N/A: ¡Hola! Para que vean que no demoré tanto en actualizar... ¿O sí? o.o En fin, espero que les guste este nuevo capítulo hecho con mucho amor 3 ¡Gracias a todos por sus comentarios y teorías! De no ser por ellos, la historia no sería lo que va siendo hasta ahora. PD: Todavía sigo recibiendo teorías e ideas n.n. Ahora sí, ¡los dejo con el cap!
.
.
.
SAY WHEN
Capítulo II: "Nueva vida"
" Unaware
of a stare
from someone "
El primer rayo de sol en la mañana germinó del astro rey, se filtró entre los juncos ramificados de las ventanas. Asimismo, el primer ninja en levantarse corrió de prisa a darle aviso a su señor. Pero al deslizar con sutileza la puerta, no encontró a nadie.
—¿Dónde está Tobe? —Comenzaron a cuchichear, entre los presentes, tratando de averiguar el paradero del referido.
Lo que no sabían, era que él se encontraba no muy lejos de ahí, equilibrado sobre unos troncos segados entre el bamboo, desconectando sus sentidos de lo que le rodeaba, en armonía con la naturaleza. Meditando.
Con los ojos cerrados, elevaba los brazos en movimientos pausados y ágiles, manteniendo una impecable concordia con la melodía otorgada por la biósfera misma. Sonidos melifluos de aves coreando, del viento chocando contra los árboles y pequeños animales movilizándose sagazmente a través de la tierra, marcaban el ritmo de sus oscilaciones.
Su espíritu y mente, permanecían inmovilizados, serenos, en alianza con el sosiego obsequiado por el destino. Es que, después de años de dejarse consumir por malignos deseos de venganza y perdición, eso era todo lo que buscaba ahora: paz.
Y si bien la equis formada en su rostro por su propia carne cauterizada —por la cual se había convertido en una bestia sedienta de revancha y poder—, era testigo de su fracaso, un constante recordatorio de su humillación, el tiempo se había encargado de curar las heridas que más importaban, las del alma... o al menos eso creía, o al menos eso esperaba.
Abrió la vista con lentitud y, tras un suspiro, se dejó caer de un salto mortal al suelo. Las gotas de sudor que descendían por su torso desnudo concluían el recorrido impregnándose en su piel, congeladas, a causa del frío casi glacial que envolvía el ambiente.
Tomó una toalla que había dejado previamente sobre el césped, ahora cubierto ligeramente de una blanca y granizada capa de nieve fresca, suave y nacarada. Y procedió a limpiar su cuerpo, el cual, definitivamente evidenciaba la madurez física lograda.
Ya no era el niño de quince años con caprichos de victoria y designios alocados, que se dejaba llevar impremeditadamente por la rabia, ahora era un hombre, de veintiún años cumplidos; con un físico trabajado y firme, digno de alguien entregado a tal oficio ancestral como al que él se dedicaba. Ya no tan precipitado y petulante, ahora algo más reflexivo y prudente.
—¡Tobe! —llamó a gritos una femínea voz— ¡Tobe! ¿Estás por aquí?
La joven de bruna cabellera sujetada en una coleta alta, ingresó a paso apresurado al lugar donde yacía el ninja, sin siquiera percatarse de su "estado actual".
—¡Tobe, qué bueno que te... AHHH!
Inmediatamente, se cubrió los ojos al notar la ausencia de ropa del varón; quien apenas llevaba puesto unos pantalones cortos, bastante cortos, y ajustados también. No tardó mucho para deducir que se trataba de su ropa interior.
« ¡Demonios! »
—Ch-Chief... ¿¡Qué haces aquí!? —preguntó, avergonzado, atónito, mientras que un rubor intenso comenzaba a teñirle las mejillas.
—Por todos los cielos, Tobe. ¿¡Tú que haces aquí!? Y… ¡así! —refutó la muchacha, enfatizando aquel ultimo monosílabo, mientras lo señalaba de arriba a abajo— ¡Puedes hacerme el favor de cubrirte con algo!
—Oh, lo siento —Y con rapidez, procuró a sujetar la toalla alrededor de sus caderas—. Ehm… Listo, Chief, ya puedes mirar.
Ella suspiró aliviada, pero, al apartar las manos de su rostro, pudo verdaderamente tomar conciencia de aquella vista tan… "privilegiada".
A su parecer, Tobe siempre había sido bastante atractivo, mas ahora que lo tenía delante suyo, en paños menores y con los músculos tensos debido al gélido clima, podía apreciar mejor sus bien ganados atributos.
« Maldito exhibicionista »
No podía negarlo, dejando a un lado el tema de su atrayente fisionomía, lo seguía amando en secreto como en el primer instante que lo conoció; sin embargo, luego de todo lo ocurrido un año atrás, prefirió mantenerse a su lado —como servidora suya— para así demostrar su fidelidad hacia él.
Se había ilusionado con el Tobe malicioso, sarcástico, de pésimos planes y aún peores chistes; pero, ahora que por obra y gracia de la vida aquel remedo de villano había empezado a cambiar, sus sentimientos hacia él no hicieron más que crecer. Mas no lo notó, nunca lo hizo, por lo que ella prefirió obtener su afecto de otra forma: Siendo su amiga, su confidente.
—Es-Estuvimos toda la mañana buscándote —pronunció con dificultad.
—Desperté más temprano para entrenar, ¿algún problema con éso? —contestó el azabache, arqueando una ceja.
—Claro que no, pero tampoco es habitual que se te dé por hacerlo a las cinco de la mañana, usando ropa interior y en plena nevada, ¿o sí? —Terminando de decir ésto, se acercó con cuidado— ¿No tienes frío? —Y posó una mano sobre su pecho, la cual retrajo rápidamente, atemorizada por el contacto— Será mejor que regresemos ahora mismo, todo indica que habrá una tormenta de nieve.
.
:::::::::::::
.
Dentro de la guarida del ex-villano, convivían sus inseparables ninjas, los cuales ahora se hallaban en plena remodelación de vestuario debido al recién llegado invierno.
Este era un recinto distinto al que anteriormente habitaron durante tantos años, luego de que todo el pueblo terminara enterándose del hechizo al que Pucca fue sometida y de que Tobe, por voluntad propia, decidiera exiliarse en las montañas, los inquilinos iniciaron la construcción de uno nuevo; más espacioso, ordenado y de un aspecto bastante mejor.
Tobe y Chief se sentaron en una mesa, mientras esperaban que les trajeran una taza de chocolate caliente, recién preparado y delicioso, para desayunar. La chica contempló el paisaje a través de la ventana; la altitud de las montañas les proporcionaba una vista increíble de los alrededores… especialmente de Sooga.
—¿Extrañas ir? —inquirió Tobe, turbando sutilmente a su acompañante.
—¿Eh…?
—Que si extrañas Sooga —Dándole una media sonrisa—. ¿Sabes, Chief? Todo esto del exilio es por parte mía, si lo deseas, puedes regresar y continuar con tu vida en el pueblo, hacer amigos, tener… ya sabes, novio y esas cosas.
—¡Oh, qué cosas dices! —protestó con fingido optimismo— No necesitamos a Sooga. Yo no lo necesito, ni nadie de los que estamos aquí. ¿No es así, muchachos? —vociferó a los presentes, los cuales comenzaron a aclamar en tono afirmativo, para brindarle su apoyo— Estamos contigo, Tobe, en las buenas y en las malas.
Apoyó un brazo sobre su hombro con ligereza, mientras le sonreía mirándole a los ojos. Tardó menos de dos segundos en recuperar la compostura y posicionar la vista lejos del joven, totalmente abochornada.
Antes de que pudiera agregar un "disculpa", fue interrumpida por las palabras de él.
—Te haz ganado mi confianza, no tengo nada más que decir —enfatizó—. Eres una buena amiga.
Y esa frase, le destrozó las esperanzas, por millonésima vez.
—Lo sé, no tienes que decirlo —carcajeó tenuemente, buscando esconder su decepción—. Al menos, sabes que puedes contar conmigo. No como esas niñas bonitas que no saben apreciar los sacrificios de otros, chicas tontas, estúpidas… como Pucca, que tienen el amor de medio mundo sin siquiera merecerl…
—¡Basta! —sentenció, elevando un poco el tono de su voz, impidiéndole terminar—. Sabes que no tolero ésto.
La muchacha suspiró, mientras sus ojos decaían y comenzaba a sentir la falta de oxigeno. El alma le dolía; y la herida en su corazón, quemaba, ardía como las llamas del averno. Tras años a sus órdenes, a su servicio, y un año entero ofreciéndole su amistad de forma incondicional, él seguía enamorado de Pucca, lo sabía.
—Sigues pensando en ella… ¿verdad? —musitó, al borde de las lágrimas. Tobe enmudeció— Olvídalo, todo fue culpa mía.
Y dicho ésto, se levantó y huyó de ahí tan lejos como pudo, tan rápido como las piernas se lo concedieron.
« Oh, Chief, si supieras que he hecho todo por tratar de amarte, pero no puedo »
.
.
.
N/F:
- Ok, lo admito, no estoy segura sobre que tipo de reacciones tendrán al final de este cap pero imagino que... ahhh la verdad es que no sé :'c
-Habían pedido Tobe a gritos, y bueno... les di lo que pedían 7w7 3
-¿Tienen alguna duda o pregunta hasta el momento? ¿Algo que no va quedando claro?
-No sé qué más decir xD ¡Ayúdenme! Agradeceré sus comentarios y opiniones... Los amo con todo mi mini-heart! *w*
¡Besitos de fresa! -Lady Strawberry Geek
