¡Buenas noches, hermosuras mías!

Aquí llego yo de nuevo con un capítulo de mi Niff. No tengo demasiado que decir, la verdad, así que dejo los mensajes estos innecesarios y dejo el disclaimer: Glee no es mío. Que ojalá, vamos.


CAPÍTULO 3

Hacía rato que la academia se había quedado en completo silencio, pero Jeff seguía tranquilamente leyendo. Solía hacerlo hasta tarde. Nunca había necesitado dormir mucho, al contrario que Nick, que se quedaba dormido aunque Jeff tuviera la luz encendida.

De pronto, el moreno de la cama de al lado empezó a agitarse. Jeff se dio cuenta y dejó el libro en la mesilla. Después se puso a observar al otro chico. El pobre no deja de moverse. Llegó un momento en el que empezó a gemir en sueños y más tarde a gritar.

Jeff se asustó y se levantó de su cama para ir a la de su compañero. Se sentó a su lado. Cuando Nick notó que había alguien más se despertó, aún gritando. Estaba sudando y tenía una expresión de horror en el rostro que asustó a su compañero.

- ¿Te he despertado? -preguntó aún muy asustado el moreno.

- No te preocupes. ¿Estás bien?

Era evidente que no. Aún le costaba respirar e intentaba controlar sus temblores con poco éxito. El chico asintió con la cabeza, pero eso no tranquilizó al rubio.

- ¿Qué ha pasado?

- Pesadillas...

- Ya... ¿Graves?

- Sí... Debería estar acostumbrado, pero...

- Piensa en que era solo una pesadilla.

Nick asintió y tragó saliva. Después empezó a respirar hondo y los temblores fueron desapareciendo.

- ¿Qué hora es?

- Las dos. Puedes seguir durmiendo.

- ¿Qué hacías? -preguntó al ver que Jeff llevaba gafas-.

- Estaba leyendo.

- ¿Quieres ver una película? -propuso Nick-.

- ¿Seguro? Deberías dormir. Mañana hay clase.

- Es para relajarme y... pero no importa.

- Por mi vale... Pero como mañana no te despiertes la culpa será tuya.

Nick volvió a asentir y al rato empezaron a ver El Rey León. Ninguno de los dos se sentía demasiado mayor como para abandonar las películas de disney.
Como Jeff había supuesto, ambos se durmieron de nuevo en cuanto sonó el despertador. Fue Thad quien los despertó con golpes en la puerta. Al final el rubio se levantó y fue a abrir.

- ¿Qué hacéis? Os habéis perdido el desayuno.

Nick, que oía la conversación medio dormido, miró el reloj. Las 8. "Mierda". Tenían menos de quince minutos para prepararse. Jeff se metió rápido en la ducha y Nick se peleó con su ropa, sobretodo con el nudo de la corbata. Thad les miraba divertido. Él ya estaba arreglado y no tardaría más de cinco minutos en llegar a su clase.
Terminaron llegando a clase junto con el timbre llevándose por ello una mirada reprobatoria de parte del señor Carrey.

- No sonó el despertador -se disculpó Jeff-.

- Claro que sí. Sentaos ya.

Ya no quedaban mesas para dos libres así que se tuvieron que sentar separados. Nick miró a Jeff como pidiendo auxilio. "Relájate" le dijo con los labios. Nick cerró los ojos y lo intentó. Terminó sentándose al lado de un tal Anthony que no le dirigió la palabra durante toda la clase.

- Solo se quedaron dormidos -rió Thad cuando los vio de nuevo a la hora de la comida para informar a todos-.

- No os burléis. Es culpa de Nick -el moreno se sonrojó un poco-. Oye, no digas que no te lo advertí.

- Dijiste si no me despertaba yo. ¡Pensé que tú sí que lo harías y que lo intentarías conmigo! -intentó disculparse él-.

Por suerte, nadie preguntó el por qué Jeff había advertido a Nick. Al moreno no le apetecía contar a todo el mundo que tenía pesadillas casi todas las noches y el rubio no pensaba contar nada. Eso era el trabajo de Nick.

Ese día Duval estuvo un poco más sociable. Todos le interrogaron para saber qué canción pensaba hacer en la audición, pero Jeff no le dejó decir nada.

- Deja que flipen en ese momento.

La verdad es que el rubio estaba más orgulloso de la voz de Nick que de la suya. Todos se habían dado cuenta de ello. Blaine pensaba que lo hacía porque pensaba que el moreno podría desbancarle. Wes pensaba que Jeff estaba enamorado de Nick entonces realzaba todas sus habilidades. Thad y David estaban deseando oírle para saber si de verdad merecía tanto la pena. Lo que ninguno de los cuatro sabía es que Jeff lo hacía más o menos por las tres razones.

Después de comer tenían por fin la primera clase de gimnasia. Al rubio no le hacía mucha gracia porque acababa de comer y tenía miedo de vomitar, sin embargo Nick estaba más que motivado. Sería la primera vez en la que ser bueno en deporte le serviría de algo. En los otros institutos solían rechazarle solo por el hecho de ser "maricón". No importaba que en baloncesto (a pesar de su más bien baja para ese deporte estatura) fuera de los que más marcaban. No importaba que en soccer no hubiera nadie capaz de marcarle un gol. No importaba que en volleyball fuera sin lugar a dudas el mejor jugador de los cuatro institutos públicos a los que había ido. No importaba porque no jugaba al fútbol y porque era gay. Nadie le iba a dar una oportunidad.

Jeff se dio cuenta del ansia que tenía el moreno por ir a gimnasia, así que dejó de lado la idea de ir a la enfermería y decir que le tenía nauseas y así quedarse sentado durante la hora de clase, y subió con él a ponerse el equipo.

- ¿Qué deportes se juegan?

- Hay muchos. Los que más hacemos son basketball y fútbol. Pero hay piscina, campo de soccer y otras cosas. Ya te comenté lo de volleyball playa. Si hablamos con el profesor ahora podemos pedir la pista para esta tarde.

- De acuerdo.

Al final hicieron basket. No extrañó al rubio, más que acostumbrado a las horas de gimnasia de Dalton, pero Nick lo dio todo. Eran partidos pequeños, tres contra tres. Jeff y Nick se pusieron en el mismo equipo junto con otro chico. El tercero era bastante alto y hacía buenos tapones. Nick no falló ni un solo triple y Jeff era el que se llevaba los palos y luego marcaba los tiros libres.

El equipo ganó el pequeño torneo de primer día y Nick y Jeff recibieron una invitación del señor Monrow para entrar en el equipo. El moreno la rechazó por los dos y Jeff le comentó lo del volleyball.

- Es raro. Nadie pide esa pista. Pensé que este año también se moriría de asco. Podéis usarla esta tarde, pero no creo que tengáis a nadie contra quien jugar. El señor Williams -"El otro profesor de gimnasia" aclaró Jeff al oído de Nick- y yo podemos jugar con vosotros si queréis.

- Será una bonita prueba -dijo el moreno con ojos brillantes-.

- ¿A las seis en la pista, entonces? -retó el profesor-.

- Allí estaremos -sonrió Jeff-.

Se fueron a la ducha bastante contentos. Nunca habían jugado juntos, por lo que probablemente perderían, pero al rubio le apetecía muchísimo hacer volleyball en plan serio y a Nick le encantaba el deporte, a secas.

Cuando Jeff salió del baño, se encontró a Nick, aún a medio vestir, ensayando Boulevard of Broken Dreams. "Si además entra en los Warblers, se convertirá en un dios en la academia" pensó el rubio mientras le observaba.

- Relájate -le recomendó cuando el moreno volvió a empezar por tercera vez dejando la canción a medias-. Lo haces genial y te va a salir genial. Solo tienes que calmarte y pensar en la canción. No pienses en que te estamos mirando.

Nick intentó hacer caso al consejo y la cosa pareció mejorar, pero en cuanto empezaron a bajar al salón del coro, el moreno volvió a temblar. Jeff le pasó un brazo por los hombros intentando infundirle ánimos y así entraron al salón. Wes se les quedó mirando con una sonrisa en los labios. Blaine entrecerró los ojos y puso una sonrisa bastante amenazadora. Los demás ni siquiera se dieron cuenta.

Al rato, el asiático dio tres golpes con el mazo antes de empezar a hablar.

- Como ya sabéis hoy es el día de audiciones para nuevos Warblers. Hay seis vacantes de las que intentaremos cubrir por lo menos cinco. Se han presentado diez chicos. Theodore, Nicholas, Chris... -conforme decía los nombres, los chicos se iban levantando-.

Cuando citó a todos, fue el turno de Thad para hablar.

- Os rogamos que esperéis fuera. Iremos nombrándoos para que entréis.

Dicho esto, todos salieron. Nick estaba nervioso. Muy nervioso. Antes de cruzar la puerta miró por última vez a Jeff, quien le dedicó una magnífica sonrisa. Él intentó corresponderle pero solo consiguió hacer una extraña mueca.

Fuera, el moreno era el más intranquilo. Los demás estaban sentados jugando con sus móviles o charlando entre ellos. Él no podía estarse quieto. Iba andando por el pasillo. De vez en cuando se paraba para pillar una conversación, otras veces miraba por la ventana...

- Theodore Cooper.

El aludido se levantó del suelo y entró en el salón.

"¿Lo harán por orden alfabético? Duval... A, B, C, D... Cooper es C. Probablemente yo sea el siguiente" pensaba sin poder tranquilizarse. Cuatro minutos más tarde, David volvió a salir para decir:

- Nicholas Duval.

"Mierda, mierda, mierda, mierda...". Llegó a la puerta temblando. La abrió procurando respirar hondo para que los Warblers no pudieran sentir su pánico. "Seguro que pueden olerlo..." era una de las frases que pasaban por su trastornada mente. Buscó con la mirada algunos rostros conocidos. Excepto el de Blaine, todos trataban de darle valor.

- ¿Qué vas a cantar? -repitió Thad, como tantas veces durante la comida-.

- Boulevard of Broken Dreams de Green Day -tuvo que responder esta vez-.

Thad asintió y anotó algo en un papel.

Nick, asustado por la formalidad del momento, se dirigió al lugar donde había dejado su guitarra antes de salir al pasillo y aún temblando, empezó a hacer los primeros acordes. "Solo tienes que calmarte y pensar en la canción. No pienses en que te estamos mirando." Las palabras de Jeff aún resonaban en su mente cuando empezó a cantar.

I walk a lonely road
The only one that I have ever known
Don't know where it goes
But it's home to me and I walk alone

El consejo de Jeff parecía funcionar. Ya no importaba cuanta gente hubiera mirando. Era solo Nick, su guitarra y la canción que había oído en tantos momentos difíciles.

I walk this empty street
On the Boulevard of Broken Dreams
Where the city sleeps
and I'm the only one
and I walk alone
I walk alone, I walk alone,
I walk alone, I walk a-

My shadow's the only one who walks beside me
My shallow heart's the only thing that's beating
Sometimes I wish someone out there will find me
'Til then I walk alone

Ah-ah, Ah-ah, Ah-ah, Aaah-ah
Ah-ah, Ah-ah, Ah-ah

I'm walking down the line
That divides me somewhere in my mind
On the border line
Of the edge and where I walk alone
Read between the lines
What's fucked up and everything's alright
Check my vital signs I know I'm still alive
And I walk alone
I walk alone, I walk alone,
I walk alone, I walk a-

My shadow's the only one who walks beside me
My shallow heart's the only thing that's beating
Sometimes I wish someone out there will find me
'Til then I walk alone

Ah-ah, Ah-ah, Ah-ah, Aaah-ah
Ah-ah, Ah-ah, Ah-ah

I walk alone, I walk a-

Aprovechó el instrumental para abrir los ojos que no recordaba haber cerrado en ningún momento y miró a su alrededor. Todo el mundo lo observaba. Muchos parecían estar flipando. Cuando encontró el rostro de Jeff vio que no había solo admiración, sino también un poco de preocupación. Lo entendió cuando sintió las mejillas mojadas y los ojos llorosos. ¿Cuando habría empezado a llorar?

I walk this empty street
On the Boulevard of Broken Dreams
Where the city sleeps
And I'm the only one and I walk a-

My shadow's the only one who walks beside me
My shallow heart's the only thing that's beating
Sometimes I wish someone out there will find me
'Til then I walk alone

La última frase se quebró un poco. Al principio llorar había sido algo bastante extraño y para nada premeditado, pero las dos últimas estrofas le hicieron polvo. Terminó la canción con la guitarra antes de dejarse caer al suelo de rodillas. Jeff fue el primero en llegar junto a él. Le descolgó la guitarra y le abrazó. Nick se sujetó al blazer de su amigo mientras intentaba dejar de sollozar. Los otros Warblers se mantenían a una distancia prudencial. Estaban un poco preocupados por Nick, pero parecía que Jeff era suficiente.

"Lo has hecho genial" le susurraba el rubio al oído. Poco a poco, Nick se fue soltando del abrazo y calmándose. Cuando se separó del todo, una sonrisa inmesa y calurosa le esperaba en la cara de su compañero de habitación. "Gracias" susurró él a su vez correspondiendo a su sonrisa.

Se levantó del suelo, recuperó su guitarra y se dispuso a salir.

- Creo que no hay ninguna duda acerca del veredicto -fue la última frase que oyó antes de cerrar la puerta-.

Los chicos del pasillo le miraban expectantes.

- ¿Te han hecho algo? -preguntó uno de ellos al ver que tenía los ojos aún llorosos.

El moreno negó con la cabeza pero no dijo nada. Simplemente fue hasta su habitación intentando no pensar en nada. De costumbre los candidatos esperaban hasta que el consejo decía los nombres de los admitidos. Nick no bajó.

Cuando Jeff subió a la habitación ya eran las cinco. Se encontró a su compañero tumbado en su cama, dormido, abrazando a la guitarra. El rubio lo miró un momento antes de ir a despertarlo. Parecía tan frágil...

- ¿Qué pasa? -murmuró el moreno adormilado-.

- No bajaste a ver si estabas admitido.

Confiaba en que tú me lo dijeras -sonrió un poco aún acostado y con aparentes pocas ganas de levantarse-.

- Sí. Estás admitido -dijo con voz suave antes de saltar en su propia cama y empezar a motivarse-. Deberías haber visto a la gente. Todos estaban alucinados. ¡Hasta Blaine votó para admitirte! Se extrañaron un poco porque lloraste... ¿Por qué lloraste?-preguntó, de nuevo con voz suave-.

Nick suspiró antes de incorporarse un poco.

- Fue por lo que me dijiste. Que pensara en la canción. Creo que me lo tomé demasiado al pie de la letra. Esta es la canción que usaba para deprimirme más tras los peores días de instituto. Supongo que volver a cantarla como entonces me trajo malos recuerdos. Pero creo que por fin alguien ahí fuera me ha encontrado -intentó sonreír mirando a su compañero al usar la misma frase que la canción-. Gracias de nuevo.

- Y yo me alegro de haberte encontrado – le sonrió de vuelta Jeff-. Al principio no entendí muy bien qué había pasado... Pero pude imaginarlo... ¿Estás mejor?

- Sí, creo que sí.

Hubo un silencio donde ambos se siguieron sonriendo dándose fuerzas y ánimos con miradas. De pronto Jeff se levantó de su cama.

- Pues vete preparando, que en menos de una hora tenemos partido de Volley.

Nick entrecerró un poco los ojos como intentando recordar. Después los abrió mucho y murmuró un "es cierto".

- ¿Acaso lo dudabas?

- No, no... Es solo que se me había olvidado.

Se vistieron de nuevo con ropa deportiva y a las seis menos cuarto empezaron a ir hasta la pista de volleyball playa.


Y ya está, capítulo tres para todos vosotros.

Dejadme un review o un argo, ¿no? :D

¡Besos babosos!