Al día siguiente, una agradable sorpresa había llegado al número 12 de Grimmauld Place. Era Hermione que también había recibido una lechuza donde le informaban acerca de las dos últimas y gratas noticias, la chica llegó a eso de las 10 de la mañana acompañada de Crookshanks y su baúl del colegio, fue recibida calurosamente por Molly que inmediatamente la condujo a la sala donde se encontraba Lily conversando con Tonks, la chica la reconoció al instante porque la había visto en fotos en numerosas ocasiones anteriores, al principio se le acercó tímidamente, pero después se sintió más segura cuando escuchó a Lily hablar

- ¡Hola querida! – Saludó – Tú debes ser Hermione Granger ¿No es así? La mejor amiga de mi hijo - Agregó

La chica sonrió y le extendió su mano para que Lily la estrechara

- Sí, así es – Confirmó – Es un placer conocerla Señora Potter

Pero Lily después de estrechar su mano la abrazo maternalmente

- ¡Oh querida! – Expresó entre risas – Puedes llamarme Lily si lo deseas, es que tanta formalidad me hace sentir vieja y bueno ya que he perdido algunos años de mi vida quisiera continuar sintiéndome joven, además ya sé que tú y Ron han ayudado mucho a Harry, les estaré eternamente agradecida

- No es nada – Expresó Hermione ruborizándose - ¡Ah! Y a ver si me acostumbro a llamarla por su nombre de pila

- Lo harás – Vaticinó Lily – Así me llaman los otros chicos – Por cierto ¿Dónde están? – Preguntó dirigiéndose a Molly

- Están arriba, en la habitación de Buckbeak - Contestó ésta última señalando la escalera con el dedo índice

- Yo te acompaño – Se ofreció Tonks tomándola por la mano para guiarla

Molly y Lily se quedaron conversando en la sala y de pronto se estremecieron cuando escucharon que algo cayó al suelo y luego unos gritos histéricos, Molly colocó los ojos en blanco y preguntó:

¿Estás bien Tonks?

- Sí, no te preocupes - Respondió ésta desde el suelo pues se había tropezado con un paragüero con forma de pata de troll que había junto a la escalera

Hermione también había caído al suelo pues Tonks la llevaba sujetada por la mano, se levantó rápidamente y cubrió sus oídos para no escuchar los gritos de la madre de Sirius que provenían del cuadro de la escalera

- Ya cállese – Le dijo Tonks con una sonrisa en los labios

Hermione sonrió también pues ya estaba acostumbrada a la torpeza de la Auror, ambas subieron la escalera y llegaron a la habitación donde se encontraban los chicos, Harry al ver a su mejor amiga se le iluminó el rostro de felicidad y le comentó lo feliz que estaba y la enorme y agradable sorpresa que se llevó al recibir su carta mientras estaba pasando sus acostumbradas aburridas y fatídicas vacaciones en el número cuatro de Private Drive, Hermione quiso saber la reacción de sus tíos y primo al enterarse del regreso de su madre y éste le contestó que ni Tonks, ni Lupin ni Moody quisieron revelarles nada al respecto.

Es cierto, que se enteren después – Confirmó Tonks

- ¿Y tu mamá ya sabe del trato que te dieron los Dursley mientras viviste en su casa? – Preguntó Hermione con preocupación

Harry negó con la cabeza, Ron parecía indignado

- El muy tonto no le ha querido decir nada al respecto – Espetó Ron con enfado

- Pues Harry tendrá sus razones – Bufó Hermione

- Si yo fuera Harry desde hace mucho les habría dado a esas ratas su merecido – Dijo George golpeándose la palma de la mano con el puño

- Pero eso no va a ser necesario ahora – Espetó Ginny

Así fue transcurriendo lo que quedaba de mañana en el número Doce de Grimmauld Place, los chicos conversaron, alimentaron al hipógrifo y bromearon hasta que una dulce voz los sacó de su conversación, era Lily que los llamaba a comer, todos bajaron en tropel, pues estaban muy hambrientos, pero el ruido de los chicos al correr por la escalera provocó otra rabieta en la madre de Sirius, éste que ya se encontraba en el comedor ayudando a poner la mesa junto a Lupin, le gritó que se callara lo que logró que se enfureciera todavía más, de modo que él se vio obligado a correr las cortinas que cubrían el retrato para ahogar sus gritos. De pronto alguien llamó a la puerta

- ¿Alguien puede abrir la puerta mientras sirvo la ensalada? – Pidió Molly amablemente

- Yo voy Molly – Gritó Sirius desde la escalera

- Canuto, Podría ser peligroso si es un enemigo el que toca la campanilla – Dijo Lupin desde el umbral de la puerta del comedor

La campanilla de la puerta continuaba sonando

- ¡Bah! Hombre yo sé cuidarme muy bien, ¿quién podría tocar la puerta? Ninguno de los enemigos sabe dónde está la sede de la orden

- No lo sé – Respondió Lupin cansinamente enarcando una ceja y luego agregó en tono irónico – Tal vez un mortifago o un Dementor

Sirius hizo un gesto de fastidio con la mano y se encaminó hacia la puerta, pero manteniendo la varita en ristre (Por si acaso) y lentamente giró la perilla de la puerta, cuando la hubo girado por completo, su rostro pasó de tenso a tener una expresión burlona. Era Severus el que estaba al otro lado de la puerta, él sin saludar a Sirius siquiera intentó ingresar a la vivienda, pero éste colocó el brazo en el umbral para impedirle el paso

- ¿Qué haces? – Preguntó Severus taladrándolo con la mirada

Sirius ignoró su pregunta, sin embargo le sostuvo la mirada mientras dirigía un sarcástico comentario a Lupin al tiempo que reía

- Tenías razón Lunático, es un enemigo, pero el problema es que no logro distinguir si se trata de un mortifago o un Dementor, es decir, es un mortifago, pero parece Dementor

Severus ignoró las risas y el comentario de Sirius y se encaminó hacia el comedor que era de donde provenían las voces de los demás, cuando lo vieron entrar, Lupin instintivamente esbozo una sonrisa

- Ya me lo imaginaba yo – Dijo – Ese Canuto no va a cambiar nunca

Al ver que todos almorzaban, Snape se sintió un poco incómodo y trató de excusarse mientras Sirius le pasaba por un lado y tomaba su lugar en la mesa

- Disculpen que me haya presentado aquí sin avisar pero es que… Quería… Bueno pasé un momento a verte Lily

Ésta que estaba sentada junto a su hijo se levantó de su asiento y le dedicó una sonrisa a Severus, él le correspondió el gesto para sorpresa de todos.

- No te preocupes Sev – Expresó ella con un tono amistoso – Solo tenemos que agregar un lugar más a la mesa, ¿Me ayudan chicas? – Dijo dirigiéndose a Ginny y Hermione que se apresuraron a ayudarla

- ¿Sev? – Preguntó Fred a su hermano gemelo con tono de extrañeza - ¿Por qué lo llama así?

- No lo sé – Respondió George – Jamás había escuchado a nadie llamarlo de esa manera

Snape tomó entonces su correspondiente lugar en la mesa y se dispuso a almorzar junto a los demás, después del almuerzo se quedó conversando con Lily hasta la tarde, ahora que había recuperado a su amiga y su amor de toda la vida no quería separarse de ella, se sentía vivo de nuevo, que su vida tenía sentido, incluso se atrevió a sonreír porque solo ella le provocaba ese gesto. Cuando el crepúsculo cayó sobre la bella ciudad de Londres, Arthur Weasley llegó de su ardua, pero satisfactoria y sobre todo divertida jornada de trabajo y Severus se dispuso a marcharse pues ya era tarde, pero antes se dirigió a Molly y a Arthur Weasley

- ¡Ah! Casi lo olvido, Dumbledore les manda a decir que espera verlos muy pronto en el castillo para el evento – Dijo con tono cortante luego se dirigió a Lily suavizando el tono de su voz - Y también te manda a decir que será un enorme honor tenerte con nosotros éste año

Todos asintieron y él se marchó dejando a los chicos con la boca abierta, los gemelos se acercaron a sus padres y los bombardearon de preguntas con lo que por supuesto se formó una confusión

- ¡Alto! – Exclamó Arthur colocando una mano en alto - Que hable uno a la vez o si no, no podremos entenderlos

- Yo primero porque soy el mayor – Dijo Fred alzando su dedo índice en alto

- Solo haber nacido diez minutos antes te convierten en el mayor – Expresó George con tedio

- Pero lo soy – Continuó Fred - ¿A qué se refería Snape?

- El profesor Snape - Lo corrigió su madre

- Como sea, ¿A qué se refería el profesor Snape con que el profesor Dumbledore los espera en Hogwarts? El curso todavía no ha empezado por lo tanto no hemos hecho nada malo

- Por supuesto que no han hecho nada malo, todavía – Dijo Arthur – El caso es que este año habrá un evento…

- ¡Arthur! – Lo reprendió Molly – Se supone que los chicos no deben saber nada al respecto, deja que el profesor Dumbledore se los explique al comienzo del curso

- ¿Tú también sabes de que se trata mamá? – Inquirió Harry con emoción

- Si mi cielo, yo lo sé – Respondió su madre mientras le acariciaba el rebelde cabello – Pero Molly tiene razón es mejor que esperen a que el curso comience

- Es cierto, aunque debo confesar que hasta yo me muero de la curiosidad – Comentó Hermione también emocionada

- ¡Ah! Será un placer hablar de nuevo con tus padres Hermione porque de seguro ya habrán recibido también el llamado de Dumbledore, tienen que ir todos los padr…

- ¡Basta Arthur! – Volvió a increpar Molly

Más tarde, todos se fueron a dormir, solo Harry conversaba con Ron en su habitación, cavilando acerca del nuevo y emocionante misterio que los aguardaba en Hogwarts y que al parecer también involucraba a los padres, después de tanto conversar, un fuerte ronquido de Ron le indicó a Harry que éste ya se había dormido así que como él aún no tenía sueño quiso bajar a la cocina por un vaso de leche, pero al salir de la habitación se topó con Kreacher que maldecía por lo bajo

- Otra miembro más de la orden, no sé porque tenía que volver – Murmuraba - ¡Oh! Y mi pobre ama está sufriendo al ver su casa llena de traidores a la sangre y ahora una sangre sucia más

- ¿Qué rayos estás diciendo? – Inquirió Harry furioso tomando al elfo por los harapos que le servían de ropa y levantándolo

- Nada, Harry Potter, Kreacher solo estaba murmurando, no quería ofender a su madre la sangre sucia

Harry alzó una mano para golpearlo, pero luego se dio cuenta de que no valía la pena y entonces lo dejó caer al suelo. El muchacho siguió su camino, rumbo a la cocina y el elfo se quedó allí murmurando todavía mientras se acariciaba el magullado trasero. Conforme Harry se acercaba a la cocina, escuchaba cada vez con más nitidez unos sollozos que provenían de ésta, el chico estaba cada vez más intrigado ¿Quién podría estar llorando? – Se preguntó a sí mismo – Al llegar a la habitación encontró a su madre con el rostro anegado en lágrimas, sentada en la mesa con un libro en la mano, ella levantó el rostro al sentir la presencia frente a ella y al percatarse de que era su hijo se limpió el rostro rápidamente con la manga de su piyama al tiempo que esbozaba una sonrisa fingida.

- ¿Qué te ocurre mamá? – Preguntó Harry preocupado mientras se acercaba a ella y la abrazaba - Seguro fue el idiota de Kreacher ¿Qué te hizo ese apestoso elfo? Le voy a dar su merecido

Harry sin esperar respuesta de su madre se había encaminado de regreso, dispuesto a castigar a Kreacher por lo que fuera que le hubiese hecho a su madre, pero ella lo tomó por el brazo y lo hizo retroceder

- ¡Harry! Él no me hizo nada – Lo detuvo mientras sollozaba

- Entonces ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?

Ella intentó sonreír, pero no lo logró, se encaminó de nuevo a la mesa e invitó a su hijo a tomar asiento junto a ella, al hacerlo, Harry se dio cuenta de que lo que había sobre la mesa y en un principio le pareció un libro, en realidad era un álbum de fotos, estaba abierto y en esas páginas se mostraban escenas del día de la boda de James y Lily, pero una foto en particular llamaba la atención del niño que vivió. Como todas las fotos mágicas, ésta también se movía, sus padres saludaban, se veían radiantes, James lucía muy apuesto, pese a su cabello rebelde e indomable que se resistía a los cepillos, llevaba puesto un traje muy elegante y un clavel en el ojal de su chaqueta, Lily se veía bellísima con su vestido de novia, su ramo de flores y su rojo cabello adornado de hermosas mariposas vivas, los padres de ambos esposos también aparecían en la foto y Sirius estaba junto a ellos, también saludando y sonriendo, su cabello estaba peinado y recogido en una coleta y también lucía muy apuesto con su traje elegante

- Extraño a tu padre Harry, es solo eso – Dijo Lily con un hilo de voz tratando de no romper en llanto nuevamente

Harry comprendió enseguida el porqué de su llanto, aunque habían pasado muchos años de la muerte de James para ella había sido como perderlo recientemente

- Yo también lo extraño aunque no lo recuerde, no compartí mi vida con él, pero lo he extrañado cada día, al igual que a ti - Dijo Harry también con voz quebrada

- Yo lo estoy superando, pero es que los veo a todos reunidos de nuevo en ésta casa donde compartimos tantos momentos y no puedo evitar pensar en él, no puedo creer que ese maldito ser haya acabado así con su vida y haya destruido la mía así como así, separándome de ti

Una lágrima resbaló por la mejilla de Harry mientras ella hablaba

- Créeme que yo me hago la misma pregunta cada día mamá

Harry le contó cómo había luchado con él en reiteradas oportunidades desde que lo vio en la parte posterior de la cabeza de Quirrel, ella le dijo que ya Dumbledore y los demás le habían contado y que a ella le había parecido muy valiente de su parte, pero que temía por él, no quería que le pasara nada malo.

- Gracias a Dios que el profesor Dumbledore te dejó en la casa de Petunia – Dijo Lily – Él me contó que te dejó allí porque el hecho de que ella fuera mi hermana te protegía, aunque debo confesarte que me sorprendió mucho que ella te recibiera, es decir, ella me odiaba pero le agradezco que te haya cuidado y recibido en su casa. ¡A propósito! ¿Cómo fueron todos estos años junto a ellos? ¿Cómo lo tomaron cuando cumpliste los once y tuviste que ir a Hogwarts?

Harry tragó saliva y desvió la conversación hábilmente

- Mamá, lo importante es que ahora estamos juntos de nuevo y ésta vez para siempre, quiero que seas feliz como lo soy yo al tenerte conmigo, ya verás que muy pronto todo ese dolor que sientes se va a esfumar, estás rodeada de tus amigos y ellos te ayudaran mucho

Lily sonrió, ambos se abrazaron y después de terminar de ver las fotos se fueron a dormir

El día siguiente fue un día maravilloso para todos, en especial para Sirius, muy temprano se levantaron porque irían al callejón Diagon en busca de los libros que le harían falta para el siguiente curso, ésta vez fue Lily la que preparó el desayuno mientras Tonks, Arthur y Lupin ponían la mesa, Sirius por su parte preparaba el café, más tarde bajaron los chicos para desayunar y mientras lo hacían, alguien llamó a la puerta y ésta vez Hermione se ofreció a abrirla, al hacerlo una lechuza entró volando y se posó sobre el hombro de Sirius, éste le quitó el sobre de la pata y observó que llevaba el sello de Hogwarts en el dorso y en la parte del frente decía:

Señor Sirius Black

Londres

Número Doce de Grimmauld Place

Comedor

- ¡Vaya! Es de Hogwarts pero no entiendo porque me llega carta de Dumbledore si yo no tengo hijos – Bromeó Sirius

- Ya déjate de tonterías y lee Canuto – Dijo Lupin

Harry tenía una amplia sonrisa de satisfacción en el rostro

En el sobre había dos cartas y una de ellas efectivamente era de Dumbledore, la otra tenía el sello de Azkaban impreso, Sirius se apresuró a leer la primera muy nervioso, pero conforme sus ojos recorrían las letras, en su rostro se fue dibujando una sonrisa, después leyó la segunda carta y se incorporó de un saltó

¡Por las barbas de Merlín! – Exclamó con emoción

¿Pero qué sucede? – Preguntó Tonks

Si ¿Qué Pasa Canuto? – Quiso saber Lupin

- Por fin soy un hombre libre – Dijo con lágrimas de felicidad, Dumbledore me lo explica todo en ésta carta, dice que le llegó ésta otra de Azkaban y que él me la hizo llegar porque ellos no conocían mi dirección

- ¡Felicidades! – Exclamó Harry muy contento

-¿Y qué dice la carta de Azkaban? – Preguntó Ron con curiosidad, pero un tanto confundido por la alegría que irradiaba Sirius

- Es un acta de excarcelación, es decir, mi libertad

Todos estaban felices por su amigo y quisieron saber los detalles

- Aquí dice que cuando mi prima Bellatrix se reivindicó con el ministerio ofreciéndoles información acerca de Voldemort también contó la historia que todos sabemos sobre Pettigrew, debo admitir que al principio yo no estaba seguro de su arrepentimiento, pero honestamente ya no sé qué pensar

- Yo tampoco sé qué pensar, esa mujer era una de los más fieles servidores de quien ustedes saben – Agregó Arthur después de tomar un sorbo de jugo de calabaza helado

- Bueno, Dumbledore me dijo que como miembro y jefe del Wizengamot tuvo la oportunidad de interrogarla a ella, a su esposo y a Lucius Malfoy el día de su vista y que hasta se valió del uso de la legeremancia para corroborar la veracidad de lo que decía – Comentó Lupin mirando directamente a Harry que parecía encontrar muy interesante su plato de cereales

- ¿Y a que conclusión llegó? – Preguntó Hermione

- Ya ven – Dijo Lupin encogiéndose de hombros – Ella, Lucius y Rodolphus fueron absueltos de sus cargos, es decir, dijeron la verdad, había verdad en cada palabra que soltaron, incluso cuando dijeron que estaban arrepentidos de haber trabajado para Voldemort, además alguien fue testigo de su arrepentimiento el día del ataque en el ministerio y esa persona atestiguó a favor de ellos ante el Wizengamot

- ¿Y quién fue ese testigo?

Lupin pareció dudar por un momento, pero luego habló

- ¿Quién sabe?

- ¡Vaya! – Exclamó Lily - ¿Y dónde están Bellatrix, Rodolphus y Lucius Malfoy ahora?

- Viven juntos en la casa de los Malfoy, por lo visto éste año hemos tenido una lluvia de bendiciones – Contestó Lupin

- ¡Viva! – Exclamó Arthur – No sé porque han decidido arrepentirse, pero lo importante es que lo han hecho, ahora levanten sus vasos de jugo de calabaza y brinden conmigo a la salud de Sirius Black, ¡felicidades amigo!

Todos imitaron el gesto de Arthur y chocaron sus vasos mientras Sirius tenía el rostro anegado en lágrimas de alegría. Cuando terminaron de desayunar se subieron al auto que le había asignado el ministerio a Arthur que como era su día libre los acompañaría, por supuesto hechizaron el auto para que pudieran caber todos en él. Así se encaminaron hacía "El Caldero Chorreante" donde se quedaron Lupin, Arthur y Sirius para continuar celebrando la libertad oficial de éste último, Allí los esperaba Rubeus Hagrid que se ofreció a acompañar a Molly, Lily y Tonks que llevarían a los chicos al callejón Diagon a comprar sus utensilios.

- No puedo creer que tengamos que cerrar nuestra tienda por regresar a Hogwarts – Dijo George con un dejo de tristeza

- Hijo no seas dramático, solo la tendrán que cerrar temporalmente - Lo tranquilizó Molly dándole una palmadita en el hombro

- Pero aun así no entiendo porque tenemos que regresar a Hogwarts – Apuntó Fred - El pasado fue nuestro último curso

- Y acaso se te olvida que ustedes no lo terminaron – Replicó nuevamente Molly con el ceño fruncido – Si no se hubiesen marchado no tendrían que ir

- Pero es que esa Umbrige era terrible y no la soportábamos, era una…

- ¡George! – Lo reprendió su madre – Mucho cuidado con lo que vas a decir jovencito – Acaso creen que soy tonta, por mucho que intentaron esconder la carta que les llegó de Hogwarts, no consideraron la posibilidad de que Dumbledore también me escribiría a mi

- Se los dije – Saltó Ron con una sonrisa en los labios

- ¡Ya cállate! – Le dijo Fred azotándole la cabeza, luego se dirigió a su madre – Al menos no tendremos que cursar todas las asignaturas – Luego agregó en tono tímido - ¿O sí?

- Pues según el informe de Dumbledore me temo que sí pues al parecer ustedes estaban tan ocupados creando los surtidos de los sortilegios Weasley que no tuvieron tiempo de estudiar

Los gemelos hicieron un gesto de fastidio

- Pero no se preocupen tesoros míos, por otra parte debo confesar que ni Dumbledore, ni McGonagall – La mujer respiró profundo y siguió – Ni yo les reprochamos demasiado, pues le dieron bastante trabajo a esa Umbrige.

- ¡Vaya! – Exclamó George – Jamás pensé que dirías algo así

Todos estaban anonadados mientras entraban a Flourish y Blotts

- Por otra parte no deben preocuparse por la tienda, miren, yo puedo hacerme cargo si no les molesta y así ni siquiera tendrán que cerrarla ¿Qué dicen? – Preguntó Molly guiñándoles un ojo

- ¿Es en serió? – Preguntó Fred con los ojos iluminados por la alegría – Por supuesto que sí – Pronunció al mismo tiempo que su hermano gemelo

Y ambos se arrojaron a los brazos de su madre y la cubrieron de besos

- Bueno ya basta – Dijo ésta mientras reía – Pero tendrán que prometerme que serán buenos chicos y que no harán demasiadas travesuras ¿De acuerdo?

- De acuerdo – Afirmaron ambos al unísono – No demasiadas travesuras

– Solo algunas – Agregó Fred en voz muy baja

Harry, Ron, Ginny, Tonks, Hagrid, Lily y Hermione rieron y Molly hizo un gesto de desaprobación.

Como los gemelos no tenían que comprar nada más que tinta y pergamino pues ya tenían los libros que necesitaban, se marcharon a su tienda, Lily y Harry junto a Tonks se fueron a Gringotts. Harry quería hacer los trámites de traspaso de su cuenta a su madre, una vez que terminaron la transacción se encontraron a las afueras del banco con los Weasley, Hagrid y Hermione, también notaron que además se les habían unido Lupin, Arthur y Sirius

¿Y a donde vamos ahora? – Preguntó Tonks

- Qué tal si vamos al boticario – Sugirió Ginny – No olviden que tenemos que comprar los ingredientes para pociones

- Ron y yo solo los acompañaremos porque ni él ni yo vamos a cursar esa asignatura éste curso – Dijo Harry – Solo obtuvimos un "Supera las expectativas" en nuestros Timos

- Pero esa es una buena nota cariño – Agregó Lily acariciándole el cabello a su hijo mientras se encaminaban a la fachada del boticario

- Pero no es suficiente para el profesor Snape – Dijo Hermione – Verá Señora Potter…

Lily soltó un gruñido y la miró, Hermione entendiendo su gesto sonrió

- Está bien, Lily, lo que pasa es que el profesor Snape solo acepta a los alumnos que hayan obtenido un "Extraordinario" en sus Timos

- ¡Vaya! – Exclamó Sirius cuando ya entraban en la tienda – Hablamos del rey de Roma y él que se asoma ¡Miren! – Señaló al frente – Allí está Quejicus

- ¡Sirius! – Lo reprendió Molly

Éste solo rió. Severus efectivamente estaba frente a ellos, también se encontraba allí comprando ingredientes para sus pociones, Lily soltó la mano de Harry que tenía sujeta y se dirigió con una sonrisa hasta donde estaba su amigo y les pidió a él y a los demás que la esperaran un momento

- ¡Sev! ¡Qué alegría verte por aquí! – Lo saludó abrazándolo y besándolo en la mejilla, él se sonrojó un poco pero tímidamente correspondió el gesto

- Está hasta en la sopa – Comentó Harry molesto - Además no sabía que eran tan amigos

- Por supuesto que si – Dijo Lupin – De hecho son amigos desde la infancia

- ¿Queeeee? – Soltaron Harry, Ron, Ginny y Hermione al unísono

- Si, como lo oyeron – Confirmó de nuevo Lupin mientras caminaban por la tienda y Hermione y Ginny iban consultando su lista y al mismo tiempo escuchaban su relato – Por si no lo sabían, Severus es mestizo y vivía muy cerca de Lily, eran vecinos y muy amigos, ella lo consideraba un hermano, fueron juntos a Hogwarts y continuaron siendo amigos pese a que él quedó en Slytherin y ella en Gryffindor, pero un día ella se molestó muchísimo con él y dejaron de hablarse por muchos años, después todos creíamos que ella había muerto y bueno ahora parece que Lily lo ha perdonado

Harry y los demás chicos parecían sorprendidos

- Bueno yo sé que ellos tuvieron una discusión cuando estudiaban en Hogwarts, pero no sabía que habían sido tan amigos antes, incluso desde la infancia – Dijo Harry

- Y como sabes lo de esa discusión, ¿Ella te lo contó? – Preguntó Ron curioso

- No, yo vi los recuerdos de Snape en su pensadero, ¿no recuerdas que te lo conté a ti y a Hermione?

Ron asintió

- Sí – Saltó Hermione muy indignada – Y yo recuerdo que te dije que eso fue una insolencia de tu parte Harry

- ¿Pero porque se enojó ella exactamente? – Preguntó Ginny que no pudo controlar su curiosidad al igual que su hermano

- Bueno – Continuó Lupin – Como Harry sabe muy bien, cuando estudiábamos en Hogwarts, James, Pettigrew, Sirius y yo formábamos una pandilla y nos hacíamos llamar "Los merodeadores"

- ¡Ahhh! – Exclamó Sirius con una expresión soñadora – Ya recuerdo esos gloriosos días

- Siempre vivían castigados – Añadió Molly

- Pero nos divertíamos – Terció de nuevo Sirius

- ¡Ya basta! dejen que Lupin continúe su relato ¿Quieren? – Saltó Arthur que había estado muy atento, tan curioso como sus hijos

- Si por favor – Añadió Tonks – Continua cariño

- Bien – Siguió este – El caso es que un día, James, Sirius y Pettigrew estaba molestando a Severus, Lily quiso ayudarlo y supongo que él se sintió más humillado al ver que una niña lo estaba defendiendo y entonces la ofendió llamándola… Bueno fue muy feo de su parte

- ¿Pero cómo la llamó? – Preguntó Tonks

- Él la llamo… La llamó… "Sangre sucia"

- Como si su sangre fuera muy limpia – Terció Sirius con rabia – Todavía no sé cómo pudo atreverse a lastimar así a quien lo consideraba un hermano. Además después ese idiota del Quejicus se unió a la pandilla de Lucius Malfoy y se decidió a ignorar por completo a su amiga

- Es cierto – Intervino Hermione – Malfoy siempre me llama así y a mí no me importa, pero si me dolería mucho que lo hicieran Harry o Ron

Estos últimos la abrazaron cariñosamente

- Eso jamás – Dijo Ron acariciándole el cabello a su amiga – Nunca podríamos llamarte así

Cuando terminaron de comprar los ingredientes, salieron de la tienda y Lily se despidió de Severus para seguir junto a los demás

- Yo no sé cómo has decidido perdonar a Quejicus, Lily, él sigue siendo tan arrogante y creído como siempre – Dijo Sirius

Harry y Ron rieron

- Eso no es cierto Sirius, me he dado cuenta de que él ha cambiado bastante, después de que abandonó a los mortifagos ha aprendido de sus propios errores y ahora ha vuelto a ser como antes, él es el hermano que nunca tuve así que ni se te ocurra llamarlo de esa forma, al menos no en mi presencia – Increpó Lily

Cuando entraron nuevamente a la librería Flourish y Blotts para comprar los libros de Harry, se encontraron allí dentro a la familia Lombothon, entonces conversaron alegremente junto a ellos, después se dirigieron juntos a la tienda de madame Malkin para comprar las túnicas del colegio que ya les quedaban un poco pequeñas y también algunas túnicas de gala para el baile anual de navidad y finalmente se dirigieron a "Sortilegios Weasley" la tienda de bromas de los gemelos, al entrar allí todos se maravillaron con las cosas que encontraron, Lily le comentó a Molly que no sabía que los gemelos fueran tan hábiles para los negocios y a ella no le quedó más remedio que admitir que nunca se imaginó que las travesuras de sus hijos iban a generarles tantas ganancias.

Harry se interesó por unos polvos de oscuridad instantánea provenientes de Perú que había en uno de los aparadores, pero cuando su madre quiso pagarle a los gemelos por el producto que su hijo quería, ellos no se lo permitieron.

- No te preocupes Lily – Le dijo Fred – Harry puede tomar lo que quiera y tú no tienes que pagarnos ni un Knut

- No, no, Yo insisto – Dijo ella con la mano donde tenía el dinero estirada hacía Fred – Tómalo

Él le cerró cariñosamente la palma de la mano y negó con la cabeza

De ninguna manera, ya te dije no tienes que pagar

Lily esbozo un gesto de contrariedad pues tenía entendido que los gemelos eran un tanto avaros o al menos eso parecía ya que le cobraban los productos a su propia familia, pero pronto le llegó la explicación

- Es que todavía hay algo que tú no sabes - Agregó George mientras Harry bajaba la cabeza con timidez – Ya que incluso mamá lo sabe, supongo que Harry no tendrá ningún problema en que te lo cuente a ti ¿O sí Harry?

Él negó con la cabeza, pero miraba al suelo

- Es que Fred y yo tenemos ésta tienda gracias a él pues nos ayudó muchísimo

- ¿Ah sí? ¿Y cómo los ayudó? – Preguntó Lily con una sonrisa

- Pues nos dio todo el dinero que ganó en el torneo de los tres magos – Agregó Fred, Todo el dinero no se quedó con nada

Lily lo miró pasmada, pero también con una expresión de admiración

- Es que yo no lo quería mamá – Terció Harry mirándola a los ojos – Verás, fue allí donde Voldemort recuperó su poder y mató a Cedrick Digory, ya te lo dije

Lily esbozó una triste sonrisa y besó la frente de su hijo

Ahora mamá está aquí para protegerte – Le dijo

Los gemelos se miraron y suspiraron, Lily les sonrió y se unió a los demás, luego Fred abrazó a George e hizo la parodia de que lo acunaba mientras le tarareaba una canción de cuna, Harry rió

Son un par de bebés – Dijo entre risas