CAPITULO III
POV ROSE
Mi madre me había despertado como todos los días con sus conversaciones en voz baja (sarcasmo incluido)
Tenía 20 minutos intentando quedarme dormida, pero el sueño no llegaba a mí; así que decide llamar a mi querida amiga Bella para ver cómo le había ido ayer en la fiesta de su linda familia paterna, ella era una de mis 2 mejor amigas, en realidad tenía muchas amigas, pero Bella y Alice eran mis mejores - amigas – confidentes - hermanas del alma, a las que les podía contar todo, sabía que me aconsejarían y no dirían nada nunca, no podía vivir sin ellas, creo que ellas son 2 pilar en mi vida, que si no existieran me derrumbaría.
Busque mi teléfono debajo de la almohada y me dispuse a llamarla.
Me acomode en la cama esperando que contestara.
-Pasteles de pollo, 7up, salsa y cuarto. – dijo al contestar
-Pasteles de queso, Coca-cola y a mi casa – le seguí la corriente.
-¿Mmm?- escuche que se alejo del teléfono y me respondió con una risita –llama a Emmett y le dices a él.
-Si, como no. Sabes que me moriría de pena si hago eso – Dios, ¿cómo osa esta mujer a nombrarme a su hermano tan temprano? Cada vez que escucho su nombre, sonare cliché, pero parece que tuviera millones de mariposas en el estomago. Me alteraba y sentía mi cara muy caliente.
Emmett es el hermano mayor de Bella y mi amor platónico, sabía que era un perro que estaba a tras de cualquier cosa que caminara, tuviera falda, un escote, un cuerpo anoréxico (como decían Bella y Alice) y le abriera las piernas en la primera cita; pero igualmente no podía quitármelo de la cabeza.
-¡TRANQUILA! Rosalie, respira ¿sí? –
-¿Qué te pasa rara? ¡Yo estoy respirando! –no me gustaba que se me notara cuanto me ponía de cabeza ese hombre.
-Sí, pero cuando hablamos de Emmett pareciera que no te llegara oxigeno al cerebro.
-Algunas veces me pregunto si ¿eres mi amiga o mi enemiga?- dije en tono de resignación.
-jajajajajajaja… Ay amiga sabes que lo hago por fastidiarte.
-si lo sé, bueno en fin ¿qué tal te fue ayer? – cambie de tema rápido, odio que se ponga de afán con ese tema en especial.
-Mmm… ¿si te digo que espectacular me crees? –
-Mmm… ya va, por el tono parece que de verdad te paso algo espectacular, pero tratándose de tu familia paterna, no lo creo. Así que acláramelo tú.
-Idiota no fue sarcasmo, ¡es verdad! –
-Bella ¿qué te sucede esta mañana que estas tan sarcástica y ofensiva? –pregunté confundida y fuera de pote.
-Es que… ¡ah! -grito -no me lo creerás.
-¿Te encontraste con Mike? – fue lo primero que me vino a la mente, no se me ocurría otra cosa que la pusiera así.
-Sí, ¿qué? ¡No! huy, no, no, no, ni lo nombres Agr… Rosalie sabes que odio recordar esa experiencia. – contesto molesta
-Ok, disculpa, solo decía…-dije en tono de suplica, no lo había hecho intencional; es que con Bella nunca se sabe.
-Ya amiga olvídalo –continúo -Conocí a alguien muy… ¿cómo decir?... Mmm… no encuentro la palabra… he…
-¿Bella?, ¿Bella?, ¡Bella!
Miraba mi teléfono una y otra vez pero la llamada no se había caído, ¿y se le había pesado algo?
Me quede callada a ver si escuchaba algo, pero todo era cosas lejanas, estaba decidía a trancar y llamar a su casa preocupada cuando escuche la voz de Bella.
-¿Aló? ¿Rose? ¿Sigues ahí? -pregunto.
-Si ¿qué sucedió?
-Disculpa, es que llego Emm y me asusto – dijo un poco nerviosa, ya me imaginaba porque se había asustado, apuesto mi librería completa a que no quería que su hermano se enterara de lo que me iba a contar.
¡Un momento! ¿Dijo Emmett?
-¿Emmett? – se me seco la boca.
-¿Si porque?
-¡Cállate! no digas que pregunte por él.
-Lo único que dije fue "¿si porque?" nada más. Así que deja de colocar palabras en mi boca que yo no he dicho. – Dijo la odiosa, me daban una ganas horribles de entrar por el teléfono y ahorcarla – ya va, dame 5 minutos.
-Dale – respondí un poco brusco.
Odiaba estas situaciones, me ponían tan estresada. No paso ni 1 segundo cuando escuche esa voz que me ponía peor que candidatos a punto de saber quien gano.
-Hola Rosalie ¿Como estas? Es Emmett – ¡dios! tan bella voz.
-Bien y ¿tu Emmett?- respire profundo para que no escuchara que estaba nerviosa.
-Bien… ¿y que mas?
-Pues nada, aquí hablando con tu hermana y viendo el techo, la aburrición extrema me corroe – dije con una risita nerviosa.
-¿Quieres salir conmigo hoy?... – disparo.
-Cla…claro Emmett- dije en estado de shock
-Ok entonces ¿a las 6:00 pm?-
-Ok
-Está bien, a esa hora paso por tu casa
-Dale
-Un beso- miles para ti, pensé.
-Igual- no podía dejar de responder con monosílabas, todavía estaba en shock.
-Chao. -Chao- dije aunque la llamada ya se había terminado
Deje el teléfono a un lado y me quede pensando las cosas por unos minutos.
¡UN MOMENTO! ¿¡EMMETT ME HABÍA INVITADO A SALIR!? ¿A MI?
Agarre el teléfono y llame a Alice, tenía que contarle.
-¿Hola?...- respondió Alice con voz de sueño.
-¡MARY ALICE! ¡EMMETT ME INVITO A SALIR ESTA NOCHE!—Grite todo rápido y brincando por toda la habitación, no me importaba si la había despertado pero es que si me guardaba esto hasta que Bella se desocupara me moría.
-¿QUE EMMETT QUE?- grito ya más que despierta.
-Si, como escuchaste, EMMETT me invito a salir A MI, una chica común y corriente- dije en voz baja sentada en mi cama con los ojos ardiendo, que ironía hace 5 segundo estaba gritando y ahora estoy a punto de llorar.
-¡ROSALIE!, como se te ocurra volver a decir que eres corriente…- y puf se descargo mi teléfono.
Lo tire a la alfombra y me arrastre hasta la mesita de noche donde tenía el iPad, me metí en el facebook rápido y les envié un mensaje privado a las 2
"El teléfono se me descargo y no lo volveré a prender hasta que sean las 4 de la tarde, necesito pensar, no me molesten por favor, a las 4 las quiero conectadas a las 2 para que hablemos, hasta entonces las quiero con todo mi corazón"
Envié el mensaje y me acosté en la cama de nuevo toda arropada y abrazando ese peluche que me regalo Emm el cumpleaños pasado.
Nosotros no éramos amigos que se ponen a hablar por horas, nos conocíamos hablábamos lo normal y ya, mas nada. Todo lo demás se debía a mi enamoramiento y nuestros encuentros en fiesta y en su casa, gracias a que casi siempre Bella me invitaba a dormir, pero nunca nada paso de las conversaciones normales.
Esto era algo que no me podía creer; esto siempre lo había soñado pero ahora que llego el momento tenía miedo, no sabía qué hacer. Sabia del mundo en que él estaba metido, no era malo, pero a Emmett le gustaba estar con varias mujeres a la vez, y eso algo que siempre he tenido en cuenta.
-Ay osito no se qué hacer- le dije al peluche – ¿Y si Emmett solo quiere una salida de amigos?
Creo que si es así, me tendré que conformar. Aunque sea solo con eso. Puse la alarma a las 2 y me volví a acomodar con el peluche en la cama; poco a poco me fui quedando dormida, con lágrimas en los ojos y pensando en Emmett.
