Por petición de nekomisakichan, les traigo la historia de Konik, el caballo de Tomás (Lietpol). Esto sucede cuando aparece con cinco años. Las faltas son la forma en que creo que habla un niño pequeño. Espero que os guste. : )

Disclaimer: Hetalia no me pertenece (Obviamente)

Este capitulo está dedicado a todos aquellos que leen mis historias, le ponen en alerta o en favoritos o mandan review. También este capítulo está dedicado a aquellos que sobrevivieron al accidente de tren y sobre todo a aquellos que nunca llegarán a la estación ni volverán a ver a sus seres queridos.

Konik, el caballo polaco

¿Quién era? ¿Dónde estaba? Abrí lentamente los ojos y me los restregué con la mano. Intenté sentarme, pero estaba muy cansado. Confundido, me resguardé más en el bulto que estaba a mi lado, estaba frío, pero tenía algo que me hacía querer quedarme a su lado.

Esperé durante horas mirando a las hormiguitas que pasaban a mi lado. Oí un resoplido detrás de mí y me acurruqué más en el bulto, fuese lo que fuese me quería hacer daño. Cerré los ojos y esperé a que me atacase, me acurruqué lo máximo posible asustado, al rato sin haber pasado nada me di la vuelta, lo que me asustó era una animal. Era un animal muy grande con cuatro patas de color marrón, en su espalda llevaba una especie de silla, intente recordar que era.

Edes un caballo!- Por fin me acordé, el caballo relinchó como si quisiera darme la razón.- ¿Te has pedido? Yo tampoco ze donde eztoy.

El caballo acercó su cabeza hacia mí, era casi tan grande como yo. Tenía miedo, no sabía dónde estaba y si ese caballo me quería hacer daño.

-Edes un caballo bueno ¿vedad?- Le acaricié la cabeza, parecía gustarle porque agachó la cabeza y se sentó en sus cuartos traseros.- No edes malo, edes como yo. También eztáz pedido. ¿Quieres qué buzquemos ayuda? Yo me llamo Tomás, pedo puedez llamame Tom. ¿Tú cómo te llamaz?- El caballo solo relinchó, si ese era su nombre no podría pronunciarlo.

-Ez muy difícil. Ya sé, te llamadé Konik. No por qué, pedo en mi cabeza apadece eso cuando pienso en caballos y al lado pone "Polonia" ¿Qué es eso? ¿Una comida? ¡A qué es muy raro! No recuerdo nada antes de esta mañana.

Estuve con el caballo toda la tarde callado, no sabía de qué hablar, no había nada en mis recuerdos, un montón de información de un sitio llamado "Polonia" y "Lituania", pero en ellas no salía yo. Además no me contestaba, solo relinchaba una y otra vez y me olisqueaba el pelo, hacía cosquillas y me reía cuando soplaba encima de mi cabello.

Al pasar las horas, me quedé dormido a un lado del caballo, era muy cómodo y así me sentía protegido, aunque no me separé de los bultos, tenía que quedarme con ellos.

A la mañana siguiente por fin pude andar, me apoyaba en Konik para no caerme, pero significaba andar, al fin y al cabo. Me acerqué a los bultos, eran dos señores, uno de pelo marrón y otro amarillo, los dos dormidos, no sé por qué pero cuando los vi me puse a llorar, algo me indicaba que eran muy importantes para mí, había una palabra que aparecía cada vez que les miraba "papá". No sabía su significado, pero seguro que era bueno, los dos parecían buenos.

Mientras me acercaba a esas dos personas dormidas, un ruido me llamó la atención. Me escondí detrás de Konik, estaba asustado. ¿Y si eran personas malas? Podrían hacer daño a las personas dormidas.

-Letonia no hacía falta que vinieses. Solo uno bastaba para saberlo.

-Y-y s-si a apareci-cido. Quiero cono-nocer a mi so-sobrino.

Los dos estaban cerca, muy cerca, a unos pasos de aquí.

-Raivis, date la vuelta.

-¿E-está mu-muerto? ¿Verda-dad?- Oí a esa persona sollozar, quizás eran sus amigos.

-Si, tenemos que llevárnoslos, pero no ha aparecido ningún niño.- ¿Se refería a mí?

-Qui-quizás todavía n-no es tiempo. Mi-mira aquí está el caballo de Polonia. Ven aq-quí chico.- Konik se levantó, dejándome a la vista de esos dos. Uno era alto con gafas y el otro era bajo con ojos azul oscuro, los dos parecían amables, pero aun así me paralicé asustado.

-¿Es quién creo que es?

-Acerca-caté, No te haré-remos daño.- El más joven se agachó para mirarme a los ojos.

Me aproximé lentamente hasta que me quedé en frente de él.

-Es i-igual que Polonia pero tiene el pelo de Lituania. S-soy el hermano d-de tu padre, Soy tu ti-tío.- Sabía lo que significaba tío, ¿Eran mi familia?

-¿P-puedo abrazarte?- Le pregunté tartamudeando. Necesitaba que fuese un sí, que me lo demostrase. Por toda respuesta separó los brazos y me atrajo hacia él. Lloré, era la primera vez que abrazaba a alguien.

Abracé y toqué el pelo de las dos personas dormidas. Mi tío Letonia (Le pregunté si podía llamarle así y me respondió que no hacía falta que preguntase, que estaba en mi derecho nombrarle así) nos llevó a mí y a Konik. Mi otro tío, Estonia se quedó con las dos personas para cuidarlas. Acaricié el hocico de Konik, estaba seguro de que seríamos amigos. Nos alejamos hasta el lugar donde viviría los siguientes años y donde conocería a mis nueve amigos.

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¡Acabé! ¿Os ha gustado la historia? ¿Me enviáis review o me lanzáis tomates? La próxima historia es la importante, alguien me la pidió y se la escribí. ¡Hasta luego! : )