Bitácora III. Comienzan a surgir nuevos sentimientos

Si no fuera por los constantes graznidos, juraría que aquel animal trataba de comunicarle algo. Solo podía observar como movía el pico y aleteaba constantemente en su gracioso caminar. Y a pesar de no saber el porqué, seguía aquel pingüino mientras una enorme mariposa revoloteaba a su alrededor.

Encontrándose en un extraño lugar; observó unos largos e iluminados pasillos. Sin darle importancia a la elegante decoración, paso de largo exquisitas pinturas acompañadas de magníficos ventanales que exhibían la más pura vegetación. Desfilando ante sus ojos una serie de enumeradas puertas, observó con sorpresa como una enorme orca atravesaba una de las entradas. Dudando por un momento al haber visto también la silueta de un delfín pero la enorme mancha blanco y negro había hecho que los perdiera de vista.

Otro eufórico graznido y sus pasos retomaron la marcha por voluntad propia.

Nada tenía sentido y tal vez se trataba de un sueño, pero a pesar de la situación todo aquello se le hacía extrañamente familiar. Inclusive la desconcertante presencia que pisaba sus talones. Sentía una incómoda sensación y por alguna razón era incapaz de enfrentarla. Como si al voltear se encontrara con la realidad que inconscientemente su mente trataba de bloquear.

Un exagerado aleteo hizo que olvidara cualquier malestar haciendo que su cuerpo volviera a adquirir un estado de aturdimiento. A tal grado que ni si quiera fue consiente de la enorme mano que se posó sobre su hombro, incitándolo (o más bien empujándolo) a entrar a una de las tantas puertas que había vislumbrado.

Y tan solo por unos pequeños instantes alcanzó a observar como el peculiar pingüino adquiría en realidad una forma humanoide; las batientes alas se habían convertido en delgadas manos que gesticulaban en señal de despedida. Haciendo que unos rubios cabellos junto con una divertida sonrisa fuera lo último que presenciara antes de que la puerta se cerrara.

Y como si fuera una especie de pesadilla, una serie de vergonzosos pensamientos invadió su cabeza haciendo que despertara de su estupefacto estado. El recuerdo de unos fuertes brazos, un cálido aliento y una extraña e íntima protuberancia hizo que despertara de lo que realmente parecía ser su peor pesadilla.

-Sousuke…

El alto pelinegro se había dedicado exclusivamente a desempacar su pequeña maleta, ignorándolo desde que habían entrado a la habitación. Sacando apenas dos cambios de ropa hasta que su ronca voz dio señales de prestarle atención.

-Solo olvídalo.

A pesar de estarle dando la espalda, Rin pudo presenciar como las orejas del moreno comenzaban a adquirir un tono rojizo. Tal vez asimilándose al sonrojado tono que habían adquirido sus propias mejillas.

-Eso trato pero ¡joder! esto ya es demasiado incomodo como para aguantar un fin de semana compartiendo la misma habitación…

Y antes de que terminara de hablar, volvió a su memoria un rápido recuerdo de cierto viaje a Australia. Haciendo que sus ojos barrieran la habitación hasta encontrar con un suspiro de alivio las dos enormes camas.

-No te preocupes. Al menos no compartiremos la misma cama.

Adivinándole el pensamiento como era costumbre, Sousuke se había percatado del aliviado semblante del pelirrojo al comprobar la existencia de las dos camas. Comenzando a experimentar un sentimiento de molestia ante "rechazo" de Rin en ese tipo de situaciones.

-No es eso. Sousuke, lo que quiero decir es…..-"¿A qué venia aquel comentario por parte de su mejor amigo? Y sobre todo, ¿No debería ser él la especie de "victima" en lo que sea que había pasado en el vehículo?" Otro fuerte sonrojo invadió casi por completo la totalidad de su rostro al recordar la potente erección que habían frotado contra su trasero. –Sé que a todos nos puede llegar a pasar…pero…-Al parecer su lengua había decidido desconectarse de su cabeza pues las palabras salían de su boca a pesar de lo bochornoso del tema.-…no soy una chica….-Una luz verde se prendió en su cabeza para dar inicio a una nueva pregunta.

"¿No podía ser que Sousuke, su mejor amigo de la infancia en realidad fuera….?"

La sola idea era simplemente absurda. Vamos, estaba hablando de Sousuke. Su mejor amigo de la infancia. El competitivo mocoso que siempre lo retaba para ver quién era el mejor. El poderoso e imponente atleta del equipo Samezuka. El dominante hombre que se encontraba en esos mismos instantes acorralándolo entre la puerta de la habitación….

"Espera. ¿Qué?"

Absorto en sus pensamientos no se percató de la actual posición de ambos. Protagonizado por su alto compañero, Sousuke lo mantenía aprisionado entre la entrada de la recámara. Y muy a pesar de no estarse tocando, podía sentir el abrasador calor que desprendía aquel cuerpo. En especial la penetrante y turquesa mirada.

-Sou…

-Por supuesto que no eres una chica.

Como si reafirmara sus palabras, se dio el lujo de alejarse un poco para recorrer con la mirada la totalidad del cuerpo del líder de Samezuka. Mostrando por primera vez una auténtica sonrisa de seducción.

-Aunque podría convertirte en una.

-¡Déjate de idioteces!-Con toda la intención de alejarlo, alzó el brazo solo para ser rápidamente sujetado por la enorme mano del moreno.

Llevando la mano del pelirrojo hasta sus propios labios, suspiró sobre la suave piel. Y a pesar de estar bajo la atenta y sonrojada mirada, acortó la distancia entre ambos cuerpos para terminar acorralándolo por completo.

-Rin….

"Toc..Toc..Toc."

Chasqueando la lengua con molestia, tuvo que hacer un gran esfuerzo para alejarse y liberar a un paralizado pelirrojo. Que si no fuera por los repentinos golpes en la puerta, habría jurado hacer realidad uno de sus más descabellados (y excitantes) sueños. Un beso con su mejor amigo: Rin.

Continuará….


N/A: Para todos aquellos que me leen SIENTO MUCHO LA TARDANZA. He tenido un fuerte bloqueo mental y mi inspiración se fue por el caño. Sin omitir mis deberes diarios como intento de persona decente….Olviden eso último.

Pero en verdad he estado muy ocupada que inclusive me autoflagelo a diario por haber dejado pasar la fabulosa semana del "SouRin". Mi dolor es eterno /pero la vida sigue.

Así que por eso de este pequeño y cortísimo capitulo III.

Pero prometo recompensarlos!