Disclaimer: Yu-Gi-Oh! (遊 戯 王, Yūgiō;?, lit.: «El rey de los juegos») , es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas y numerosos videojuegos.

N/A: Advertencias: Contenido sexual explicito, lenguaje soez, universo alterno, menciones políticas, psicológicas, científicas, religiosas. Todo es con el fin único de entretener, sin ánimos de ofender dualidades ajenas, mantengamos la mente abierta señores. Esto se centra en un universo de mi propia invención con bases teóricas y menciones a personas y reformas reales, las cuales manejare cronológicamente a mi antojo, el contexto de la trama gira únicamente en la pareja principal pero si se harán menciones a otros personajes. Sin más los dejo con:

N/A/2: Advertencias nuevas: Gore, psico-terror, violencia física, psicológica y verbal, asesinato (No hay muerte de ningún personaje principal)

DEDICATORIA: ESTE FIC DE COMIENZO A FIN ES PARA CIERTO MELOCOTÓN.

Mental Revolution

Hotel: Terrazina Beach. Locación: Sharm El Sheikh. Egipto.

―Ok: ¡LE DIJE AL MALDITO DESGRACIADO DEL ORGANIZADOR QUE ERAN LAS ROSAS BLANCAS Y AZULES! ¡MIERDA! ¡¿NADIE SABE HACER BIEN SU TRABAJO EN ESTOS DIAS?! ― Seth estaba despotricando como loco, estaba ataviado en un pulcro smoking total y completamente blanco, hablando o mejor dicho soltando cuanta amenaza de muerte le cruzaba por la cabeza por el celular, realmente tenía un aura de: Matare a la primera cosa que se mueva en cien kilómetros. Emanado de él, ciertamente entro a la Facultad de Ingeniería Informática con solo dieciséis años de edad, era joven pero no estaba fuera del estándar común de ingreso como su primo menor quien acababa de cumplir catorce años y ya se estaba disputando el primer promedio no solo de la Facultad de Ciencias Políticas en el primer semestre, sino el primer promedio de toda la maldita universidad. Pero aun con dieciséis años encima como lo mandaba su entonces religión, debía llegar virgen al matrimonio y no se guardó por seguir venerando al Islam (cosa que ciertamente no hizo y había demasiados pruebas y antecedentes penales que lo probaban, a Atem pudieron darle amnistía pero a los demás solamente los indultaron) sino que quería que aquella hermosa y despampanante mujer de ojos intensamente azules, tersa piel y hermosa y larga cabellera blanca fuera la primera mujer en su vida y lo cumplió al pie de la letra. La entonces profesora de matemática avanzada: Kisara, siempre vio a Seth con mucho cariño y compresión, siempre rechazaba recatadamente y con mucha amabilidad cada cortejo lleno de caballerosidad y galantería de Seth, después de todo eran profesora y alumno…pero el que persevera alcanza y Seth mantuvo su enamoramiento y/o acoso hacia su profesora y cuando estallaron las revueltas y ambos fueron reclutados por el actual Primer Ministro de Egipto varias situaciones de vida o muerte lograron que Kisara aceptara que también había caído prendada de ese jovencito desde el principio pero por cuestiones éticas y respeto a la religión del contrario no permitía que sucediera nada que lo dañase a él y no ella. Apenas Seth escucho de sus delicados labios que no quería que su familia lo excomulgara de la misma solo por ser un musulmán y una hindú: Kisara juro que Seth se olvidaría de ella, lo iba a despedir con una sonrisa y el chico solamente había llegado a la puerta de su casa al día siguiente con toda su ropa en maletas y bolsas alegándole que si debía morir para sus parientes para estar con ella todos se podían joder…ahora mismo el jefe del cuerpo de seguridad de Atem estaba aplicándole el peor psico-terror en existencia al organizador de la boda en plena costa del hotel Terrazina Beach.

― ¡SETH!

¡¿Quién mierda es?! ¡ESTOY EN MEDIO DE ALGO IMPORTANTE…! ¡Oh! ¡MANA! ― Seth abandono su intento de convencer al organizador de suicidarse antes de que este lo encontrara y le vaciara una calibre 45 entera hasta hacerlo sangrar plomo por mandar rosas amarillas en vez de las azules que traía el camión de la primera sucursal de Kaiba Corp en Egipto (las cuales no eran ningunas rosas teñidas, el regalo de Kaiba para él no solo había sido el Jet Ultimate White Neo-Blue Eyes Dragón para su uso y el de Kisara, sino que había inventado genéticamente verdaderas rosas azules) Kisara era como la madre que Seto nunca conoció y ciertamente la idolatraba tanto o más que Seth y apenas supo que esta adoraba dos cosas de la mitología en específico: Los dragones y las rosas azules. Se dio a la tarea de crear ambas cosas y dárselas― ¡Al fin llegas! ― Seth estaba radiante, no solo por estar ataviado en ese endemoniadamente caro smoking blanco Oscar de la Renta sino que brillaba más que el mismo sol que estaba en lo alto del medio día de la alegría que lo inundaba, Mana por su parte intervino en la futura ejecución del organizador de bodas de Seth. La muchacha solo rodo los ojos y resoplo al cielo.

― ¿Quieres calmarte por amor a Horus? ― Mana estaba con un corto vestido blanco entallado, ni siquiera llegaba a sus rodillas debía estar cinco o seis dedos más arriba de estas, una abertura en V en la espalda con tiras entre-cruzadas, tacones plateados de 10cm (agradecía que esa sección de playa tuviera una camineria de piedra) diez brazaletes de plata en cada brazo, enormes argollas en las orejas de plata también un maquillaje estilo antiguo Egipto y labios pintados de un coqueto rosa, además de tener el cabello muy brillante, así es cualquier hombre que no se fuera a casar ahí ( y cierto par de orgullosos que aún no llegaban) estaría babeando a sus pies, no obstante la menor se le acercó y le acomodo la corbata de moño a Seth de forma brusca al puro estilo de una madre indignada― ¿No puedes dejar tu humor de perros un segundo? El sujeto solo pidió el camión equivocado… ¡Deja de moverte! ― le espeto y casi lo ahorco con la fuerza que ejerció al atarle el nudo.

― ¡Ough! ¡Oye quiero estar VIVO para casarme! ¡¿Sabes?! ― le objeto el novio a quien veía como una hermanita también, solo que esta se encargó de prácticamente ser la madre sustituta tanto de Atem cuando lo echaron de la casa y este tenía su mugre departamento como lo que era…el lugar de donde vivía un adolescente, más específicamente un HOMBRE solo y luego de Seth cuando se fue a vivir con Kisara y el prácticamente la raptaba para que le enseñara a cocinar, limpiar y entre otros para impresionar a su novia y ahora futura esposa― ¿Cómo mi primo soporta esto cada mañana?

―Bueno, si ese Faraón malcriado no fuera tan obstinado y no tuviera que ayudarlo a vestirse cada mañana mientras atiende dos o tres celulares al mismo tiempo. Tal vez y solo tal vez: Ya supiera anudarse la corbata el solo…― Mana se palmeo la cara. Ciertamente despertaba al de ojos rojos, le daba su itinerario entero, le preguntaba que menú quería para desayunar, mientras este se terminaba de afeitar el mentón religiosamente todos los días en el baño y echarse loción ella estaba escogiendo el traje del día y hablando con el resto de los secretarios del actual Primer Ministro, ella era su secretaria en jefe y ciertamente era una mujer multi-tareas, apenas Atem salía del baño en toalla la mandaba de una patada fuera de su cuarto sonrojado al verla aun en su habitación escogiendo la corbata y según el ''señor pudor'' ella no debería verlo sin camisa (siendo que cuando vivía en ese cuchitril en ese barrio horrible en los suburbios de la capital le lavaba la ropa y más de una vez a él le toco esperar su ropa limpia en boxers con su cara de obstinación ) solo para abrirle la puerta cuando ella ya había contado el minuto exacto donde se cruzaría de brazos, miraría a otro lado y le diría: ¿Me atas la corbata por favor? Con ese tono de niño apenado y arrepentido, ella le sonreiría porque a pesar de ser la encarnación de la seriedad echa hombre era muy penoso con todos y más con ella.

― ¡Hablando del enano! ― Seth reparo en que hacía parado en la costa a una hora antes de la boda…― ¡Dijo que venía llegando! ― tomo unos binoculares de última generación y comenzó a ver al océano que rompía en hermosas olas teñidas de dorado en la orilla.

― ¿Viene en Slifer? ― Mana pregunto lo que era obvio para ella y el grupo más cercano a Atem.

―Sí, y Seto viene en su Jet, me llamaron casi al mismo tiempo diciendo que venían llegando, Atem se disculpó porque esa reunión extraordinaria en el Congreso salió de la nada y necesitaban su consejo, aun siendo el Primer Ministro no saben qué hacer ni ahí ni en el Senado sin él…y como jamás niega ayuda a nadie― suspiro cansado, ciertamente el de ojos rojos no llego al nivel de congresista pero estos siempre le pedían ayuda para hacer sus trabajos― Y Seto venia saliendo de Tokyo, mis cálculos nunca fallan, si Atem salió de la capital y Seto de la capital de SU país considerando la velocidad que alcanza el Jet White Dragón Of Blue Eyes y el hecho de que Atem tenga que cruzar una buena cantidad de tierra primero hasta la costa…deberían estar aquí ….justo…― dijo todo eso mientras veía al cielo y al océano― ¡Ahora! ― efectivamente el sonido de las turbinas movidas por combustible de ion de litio del Jet de Kaiba y el sonido de una vehículo anfibio rompiendo la superficie del agua con violencia tal cual lo haría un tiburón saltando fuera del agua por su presa alertaron a Mana y a Seth― ¡Llegaron! ― le tiro los binoculares a Mana quien los tomo al vuelo y este se acercó a la arena de la playa, Kaiba ni siquiera aterrizo el Jet cuando ya había saltado a casi veinte metros del suelo mientras ese futurista Jet idéntico a una bestia alada de ojos imposiblemente azules se conducía solo planeando, aterrizo en la arena de forma elegante y atemorizante, vio al frente y esos ávidos ojos azules llenos de agresividad soltaron un brillo de complicidad al ver al novio acercarse, no obstante volteo a ver lo que era obvio para él, sabia cada movimiento que Atem ejecutaba estuviera o no en algún vehículo fabricado por él, Slifer se adecuo para la moto-tracción terrestre y llego al lado de ellos en lo que antes era una especie de submarino pequeño y dorado en lo que podía fácilmente confundirse con una Hummer blindada echa de oro, el moreno bajo con todo el porte de imponencia mientras le ordenaba a Slifer ir al estacionamiento y este obedecía por el comando de activación de voz― ¡Primitooo, hermanitoooo! ― dijo con un tono bastante….espeluznante, el de ojos como la lava y el de ojos como el azul del Ártico apenas si habían podido despegar las miradas de idiotas que se lanzaron y con el grito de Seth giraron al mismo tiempo sobre su eje intentando escapar― ¡SE MUEVEN UN MALDITO MILIMETRO MAS Y LES ABRO OTRO HUECO EN EL CULO! ― Al escuchar el seguro del arma de Seth siendo retirado se detuvieron al mismo tiempo.

¡No estoy armado! ― bramaron al mismo tiempo alzando las manos de espaldas a Seth, se vieron y tragaron duro. Tenían que enfrentar la furia del novio, era inevitable. Suspiraron y sintieron como técnicamente los ahorcaban con Seth sujetando sus cuellos en una llave para cada uno con cada brazo.

― ¡Que felicidad verlos! ― dijo con una melosa sonrisa, Mana solo se palmeo aún más duro la frente, Kaiba y Atem solo miraban al lado opuesto del contrario sin amedrentarse por el sujeto que era tanto su confidente como el que les propinaba una buena paliza si se lo buscaban, Seth los acerco más a y les susurro de forma amenazante con esa mirada que era un augurio de muerte― Ambos son MIS padrinos, ambos son MI familia y AMBOS se van a morir jóvenes si no se comportan…― el gruñido de ambos hombres presos bajo su fuerte agarre solo lo hizo sonreír mas a Seth― Entiendo sus motivos mejor que nadie, pero es mi boda…¿Qué harán entonces?... ― dijo con todo el tono de hermano mayor teniendo a los menores presos y obligándolos a decir las palabras que los obligaba a memorizar.

―Nada de peleas― Atem articulo muy molesto por lo bajo.

―Nada de soltar eufemismos y groserías en voz alta― continúo Kaiba frotándose la cara.

― ¿Y? ― continúo Seth apretando más el agarre. Ahí fue cuando se dignaron a verse, apenas sus ojos volvieron a conectarse ambos se quedaron petrificados. No duro más de un segundo para cuando se vieron de forma cómplice y con voz de modestia fingida y caras de póker dijeron al mismo tiempo.

―Felicidades por tu boda― volvieron a voltear el gesto.

¡Los adoro! ― les dio un sonoro beso en la coronilla de la cabeza a ambos y luego casi los tumbo en la arena.

―Bastardo/imbécil/novio de pueblo/juro que lo sacare de mi testamento/ ¿Si sabe que lo matare mientras este dormido?/Nunca debí nombrarlo edecán, ahora se cree mucho/Primero me roba el rostro y ahora me amenaza― Atem y Kaiba estaban de brazos cruzados murmurando insultos para contra el novio, quien se iba muy campante a recibir a los invitados que veía a lo lejos llegar.

― ¡Seto! ― Mana se acercó y este reparo en la morena, la vio a penas y luego suspiro cansado, Mana tenía ESA sonrisa, no lo iba dejar en paz hasta que le dijera como se veía― ¿Cómo me veo? ― sonrió sonrojada esperando la aprobación de a quien veía como su cuñado, porque eso era y por más que lo negaran ese par de prepotentes Mokuba y ella siempre le decían cuñado al respectivo CEO y al respectivo Primer Ministro.

―Estas hermos- ― Kaiba no pudo continuar la frase cuando Atem le cortó la palabra.

― ¡Horrible como siempre! ― grito muy burlón y cínico mientras sonreía con dientes afilados.

― ¡¿Qué me dijiste idiota?! ― Mana le salto a la cara con ese grito y las manos en las caderas muy cabreada.

― ¡Y además creo que subiste de peso! ¿O es que no encontraste algo de tu talla? ¡Se te ve ENORME el trasero! ¡Mejor cúbrete! ― le dijo metiéndole más y más cizaña mientras le desordenaba el cabello que tanto le costó en esa peluquería.

― ¡NO ME TOQUES EL CABELLO ENANO!

― ¡Soy más alto que tú! ¿Y que con esos tacones? ¿Vas a matar a alguien con esa punta de aguja? ¡Juro que me voy a reír cuando azotes contra el piso! ¡JAJAJAJAJAJA! ― el moreno era el perfecto hermano sarna mayor.

― ¡USH! ― Mana se sonrojo furiosa y apenas el de ojos rojos noto como se le cristalizaban los ojos e inflaba los cachetes rodo los ojos y volvió a la seriedad de siempre.

―Al primero que te vea de forma lasciva lo voy a mandar a desaparecer SOLAMENTE porque con mi nuevo cargo no puedo tener otro antecedente― murmuro bastante peligroso. Mana sonrió enternecida y le planto un beso en la mejilla que el otro se froto con asco mientras ella se iba muy feliz a ver a los demás. Atem sentía que se le iban a reventar las costillas y su corazón iba a salir corriendo a los brazos del CEO, por su parte Kaiba se estaba controlando, usando todos los medios humanamente posibles de no tomar del cabello al moreno y estrellarle un agresivo beso hasta hacerle sangrar los labios. El golpe de cada latido retumbaba en el interior de sus oídos y contra su nuez de Adam. Kaiba miro disimuladamente al hombre que tanto deseo y amor le hizo sentir desde que beso por primera vez, el de mechones dorados traía un puesto un Emidio Tucci debió costarle unos 39.000$, saco y pantalones marrón chocolate amargo/tornasol, era de superficie lisa el saco estaba cerrado por un único botón de oro encima del esternón, camisa blanca finamente planchada, corbata rojo granate y un pañuelo rojo en el bolsillo del saco, mocasines negros. El CEO juraba que estaba viendo a un bellísimo monarca de otro tiempo y no a un Primer Ministro, realmente era una visión de la categoría de una divinidad.

― ¿Siempre tan cariñoso, hermanito mayor? ― Se rio por lo bajo sin ningún disimulo intentando sonar lo más burlón que podía.

―Cállate― Atem ni siquiera podía sostenerle la mirada, el de ojos azules debió haber notado que le convulsionaban los hombros, maldito fuera Seto y sus gustos en trajes ¿Un Roberto Verino de 47.000$? gris acero, imponente y bello como él solo tenía un botón de oro blanco cerrando el saco, pantalones planchados con filo y una camisa blanca de vestir que despedía sensualidad y mucha seriedad y al parecer quería hacerse pasar por el gemelo de Seth con el cabello suelto y prolijamente peinado. Kaiba y él avanzaron al mismo tiempo, simplemente esa sincronía era inherente a ellos. El CEO noto que el moreno no quería verlo a la cara y suspiro cansado su mirada también se volvió exánime― Estas…hermoso― el rostro del moreno se encendió de un fortísimo y violento rojo solo pudo tomar la mano del contrario y jalarlo bruscamente hasta la entrada lo estaba haciendo trastabillar con cada paso― ¡Hey!

¡Te dije que te callaras engendro corporativo! ― le bramaron en tono de orden y Kaiba solamente se dejó arrastrar cuando el otro apresuro el paso, hizo lo mejor que pudo para darle alcance y seguirle el ritmo e intentar no sonreír como un maldito idiota, Atem le sostenía la mano con una fuerza exagerada, tanta que podía sentir el pulso monstruosamente acelerado del contrario. Lo había puesto tremendamente nervioso y casi muerto de la pena con solo dos palabras, nunca se cansaría de descolocarlo de esa forma. Y ciertamente agradecía el contacto, al llegar a la entrada del hotel el moreno le soltó la mano a regañadientes literalmente puesto que soltó un muy sonoro gruñido ahogado, tal cual haría un león con sed de sangre para advertir que mataría a lo primero que se moviera y se lo comería vivo. Una suerte que el de recepción tuviera sentido común y de preservación puesto que al ver esos ojos rojos llenos de hostilidad (y que como buen ciudadano de Egipto obviamente sabía quién era su Primer Ministro) No espero a que llegaran donde él por completo cuando ya les tenía sus invitaciones extendidas con el número de sus mesas― Gracias…― agradeció de forma hostil el moreno y tomo las dos de una vez, el sujeto se extrañó puesto le tenía que dar la suya al CEO pero no se iba a meter en ese asunto, mucho vio de lo que era capaz el Primer Ministro Khalid Abdul. Apenas ingresaron al salón principal este estaba atestado de gente, muchas mujeres con vestidos tradicionales de la India, con bellísimos tatuajes temporales muy intricados en las partes de la piel que sobresalían de los vestidos, varias estaban tocando en unos tambores tradicionales una música muy armoniosa, los hombres que eran amigos de Kisara estaban ataviados en trajes de gala comunes y corrientes y carcajeándose, todo el cuerpo de seguridad de Atem estaba ahí, pero no precisamente para proteger al Primer Ministro (aunque ellos sabían que estaban de puro protocolo y a veces de adorno pues este era prácticamente una máquina de matar muy bien engrasada) como esos doscientos cincuenta hombres trajeados y de porte intimidante y agresivo eran los mejores amigos del novio a pesar de ser sus sub-alternos podían tratar al jefe como se les diera la gana ese día tanto a Seth como a Atem (aunque el ultimo no tenía problema en tratarlos como amigotes de cantina todo el tiempo y ellos tampoco a menos que hubiera personas que no fueran conocidos presentes) había muchas mesas con comida étnica y muchas otras más de pura repostería y mesas de té chai, la prioridad en las bodas hindúes era consentir a los invitados, había todo tipo de licores y todo tipo de dulces tanto de la cultura de la novia como del novio e internacionales. Kaiba perdió de vista a Atem no porque no lo estuviera siguiendo viendo todo serio igual que el primero: Sino porque una gran cantidad de políticos invitados a la boda lo rodearon cual enjambre de abejas y el moreno de ojos rojos comenzó a saludar, dar la mano y fuertes golpes amistosos en la espalda con cada hombre y mujer perteneciente a un puesto político en el país que estuviera ahí mientras soltaba grandes carcajadas. Seto solo suspiro por lo bajo y negó divertido aunque muy molesto.

― ¿Si sabes que durara tres horas hablando como mínimo y eso solo si acorta la conversación/junta improvisada, no? ― Mahad se le acerco a Kaiba, iba vestido con un Armani color madre perla y corbata dorada, el cabello negro y laceo amarrado en una cola baja y maquillaje egipcio bajo los ojos. Seto solo volteo a verlo algo sobresaltado pero sin demostrarlo exteriormente.

―Sí, ¿Quién mejor que yo sabe cómo se pone cuando llega su entorno a ''saludarlo''? ― le contesto cabreado y luego le dio un fuerte apretón de manos al hombre mayor que él, Mahad soltó una carcajada casi demente, si bien era el Ministro de Defensa antes de defender al país entero se la pasaba protegiendo el culo de Atem en las revueltas, además de ser prácticamente su padre adoptivo apenas Aknamkanom echo al menor de la casa, le quiso dar asilo en su casa pero Atem era la rebeldía misma echa un adolescente radical y con muchas ideologías de cambio en la cabeza y un orgulloso a niveles patológicos que se fue a vivir en el peor barrio de las afueras del Cairo porque se le dio la perra gana, todo lo que pudo hacer fue ganarse el apodo del Mago Oscuro ahora si bien merecido pues era el primer frente de defensa del líder estudiantil de la dirigencia de PJS si una barricada de policías le apuntaba al menor que iba conduciendo su entonces Jeep como si fuera un vehículo de asalto con la intención de acabar con su ola de sublevación, Mahad se encargaba de ir cubierto de pies a cabeza en negro en una motocicleta a los laterales del Jeep y darles el tiro de gracia a los sujetos antes de que supieran nada. Para luego dejar una nota clavada con una daga en el sitio que decía: Disfruten su viaje al Reino de las Sombras. ― ¡Bien! No ganamos nada aquí parados, siéntate con nosotros un rato…va para largo― tanto el Ministro como el CEO vieron con el rostro descompuesto y una gordísima gota estilo anime bajándoles por las sien a Atem apenas este comenzó a litigar de forma amistosa con siete concejales a todo pulmón.

― ¡Seto! ― ese había sido Marik Ishtar, el hombre de veintiocho años estaba con un traje de gala negro brillante en su totalidad, era un negro metalizado y el cabello rubio/cenizo seguía igual de alborotado como siempre, igual traía maquillaje egipcio bajo los ojos, el futuro Senador estaba al lado de su hermana: Ishizu Ishtar. Veintinueve años, la elegancia y gracilidad femenina echa mujer, traía un vestido de seda doraba lisa muy señorial y elegante, cabello laceo hasta media espalda y una diadema de brillantes, brazaletes de oro y una gargantilla de oro. Con el mismo maquilla egipcio bajo los ojos que tenían sombra negra, blanca y dorada, esta lo saludo con mucha familiaridad, Mana estaba a su lado y también Isis, esta última imponía respeto con solo verla, las mesas tenían muebles relativamente bajos que parecían sillas acolchadas o muchos estaban acodados en enormes cojines, en lo que respectaba a Isis podía cruzar sus largas piernas sin ningún problema, traía un vestido de seda rojo que realzaba el color canela de su piel, su busto abultado y redondeado muy firme veía a todos lados como una cobra a punto de morder e inyectar veneno con esos ojos atigrados, tenía el cabello acomodado en bellísimas trenzas (algunas doradas) hasta la cintura, el corte en V de su largo vestido dejaba ver buena parte de su pierna izquierda solo tenía un brazalete de diamantes y tacones de aguja negros que parecían más armas blancas que accesorios, realmente hermosa y REALMENTE peligrosa.

― ¿Qué tal? ― Saludo algo escueto y con una cara de que le daba igual el mundo circundante y quienes habitaran en este, Marik rodo los ojos divertido e Ishizu solo se rio recatadamente por lo bajo, Mana codeo a Marik para que le siguiera contando acerca de cómo iba la campaña e Isis lo ignoraba de forma olímpica― Y yo que pensé que sería imposible ponerte de peor humor Lust… ¡Hay que ver que el embarazo te puso insufrible! ― Todos se atragantaron con sus bebidas ante la noticia, Mahad apenas se estaba sentando y casi se cayó de la silla del impacto mientras un furioso sonrojo se apoderaba de su rostro…y el CEO esquivaba un cuchillo para cortar carne que iba a clavársele en la yugular― ¡JAJA! ― Su carcajada engreída era realmente única, salvo por la de Seth que era (muy probablemente) de la misma frecuencia y tono.

―Maldito bastardo…― Isis apenas si volteo a verlo de soslayo realmente estaba molesta, y era más que un peligro con cualquier arma blanca, Kaiba sabía que había fallado a propósito el asesto con el cuchillo solo porque en el fondo lo quería bastante― ¿Algún día dejaras de llamarme Lust?

―Pues te vistes mucho más provocativa que ella…siempre lo has hecho…no sé cómo Black Magician no te embarazo antes― se sumió de hombros muy quitado de la pena, Mahad se palmeo la cara― A vamos Mahad, que ni tú ni Lust aprueben el matrimonio al considerarlo una niñería y vivan en una perfecta unión libre solo por ser un par de ''El trabajo es mi esposa/esposo y tú eres más mi amante'' no significa que no notara que Isis no está bebiendo alcohol como todos los demás…― todos lo vieron algo impresionados de esa deducción― …además de ese mensaje en mi contestadora hace dos semanas donde estabas hasta los huevos de alcohol gritando a todo pulmón ''¡VOY A SER PADRE CON UN CARAJO! ¡DEJA ESA PUTA REUNIÓN Y VENTE AL BAR QUE ATEM ME MANDO A LA MIE…!''

¡YA ENTENDI! ― Bramo colérico Mahad mientras todos los demás se mataban a carcajada suelta, Isis lo vio realmente furiosa…todos entendieron que Mahad podría quedar eunuco esa noche si Isis no lo amara lo suficiente para permitirle embarazarla, pues ella siempre tuvo un letrero de: Mi diriges la palabra escoria y te matare. Pegado en la frente para cualquier miembro del género masculino― ¡No tenías que decirlo en público así! ― estaba a punto de matar al CEO seriamente…

― ¿Y porque Atem no se fue a beber contigo? Eres su padre prácticamente, que le des hermanitos menores que aprendan a ser hechiceros como tú seria su sueño hecho realidad…― fue en ese momento que Kaiba tomo asiendo al lado de Mahad.

―Eso, fue porque este cabeza de alcornoque se fue a beber por una semana seguida y Faraón no lo podía seguir acompañando luego del quinto día, después de todo manejar a la administración pública de un país entero con una resaca marca diablo no es divertido― espeto Isis seria de nueva cuenta. Kaiba había inventado códigos para llamarlos a todos en los días de las revueltas, el nombre clave de Isis era Lust, a Seth le toco ser Envy, Aknadin fue Wrath durante mucho tiempo, Muran fue Sloth (cosa que el viejo Shimon Muran siempre odio, él no era perezoso solo le pegaba la edad a veces y es que no era ningún jovencito cuando se les unió) Mahad ya era Black Magician por Harry Potter y cuando salió Duel Monster's el mismo año que Kaiba se unió como refuerzo a su grupo el bullying fue muchísimo peor, Bakura fue Glotonny (Ese dulce chico se transformaba en un demonio insaciable por las armas químicas que el mismo fabricaba y nada saciaba su gula de querer crear desde gas pimienta hasta un nuevo tipo de arma química peor que el gas mostaza) Marik fue Greed (y bueno él nunca se quejó, era su personaje favorito y sí que era un avaricioso de mierda y lo reconocía con orgullo, era del tipo de abogado que parecía que manipulaba mentes o algo por el estilo) y por supuesto que Pride era el segundo nombre de Atem prácticamente, y todos concordaron con ese apodo, aunque el nombre clave oficial siempre era Faraón, Ishizu siempre odio ser Tía Dalma, el asunto de que le dijeran que era una bruja de cuidado no le parecía gracioso, ya que el temita de la Sacerdotisa que no aparentaba ser peligrosa era constante con ella, Pegasus no objetaba nada cuando Seto le llamaba Alucard, era más fiel y entregado a su esposa que ese Lord Vampiro con Integra Hellsing y era igual de sádico y elegante en el campo de batalla y no perdía el estilo jamás aunque tuviera cadáveres por montones a sus pies, Karim imponía demasiado y era igual de adicto a la guerra que Kratos también, en cuanto a Odion este se tuvo que conformar con ser PyramidHead (por razones de humor negro y un poco racista, al ser militar debería tener la mente cuadrada pero por ser egipcio le quedaba mejor tenerla como una pirámide) Mana termino siendo Black Magician Girl porque en ese tiempo Mahad e Isis no se hablaban y Mana tenia acosado sexualmente a su profesor, Kisara era la única a la cual el CEO trataba con una caballerosidad y un respeto increíbles, pero igual fue víctima de un apodo y este fue White Dragón Of Blue Eyes, a Kisara le encantaba pues adoraba Duel Monster's, a los dragones e iba perfecto con ella, después de todo nadie esperaba que detrás de esa tierna cara y carácter de ángel caído hubiera una mujer que era una perfecta francotiradora, el nacer albina en la India fue un problema mayúsculo para ella pero la milicia de allá se apiado de esta cuando era una niña pequeña y a cambio de protección le enseñaron a disparar y a pelear de forma letal en sus filas hasta que ella pudo huir de ese entorno, cuando Kaiba los llamaba dejaban de ser Sacerdotes, Sacerdotisas y Faraón, para pasar a ser personajes de anime, películas o videojuegos― ¿Jamás dejaras de ser Kira? ― le sonrió muy marginalmente y al CEO se le borro la sonrisa.

―Oh Articuno― comento Marik lleno de maldad y luego soltó tremenda risa mefistofélica.

―No olviden Madara Uchiha― Mana metió el dedo en la llaga también.

― ¿Se olvidaron de Gabumon? ― Comento Mahad muy travieso, Kaiba le metió un golpe a la cabeza y este solo se rio― ¡Ah vamos! ¡Atem y tú siempre serán los propios Taichi y Yamato! Oh sus digimons en su defecto…solo que tú jamás vas a reconocer que valoras más su amistad que tú vida y escupes fuego frio por la boca también…― todos concordaron aunque a Kaiba le resbalo una gota estilo anime, si a los ojos de todos que no fueran Mana, Seth o Mokuba tenían una amistad demasiado intensa y no lo aceptaban en público…pero nadie más se tenía que enterar de que eran amantes desde mocosos. Sino los apodos hubieran sido peor que el cyber-bullying.

― ¿Qué otro recuerdan? ― Marik seguía riéndose del CEO pero apenas este lo fulmino con la mirada se calló la boca Ipso Facto y comenzó a beber de su trago fingiendo demencia absoluta.

― ¡Oh! Atem siempre fue el mejor para inventarle apodos…― Mana intervino sonriéndole tanto maliciosa como complicemente al CEO quien si no la viera como una cuñada ya estaría nadando con los peces― Siempre me gusto Colacuerno…― todos los demás comenzaron a reír, incluso Isis y es que la obsesión patológica del CEO por los dragones era de conocimiento popular.

― ¡Oh Cristal Dragón! ― Ese fue Mahad.

― ¡Oh Toothless! ― Esa fue Ishizu quien ahora reía libremente.

―Bills Gates, Steve Jobs, Satoru Iwata, Tony Stark, Complejo de Hitler, Seto el Atormentador, Draco Malfoy, Loki, Rico MacDuck, Mr. Burns, Dictador de Ciudad Domino, Dar Vather, Captain Kirk, Julio Cesar…― Atem tomo asiento al lado de Kaiba con un rostro muy neutro y una bandeja con dulces. Todos se le habían quedado viendo con los ojos abiertos como dianas de tiro al blanco y Seto tenía un cuchillo peligrosamente empuñado en una mano y parecía que le iba a saltar al cuello en cualquier segundo y en vez de una vena tenia al Vesubio erupcionando en la frente― Lo siento ¿No estábamos jugando a insultar a Seto? ― dijo fingiendo inocencia― ¡Ups! ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! ― junto a esa carcajada digna de Necrophades todos los demás estallaron en carcajadas peligrosas para sus integridades.

― ¡MALDITO ABORTO DE MONO!

― ¡AL MENOS NO LO SOY DE PAVO REAL COMO TÚ! ¡VENIAS CONTONEANDOTE DESDE QUE ENTRASTE! ― El otro solamente se reía en su cara de brazos cruzados.

― ¡TUTANKAMON!

― ¡MAO!

― ¡ÉL ERA CHINO IDIOTA!

― ¡TODOS SON IGUALES ALLÁ! Pero si eso te molesta… ¡MAKOTO SHISHIOU ENTONCES! ¡JAJAJA!

― ¡HIJO PERDIDO DE SADAM HUSEIN!

― ¡EGO CON BOCA!

― ¡ERROR CROMOSOMICO!

― ¡ABERRACIÓN DEL ESCUADRON 713!

¡¿Qué fue lo primero que les advertí?! ― Kaiba y Atem sintieron un FUERTE coscorrón a la cabeza y Seth estaba parado detrás de ellos con los ojos encendidos en energía demoniaca― ¡Nada de insultarse o pelearse!

― ¡¿Qué?! ― Mana casi escupió su trago con violencia― ¡¿Por qué no mejor le pides al Papa Francisco II que apruebe los matrimonios gay en las iglesias del Opus Dei?! ― lo vio como si estuviera loco de remate y los demás también― ¡Eso sería mil veces más fácil que el que estos dos dejaran de pelearse!

― ¡Sería más fácil que Snoop Dogg se convirtiera al Klu Klux Klan! ― Ese Marik sin saber que hacer: Reír o llorar.

― ¡No, no, no! ¡Seria muuucho mas fácil caminar en el sol! ― Mahad rodo los ojos viendo muy mal a Seth.

― ¡Ya sé que estoy pidiendo un milagro, idiotas! ¡Pero no quiero que Kisara se moleste en parar las peleas de estos dos HOY! ¡ELLA TIENE QUE RELAJARSE NO HACER DE MADRE SUSTITUTA COMO SIEMPRE! ― Seth dio su punto de vista y antes de que Kaiba matara a su mejor amigo y Atem lo ayudara a dejarlo sin primo: La dulce y madura voz de Kisara se escuchó tras el novio.

―Seth, tienes que dejarlos ser…además yo no cambiaría sus formas de ser por nada del mundo― sonrió muy dulcemente, esa mujer parecía estar echa de azúcar y crema. Solo los dos recién llegados se sonrojaron de la admiración. Ambos se levantaron por respeto a la mujer presente, realmente la veían como una figura de autoridad. Cuando Seth dijo que Kisara se vería más hermosa que una diosa de su cultura no estaba tomándole el pelo a nadie. Traía un intrincado y glamoroso vestido de tela azul zafiro estilo Hindú, costuras de tela bañada en plata real que hacían millones de bordados florales y patrones de costura muy difíciles de imitar, tenía solo un brazo descubierto y la delicada anatomía y la piel tersa y más blanca que la leche estaba adornada con tatuajes temporales con la escritura de su país y un perfecto Ganesha brillante hasta el hombro, la espalda tenía una abertura en V y un manto blanco con incrustaciones de diamantes, su cabello estaba peinado en caireles increíblemente largos, tenía un joya en la frente y los ojos delineados en negro y un tenue rosa en los labios. Realmente Kisara siempre había sido tan sencilla que eso solo la hacía más hermosa y realmente se veía como una deidad.

― ¡E-Estas preciosa! ― Kaiba soltó eso sin pensar y no se arrepentía.

― ¡S-Seth uso muy bien su sueldo de los últimos seis meses! ¡Y m-me sorprende tiene horribles gustos en ropa femenina! ― Atem solo se sobaba la nuca viendo a otro lado muy sonrojado, Kisara rio coquetamente cubriendo sus labios y detuvo a su futuro esposo de matar al Primer Ministro de Egipto alias su primo.

―Espero que la estén pasando de maravilla― hizo un reverencia con la cabeza donde lucía una rosa azul― Mil gracias a ambos por hacer esto posible para ambos…― vio a Seth y le sonrió y este se sonrojo mucho― De verdad gracias― le dio su respectivo beso a ambos el CEO quería hundir la cabeza en el ponche y el apodado Faraón quería tomar el arma de Seth y darse un tiro si con eso se le quitaba la vergüenza, solo Kisara lograba que sus egos se fuera de viaje y parecieran dos niños consentidos― Bien, en una hora es la ceremonia diviértanse mientras― dijo a todos en general y se retiró junto a Seth. Por su parte, Mana saco a bailar a Marik, Ishizu se levantó a atender una llamada urgente de su secretario, un japonés llamado Jounochi y no era secreto que estaban saliendo, Isis sintió nauseas de repente y Mahad se movió más rápido que la luz a llevarla al baño aun cuando esta comenzó a patalear alegando que podía ir al baño sola y que Mahad no podía entrar al baño de damas (a este le importo un pepino era SU mujer) dejando a Atem y a Seto completamente solos. El moreno solamente comenzó a comer bombones de chocolate de forma aburrida aunque mirando seriamente a todos los presentes, Seto tenía un vaso con vodka y noto que Atem solamente estaba tomando un simple ponche de frutas sin alcohol. El CEO cerró los ojos muy decepcionado y entristecido por dentro. Por supuesto que Atem bebía licor, pero con tantos políticos ahí que lo veían como un musulmán redimiéndose ante los ojos de la ciudadanía de ese país tenía que actuar, sabía que el de ojos rojos estaba mortalmente estresado, melancólico y muy deseoso de no estar ahí, pero no era por su presencia…o al menos eso quería creer, se atrevió a tomar su mano por debajo de la mesa con mucho cuidado de que nadie los viera, sintió que le volvía el alma al cuerpo cuando Atem la apretó con mucha fuerza, estaba temblando. Pero aun así al ver su rostro de nuevo de soslayo este parecía bastante tranquilo, no obstante dilato los ojos azules con mucha sorpresa cuando Atem paso la mano libre por el lado izquierdo de su rostro acomodado un mechón de cabello y luego tomo la copa con ponche y la golpeo suavemente dos veces en la mesa. Normalmente ellos dos hablaban con códigos cuando querían decirse cosas personales en público, lo que acaba de hacer, significaba: Tuve un horrible día.

―…― Kaiba dejo su trago y apretó más su mano intentando reconfortarlo. Apenas tomo un trago más de su vodka espeto un: ― Mierda, a esto le falta hielo…― Atem sintió que el corazón le latía increíblemente fuerte e intento reprimir lágrimas de alegría, le dolía mucho la garganta tenía un nudo en esta. Eso significaba: ¿Me extrañas?

―Pues…deberías pedir otro trago…― casi murmuro y el CEO no se contuvo más, solamente intento liberar su mano y acariciar al de ojos rojos bajo la mesa, eso significaba un rotundo: Me duele estar sin ti. No obstante el mismo Atem guio su mano hasta su pierna y dejo que lo acariciara, le costó reprimir los jadeos excitados cuando Seto comenzó a masajear su muslo con fuerza y mucho cariño a la vez, el moreno se metió otro dulce a la boca para intentar callarse, aunque estiro el cuello hacia atrás ligeramente cuando Kaiba apretó su entrepierna de forma brusca, podía sentir el pulso de la erección del otro con ese masaje tan atrevido en un lugar público. El moreno estaba dejándose dominar en ese momento, no había nadie más al que le permitiera tocarlo así, ni siquiera tocarlo. Kaiba había sido su primer todo, su primer beso, su primer amor…y muchas primeras veces y lo llenaba de soberbia saber que era totalmente igual en el caso del CEO. Tomo la traviesa mano y la apretó más contra su hombría dándole a entender que lo necesitaba, el de ojos azules solo soltó un suspiro y se notaba muy sonrojado, ambos se vieron y ambas miradas latían de deseo en ese preciso momento, pero aun así sabían que estaban en público, sabía que ahí no podrían demostrarse nada, sabían que debían ser egoístas con ellos mismos y eso solo era un reto, y ellos no pasaban un reto jamás, menos si era el contrario el que lo retaba. Pasó esa hora entre manoseos mutuos, el moreno se acomodó más cerca de él y mientras hablaban de cosas del trabajo del japonés estaba acariciándole la espalda y el abdomen, lo bueno era que la mesa le daba la espalda a la pared.

― ¡Oigan! ¡No podemos casarnos sin los padrinos que solo como dato cultural SON LOS DOS TESTIGOS TAMBIÉN! ― La voz de Seth gritándoles desde el otro maldito lado de la habitación lo hizo regresar al mundo real. Les tomo un par de minutos regresar a la normalidad, habían hecho cosas como esas tantas veces desde que se conocieron que eran perfectos actores.

―Como fastidias― Kaiba rodo lo ojos y se levantó acomodando su traje de forma increíblemente rápida y profesional mientras se levantaba.

― ¿Ahora es que te vienes dando cuenta de que Seth es un fastidio?

―Es pariente tuyo obviamente es un fastidio... ― los dos llegaron al patíbulo donde estaba un registrador civil, este le sonrió ampliamente a su Primer Ministro, ni siquiera sabía el sujeto porque estaba ahí, Atem podía casarlos libremente y realmente ahí era relativo si uno de los testigos era pariente de uno de los novios o no y siendo el Jefe de Gobierno realmente eso era innecesario en ese caso, podía hacer lo que quisiera y lo que quería era ser uno de los testigos de Seth― Aquí tienes mi autógrafo, agradece que no te estoy cobrando― Seto espeto duramente y lo sonrió malvado al novio y este solo le sonrió tiernamente.

―Pues aquí está mi firma ahora esto tiene la validez de una reforma y créeme nadie que no sea yo te podrá divorciar, ni siquiera tienen que legalizarlo. Me temo que estas encadenada a mi primo de por vida Kisara…lo lamento no tengo nada en tú contra en serio... ― dijo el de ojos rojos muy malicioso y luego de que Seth y Kisara se besaran confirmando su eterna unión…Seth los beso a los dos en la cara― ¡MIERDA SETH!

― ¡MALDITO IMBECIL!

― ¡LOS AMO! ¡VENGAN A MIS BRAZOS!

¡NO! ― gritaron al unísono y ambos se fueron a paso veloz de ahí.

La fiesta inicio en la recepción era en otro sitio, tan ocupados estuvieron en esa hora con su juego de caricias bajo la mesa que no notaron cuando Mokuba llego apresurado antes de la ceremonia alegando que se le hizo tarde por asuntos del Departamento de Robótica y que Seto lo había dejado morir ahí solo porque estaba muy ocupado eligiendo que ponerse, lo tacho de metro-sexual en público pero el más joven de los Kaiba sabía que solamente estaba pensando en verse bien para el moreno, Mokuba iba con traje igual al de su hermano pero color Beige con camisa negra y lisa, realmente Atem y Kaiba se disputaban en las revistas internacionales el puesto de los solteros más cotizados del planeta, pero con la confirmación de la boda del moreno Mokuba paso a remplazarlo en la lista ya que para la desgracia de todas las mujeres y muchos hombres a nivel internacional Atem se iba a atar la soga al cuello, realmente el parecido con Kaiba era sorprendente. En si Mokuba había llegado a la mesa de ambos bastante cabreado y viéndolos con una hostilidad que podría hacerles competencia ciertamente, se cruzó de brazos y vio muy mal a su hermano.

―Seto… ¡¿Cómo te largas sin mí?! ― le espeto en toda la cara― ¡Y tú no lo vayas a defender! ― Le apunto al moreno quien subió las manos en un claro: Sigo sin estar armado― Y por cierto hermano…― Mokuba parecía irse calmando, claramente quería hablarles a los dos del tema pues no era ningún idiota y sabía que ambos estaban sufriendo como un par de perfectos masoquistas y encontrar vidrios rotos y una botella vacía del licor que más odiaba su hermano mayor en su cuarto era una alerta roja. Iba a decir algo cuando Atem lo tomo bruscamente del traje y lo jalo hacia él tenía una cara de perfecto asesino serial mirando a la pista de baile― ¡¿Qué sucede…?!― no pasó nada de tiempo para que su hermano mayor imitara al moreno viendo totalmente encolerizado a la pista de baile también.

―Mokuba…ve y sácale a Marik de encima a Mana… ¡AHORA! ― Atem estaba a punto de matar a un buen amigo, colega, futuro Senador de su país y casi un primo más…por estar bailando ''muy pegado'' con SU hermanita menor.

― ¡ALEJA A ISHTAR DE MANA YA MISMO MOKUBA! ― Seto no iba a permitir que Mana se enredara con Marik, su fama de ser un casanova rompecorazones y un promiscuo de talla colosal nunca los había incomodado menos al CEO que le valía mierda la vida de todos menos Atem y Mokuba…pero Mana era clase aparte era SU cuñada.

¡¿Qué?! ― para sorpresa de los dos, Mokuba se paró firmemente de la mesa y llego a la pista a robarle la pareja de baile al egipcio de forma bastante posesiva, ahí lo captaron todo…

―Mana a estado mensajeándose estos últimos meses mucho con alguien…― Atem vio a Kaiba muy shokeado― Me dijo que quería poner celoso a alguien muy sutilmente hoy…

―Mokuba andaba más agresivo que yo últimamente en Kaiba Corp…y también andaba sonriéndole como idiota al teléfono todo el día…― genial, SUS cuñados los hicieron a ellos CUÑADOS y pareja al mismo tiempo…

La fiesta acabo y todos los que quisieron retirarse a sus habitaciones lo hicieron, muchos estaban aún gozando de la reunión, pero ni Seto ni Atem querían seguir con más rodeos. Se supone que tenían suites separadas, ambos fueron a las respectivas habitaciones asignadas antes de encontrarse con el otro y colocaron el cartel de: NO MOLESTAR. Luego se fueron por elevadores distintos hasta una habitación muy modesta y económica en la planta baja, se supone que tenían el dinero y el prestigio de alquilar dos de las tres suites presidenciales (la tercera era de los novios) pero Seth se encargó de reservar la llave electrónica de esa habitación tan alejada de todos y con salida a la costa y les había metido las dos únicas llaves en los sobres de las invitaciones de ambos. Ninguno iba a hospedarse en el mismo hotel en una habitación distinta por peores que fueran los términos entre los dos, le habían dejado claro eso a Seth cuando este comenzó a profundizar en su relación como consejeros. Ellos tenían un sagrado: Lo mío es tuyo lo tuyo es mío y me importa una mierda si estás de acuerdo o no. Y por supuesto, muchas veces habían llegado a los golpes por discusiones gracias a sus caracteres tan idénticos pero no soportaban la idea de estar sin el otro de ninguna forma, apenas se encontraron en el pasillo que conectaba a la habitación Kaiba se sorprendió de que el moreno abriera la puerta primero y entrara tan campante con un paso muy molesto y un rostro equiparable al de un perro rabioso. Apenas el CEO puso un pie dentro y cerró la puerta tras de suyo sintió como lo estampaban contra esta con violencia, cerró los ojos inmediatamente y recibió los labios del contrario con desesperación, ni siquiera se detuvo a pensar en nada, el moreno lo tenía firmemente sujeto contra la puerta, besaba y mordía la carne de sus labios con demasiada ansiedad, sentía el gusto tremendamente dulce de todos los chocolates que Atem se había comido esa noche y el otro bebía el vodka directamente de la saliva del contrario, Seto lo tomo fuertemente del cabello y lo pego más a él necesitaba sentirlo con una desesperación rayando en locura, Atem no se estaba midiendo con la intensidad del beso, su lengua solo buscaba a la otra y no dejaba al de ojos azules respirar por nada, estaban tan cerca que sentían el calor del rostro del otro, el moreno le separo las piernas bruscamente y puso una rodilla en medio, el gemido del CEO murió en la garganta del otro. Aprendieron a besar juntos sin ningún otro amante de por medio, conocían de memoria el interior de la boca del contrario, el grosor de sus labios, cuanto trabajo y era necesario impartirle a los labios contrarios para que quedaran exageradamente rojos e hinchados, respiraban por la nariz y soltaban el aire igual, así que el calor seguía subiendo, Seto masajeaba la espalda del otro con las manos bajo su camisa y saco y el moreno solo podía beber de su boca como si se estuviera muriendo de sed desde hace mucho tiempo y ese fuera el único liquido del mundo en ese momento. Kaiba llego a sorprenderse y asustarse un poco cuando el de ojos rojos comenzó a ahogar gemidos y arquear la espalda, sus labios ya estaban punzando y podían sentirlo a esas alturas Atem ya le debería estar sacando la ropa, nunca aguantaba tanto…a no ser…

― ¡D-Detente! ― Kaiba lo empujo pero no logro sacárselo de encima, el menor en estatura siempre había sido mucho más fuerte físicamente solo logro despegarlo de sus labios dejando un hilo de saliva de por medio. El moreno estaba jadeando como loco tenía los ojos moviéndose erráticos y no enfocaba nada, solo lo sostenía de los brazos y no le dirigía la palabra― ¡¿Por qué…?!― Kaiba lo obligo a verlo, el terror mismo estaba en los ojos azules, mientras el de ojos rojos lo veía con un dolor agónico y profundo, no pudo reprimir la mueca de intenso y asqueroso dolor que lo invadía, solo tomo las blancas manos y comenzó a besarlas como si estuviera pidiéndole perdón― ¿Atem…?― Seto solo mostraba esa cara de preocupación cuando el moreno se castigaba de esa forma, sabía que no podía estar más de dos minutos solo con él sin que lo arrastrara a la cama, el moreno no se media con los mimos, las caricias, el deseo y las ganas de consentirlo y mucho menos cuando quería estar de forma íntima con él, Seto era un droga y Atem era un completo y maldito adicto, no podía pensar en otra cosa que no fuera el de ojos azules gritando su nombre del placer y no soportaba tenerlo así sin juntar su piel…

―D-Déjame hacerlo…Seto…déjame castigarme― volvió a besarlo y Kaiba sintió tantas ganas de llorar, no podía apartarlo no quería no podía…no deseaba apartarlo jamás…pero no quería que el otro se hiciera daño de esa forma― Déjame tocarte sin llegar más lejos…por favor…― Seto no lo soporto, él sabía que era el único ser vivo al que le rogaba en el mundo, ver al hombre que lo superaba en todo el que nunca era domado por nadie, el que siempre predominada, el que tenía a su orgullo como literalmente una parte de su alma mente y corazón…ser totalmente sumiso hacia él, era la muestra de lo condenadamente enamorado que estaba de él, muchas veces le demostró que su vida le importaba un carajo si con eso lo hacia sonreír― ¿Me…lo negarías?

― ¡Eso es bajo! ¡ERES UN MALDITO! ― lo tomo del rostro y solamente repartió besos en todo su rostro intentando consolarlo― ¡Yo jamás te niego nada! ¡Jamás…te negaría nada! Lo mío…es tuyo…― soltó en un gemido de dolor.

―Lo tuyo es mío…― continuo el moreno sintiendo a su corazón maldecirlo ahí mismo, no negaría que esa fue una jugada de poca casta, baja y maldita, Kaiba jamás le negaba nada, mataría por hacerlo feliz, moriría por darle todo su ser y más con solo una palabra de sus labios. Ahora estaba contra la espada y la pared. Atem lo tomo tiernamente del rostro y lo beso con suavidad, el CEO sintió tantas ganas de llorar, realmente lo amaba realmente no quería seguir con eso, pero era más fuerte que él …Atem siempre era más fuerte, y por lo mismo siempre lo hacía cumplirle sus caprichos, lo condujo al sofá y lo recostó con cuidado, si misión ahí era decirle que estaba dispuesto a sufrir la peor tortura por su decisión de casarse y ninguna tortura en el planeta era una en realidad…solamente había UNA COSA que lo haría sufrir y esa era que Seto le negara darle muestras de amor y cariño, solo el corporativo sabía que el de ojos rojos tenía un corazón demasiado sensible y que lo protegía bajo capaz y capaz de acero porque era lo más importante para él su único punto débil, pero Seto había logrado destruir esa ciudadela de acero como si se tratara de una torre de cartas y ni siquiera lo había echo a propósito, tal vez si lo hubiera hecho a propósito nunca habría logrado que Atem se enamorara de él, sintió como le desabotonaban la camisa y lo besaban con lentitud, como el moreno pasaba su lengua de forma lenta por cada centímetro cuadrado de blanca piel se detenía ocasionalmente a besar su cuello para sentir el pulso de su yugular con sus labios, Seto no lo hizo esperar y le saco el saco de vestir e intento no verlo, solamente tenía que esperar a que el otro terminara lo que quería hacer, el moreno solamente reprimía lo mejor que podía sus sollozos, se estaba matando besando esa piel y le ardían las manos pero no las movía por el cuerpo del contrario, se aferró fuertemente a ese sofá y no lo soltó. Kaiba tenía hacer el resto, desabrocho sus pantalones y no dejo que el moreno le quitara la ropa interior o la de él, solamente sintió como se frotaba contra él deseoso y lo frenaba con besos antes de que se arrepintiera, dejo que lo embistiera sin sacarse los bóxer, era tenerlo y no tenerlo al mismo tiempo, el moreno no podía con el dolor, no podía pensar en mayor pesadilla que tener a su único amor ahí queriendo que le hiciera el amor mil veces hasta que amaneciera y su orgullo no le permitía fundirse con él, no se permitió entrar y correrse en sus entrañas, no se permitió sentir su calor, solamente lo hicieron con la ropa aun puesta tenían una película de sudor en la piel y Seto lo obligo a besarlo cuando sintió que se iba a correr tampoco se permitió llorar, si era un castigo mutuo, apenas sintió como su esperma se liberaba en la tela cayo jadeante de espaldas, iba a ponerse a llorar cuando…Atem se detuvo, por la humedad que logro sentir en la zona de su entrada por poca que era lo hizo entrar en pánico no solo el hecho de que el moreno se hubiera corrido…sino que no lo hizo dentro de él. Sentía como este se aferraba a su torso con fuerza con el corazón latiendo a mil por hora, los hombros le convulsionaban de forma dolorosa.

―Mírame…― le suplico al moreno y deseo nunca haberlo hecho…apenas este lo vio noto que sus ojos no tenían vida alguna…no se había castigado era un rotundo suicidio emocional― ¡¿Por qué tenías que hacerlo?! ― unió sus frentes el moreno no dejaba de temblar, no podía hablar, no podía respirar, quería morirse de verdad, quería desaparecer de la faz de la tierra― ¿Por qué…?

―Y-yo…― hipo dolorosamente, apenas sintió como sus lacrimales se calentaban e iban a traicionarlo opto por ponerse a gritar contra el pecho del CEO― ¡AAAAHHHHHHHHH! ― ese grito moría entre los pectorales del otro Kaiba no nunca había estado más asustado en su vida, pero ahí estaba sosteniendo esa fuerte y masculina espalda mientras el moreno asfixiaba cada grito gutural en su piel― ¡MALDITA SEA! ― se detuvo solo para volver a gritar enloquecido, no se perdonaba el haberle hecho daño a Seto y como castigo se había hecho el peor daño…hacer que le negara algo por primera vez.

― ¿A dónde te fuiste…?― Atem dejo de gritar para ponerse a jalar oxígeno y ver al contrario sin entenderle, este solo lo veía con tanto dolor, dolor porque también se odiaba se odiaba por amarlo tanto que optara sufrir junto con él hasta morir porque eso solo demostraba que ninguno tenía la fuerza de detener al otro de lo que sea que deseara ni siquiera de lastimarse si le pedía ayuda para hacerlo. Siempre era un fin bueno por loco que sonara, pero el fin ahora no fue malo…sino desalmado y ambos tenían la culpa― ¿A dónde se fue ese mocoso que juro nunca hacerse daño si se lo pedía…? ― se abrazaron intentando no pensar en lo idiotas que eran.

―En la misma tumba donde esta ese niño de ojos azules que me juro que nunca me dejaría hacerle daño negándole mis caricias…― sonrió poco a poco, y Kaiba se sonrojo demasiado al recordar ese momento de su pasado― Tan tímido…tan bello e inocente…tenías tanto miedo de que te lastimara en ese momento…esta es la primera vez que nos hacemos daño REAL en doce años Seto…― el otro solamente rio para no ponerse a llorar, jamás consideraron llegar al hospital a los golpes hacerse daño de ninguna forma, jamás consideraron insultarse hacerse daño, jamás consideraron humillarse en público hacerse daño…lo único que los lastimaría ― Creo que rompimos la promesa de no madurar…― Atem no le había permitido que le quitara la camisa pero el que si estaba solo en boxers era el CEO desde su puesto recorrió esa nívea piel con la mirada y cerró los ojos― Yo…podría hacer un mapa de tu cuerpo con los ojos cerrados…― Seto sintió el sonrojo más doloroso de su vida apoderarse de sus mejillas― Cada peca…― comenzó a mover sus manos y el CEO no dejaba de gemir ahogado― Cada forma y relieve― el moreno comenzó a prácticamente ronronear aun pegado a su pecho― Cada musculo que creció…― él sabía que el otro también conocía mejor su anatomía que él mismo― Y ahora …no soportas que no te toque…¿Ves que ese niño tímido también se fue…?― sonrió triste y a la vez complacido….la única forma autentica de herirse era negarse el amor que se tenían.

Final de la Competencia de la FIDE. Estados Unidos. Ciudad de New York. 11 de Noviembre. Año: 2014.

Luego de un año de evitarse por completo había llegado el día de la competencia. Seto llego lo suficientemente cabreado para matar al moreno a golpes apenas terminaran de jugar, esta vez fue técnicamente una carrera de obstáculos, quince mesas cada una con un tablero de diez pisos con un diseño ligeramente más actualizado que el anterior, al ordenarle a una pieza como moverse la de una mesa en específico jugaba al revés la orden del dueño, tenían que adivinar cuál mesa lo estaba traicionado y correr a ella y corregir la jugada, lo único malo era que el moreno había pasado tres noches sin dormir seguidas puesto que las revueltas en su país habían dado inicio y por ese motivo había evitado a Kaiba durante todo el maldito año, no quería que este se enterara de nada de lo que había estado haciendo…así que el CEO lo obligaría, se puso la meta de ganarle y hacerlo escupir la sopa ya que le debería dos premios como apuesta, uno de ellos sería una larguísima y quizá violenta charla acerca de lo que el SABIA que estaba haciendo y no se lo decía en la cara y la otra condición era especial, una prueba de lealtad. Así que simplemente jugo a matar y dado la condición del moreno le gano rotundamente, logro que este se pusiera azul del pánico. Lo siguiente que Atem supo era que estaba encerrado en un Ducati en un estacionamiento abandonado en el Bronx con Kaiba viéndolo con ganas de matarlo y que lo metieran preso por ensañamiento contra el cadáver…

― ¿Si quiera es legal que conduzc- ― no termino la frase.

¡¿SE PUEDE SABER QUE MALDITA BROMA DE MAL GUSTO ES ESTA ENANO DE MIERDA?! ¡ME BESASTE, TE ME DECLARASTE Y LUEGO ME IGNORASTE DE FORMA OLIMPICA POR UN MALNACIDO AÑO! ¡Y NO SOLO ESO! ¡JURAS Y PERJURAS POR TU INVISIBLE DEIDAD QUE NO SE LO QUE HAS ESTADO HACIENDO MALDITO LOCO!

― ¡Kaiba…tranquilízate! ― Atem sentía verdadero…miedo, Kaiba estaba realmente histérico y furico, no podía creer lo MUCHO que habían cambiado en un año, Atem ya era un adolescente hecho y derecho y sus músculos habían crecido de forma desmesurada gracias al entrenamiento clandestino que seguía en su nuevo barrio junto a los estudiantes mayores del PJS su rostro ahora era intimidante aunque muy joven aún faltaban muchas facciones por afilarse y hacerlo ver muchísimo más varonil, los pantalones de cuero negro eran muy pegados, tenían correas estilo Gotik-punk y ahora usaba solo camisas negras ceñidas al cuerpo que no tuvieran mangas y sus tocados de oro pudieran ser visibles, tenía más mechones dorados en el cabello y destellos rojos de mas, su cuello estaba más grueso y torneado y su voz ya no era para nada infantil.

― ¡SE VA A CALMAR LA PUTA ABUELA DE TARZAN! ― Lo jalo de camisa y lo vio, esos ojos azules ahora daban muchísimo miedo, ni una pizca de haber sido un niño alguna vez…Atem solo podía mirarlo embobado, le parecía el chico más atractivo del mundo, su rostro era mucho más fino y agresivo, solamente cargaba una camisa blanca de vestir finamente planchad, pantalones negros de oficina y mocasines y una colonia que lo hacía querer lanzársele encima― ¡MI PREMIO ATEM! ¡Y LUEGO SOLTARAS TODA LA SOPA MALDITO INSURGENTE!

― ¡¿Me llamaste insurgente?! ¡Es por una buena causa!

― ¡¿Buena causa?! ¡¿Qué CAUSA es BUENA si te mete a prisión?! ¡SE QUE TE ESCAPASTE DE LA CARCEL SOLO PARA VENIR A LA COMPETENCIA! ¡¿Entraste de ilegal al país no?!

― ¡NADIE ME RASTREO HASTA ACA! Bueno me tomo cinco días llegar de barco en barco y mierda que este país tiene buenas fronteras…pero no fue gran proble... ― la mirada de CALLATE del CEO lo dejo mudo― Muy bien me callo…oye ¡¿De qué va eso de ''mi premio y luego sueltas la sopa''?! ¿No quieres que te cuente todo primero Kaiba?

―Seto…― Atem no entendió ni mierda.

― ¿Eh?

― ¡¿Tan listo y tan idiota?! ¡LLAMAME POR MI MALDITO NOMBRE! ¡Eres mío! ¡¿Qué no te quedo claro?!

―… ¡¿ESO SIGNIFICO EL MORDISCO?! ¡¿Qué eres un vampiro?!

―Admite que TE ENCANTO.

―Muérete…

― ¡MI PREMIO! ― jalo al moreno y lo obligo a sentarse sobre él, Atem estaba más sonrojado que una maldita planta nuclear.

― ¿Q-que?... ― apenas el CEO lo obligo a besarlo el moreno sintió que se le apagaba cada neurona. Tomo de forma agresiva del cabello al menor en edad (pues el muy hijo de puta seguía más alto que él por dos cabezas) y lo jalo hacia él. El corazón le latía a mil por hora, no supo cómo no perdió la cordura esperando un año para besarlo, quería mas necesitaba más…no lo soporto y también le mordió el cuello al otro logrando que gritara incrustándole los dientes.

― ¿Tú…eres virgen también no? ― Atem volvió a la realidad de golpe, ahora estaba muy pero muy asustado. Vio a de ojos azules impresionado alejándose lentamente de él y este solo le dio a entender que estaba más asustado que él había mucha timidez y pánico en esa mirada azul hielo…ahora era tan tierna y casta…pero llena de deseo― R-Responde…

―S-Si…― ¿Acaso…?― ¿El premio…?

―No quiero…no quiero que nadie sea tu primera vez si no soy yo no lo será nadie…― le dijo con tono amenazante, no obstante esa mirada llena de miedo contrastaba con su tono.

N/A: El siguiente capítulo iniciara con la continuación de lo que paso ese año luego de la competencia, un capitulo flashback. No me hago responsable por los corazones y ovarios que hayan podido morir por este fic…si porque esto solo es el comienzo del dolor…pero calma pueblo no deseo que me maten así que les aseguro que nadie esperara el desenlace MUCHO MENOS el final. Son doce años pero serán catorce capítulos yo sé porque lo digo. También notaron que efectivamente aquí existe Duelo de Monstruos sé que estarán preguntando ¿Y Yugi? Bueno a él lo tengo guardado como mi carta mágica y ni crean que lo verán pronto o que papel tendrá antes de tiempo, aquí cronológicamente tengo el poder.

To be Continued.