Disclamer:
Nada de Labyrinth me pertenece blah, blah, blah e.e
N/A:
1.-Lamento haber tardado tanto en subirlo, pero tuve una pequeña serie de imprevistos D: en fin, muchas gracias por haber seguido esta historia y darme ánimos n.n lulipmoran este cap va dedicado a ti, espero te agrade.
2.- Una disculpa si hay una que otra faltota de ortografía, la he escrito casi por completo en mi teléfono y apenas he tenido tiempo de revisarla… u.u se me ha pasado el tiempo pero seguirá siendo "25 de diciembre" xD pero parte uno, la segunda la subo mañana (así es me he emocionado y he escrito más de lo previsto) pues no me dará tiempo ahora mismo.
Capitulo 3: Sentimientos encontrados
25 de diciembre (por la mañana) *parte 1*
Un pequeño grupo de ociosos Goblins se hallaba en la sala del trono, algunos jugando cartas (o al menos simulando que sabían hacerlo), y otros más molestando a las gallinas que rondaban por ahí. Todo estaba en relativa tranquilidad, hasta que De pronto un pequeño Goblin, que venía dando tras pies (pues venia corriendo como si hubiera visto al mismo diablo) llego pidiendo a gritos la ayuda de sus compañeros.
-¿Pero que te ocurre a ti?- pregunto uno
-Sí, ¡cállate! – Gritó al unísono un grupo del rincón
-Si tus griteríos perturban al rey estaremos en problemas.- comentó uno enfadado
-Es que... Es que... Ahí esta!, ha venido y y y...
-¿Pero de que estás hablando?- preguntó uno más
-Sí, vamos... Dilo ya!- dijo un par exasperado.
-Es... Es... Es la chica. La que estuvo en el laberinto. Aquella que lo derroto, ha vuelto. Ahora mismo está en la entrada hablando con el enano traidor y...
-¿Queeee?- fue la pregunta colectiva
Ella era la causante del estado de su rey, y no es que les preocupara mucho el, más bien era que se había estado desquitando con ellos y ahora que la joven estaba de vuelta, no tenían ni idea de como repercutiría eso en ellos.
¿ Y y... Bu-bueno, quien, qui-quien se lo dirá?-pregunto finalmente el Goblin de la noticia tras un largo silencio
-¿Decirle que a quien? – preguntó uno
-pues a su alteza... .-continuó el atolondrado descubridor- ¿Quien le dirá lo de la chica?
-¿Decírselo a su majestad?- dijo divertida una voz Goblin en algún rincón.
Todos se echaron a reír.
-¿es que acaso quieres terminar en el pantano de la eterna hediondez?- le preguntaron
-no, pe-pero alguien debería decírselo ¿no?
-claro que no idiota...- le reprendieron- Debemos esperar a que el mismo lo descubra.
-pero ¿por qué?
-es que de verdad no te das cuenta?, el necesitara alguien con quien descargar su primera reacción... y, ese Sera El mensajero De Tal Noticia.
-ah, bueno, bueno... Pero, ¿no es peor que lo dejemos pasar?
-está encerrado ahí y se niega a hablar con nadie, para cuando se de cuenta, ella ya estará aquí y entonces..
-será ella y lid traidores quienes reciban la temida reacción. - termino el atolondrado Goblin, aunque aun no convencido del todo de mantener la boca cerrada.
-así es, así es... Ya vas aprendiendo
Risa colectiva.
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Sarah apenas podía creerlo, de verdad que había funcionado el deseo. Ahora se hallaba abrazando con fuerza a su viejo amigo, que tampoco salía de su asombro.
Sa-sa-sarah... Como has regresado aquí?, es acaso, que Jareth...?
-No, no, ha sido un deseo... Veras, yo estaba sola en casa y...- se interrumpió, pues entonces se escucharon algunas voces a su espalda.
-sarawwwh?
-milady? Es verdad lo que están viendo mis ojos?
-¡ludo!, sir ¡Didymus!
Se abalanzo sobre ellos y los abrazo con fuerza, y entonces les puso al corriente de todo lo que había ocurrido, y todos escucharon con atención, aunque Hoggle No Dudo en demostrar su suspicacia con respecto al cometa.
-¿pero que ocurre?, ¿por qué esa cara?- preguntó la chica, consciente de la duda en Hoggle
-un cometa? La verdad no creo que haya sido eso.
-sí, es un poco extraño bella dama-confirmo Didymus
-entonces como lo explicarían Ustedes?, yo pedí un deseo y se cumplió justo en el momento en el que…
-pues hasta donde yo sé, esas cosas poseen tanta magia como una margarita. Y para trasladarse al laberinto es necesario tener un cierto nivel de poder... -Sarah negó con la cabeza escéptica pero Hoggle continuo- te lo pondré de esta forma, solo alguien como… digamos, el rey de Los Goblins cuenta con la suficiente magia para trasladarse a tu mundo y de regreso aquí, y créelo o no, eso ya le es bastante difícil solo a alguien como él.
-muy cierto, eso es verdad mi dulcinea, solo aquí el rey tiene tal poder….- comentó Didymus
Un presentimiento le recorrió el cuerpo. Y si era verdad?, y si la causa hubiese sido otra?.
Antes de que su cerebro terminara de sacar conclusiones, ella hablo de nuevo.
-Entonces, ustedes sugieren que fue obra suya o algo... Algo por el estilo?-pregunto la chica, señalando con la cabeza en dirección al castillo
-no lo sé-dijo Hoggle- no lo creo... no tendría sentido porque Jareth... El...-Sarah lo miro confusa- no estoy muy seguro de que tenga muchas ganas de volver a verte por aquí.
Sarah sintió que algo se desmoronaba en su interior tras escuchar esas palabras. ¿Qué le estaba ocurriendo?
¿Le había asegurado antaño que no tenía poder sobre, ella? Comenzó a creer que ya no era así
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Jareth jugueteaba sin ganas con uno de sus cristales, le ayudaba un poco a olvidar lo que ese día había significado para él. De pronto un escándalo interrumpió su tranquilidad. Se trataba de aquel Goblin que había visto a Sarah y que tras meditarlo un rato había decidido hablar.
-¡¿qué es todo ese escándalo allá afuera?¡, di explicitas ordenes de que no me molestaran...
Ante su sorpresa, el pequeño Goblin entro sin esperar a ser invitado. la reacción de Jareth ante su osadía no se hizo esperar
-¿Pero quién te crees tú, pequeño engendro para entrar de esa forma..?
-señor, señor... Le ruego me perdone, no, no... Se lo suplico, pero es que... Es que...La vi, yo la vi!.
-¿Pero de qué demonios hablas?
-la chica su majestad. La chica que lo derr... Estem... la chica que vino al laberinto hace un año esta aquí. Ha regresado, al laberinto. Ahora mismo está en la entrada con los traidores...-el Goblin cerró los ojos, en espera de un cruel castigo, pero nada ocurrió. Y cuando abrió los ojos, el rey ya no estaba.
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Habían pasado un buen rato intentando sacar conclusiones sobre la mágica llegada de Sarah, incluso ésta se había olvidado del porque de su visita, cuando decidió que era mejor apresurarse.
-Bien, no tiene importancia ya estoy aquí, les entregare sus presentes y tal vez podamos hacer una pequeña fiesta...- Sarah noto como sus amigos se miraban unos a otros nerviosos y pregunta -¿qué? Ocurre algo malo?
-me... Me temo que sí- confirmó Hoggle
-milady, celebrar navidad está prohibido, y aunque se pudiera nosotros no tendríamos derecho… por haber haberla ayudado milady, aunque es necesario que sepáis que yo no me arrepiento de nada… y pelearía de nuevo cuando sea con quien sea y…- Hoggle lo mandó a callar.
-¿qué?, pero, ¿Cómo es posible?
-Por que así yo lo he decretado-dijo una voz masculina a su espalda, Sarah pego un brinco y giro sobre sus talones solo para confirmar su temor- y además, los traidores tienen una condena que cumplir, ¿algún problema con ello?
Sarah no podía responder, es que no se había esperado cruzarse con el rey tan pronto. Las piernas le temblaban. Ya no quedaba nada del valor que demostró antaño, algo lo había hecho esfumarse justo ahora que más lo necesitaba.
-¿Que estás haciendo aquí Sarah?, ¿Cómo Has llegad...?-reaccionó- Oh, lo había olvidado, yo mismo te otorgue ese poder hace tiempo. –dijo con el ceño fruncido
Sarah no comprendió en ese momento, pero entonces una frase de cierto libro llego a su mente, casi de inmediato:
"...pero lo que nadie sabía, era que el rey de los Goblins se había enamorado de ella, otorgándole algunos poderes..."
Entonces enrojeció. Al parecer eso era cierto. Ella misma con ese poder que le había sido otorgado se había trasladado al laberinto. Todo ese tiempo había podido regresar con solo desearlo.
-Como sea, eso no es relevante ahora, la cuestión es la misma, ¿Qué haces tú aquí?. ¿Has venido a humillarme de nuevo? –Preguntó escolarizado- ¿A planear algo con estos rufianes? ¿Eh?- lo que más deseaba Jareth era tenerla entre sus brazos, pero su orgullo era demasiado.
-no, yo... Yo.. Yo solo... Es.. Es que...- balbuceó la chica intimidad y aún sin reaccionar adecuadamente
-ella vino a traer unos obsequios a sus amigos por navidad su alteza y a celebrar con nosotros-dijo Didymus y después recibió un codazo de Hoggle
-¡oh vaya!, ¿eso es cierto Sarah?- Ella movió la cabeza afirmativamente, aun incapaz de hablar- Pues es una pena que no pueda hacerse...
-¿Qué? -dijo ella finalmente-¿pero porque?
-Te lo he dicho ya, ¿es que acaso tienes un problema auditivo? Está prohibido
-Pero … pero… cual es el problema con ello, solo...
-¡Así lo he decretado y así se quedar, el porqué no es de tu incumbencia!- le gritó Jareth
Sarah creyó que estallaría a causa de la ira en cualquier momento, no toleraba que le alzaran la voz, entonces recordó que se había prometido hacer las paces y mantener la calma
-por favor, solo esta vez... Yo, yo, por favor. Se que no no… - sintió que iba en contra de ella misma disculparse pero lo hizo- estoy en posición de pedir nada pero.. pero.. por favor.
"porque me haces esto Sarah, sabes que me es imposible negarte nada aunque me hayas lastimado" pensaba Jareth mientras observaba aquellos os ojos verdes, suplicantes.
Al no obtener respuesta, Sarah respiro hondo y luchando por no decirle todo lo que pensaba de él habló:
-y además, también he venido a a... Hacer las paces- dicho esto, se dio la vuelta y de la enorme bolsa donde estaban los presentes tomo una caja cuadrada, forrada en un papel de un rojo intenso y con un lazo verde. -Toma- dijo tendiéndole la caja, agachando la cara para que no fuera capaz de notar el rubor que le se la cubría al recordar el contenido
-pero, pero.. ¿qué es eso?
-Un obsequio
-¿para mí?,
-así es- dijo Sarah apenas con un hilo de voz
El no supo entonces que hacer, estaba sorprendido por completo. Una sensación le recorrió la espina al rememorar cosas del pasado.
-vamos, acéptalo. Es... Es una oferta de paz. Yo, yo solo quisiera que celebraran conmigo esta navidad, me han dejado sola con Toby... Yo... Por favor, solo esta vez. Después, te juro por mi vida que no volveré Otra vez a molestarte.
Jareth se quedo mirando al infinito, sin aceptar aun el presente que Sarah le ofrecía.
-tienen hasta la media noche. pero aquí en el underground no. En tu mundo. Es todo- dijo secamente.
Los amigos alrededor de Sarah comenzaron a desvanecerse, incluso el pequeño Toby que observaba alegre y la bolsa con los regalos. Sarah aun lo observaba, pero el seguía con la mirada perdida en algún sitio... Sin prestarle atención. La joven noto como su piel se volvía transparente. Ella también se evaporaba.
-Estás invitado también si lo deseas puedes venir y…
Jareth negó con la cabeza.
-Está bien- dijo ella y un segundo antes de desaparecer dejo el presente del rey en el suelo.
