Disclaimer: Arthur, Alfred, Mattew y los demás personajes no me pertenecen si no… solo dejémoslo en que ya iríamos como en la 10° temporada del anime y habrían 1000 tomos de manga llenoa de mis incoherencias…y es por eso que sigue siendo de Himaruya Hidekaz
Advertencia: ¡Azucar, flores y muchos colores! (no literalmente pero va en serio)
-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-
Capítulo 2: Amigos
Mattew no sabia que hacer mientras caminaba solo a casa después de la escuela, por más que repetía la mentira que su hermano le había rogado contar no lograba convencerse de que era lo correcto, quizás debía delatarlo y luego asumir las consecuencias… su gemelo no volvería a dirigirle la palabra pero estaría a salvo.
Su madre le abrió la puerta con una sonrisa que se quebró al notar la ausencia de su hijo mayor.
-¿Qué ocurrió con Alfred?
-Dijo que iba a casa de un amigo y llegaría tarde-ya lo había dicho, no había vuelta atrás
-¿No te dijo de quien?
-no
-supongo que esta bien, ¿Qué como estuvo el colegio?- A la mujer ni se le pasó por la cabeza cuestionar la historia de su hijo, si de algo estaba segura era de que Mattew no era un mentiroso, no tenia razón para desconfiar.
Alfred caminaba por el bosque mucho más confiado que el día anterior. Recordaba perfectamente el camino que había seguido aun sin tener esta vez la música para guiarse. De hecho cuando llegó el claro estaba del todo solitario, no había ni rastro del muchacho de ojos verdes. Llamó a la puerta de la cabaña hasta que le dolieron los nudillos, pero nada ocurrió. No pudo evitar pensar que tal vez lo estaba evitando pero desechó la idea, lo más probable es que hubiese ido a hacer algo al bosque y regresara pronto. Decidió recostarse en el pasto a esperar. De un momento a otro ya estaba dormido. Ni siquiera se percató cuando el dueño de casa regresó, solo cuando se decidió a hablarle.
-Si te soy sincero no creí que volverías ¿Acaso no tienes aprecio por tu vida?
-HAHAHA – se sentó en el pasto y miró a su interlocutor- no es eso, tan solo no creo que me vayas a hacer daño.
-¿Padeces algún problema mental o acaso tengo que definirte la palabra monstruo?
-Ninguna- al de cejas pobladas le parecía perturbador que siguiera sonriendo como si nada- me parece que ya te lo mencioné, no creo que seas un demonio…lo que me recuerda, ¡Jamás me dijiste como te llamabas!
-¿Mi nombre?- sonaba sorprendido, Alfred quiso preguntar cual era el problema con lo que había dicho pero se contuvo a la espera de su respuesta.
-Vamos, tu ya sabes el mio
-Me parece que una aldeana me lo mencionó una vez… era…era… ¡ya lo recuerdo! Arthur
-¿Se te había olvidado?
-A la mayoría le basta con "monstruo del bosque"-soltó con amargura
-Me agrada Arthur… ¿A dónde había ido?
-de cacería- contestó aliviado por el cambio de tema. Señaló el pavo que cargaba en sus hombros
-¿Sabes cazar? ¡Increíble! ¿Podrías enseñarme?-se levantó de un salto y le arrebató el arco
-Eres algo hiperactivo, ¿no?-comentó solo un poco molesto mientras el otro hacia intento de quitarle el carjac que colgaba de su espalda.
-Mi madre suele decir eso-respondió con ánimo, seguía forcejeando, no se daría por vencido. Finalmente el de ojos verdes se compadeció y soltó la correa. El de lentes que justo en ese momento daba un fuerte tirón, terminó en el piso- ¿Y? ¡Di que si!
-Estoy cansado, estuve toda la tarde en el bosque
-Entonces otro día
Porque Alfred planeaba regresar, había algo en ese chico de ojos tristes que lo hacían querer ser su amigo. Algo que lo incitaba a ignorar sus gritos, el que cuestionara su inteligencia y lo echará del lugar a cada oportunidad. Si lo pensaba con detenimiento, quizás Arthur tenia razón, tal vez si era un idiota… es decir, ¡apenas se conocían hacia un día!
Por su parte aquel que era conocido como "demonio del bosque" estaba en shock, el muchacho enfrente de él escapaba a su entendimiento ¿Qué quería de él? ¿Por qué era tan amable? Su actitud era como poco sospechosa… sin embargo ¿Qué podía hacer? Por más que lo despachaba, no se iba. Y Quizás muy en el fondo el tampoco quisiera que se fuera, sabia que podía ser un engaño pero le gustaba creer que esa persona quería ser su amigo
-Iba a preparar la cena-comentó sonrojándose hasta las orejas- ¿Te gustaría…?
-¡Claro!-Se levantó de un brinco y sin siquiera esperar a su anfitrión corrió hasta la cabaña.
La puerta no tenia echado el pestillo, supuso que viviendo en el bosque no lo necesitaba. Empujó con algo de timidez, se preguntaba como seria por dentro. Si él hubiese vivido solo, su casa parecería arrasada por un tornado, de eso estaba seguro. Pero no era el caso de Arthur.
Una gran estancia hacia de living, comedor y cocina. Tenia una pared entera convertida en estantería para libros, cerca había un par de sofás de cuero, una mesita de té sobre la peluda alfombra tejida y una chimenea. En el otro extremo una enorme despensa, un horno y un largo mesón con un lavaplatos. Entre ambas "habitaciones" se encontraba una mesa de madera barnizada con 4 sillas a juego, Alfred no pudo evitar preguntarse si alguna vez había usado las otras 3.
-¿Esperabas otra cosa?- preguntó sarcástico Arthur entrando tras su invitado
-Quizás…no me lo imaginé tan… acogedor, ya sabes creí que seria más…
-¿Cómo la cueva de una bestia?-inquirió con molesto
-Iba a decir desordenado, ¿Podrías dejar de llamarte así? No eres ni un animal, ni un demonio ni nada de eso.
-¿Cómo lo sabes?
-Llamémosle intuición
Mientras el chico de cejas pobladas cocina algo que no quiso revelar, el otro muchacho se entretenía curioseando por la casa. Hojeó los libros uno a uno, a veces le hacia preguntas al anfitrión. Cosas sencillas como cuales le gustaban más, si realmente los había leído todos o si no se aburría de ellos. No parecía enojarse así que continúo, tenía muchas. Sobre sus gustos, que hacia todo el día, si no se sentía solo. No le pedía que parara pero tampoco parecía muy interesado. Al menos no hasta que mencionó cierto tema:
-¿No vas a la escuela? Porque debes tener como mi edad pero estoy seguro que no te he visto
-No seas idiota, obviamente no me permiten ir… en un principio los aldeanos me enseñaban cosas, luego empecé a leer… ¿Es divertido, no?- ¿Había visto mal o por un segundo una sonrisita triste había cruzado ese rostro serio?
-Si, es decir puede ser una lata pero es agradable… ves a tus amigos y a veces hasta aprendes cosas
Un silencio incomodo se apoderó de ellos hasta que Arthur sugirió a Alfred poner la mesa. En realidad a la comida aun le faltaba un poco pero necesitaba aligerar el ambiente. Luego de eso el de lentes retomó su animada charla, ahora el de ojos verdes hasta participaba un poco.
Estaban comiendo cuando las preguntas se volvieron un poco más personales, el de ojos azules se moría por desmentir lo que sabia del demonio, sin embargo mientras más cuestionaba al otro, menos respuestas recibía.
-¿Cuántos años tienes?
-Ni idea…
-¿Tu familia nunca intentó pedir que te permitieran quedarte en el pueblo?
-no lo sé ni me importa…
-¿Es cierto lo de los asesinatos?
-Estoy harto de los interrogatorios- se levantó echando humo y salió de la cabaña, no le importó que hiciese frio… solo quería alejarse de ese chico, al final era como todos los otros. Se dejó caer a la orilla de una pequeña laguna que había hallado un día recorriendo el bosque. De repente sintió una presencia a su espalda.
-¡Si te vuelves a acercar te...te..!-su mano se iluminó con una luz blanca, sin aviso un rayo pasó justo al lado de Alfred.
-Solo quería decir que lo siento, no era mi intención ofenderte… aun quiero ser tu amigo
El amenazador brillo desapareció, no se esperaba eso… tampoco que el otro se acercara y le diera un abrazo. Se sentía cálido, agradable… por primera vez en mucho tiempo sonrió.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Yo debería estar estudiando…pero hay muchas cosas que hay que hacer y necesitaba despejarme un rato, si no escribo de vez en cuando los números me van a matar y si muero no me servirá de nada el estudio.
¡Capi tiernito lleno de fluff y eso que aun no le pongo nada de romance! Y supongo que se dieron cuenta que van a ser más de 3 capítulos… espero tener el próximo pronto
Pobre Arthur… todo ese tiempo solito…quiero entrar al fic a consolarlo
Alfred: ¡Es tu culpa que todo eso le pasara en primer lugar! Y solo yo puedo consolarlo
Jum! Esta bien… solo porque te necesito para seguir, al menos deja un mensaje a quienes leen
Alfred: ok, Hola gente asombrosa que lee este fic! Si les gusta denle a favoritos, alert, review (especialmente ese último)! Por cada review …*lee letrerito que sujeta Vicky* no diré eso en voz… esta bien, guarda el cuchillo …por cada review que llegue le daré muchos besitos y mimitos a Arthur…. ¿Sabes que acabas de matar toda mi masculinidad en como 3 palabras?
Hasta el próximo cap! Nos vemos! Gracias por leer, bye!
Pd: por cierto, ¿Soy la única que ha notado que FF ha cambiado más en el último mes que en los últimos 5 años?
