Otro dia mas en esta aburrida celda, teniendo que soportar al fastidioso de mi hermano y a su grupito, eso y sumando el aburrimiento de estar encerrado sin hacer nada, acostumbro hacerlos molestar para mi entretenimiento pero ahora estoy la mayor parte del día con una niña que a cada insulto o provocación solo me sonríe y se da la vuelta.
Buenos días Loki – Saludo la niña al entrar a la habitación.
Hablando de la reina de Roma, la chica se sentó donde siempre sin decir nada mas. Se me hace curioso el aspecto de esta chica, muy distinta a cualquier humana, su brazo derecho era de metal completamente y tenia algunas líneas azules que parecían venas, y la parte superior izquierda de su cara era de metal y también habían lineas azules que terminan en el ojo artificial que es de color azul también. Pero detrás de todo el metal todavía tiene cara de niña, su cara era de rasgos suaves e infantiles, su ojo humano es marrón oscuro con un brillo ingenuo, su piel es pálida también y de aspecto suave, su cabello es rizado color marrón y que le llega un poco mas abajo de sus hombros, y su musculatura esta muy poco definida.
¿Podrías dejar de mirarme? - Pregunto incomoda.
¿Por que debería? - Pregunte desafiante, este era mi momento para hacerla enojar.
Me incomodas – Respondió volteando su cara.
Mírame – Exigí.
No quiero – Negó.
No me importa volteate – Ordene.
No -.
Hazlo -.
No lo haré – Ella sacudió la cabeza negativamente, dejando al descubierto parte de su pálido cuello.
Tienes un bonito cuello – Comente.
¡No me mires acosador! - Exclamó.
¡No soy un acosador! ¡Niña insolente! - Grite indignado.
¡No soy una niña! ¡Tengo 17! - Grito indignada, dándose la vuelta mostrando su rostro rojo de ira y vergüenza.
¡Mas a mi favor! ¡Eres menor que yo por miles de años! -.
¡Eres un pedófilo! - ¿Qué?.
¡¿Como que pedófilo?! ¡Maldita androide! - Exclame mas que ofendido.
¡Yo no soy un androide! ¡Maldita copia Metalera de Tom Hiddleston! - ¿Quién mierda es Tom Hiddleston?.
¿Quien carajos es ese? - Exigí saber.
Un actor – Respondió mas calmada, ella saco un aparato extraño y plano de su bolsillo, pulso algunas cosas y me mostro una imagen de un hombre reflectada en el aparato, y tenia que admitirlo, nos parecíamos – Ustedes dos son iguales.
No somos iguales. Yo soy mucho mas bello que ese midgardiano - Dije con los brazos cruzados sobre mi pecho y la barbilla alzada con orgullo.
Claro como tu digas – Rezongo volteando los ojos.
Ella volvió a su asiento y no volvimos a hablar en todo el día. Tengo el presentimiento de que me voy a divertir mucho con esta niña.
