"No hay que olvidar que aquello que tenemos también nos posee a nosotros"

Fernando Savater

Las calles de Paris llenas de gente me recordaban tantas cosas, tal vez la ventana de la limusina me ocultaba pero no había forma de ocultar los recuerdos que venían a mi mente después de tanto tiempo, algunos no eran tan buenos como el de aquella chica que nunca pude sacarme de la cabeza.

Le di muchas vueltas a la situación, mi mente revivió la escena mil veces intentando que todo saliera bien pero me di cuenta que no podía, por más que intentaba, siempre terminaba con una sensación de dolor en el pecho.

Tal vez resulte inmaduro que aún piense en ella pero no se puede olvidar tan fácil a la primera persona que creíste que realmente te quería no porque fueras rico o atractivo si no por ti por qué eras una buena persona, una persona que valía la pena conocer.

También había personas como Nino que aún después de tanto tiempo seguía siendo incondicional para mi ; incluso cuando no lo había llamado después de la última pasarela en Milán , marqué a su número esperando que no respondiera, o que su novia lo hiciera, pero lo que escuché fue:

-¡ Dios viejo! Me da tanto gusto escucharte ¿¡como estas!? ¿¡todo bien en el trabajo!? - su voz refleja una alegria tan sincera que un sentimento de culpa se colocó en mi, la noticia de mi llegada fue como un regalo para el, y una oportunidad para mi, aunque yo no sé lo diría.

La mansión Agreste lucía igual de imponente que como cuando me fui de ella, en realidad; se parecía demasiado.

Mi padre seguía parado en lo alto de las escaleras es como si jamás se hubiera ido de allí, como si se hubiera quedado impasible esperando mi regreso.

-Adrien bienvenido - me saludo Nathalie con su habitual voz monotona.

- Gracias es bueno volver- le respondí de la misma forma y ella me dirigió una sonrisa breve.

Mi padre me miró por un rato, tal vez debieron ser segundos pero se sintió casi una eternidad.

- Adrien me da gusto que estés de vuelta - dijo utilizando su tono frío de siempre.

- A mi también...- conteste tratando de utilizar su mismo tono, hubo silencio, yo ya no era un adolescente y el tenía que saberlo.

- Puedes dejar tus maletas en tu cuarto - planteó más como una orden que como un ofrecimiento.

- De hecho padre tengo.. "tenemos"- me corregí- un asunto que discutir sobre eso.

- Está bien pero primero deja tus maletas en tu habitación - me ordenó de nuevo con exasperación.

- Eso es exactamente de lo que quería hablar contigo no me quedare aquí - mi padre me miró confundido.

- ¿Que? - exclamó indignado.

- Yo solo vine a saludar y después iré a buscar un hotel donde hospedarme -respondí con firmeza - si quieres puedo quedarme aquí por hoy, pero mañana a primera hora me retiro- afirme; mi padre me miraba con disgusto.

- ¡Aquí tienes un hogar Adrien no hay ninguna...- hacia exactamente lo mismo cuando estaba en Milán aquí no es diferente.

- ¡Ya tome esta decisión y lo menos que espero de ti es que la respetes!- le interrumpí; había demasiada tensión entre los dos.

- Eso no es lo que tu madre habría querido- su voz mostraba "tristeza".

¿Enserio?,tan bajo había caído en su soberbia y egoísmo para tener la necesidad de mencionar a mi madre con tal de retenerne en su casa.

- Mi madre...-dije en un hilo de voz, no pude evitar sentir dolor en mi corazón y un enorme nudo en mi garganta.

- ¿Mi madre?- reí de forma ironica- ¡Mi madre no está aqui! ¡Nunca a estado aquí!- exclame furioso; No soporte que la usará en mi contra.

- ¡ No fue por que ella no haya querido !- respondió elevando la voz.

-¡ Eso no lo sé, jamás hablas de ella conmigo , jamás quiziste hacerlo, siempre que sacaba el tema me decías que era demasiado joven para entenderlo ¡ , ¿¡y ahora esto!?- las lágrimas brotaban de mis ojos involuntariamente.

Me creí un hombre, un hombre fuerte que no dejaría que sus sentimientos le ganarán una vez más, pero me equivoque, lloré, lloré de nuevo como aquel niño con el corazón roto.

- Quiero que me acompañes a una campaña que será en la semana de la moda en Tokio haría excelente publicidad si te ven allí - agregó como si nada hubiera pasado.

-...- yo seguía ahí parado al final de la escalera con los ojos empapados, y él,
fue tan insensible como para ignorar lo sucedido, para ignorarme a MÍ.

No sólo me habia demostrado que era el mismo hombre que no le importaba en absoluto lo que su hijo sentía, también me demostro que solo le importaban los negocios, nisiquiera quería que yo fuera para hacerle compañía lo único que el quería era publicidad.

No iba a seguir su juego no está vez.

- Quizás no te haya quedado claro, padre, pero hablo muy enserio, no iré contigo- dije con firmeza.

-¡ ADRIEN ! - exclamó en seco.

- Me interesa muy poco la publicidad, no me quedaré aquí, tengo un proyecto en mente mucho más importante que cualquier desfile - respondi en el mismo tono y di la vuelta.

Aunque estaba cansado no podía soportar quedarme ahí, en un lugar que guardaba las reglas de mi padre y su egocentrismo, cuando eso era precisamente de lo que quería escapar.

Mi padre no me detuvo, tal vez porque acepto que nada me haria cambiar de opinión o porque nisiquiera le importaba, quizás sólo estaba cansado igual que yo.

Dos días después recibí la llamada de Nathalie:

-Tu padre sufrió un accidente Adrien -.

Por alguna estúpida razón reí, como si en vez de darme una terrible noticia me contara el mejor de los chistes.

-Creo que no me has entendido Adrien tu padre está muy mal; está grave en el hospital -.

Tal vez reí así por que yo pensaba que mi padre era indestructible, no me lo podía imaginar en la cama de un hospital.

-¿Que debo hacer, donde está el?- dije con la voz temblorosa.

Aunque él y yo fuéramos totalmente diferentes, seguía siendo mi padre y me preocupo por él.

- No te preocupes Adrien tu padre estará bien, en un momento te mandaré la dirección del hospital privado donde se encuentra, pero no es necesario que vengas-dijo en voz monótona.

¿acaso había escuchado bien? ¿ella no quería que yo viera a mi padre quien tal vez podría no sobrevivir?

-¿entonces que se supone que haga ?- pregunté.

-Haste cargo de todo mientras tanto, el esta inconsiente y no sabemos por cuanto tiempo más va a estarlo, así que es tu responsabilidad hasta que él se recupere , te mantendré al tanto Adrien cuídate -.

y así terminó nuestra llamada dejándome en shock no sólo por mi padre, sino por que prácticamente me habían entregado una empresa que jamas había manejado.

Y si bien mi intención al volver a París no había cambiado, mis planes si.

Aquel día dejé el hotel donde estaba hospedándome, tendría que quedarme en la Masion Agreste mientras mi padre se mejoraba; eran exactamente las tres en punto cuando termine de desempacar mis cosas en mi antigua habitación. Lo primero que noté fue que todo estaba justo como lo dejé, pareciese como si no hubiera pasado ni un minuto desde la última vez que estuve ahí.

Se me ocurrió que como esa sería mi casa por un tiempo no quería estar solo, mi estómago rugió debido a obvias razones eran casi las 4 de la tarde y yo aún no desayunaba, pensé en llamar a Nino contarle todo lo que ocurrió e ir juntos a por una pizza o algo para comer, pero temí que al contarle todo pensara que soy una mala persona.

Pero estaba dispuesto a correr el riesgo no quería estar solo además que se supone que haría, así que tome tome el teléfono y lo llame:

-Adrien que gusto viejo escuche que volverías, porque no me has llamado, "señor popularidad internacional"-.

-Lo siento Nino ¿podemos hablar?-.

-Ya lo hacemos ¿no ? -.

-Me refiero en persona, y ,¿ tal vez querrías ir por un poco de pizza ? -.

-Por qué no mejor me dices dónde estás y yo te llevo pizza hasta dónde te estás quedando, lo que sucede es que estoy en el centro tomando un café con "las reinas del sol" y si escucho una palabra más me va dar un derrame cerebral-.

-¿con las que?, bueno como sea me explicas luego, estoy quedándome en la mansión Agreste-.

-Pero hermano tú dijiste que no querías volver a la casa de tu padre -.

- lo sé pero paso algo... te lo cuento cuando llegues-.

-ok-.

Aquel día solo podía pensar en mi padre, en mi, en como habría sido tener una vida normal; Le conté a Nino todo lo que pasó y al final hizo lo que lo buenos amigos hacen después de escuchar, darte un buen abrazo.

Sentía que por el momento, él era la única familia que tenía.

-¿Ahora que haré Nino?, tengo que dirigir una empresa que jamás conocí internamente, no se que debo hacer ni que debo revisar, es una locura llegar allí y pensar que podré hacer todo solo- no podía más sabía que me escuchaba realmente preocupado.

-Pues yo digo que llegues y te plantes en frente de todos con seguridad y les digas que tu eres el nuevo jefe y que tienen que acatar tus órdenes apartir de ahora- mencionó de forma sería cruzando los brazos por encima de la cabeza.

-Ese no es el problema, pero bueno, olvidalo supongo que lo tendré que aprender en la marcha-.

-Lamento no ser de ayuda viejo pero si tú que estás en el mundo de la moda no sabes cómo hacerlo, menos yo- musitó.

-Descuida, Oye por cierto en tu llamada mencionaste algo sobre ¿las reinas del sol?- cuestione.

-A si, Alya y yo salimos a tomar un café y pensaba en dar un paseo con ella por el parque, pero luego se encontró a su amiga Marinette y empezaron a hablar sobre "cosas de chicas", y ya no soportaba más; No amiga tú te ves mejor
no tú, no tú, Ay tu cabello es hermoso, quisiera tener tus ojos donde compraste ese labial- dijó imitando la forma de hablar de una chica.

- Ay Nino tu si que me haces reír amigo- respondí en medio de carcajadas.

- Me alegra hermano para eso estoy y ya sabes cualquier cosa que necesites puedes llamarme, lamentablemente me tengo que ir asi que , me llamas y me dices como te fue en tu primer dia como el "Señor Agreste"- exclamó para luego retirarse.

Al día siguiente estaba decidido a afrontar mis más grandes miedos e inseguridades, entre por esa enorme puerta con unas iniciales enormes (GA) y lo primero que vi fue chicas, chicas por todas partes en la recepción en los elevadores, en la maquinaria, según mis cálculos, me atrevo a decir que el setenta por ciento de los empleados son mujeres y no es que sea malo pero me intimidaba.

Después de un breve recorrido por el lugar ( el cual estuvo acompañado de miradas dudosas y una que otra morbosa) le pedí a la recepcionista que reuniera a todos en el lugar más espacioso del la empresa y así lo hizo.

- Se que muchos de ustedes ya me conocen, pero para lo que no, me presento, soy Adrien Agreste, mi padre el señor Grabriel Agreste a sufrido un accidente-.

Los cuchicheos no se hicieron esperar y noté en ellos una cierta cara de indiferencia lo que me dio mucha tristeza, pero caí en cuenta de que si a mi su propio hijo nunca me había tratado de una forma cálida mucho menos a sus trabajadores.

-Apartir de ahora yo estaré a cargo, se que suena imposible , porque jamás he puesto un pie en este lugar, pero nada es imposible, por eso lo primero que quiero que hagan por mí es que cada departamento, tome una lista de quien es el encargado, y me la haga llegar.

Sentía mis piernas flaquear y estoy casi seguro de que mi cabello se torno blanco juntó con el resto de mi cuerpo.
De pronto alguien entre la multitud levanto la mano.

- Si digame- Respondí con una sonrisa, quería que las personas se sintieran lo más cómoda posible.

- Creo que ahora que estará al frente, debería tener una secretaria o alguien que le ayudará, ya que la señorita Nathalie es la que se encargaba de ayudar a su padre Y supongo que ella debe estar con él - dijo un amable señora, que se veía algo mayor.

- Es un buen punto gracias por señalarlo y gracias a todos por su tiempo vuelvan todos a su trabajo- dije.

Después de pasar un rato preguntando por toda la planta pude llegar a la que era la oficina de mi padre era muy grande para una sola persona, pero me acostumbre fácilmente ; después de un rato una de las empleadas trajo consigo la lista que había pedido minutos antes, esta tenía muchos nombres, ninguno de estos era familiar para mí , pero lo que vi después me sorprendió enormemente.

Marinette Dupain-Cheng ( Encargada del área de Diseño y confección).


Bueno ya termino, pueden empezar a lanzar los tomates, sé que es mucho rollo pero en serio creo que es necesario para el desarrollo de la historia y no hacer capítulos tan largos creo que es menos tedioso tanto para ustedes como para mí por favor díganme Qué opinan Me gustaría saber si se sienten cómodos con el tamaño de los capítulos .
gracias por leer.

Reviews:

Guest: esa es una bueno teoría jeje pero si quieres saber qué pasa en verdad Tendrás que esperar hastá que la historia termine gracias por comentar y seguir la historia.

Mica: te agradezco tus lindas palabras que hayas leído mi otras historias y que hayas dejado tu comentario en serio eres muy linda. Pero espero que entiendas que no puedo contactar con alguien que no conosco en serio aprecio todo lo que haces Y estoy segura de que tienes una buena idea en mente, pero no puedo contactarme contigo por teléfono lo siento :'(.

Cande: gracias muchas gracias por seguir la historia por comentar y me alegra mucho que te haya gustado disculpa si no entendiste esa parte, estoy tratando de ser más cuidadosa lo que sucede es que se descompuso mi laptop y ahora estoy escribiendo desde la tableta y es mucho más difícil aún así agradezco que hayas hecho el esfuerzo por leerla Espero que esté capítulo también te gustan mucho.

Karen Agreste: Qué bueno que te haya gustado y que sigas la historia, Ojalá podamos seguir dándonos opiniones mutuamente, Y ser buenas amigas de escritura Claro si tú quieres. También espero poder seguir leyendo más de ti.

Miraculousfan 3: Gracias a ti por comentar espero que sigas acompañándome en el desarrollo de esta historia.

Nenita Agreste: Gracias por comentarme alegra que te haya gustado Y sé que al principio fue un poco triste pero créeme todo mejorará y como dato curioso Esta es una historia con un final 100% feliz soy fan de los finales felices.