilla, realmente fue buena idea cocinar más porciones porque ya no quiero cocinar hoy.

Voy a mi dormitorio y saco unos cuantos documentos con la intención de terminarlos, pero no tengo ánimos, los dejaré para mañana, total tendré el día vuelvo a la cocina me percato de que ya ha hervido así que saco dos cuencos y los lleno de sopa y los dejo sobre la mesa y voy a buscar a Hanabi, se abriga con una manta y nos sentamos a comer.

-Gracias por la comida- sus ojos se ven hambrientos, me tranquiliza enormemente y suelto un suspiro de alivio involuntario.- ¿Papá no vas a comer?- me he quedado mirándola durante un rato parece.

-Claro que sí, no desperdiciaría una sopa- Me gustan las cosas cálidas, como las sopas.

-Está delicioso- Como siempre alaba mi comida- ¿Me enseñarías a cocinarlo?- Esto si es primera vez que me lo pregunta.

-Bueno- Sopeso los pro y contra, ya tiene cinco, podría enseñarle un poco.

-Por favor- Suplica.

-¿Por qué quieres aprender?-

-Para cocinarle a papi- Ah, es tan linda.

-Bueno, supongo que te podría comenzar a enseñar, pero todo lo que tenga fuego lo manejaré yo ¿está bien?- esboza una sonrisa.

-¡Si!- Veo sonríe todavía más- ¿Crees que podré hacerle comida a Kou-kun también?- Me atraganto con la sopa, todo iba bien hasta que mencionó a ese niño.-¿Papi estás bien?

-No creo que debas regalarle comida a ese compañerito tuyo- Toso un poco.

-Ah, tienes razón quizás no le guste mi comida… puede quesea mala cocinera- Veo que se entristece un poco

-Si no le gusta tu comida yo mismo me encargaré de él- ¿Qué acabo de decir?, es como si estuviese aprobando que comiese la comida de mi hija…

-Gracias papi- Le doy una mirada curiosa, ¿Esto lo planeó o fue improvisado?Me recuerda a ese niño de hoy, es impredecible e increíblemente alegre- ¿Papá te paso algo?, te ves raro- me pregunta curiosa.

-¿Eh?, ¿Por qué dices eso?- ¿yo extraño? Levanto una cucharada de sopa.

-No sé- Esta niña debe tener un sexto sentido o algo…- Papi ya terminé ¿puedo comer pudding ahora?

Ante la mención de la palabra pudding mi mente se remonta a lo sucedido en aquella tienda y lo de después, ese beso…

-Pa, estás rojo ¿no te habrás enfermado por mi culpa?- Me pregunta mi hija al no recibir respuesta interrumpiendo mis vergonzosas memorias grabadas el día de hoy.

-No, no, no te preocupes, sólo parece que hace calor aquí- Le aseguro- Te daré enseguida el pudding- Le levanto en busca del postre y una cuchara pequeña y lo dejo en frente de ella, luego retiro los platos y los dejo en el fregadero, los lavaré más tarde.

- Que mal que mamá esté de viaje, si estuviese aquí papi podría ir a trabajar tranquilo- Dice mientras come su pudding, vaya niña, soy su padre se supone que debo cuidarla, además que yo lo quise así, ella es muy dura de cabeza parece.

-¿Acaso quieres dejar sólo a tu papá?- Le pregunto.

-No, pero-

-Además hace tiempo no tenía un día libre, y mañana tampoco trabajaré- Podría terminar las cosas hoy- ¿Que tal si...?

-¡Parque!- Eso está mejor, no debe preocuparse por esas cosas innecesarias.- ¿Vayamos al parque, por favor?

-Me parece una genial idea, pero vas a ir muy abrigada- No me arriesgaré a que se resfríe más.

-¿Podremos comer helado?, ¿Y darles de comer a los patos?, ¿Y ver a los renacuajos? ¿Comer algodón dulce?-

-No sé si hayan patos en esta temporada y los renacuajos aparecen en el verano, pero podemos hacer otras cosas ¿no?-

-¡Viva!

-Ya termina tu postre y ve a descansar pues mañana no saldrás si no veo que estás bien-

-Si papi- Terminó su postre a gran velocidad y corrió al baño a cepillarse los dientes, luego de eso volvió a darme un beso de buenas noches y desapareció a su dormitorio.

Me pongo de pie y comienzo a lavar los platos. Mi mano queda en mi rango de visión, el besó mi mano. Y yo no lo odié en absoluto y… No, no lo volveré a ver en mi vida, seguro el Dr. Yamabuchi vuelve pronto y este doctor nuevo se irá. Si se va, yo… mi corazón estaría más tranquilo, cierro la llave y dejo los platos secándose en la rejilla anexa.

Camino a mi habitación en busca de mi pijama y me meto al baño dispuesto a asearme y relajarme en la tina un rato, sin embargo remojarme en agua caliente si bien relaja mis músculos no relaja mi mente de todos esos pensamientos y cuestionamientos acerca de ese chico extraño Me doy por vencido luego de un rato y prosigo a secarme y ponerme mi ropa de dormir, suspiro satisfactoriamente, es realmente agradable darse un baño y luego abrigarse cuando el clima no es para nada cálido.

Voy en busca de los papeles de mi escritorio y los llevo a la mesa del comedor, a veces prefiero trabajar ahí sin ninguna razón en particular, comienzo a marcar párrafos, subrayar ideas y destacar errores, pero siento que voy más lento de lo usual, no puedo concentrarme del todo, el lápiz que utilizo para escribir me distrae, es azul, azul como sus ojos, creo mañana compraré otro.

Ha pasado casi una hora y realmente no quiero seguir viendo ese lápiz azul que me pone de nervios, gracias a él no he avanzado todo lo que he querido Mejor iré a dormir, todo por culpa de ese doctor extraño, o quizás es el cansancio del día, luego de unos minutos estoy listo y me meto en mi confortable cama acurrucándome. Maldito Kusama Nowaki.

-Nowaki- me escucho susurrar antes de caer en un profundo sueño.


Abro los ojos y miro el despertador sobre el velador, 06:29. Sólo un minuto y sonaría la alarma, esto pasa pocas veces en la vida de las personas creo, por lo menos en mi vida casi nunca así que para no oír el ruidoso aparato sonar por mucho rato me preparo mentalmente para apagarlo en cuanto suene y así tener una apacible mañana. Mi mano se mantiene cerca del aparato y cuento mentalmente los segundos, tres, dos, uno Beeep, me estiro y golpeo suavemente mientras oigo satisfactoriamente el silencio. Creo que esto me ha puesto de buen humor, aunque sea algo trivial e intrascendente.

Me levanto y piso descalzo el frío suelo y camino hacia el baño para asearme, me miro en el espejo mientras cepillo mis dientes, de repente recuerdo lo que sucedió en la tienda el día anterior, ahora que lo veo con más calma se me hace ridícula mi reacción, no sé por qué me alteré tanto, no es como si se me estuviese insinuando siquiera, sólo fue por cortesía e incluso si no fuese así, ya he lidiado con ello anteriormente, las madres solteras de los compañeros de Hanabi son un buen ejemplo, luego de un tiempo se dará cuenta de la persona que soy, se aburrirá y se irá, como todos anteriormente. No tengo de que preocuparme. Termino de asearme y me dirijo a mi cuarto a vestirme, luego de unos minutos me dirijo al cuarto de mi princesa sólo para encontrarla ya vestida y sonriente.

-Hola papi, ¿salimos ya?-

-Primero tomaremos el desayuno y luego saldremos- le digo mientras me voy a la cocina y comienzo a preparar algo ligero.

Luego de comer, me aseguro de que está bien abrigada (usa un abrigo además de guantes, gorro y bufanda), me pongo mi abrigo y salimos mientras ella tararea la canción de la estrellita. Espero que sea un buen día.


Luego de mi rutina de atención matutina y el almuerzo de la tarde la secretaria me dice que debo hacer una visita a la casa de un niño pues la madre no puede traerlo. Camino hasta la casa señalada la cual se encontraba a unas cuantas cuadras del parque central, una hermosa construcción de color blanco y techo con tejas, algo que no se ve a menudo, toco la puerta y una señora joven me abre y me da las gracias por venir, me indica que la siga y comienza a contarme los síntomas de mi paciente mientras caminamos por un pasillo angosto.

-Tose mucho y tiene fiebre alta y no sé cómo bajarla- me dice preocupada, creo que este chico no se enferma demasiado y por ello su madre se ve más alarmada de lo normal.

Tomo nota mental de ello y nos detenemos frente a la puerta de la habitación del menor y ella abre haciendo que la siga. Mi pequeño paciente está despierto seguramente no puede dormir por los molestos síntomas.

-¿Cómo te llamas?- trato de distraerla mientras me acerco a examinarlo, parece reticente a los médicos.

-Ryougazaki Kou- me dice mirándome desafiante, o lo más que ha podido en su estado, lo cual no es mucho, me recuerda a alguien.

-Kou-kun, abre la boca- me obedece inmediatamente, quizás ya está cansado de estar enfermo- Bien

Luego de examinarla me doy cuenta de que es una gripe leve, entonces necesitará descansar hasta el domingo para estar seguro.

-Bien, tendrá que tomar este jarabe, y estas pastillas cada ocho horas- le digo a la madre mientras ella asiente- el lunes podrá...

-¡No quiero!- me dice el chico con voz rasposa.

-¡Kou!- interviene su madre.

-¿Por qué no quieres Kou-kun?- le pregunto.

-Yo tengo fe en mi sistema inmunológico- vaya es muy inteligente a tan corta edad, tendrá unos ¿cinco?

-Bueno, a veces el sistema necesita de ayuda para mejorarse, así como en los juegos, tú necesitas de amigos para ganar y él también.-

-Mmm- se más convencido pero aún duda.

-Si tomas esto para que te ayude, te sanarás más rápido y podrás ver a tus amigos pronto, ¿No hay alguien a quien quieras ver?-

-Hanabi-chan- Se sonroja un poco.- es mi amiga.

-¿Kamijou Hanabi?- Me arriesgo a preguntar, no hay muchos niños que vivan por esta parte de la ciudad.

-¿La conoce?-

-Sí, la atendí hace unos días, pero ya está mejor, si te recuperas pronto jugarán juntos- Sonríe- ahora descansa y toma los remedios que te de tu madre- Asiente y se recuesta dispuesto a dormir.

-Lo siento mucho por eso…- Me dice la madre una vez salimos de la habitación- Mi esposo falleció hace unos años, debido a una enfermedad y ahora Kou quiere estudiar medicina… así que estudia algunos libros en la biblioteca y…-

-No hay problema, es genial que su hijo esté tan bien informado- Le sonrío-

-Gracias, últimamente es un poco difícil ya que su amiga Hanabi-chan le dijo que quería invitarlo a su casa, y Kamijou-san es bastante exigente, ya sabe los niños quieren caerle bien a sus suegros- Se rió cuando dijo esto último.

Así que a Kou-kun le gusta Hanabi-chan, que bonito primer amor. Pero Hiro-san no parece de los que aceptan fácilmente a los demás, especialmente cuando se trata de alguien interesado en su hija.

-Hanabi es una buena chica- Le digo.

-Oh, sí ella es buena niña, el problema es Kamijou-san, es un poco arisco especialmente desde que… Oh, mire la hora disculpe por quitarle su tiempo.- ¿Desde qué…? ella se dirige a la entrada y me despide dándome las gracias. No alcancé a preguntarle a que se refería…

Llamo a la clínica y me dicen que es el único paciente de hoy así que no tengo que volver, decido caminar por el parque cercano, la brisa otoñal es levemente helada y las hojas coloridas caen tapizando el sendero rodeado de árboles. Hay muchas familias paseando a pesar de que es día de trabajo, quizás porque ya es tarde.

Me dirijo a la laguna donde en verano hay gran cantidad de patos sorprendiéndome porque aún hay algunos a pesar de ser otoño. Veo una pareja sentada en una banca y más allá diviso una niña con alguien que seguramente sea su hermano dándoles pan a los patos cercanos a ellos. Mientras más me acerco más familiares se me hacen ella se ríe haciendo que él también se ría, que bello sonido, el viento sopla más fuerte y se lleva la bufanda de la menor llevándola a mi dirección, salto y la atrapo con facilidad, su acompañante corre hasta mí…¡es Hiro-san!


Y nuevamente se encuentran estos hermosos futuros tórtolos... y Kou-kun, su amor puro por Hanabi, también los mencionaré dentro de la historia.
Bueno como siempre, cualquier crítica es bienvenida, así como las sugerencias. Cuídense mucho, y abríguense los de mi país porque hace bastante frío, ¡ya llegó el invierno sí!. (*-*)