Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer la historia es mía.

Edward POV

Soy un idiota, soy más que eso. Como pude comportarte así con ella ¡MALDITOS NERVIOS!

Bueno, yo no planeaba besarla, dejarle de hablar y luego irme ¡NO! Yo planeaba, decirle lo que siento, besarla y explicarle porque me tenía que ir del país, pero como a todo estudiante, pensé con las hormonas y no con el cerebro y de verdad he pesando si tengo uno, porque por lo visto NO SÉ COMO USARLO.

Estoy sentado en el balcón de mi apartamento en Inglaterra pensando es que tuve que tratar a Bella de otra manera, tuve que manejar la situación de otra manera y simplemente no pude, el miedo y la cobardía me ganaron.

Les contaré como pasaron las cosas.

Flashback

Me di cuenta que Bella estaba de novia con James, no lo soporto, no lo soportaría. Alice molestaba diciendo que yo la amo y que solo era un cabeza de papa al no querer darme cuenta.

Era lunes, y mi tortura continuaba, me mataba ver a Bella agarrada de la mano de ese "niño bonito" no es que yo no lo fuera, y no lo digo porque sea arrogante pero se que tengo lo mío y me lo han dicho y me incómoda para ser sincero, pero volviendo a Bella, me enfurecía ver como ese gilipollas la acariciaba, la besaba y que ese tenía que ser yo. Alto. ¿Acabo de decir que quiero besarla? Creo que Alice tiene razón, la amo y no como amiga, sino que como algo más; así que me decidí a decirle lo que sentía por ella, pero mañana primero tengo que pensar como lo haré.

Y llegó el maldito martes y me sentía como una mujer cuando se va a casar, bueno ese creía que era le sentimiento pero mejor obviemos todo eso. Estuve todo el día evitando a Bella, soy un… cobarde.

Le lejos vi a Bella que se dirigía a su auto, sin pensarlo o más bien arrepentirme me acerqué a ella pensando como que palabras le diría.

-No puedes seguir con él. –Genial, bravo Cullen eres un caballo.

-Hola Edward, estoy bien gracias. Ahora ¿De qué diablos hablas? –Y se enojó.

-De que no puedes seguir siendo novia de James. –Aquí vamos.

-Según tú ¿Por qué? Mira Edward eres mi mejor amigo y sabes que te adoro pero no eres nadie para decirme con quien andar y con quien no. –Me dijo con ¿tristeza? reflejada en los ojos.

-Bella, él solo quiere acostarte contigo ¿CÓMO PODÉS SER TAN CIEGA? De verdad que eres una tonta por no verlo.

-Pues esta tonta como tú dices, hará lo que le pegue la…- Y la besé.

No tengo palabras para expresar ese besa, era la gloria para mi, sentía que mis manos temblaban, mi corazón latía más rápido de lo normal, esto era lo que quería, tener a Bella en mis brazos, no dejarla ir nunca, pero yo me iba a Inglaterra, me había ganado una beca para estudiar medicina y si le decía o que sentía por ella iba a ser doloroso para los dos, o más bien para mi, y simplemente no podía serlo. "Lo estás haciendo idiota". Ignoré ese comentario de mi conciencia y me separé de ella para verla cara a cara y notar un brillo en sus hermosos ojos e hice lo más estúpido que he hecho en mi vida, me fui dejándola sola.

Pasaron los días y yo la evitaba ganándome los insultos de mi fina- nótese el sarcasmo- hermana, pero me dolía verla y saber que me tendría que ir en unas semanas para tal vez no verla.

Y llegó el famoso día en el que me iba, mi madre lloraba, mi padre me repetía lo orgulloso que estaba por esta oportunidad con voz de tristeza y Alice, bueno ella no me hablaba desde que dejé de hablarle a Be… ella; pero se me tiró a darme un abrazo y susurrarme éxitos y espero no la pierdas y te perdone.

Fin Flashback

Y aquí estoy recordando lo imbécil que fui al no decirle la verdad.

-¿Edward?

-Dime Jasper.

Jasper Whitlock era mi compañero de apartamento y estudiaba en mi misma universidad, solo que él estudia Psicología. Es alto, rubio y ojos profundamente azules, con lo de rubio siempre me gustaba molestarlo.

-Esto es para ti, es de la universidad a mi me mandaron uno también. - Dijo entregándome un paquete.

-¿Qué crees que sea?

-Ábrelo para saber genio. –Lo fulminé con la mirada.

Lo abrí y me sorprendió lo que decía:

Estimado Señor Cullen:

Este comunicado es para anunciarle que fue seleccionado para un intercambio internacional con la universidad de Dartmouth. Esperamos lo piense y nos de una respuesta pronto.

Me quedé con la boca abierta, no sabía que decir, será que esta es una oportunidad del cielo ¡Claro que lo era! Bella estudia en Dartmounth, y claro que lo aceptaría, la vería y arreglaría mi error.

-A juzgar por la risa de zopenco que tienes en la cara aceptarás.- Como siempre Jasper arruinando el momento.

-Eso ni pensarlo Jasper, es una oportunidad para arreglar mi error.

-El erro que cometiste por comportarte como un mariposón- Y ahora se burla de mi, estupendo.

-Cállate, ricitos de oro.- ¡JA! Se calló, sabía como hacerlo callar y que me dejara de molestar.

-Ja, ja, muy gracioso Cullen, y claro que irás y yo iré contigo, no dejaré que te hagas en los pantalones otra vez- le di un golpe en la nuca.

-No me hice en los pantalones, idiota. –Mi voz destilaba furia y vergüenza porque sabía que él tenía razón.

-Como tú digas, el caso es que a mí me llegó la misma nota y no dejaré que hagas esto solo, tendrás mi apoyo. –Jasper será muy ridículo y una patada en el trasero pero es un gran amigo. –Además, conoceré a tu hermana, que por lo que he visto en fotos es muy hermosa.

-Ni se te ocurra Jasper, es mi hermana, aunque si lo analizo bien, Alice es mi gemela, o sea que también piensas que soy muy hermoso. –Le dije mientras batía mis pestañas. ¡EURECA! Con eso lo callé.

-Cállate idiota, no me fijaría en ti, porque si no te has dado cuenta a mi me gustan las mujeres.

-Cálmate Whitlock, mantendré tu atracción hacia mi en secreto.

-Eres un idiota, mejor ponte a responder la nota para que recuperes a tu Julieta, que me estresa que andes como novia de pueblo*

-Eso haré, ricitos.

Y claro que lo haría. Después de responder la nota me alisté para dormir, y como todas las noches pensé en mi hermosa Bella.

Pasaron los días y estaba muy nervioso, porque dentro de una semana iría de regreso a Estados Unidos, y podría ver a Bella y rogaba con que me perdonara.

Llegó el día y estaba que me moría de nervios y Jasper no ayudaba, no desaprovechaba ninguna oportunidad para molestarme pero hoy estaba de verdad fastidioso.

-Vamos bello durmiente, tenemos que irnos al aeropuerto para que veas a tu dulce Julieta.

-Cállate París Hilton, como que has estado leyendo novelas de amor, no conocía tu lado femenino.

-Vamos y deja de molestar. –Al fin logré que se callara.

Ya nos encontrábamos en el avión y estábamos listos para despegar y eso solo hizo que mis nervios aumentaran. ¿Cómo estará? ¿Estarás más hermosa? Como si eso fuera posible, ella era, es y será la mujer más hermosa para mí. Creo que me Jasper tiene razón me estoy volviendo un romántico, pero con ella era imposible ¿Me perdonará? Eso era lo que de verdad me preocupaba.

-Te perdonará hombre, ya verás que si.

-¿Cómo sabías que estaba pensando eso?

-Tienes esa misma mirada cuando piensas en ella, sólo se sincero y dile lo que pensabas y porque hiciste el cagadal que hiciste.

-A pesar de que eres un dolor en el trasero, eres un gran amigo, no sabes las ganas que tengo de llegar y verla.

-Ya vas con tus mariconadas, ¿no será que estás enamorado de mí? Y también quiero llegar, quiero conocer a tu hermana.

- Whitlock cállate, estamos en un avión y no lo pensaré dos veces para tírate por la puerta de emergencia por estar pensando en enamorar a Alice.

-Tranquilo, yo solo quería calmar tus nervios, estás peor que una mujer en sus días.

-Ja, ja, eres un idiota.

-Pero así me amas.

-Y dices que yo soy el marica, creo que al que se le moja la canoa* es a ti.

-Cállate y baja que el avión ya aterrizó.

Y eso hizo que mis nervios aumentaran, estaba a pocas horas de verla.

Llegamos al apartamento que la universidad nos proporcionó gracias al intercambio. Al llegar solo dejé mis maletas en mi habitación estaba decidido en que no esperaría más y la iría a buscar, era la una de la tarde y de verdad sentía que ella todavía estaría en la universidad.

-Jasper, iré a la universidad no soporto otro momento más tengo que ir ahora.

-Edward, está lloviendo porqué no esperas a que deje de llover y la buscas, y si vas a su casa con gusto iré contigo.

-No Jasper, tengo que ir ahora, y lo de menos es la lluvia.

-Está bien, ve y suerte hermano, se que todo saldrá bien.

-Gracias Jasper y eso espero.

Y salí en busca de mi castaña, esta vez no lo iba a arruinar, no la iba a perder de nuevo.

Busqué por toda la universidad, sin éxito, pero no me iba a rendir, algo me decía que ella seguí a aquí. Cuando la lluvia empezó a hacerse más fuerte me dirigí a una cafetería a comer algo ya que no lo había hecho desde que bajé del avión.

No sé cuanto tiempo estuve ahí perdido en mis pensamientos, hasta que decidí comenzar mi búsqueda de nuevo; me dirigí a la universidad de nuevo, cuando la vi, mi Bella, estaba más hermosa que siempre. Sin dudarlo me acerqué a ella, quería abrazarla y nunca soltarla mientras le decía cuanto la amaba y lo idiota que había sido, me acordé el apodo que le decía, porque a pesar de que era algo tímida ¡JODER! Se sabía defender.

-Hola mi pequeña guerrera.-Noté como se queda estática, sin voltearse, el miedo recorrió mi cuerpo, pensando en que se iba a ir y dejarme sin que le explicara.

La escuché decir mi nombre, como extrañaba escuchar mi nombre con su hermosa voz; se volteó mientras me observaba y yo esperara que me insultara y me dijera que no me quería ver, pero su reacción me dejó boca abierta, corrió hacia mí y me dio una abrazo como sino quería que yo me fuera y no lo iba a hacer, le devolví el abrazo dándole a entender que no la volvería a dejar.

Cuando se separó de mi, pude observar sus hermosos ojos color chocolate que ella decía que eran muy comunes que hasta su perro los tenía, pero para mi eran perfectos.

Mientras me perdía en sus ojos sentí arder mi mejilla. ¡ME HABÍA DADO UNA CACHETADA!

-¡Joder Bella, duele! –Y vaya que dolía, no sabía que en un cuerpo tan pequeño cabía tanta fuerza, bueno aparte de Alice.

-Deja de quejarte que te mereces eso y mucho más. ¿Quién te has creído para dejarme Edward? TE FUISTE SIN DECIRME, se suponía que eras mi amigo.-Esa voz hizo que me sintiera la escoria más repúgnate del planeta, y lo era, pero me dolía escucharlo de ella.

-Lo sé Bella, y no sabes como me arrepiento de eso, eres una de las personas más importantes en mi vida, cuando me fui, no hacía otra cosa que pensar en ti y el lo estúpido que había sido al alejar a la persona más maravillosa que había conocido. Quiero arreglar mi error, quiero que sepas las verdaderas razones de mis actos, pensé que era lo mejor que me alejara antes de irme, y la verdad no lo fue.

-No Edward, no lo fue. No sabes como lloraba pensando que qué diablos había hecho mal, te extrañaba como no tienes idea pero tú solo me ignorabas así que entendí que ya no me quería en tu vida.- Decía eso mientras sus hermoso ojos se humedecía.

-Jamás pienses eso, lo que hice lo hice por miedo, temor que a tú te alejaras, temor a que si te decía lo que sentía por ti hiciera nuestra despedida más cruel.- Y empecé a hablar sin sentido, como un adolescente nervioso por invitar a la chica de sus sueños la baile.

-¿Lo… lo que sentías por mí?- Dios, como extrañaba sus sonrojos.

-Si Bella, yo te amo y no como amiga y me di cuenta de eso mientras andabas con James, fui un tonto lo se; espero me puedas perdonar. –Se lo dije, ya no hay vuelta atrás, lo único que rogaba es que me perdonara, no me importaba que no sintiera lo mismo, pero quería a mi amiga de regreso.

-Yo también te amo Edward, siempre lo hice, pero tus acciones dejaron mucho que desear, y me dolieron en el alma. –Y aquí estaba el rechazo.

-No importa que no quieras algo conmigo, que me rechaces, pero con recuperar tu amistad me conformo.

-También quiero tu amistad Edward, y también quiero algo más contigo. –Estoy sordo o ella dijo que quería algo más. Mi emoción no cabía en mi cuerpo.

-Pero ahorita yo no puedo. –Adiós emoción- ¿Quién me asegura que no te irás de nuevo? ¿Qué con cualquier problema te irás corriendo de nuevo? Te quiero eso no lo dudo, pero aprendí a quererme más.

-Bella, no iré a ningún lado, estaré aquí hasta que ya no me quieras cerca de ti, lo único que quiero es que me des una oportunidad. –Que diga que si, que diga que si.

-La tendrás Edward, pero no te la daré en una bandeja de plata, gánatela como se de verdad la quieres, sabes como soy, mi orgullo es muy grande, no te facilitaré las cosas.

-Jamás he pensado o querido que me facilites las cosas, pequeña, quiero la oportunidad y verás que no te arrepentirás.-Y me aseguraría que así sea.

Sin pensarlo la abracé, como la extrañaba, como extrañaba su olor, sus abrazos cálidos, así que me acerqué a besarla pero su hermosa mano se puso en mi cara.

-Oh no Cullen, nada de besos hasta saber que de verdad quieres esto, entiéndeme después de que te fuiste se me es difícil volver a confía en ti, lo hago pero no como antes, tengo miedo de que vuelva a pasar lo mismo.

-Te entiendo preciosa, y respetaré tu decisión y verás que esta vez no soy el mismo cobarde de antes.

Después de esa plática, nos dirigimos a su casa, bueno apartamento, y me contó que vivía con Alice; que por cierto no sabía que estaba aquí, y con otra llamada Rosalie. La dejé en la en la puerta prometiéndole que la vería mañana, me despedí con un beso en la mejilla y me dirigí a mi apartamento con una sonrisa de estúpido y alegre sabiendo que tenía oportunidad de arreglar mi error.

Corazones espero que este capítulo no se les haya hecho aburrido. Gracias por leer este Fic, dejen reviews diciéndome que les parece. Con mojar la canoa quiere decir que le gustan los del mismo género.

Besos :*