Me mire al espejo detenidamente notando la mirada de quienes habían sido mis amigas y las había escogido como mis damas, pude apreciar sus halagos y palabras tiernas mientras observaban lo bien que aquel vestido blanco me quedaba, dejando notar los atributos que poseía, solo sonreí un poco, si tan solo supiesen la verdad, de que todo esto era una vil farsa...

Lentamente tome el ramo que Sakura me había dado, me deseo la mejor de las suertes, así como Ino. Aprecie el vientre crecido de Haruno, ya iba por su segundo hijo y al parece serian mellizos según las noticias y chismes que recorrían la aldea. Yo solo asentí y volví a sonreír con cinismo.

Camine fuera del lugar mi padre ya había fallecido por lo que había sido guiada por mi primo Neji, es verdad, ahora que lo pienso mi sobrino Daisuke, hijo suyo y de Tenten, estaba en una misión, por lo que no habia podido asistir. Mientras mi sobrina la que había adoptado como mi hija lanzaba flores mientras entrabamos a aquella ceremonia, fue ahí cuando lo vi. Esos ojos azules que recorrían con detenimiento mi figura, me estremecí levemente al notar su mirada, pero no debía demostrar lo que sentía, no dejaría que me tocase. Así es Naruto Uzumaki, no serias mi esposo en mi lecho, ni yo la mujer en el suyo, nunca seria suya, esto solo era un trato y un paso grande para mi venganza por lo que me había hecho pasar.

Llegue junto a él, a su lado su padrino, quien sino Sasuke Uchiha, me sorprende que aun sigan siendo amigos luego del tema de Haruno. Trague un poco desaliva mientras notaba que la ceremonia daba inicio, comenzó lenta y escuche como Naruto aceptaba tomarme como esposa sin dudar, luego me pregunto a mi, por un segundo dude, me sentí mal, me sentí la peor persona del mundo, ademas de la mas tonta porque él no me quería, él solo lo hacia por su titulo porque el debía ser el HOKAGE!

Me quede muda unos momentos hasta que como si mi cuerpo reaccionara solo acepte, segundos después sentí unos labios sobre los míos y unos brazos rodeando mi cintura con firmeza, me estremecí y sentí que todo el mundo desaparecía en ese instante mientras cerraba los ojos, correspondiendo a aquel beso. Pero no duro mucho ese estado, cuando nos separamos me sentí agitada e indefensa. Mientras él me guiaba fuera de aquel lugar para ir a la fiesta de bodas, había caído... con tan solo un beso, había caído en los brazos de el hombre que había amado y que rompió mi corazón. Me sentí estúpida y triste a la vez. Así continuo el día, con varios besos que me hacían perder la razón, que me hacían olvidar que lo odiaba... pero debía controlarme o caería en sus redes y saldría herida... otra vez... No! No dejaría que eso pasara!... No!... No volveré a enamorarme de Uzumaki Naruto nunca mas!

Fue así como el día acabo y fuimos a la mansión Hyuga, Hinami se quedaría en lo de los Uchiha una semana completa, según ellos era mejor para disfrutar por completo la luna de miel... Quería dar una carcajada al oír eso, puesto que no tenian idea de lo que se trato todo.

Fui a mi cuarto y ahí vi a Naruto con solo una bata, sus cabellos despeinados que me daban el impulso de tocarlos, pero no!... No lo haría!...

- Tu cuarto esta a lado- comente- los sirvientes no estarán por tres días así que podremos actuar muy bien y sin necesidad de dormir juntos-

-Hinata... yo...- comenzó a decir pero le calle

- un trato es un trato, tu aceptaste y se acabo, así que vete- dije con frialdad notando la impotencia en sus ojos. En todo ese día lo había notado, el deseo reflejado en ellos, la necesidad de tenerme contra él a cada momento y algo mas que no podía describir.

El solo se fue dejándome en mi cuarto cerrando la puerta tras de si, fue entonces cuando caí de rodillas, ya había comenzado la venganza pero entonces por que me sentía tan distinta de como pensé que seria?