El siguiente fi posee escenas y situaciones no actas para todo publico, por favor bajo esta advertencia, además que esta catalogado en categoría M, lean a consciencia, gracias.

Disclaimer: Los personajes son propiedad de Meyer, y la historia esta ligeramente inspirada en el fanmade realizado por Kyuuka666, del anime Kuroshitsuji.


EL PLAN

Con esfuerzo logro que sus pulmones se expandan, que trabajen para que cumplan su función, que era mantenerla vida, podía sentir que estaba sola en la habitación, y detestaba ese tipo de soledad; era en ese preciso instante antes de abrir los ojos para dar comienzo un nuevo día, en donde podía realmente recordar nítidamente lo que sucedió y quería gritar cansada y sin esperanza, porque los amo, amo a cada uno de ellos pero eso ya no tenía importancia ya que no estaban y ella tenía que reparar de una buena vez lo que se rompió. Le costaba abrir los ojos, el alimento de Jacob cada vez era más potente y doloroso, cada fibra de su ser pedía poder descansar, recuperar las fuerzas que ya no volverían pero no podía hacer eso, porque tenía poco tiempo y casi por un instante, odio haber nacido en un primer lugar. Al principio, la primera vez que Jacob se alimentó de ella no le dio mayor importancia al asunto, realmente no pensó en ello como un acto de mayor implicancia sino una consecuencia del pacto que fue realizado por los dos, pero ahora aunque no lo quisiese admitir, había algo más, no solo que él tenía más hambre y por consiguiente, ella cada vez le costase más permanecer viva, sino que no conseguía controlar sus propios instintos, porque a veces ligeros destellos de ideas rondaban por su mente y le indicaban que le acaricie, que le toque un poco, porque se denotaba tan suave y varonil, y tal vez él supiese como quitar ese molesta comezón en su parte baja, como acabar con esa sensación extraña en ella.

Quiso suspirar profundamente para borrar ese tipo de ideas, impropias y estúpidas, de una buena vez, pero la ausencia de sonido le alerto y quiso abrir los ojos rápidamente, desesperada porque no quería oír nada de eso, no lo necesitaba, no lo quería, pero eso era una situación que no podía controlar y eso la hacía comprender que al final no había escapatoria-….puedes huir…-susurro una voz, que parecía como un canto en su oído, comprimió las ganas de llorar, mientras que luchaba por abrir sus pesados parpados, para que la voz se vaya, para que no le hable más-…vamos, puedes huir, bebe- y no pudo controlar reflexionar.

-no puedo huir…-escucho como un ligero sollozo de lamento de la voz, y se le partió el corazón porque no quería que ella llorase y mucho menos por algo que ya no era posible cambiar.

-por favor, Renesmee, puedes irte, te ayudare ¡no vale la pena todo esto!- le suplico la cálida voz, pero sabía que era parte de su imaginación aunque eso no evitaba que la bronca se apoderara de ella ¿Qué no valía la pena? ¿Qué podía irse? ¿Irse? ¿Dónde? Ya no tenía nada, todo se le fue arrebatado en forma cruel y sangrienta, y no dudaba que si valía la pena, ella valía la pena.

-¡no digas eso!- grito su mente hacia la voz, en la vida real jamás se hubiese atrevido a gritarle, no a ella, porque la amaba y vivía por ella, pero su cerebro le seguía reproduciendo sin cesar como ella pronunciaba palabras y odiaba no tenerla a su lado- ¡si vale la pena! ¡Ustedes valen la pena!...

-no lo hagas, bebe…

-¡ya cállate! Tu estas muerta, no estás aquí, así que vete, ¡estas muerta!- vocifero mientras que escuchaba el llanto de ella, y logro al fin abrir los ojos haciendo que todo sonido por parte de ella desapareciera. Las cortinas de su cuarto automáticamente se abrieron, dando paso a la figura de Jacob que estaba en la ventana que le observaba.

-al fin se despertó, mi ama…-menciono el mayordomo, y ella con ligera dureza movió su cuerpo para sentarse en la cama- los empleados ya llegaron, así que la casa está en funcionamiento, su desayuno esta abajo esperándola…-él se fue hacia el armario, donde saco un vestido color violeta claro, que como era característico era largo y cubriría sus brazos y cuello; ella se le quedo mirando, mientras que la estrella del pacto se manifestaba en uno de sus ojos, y se planteó ¿podría huir de él? Si era posible, aunque él eventualmente le cazaría y mataría, pero podría hacerlo durante muchos años, incluso llegar a anciana antes de que él le atrape ¿quería huir de él? No lo sabía, porque él le ayudaría, era parte de su acuerdo, era su obligación hacer que todo se arreglase y el asesino sufriese por lo que hizo ¿valía la pena pagar por la ayuda de él? De eso no había duda, porque nada más importaba y mucho menos lo que pasase con ella; aunque lamento haberle gritado, aunque solo fuese una proyección de su voz, ya que ella estaba muerta hacía años, pero adoraba escuchar como ella pronunciaba su nombre, como si estuviera con ella, como si jamás se hubiesen separado.

Entonces Jacob coloco el vestido sobre la cama y se sentó sobre esta, a un costado de ella y coloco sus manos sobre los primeros botones del cuello de la camisola para empezar a desabrocharla; ella se sonrojo un poco, porque era una costumbre también, que él hiciese todo por ella, incluso vestirla cada mañana. Los primeros botones fueron quitados, descubriendo su blanco y suave cuello, ella estudio cada expresión de él, pero esta no le informo nada, sino que al mantenía su sonrisa tranquila pero sus ojos estaban enfocados en su labor- ¿tuvo una pesadilla, mi ama?- ella casi se sobresalta cuando él hablo de pronto, pero se mantuvo bajo control; cualquiera pensaría que él estaba preocupado por ella, pero no se mentía con cosas tan tontas, detrás de cada acción de él había un motivo, una razón y todo siempre involucraba algo que implicara su alimento.

-¿Por qué lo dices?- se rehusó a responder, la sonrisa de él se agrandó, mientras que las manos de él terminaron de abrir el cuello de la camisola, y bajo lentamente la ropa por sus hombros, dando a descubrir los pequeños pechos de ella, pero ella ya no se sonrojo, sino que esperaba que él descubriera una porción de lo que pasaba por su mente. Él levanto la mirada para encontrarse con la de ella, y sus dedos fueron recorriendo lentamente el estómago de ella, siguiendo su camino hasta el pecho de ella, donde con su mano derecha cubrió el pecho izquierdo, a lo que ella se sorprendió ante tan atrevido movimiento mientras que un escalofrió recorrió su espalda y su corazón latió desaforadamente. La respiración fue en aumento, y quiso golpearse por sonrojarse como lo estaba haciendo, y más porque no hizo nada por quitar la mano de él, sino que se quedó quieta, paralizada en el tiempo porque los orbes negros de él parecían consumirla y la mano caliente de él se sentía tan bien. Él bajo un poco su cabeza para acercarla al rostro de ella, y quiso llorar porque él quería alimentarse de ella, por eso necesitaba que ella se excite, para que la fuerza vital, esa fuerza que protege y rodea al alma fluya con más fuerza por su cuerpo, y él poder absorberla sin problema.

Pero Jacob puso sus labios en la mejilla izquierda de ella, brindando un cálido beso causando que ella cerrara los ojos rápidamente, para perderse en el caliente beso de él, porque esa endemoniada cosquilla entre sus muslos se lo pedía, parecía como si controlara todo su cuerpo, y le obligaba a actuar en maneras que no tenían nada que ver a lo que ella era. Jacob estudio su expresión, y si no fuese su comida, que adoraba devorar de poco, la hubiese tomado ahí mismo, porque era tan hermosa, tan pequeña y pura que sería espectacular poder romperla, contaminarla y comerla como quería; no es que tuviera necesidades biológicas como un hombre, como dormir o tener sexo, parecía que hacia milenios que había dejado de ser uno, aunque era posible que eso fuese cierto, porque en las tinieblas, en donde está la verdadera maldad y lo horrendo el tiempo no tiene importancia, y él estuvo una eternidad en esta. Utilizando sus dedos, pincho un poco el pequeño y rosado pezón de ella, haciendo que jadeara y se maravilló ante el sonido tan descarado y sensual que salió de sus virginales labios; sacando un poco su lengua lamio la mejilla de ella y tuvo que obligarse a apartarse cuando ella coloco sus manos sobre su cabeza para acercarlo a su cuerpo.

Quito la mano sobre ella, y Renesmee se quedó atónita por lo que había hecho mientras que seguía con su labor, como si no hubiese pasada nada- tiene lagrimas sobre sus mejillas, por eso creo que tuvo una pesadilla…- explico, y la mirada de ella se endureció actuando como si no le hubiese escuchado. Y en silencio, él la desvistió para colocarle sus ropas del día.

Después del desayuno, se dio a conocer ante los empleados que quedaron estupefactos ante lo joven y seria de la dueña de la casa, y por ende de su empleadora, en el pueblo ya se estaba extendiendo el rumor sobre los habitantes de la mansión, muchos decían que ella era la hija bastarda de un político importante y por eso tenía un hombre tan grande trabajando para ella, para realizar la función de guardaespaldas ante posibles amenazas. Otros chismes y fabulas indicaban que era una joven que trabajaba para el gobierno por lo inteligente que era, y el mayordomo era en realidad un agente asignado para ayudarle a la tarea de solucionar situaciones que nadie podría resolver; ninguna de las fantasías por más retorcidas que fueran se acercaban un poco a la verdad, porque la verdad era horrible y solo un ser impuro y tenebroso podría adivinarla.

Pasando sus manos por su vestido para alisar una arruga inexistente, se dispuso a subir a su vehículo para volver a la Mansión Cullen, estaba segura que todo el clan estaría presente más otros personajes importantes y aunque no tenía duda que estaba haciendo lo correcto, la verdad era que no quería lidiar con ninguno de ellos, pero no había otra alternativa, ese monstruo tenía que ser atrapado y ella se aseguraría que sufra, que llore por clemencia y por más que se desangrase hasta la muerte jamás lograría equiparar al dolor que causo. Estaba inquieta, quien no la conocía no se daría cuenta de eso ya que demostraba una calma y paz pero Jacob lo notaba, cada vez que estaba nerviosa se sonrojaba levemente y se acomodaba ligeramente su cabello, aunque ya lo hubiese hecho con anterioridad. Como el día anterior fueron recibidos por Emily, que esta vez los atendió con cierta preocupación en su rostro y los guió hacia la sala donde se encontraron a los pertenecientes al consejo y otras personas aliadas a este, Renesmee no se sorprendió ante esto ya se lo estaba preparara para poder aceptar a cada uno de ellos, e hizo un esfuerzo sobrehumano, apretando sus dientes cuando visualizo a Edward Cullen, el hijo menor de la familia Cullen junto a su embarazada esposa, Isabella Swan.

Como había visto en la mente de su familia y amigos, la recién llegada era tan particular como extraña, su hermosura era algo indescriptible, piel de porcelana, facciones suaves y juveniles, que denotaban que era joven, muy joven, no pasaría los 15 años, sus cabellos cobrizos eran tan parecidos a los suyos, todo en ella era casi angelical, sino fuese por la potencia y dureza del ojo que se mostraba. Pero el gran hombre moreno tras ella era lo que realmente le inquietaba, le daba una sensación de alerta continua, como si algo poderoso se estuviese por desatar sobre ellos y no fuese posible prevenirlo. Instintivamente, Edward se colocó enfrente de su esposa, que estaba también atenta a todo mientras estaba sentada sobre un gran sillón, aunque detestaba tener que permanecer quieta casi todo el día, para evitar que su marido sufra una apoplejía por lo preocupado que estaba por algunas complicaciones que estaban surgiendo con la gestación, procuraba realizar los más mínimos movimientos.

El silencio se cernió sobre la sala, mientras que con una gesto, Carlisle Cullen les indicaba que tomaran asiento en un sillón opuesto a ellos, la habitación constaba con un estilo casi victoriano, pero con un toque post-modernista, era el cuarto de los sillones y solo se utilizaba para cuando el salón del consejo quedaba pequeño para la cantidad de gente que se presentaba. Los altos funcionarios de La Push, que era una reserva aborigen, próxima a la ciudad, decidieron que era importante que también su concurrencia ante la exposición de la recién llegada; aunque a la superficie esta fuese otra tribu más de las que están alrededor del globo, en realidad era que la mayoría de sus pertenecientes eran guardianes de los distintos portales, en donde se separaba la realidad de los seres y lugares sobrenaturales, en ocasiones, se realizaban rajaduras en otros espacios en donde escapaban seres que el consejo se ocupaba de atrapar y aniquilar para que no disturbe el mundo como se lo conocía. Billy Black, el jefe de la reserva, junto a sus ayudantes, Sam, Jared y Paul, las máximas autoridades y los mejores rastreadores que existía.

Se podría decir que estaba divertido ante la situación, hacía tiempo que su ama no estaba presente ante humanos, y más entablar una conversación con ellos, así que mantuvo una sonrisa tranquila a sabiendas de que estaba siendo estudiado por todos los presentes, no podría ocultar ante ellos su verdadera naturaleza por mucho tiempo, ellos ya estaban conscientes de que él no iba acorde con el ambiente, como si no perteneciese a este mundo, a ningún mundo; mas no le importaba nada lo que ellos pudiesen hacer o decir, mientras que el plan se lleve a cabo como debía y él pudiese alimentarse de su manjar. Mantuvo su posición al lado de su ama, pero de pie mientras que ella estaba sentada, y aclaro su garganta para comenzar con esa charada- buenos días, damas y caballeros…-realizo un ademan, dando a conocer sus refinados modales, mientras que los ojos de Renesmee estaban clavados en Edward, que por su rostro expresaba que estaba intentando leer su mente, pero no lo estaba logrando y eso le estaba desconcertando- como habíamos acordado, mi ama regreso para poder darles los detalles que maneja con respecto al ser que estamos buscando…- Carlisle observo hacia Edward, que negó lentamente la cabeza, a lo que Rose frunció los labios molesta.

-dime ¿Qué es lo que demonios está pasando?-demando enojada Rose, y antes de que Esme le sancionara por su actitud, con absoluta calma y en control de cada emoción Renesmee contesto.

-por lo que tengo entendido, ya son 15 las muertes ¿no es cierto?- Billy asintió lentamente, mientras que todos trataban de no exaltarse- van a haber más muerte… de eso estén seguros.

-¿Cómo lo conoces?- Jasper, demando, sentado junto a su esposa que no comprendía porque no podía ver a la joven y porque ese hombre moreno desaparecía de a ratos de su visión, como si solo fuese una ilusión, como si no hubiese nada en su lugar. La mirada de Renesmee abandono a Edward y se enfocó hacia el gran ventanal, que permitía contemplar el hermoso y soleado día, como si afuera nada malo pasase, como si la calma lo fuese todo.

-hace años que lo estoy cazando, y lo detecte en Forks, no puede seguir escapando…tiene que ser aniquilado de una buena vez…-y ese deje de tristeza se filtró ligeramente en su voz, toda su apariencia, sumada a los rayos del sol que chocaban con su piel, le daban una imagen de una perfecta estatua, solo que ella, respiraba. Impulsada por sus instintos maternos, Esme se le aproximo rápidamente para saber si se encontraba bien, pero Jacob fue más veloz y se interpuso entre ambas, causando que todos los hombres de la sala se posicionaran para proteger a la matriarca del clan. Jasper, Emmett y Edward se colocaron a los costados de Esme, pero nada en el porte de Jacob dio señal de ataque, sino que mantuvo su mirada calmada y una ligera sonrisa en sus labios. Esme contrariada por el movimiento del mayordomo de la joven, se quedó con los ojos bien abiertos.

-por favor, señora Cullen, a mi ama no le gustan que le toquen…-le aviso Jacob con un tono despreocupado, mientras que Carlisle tomaba del brazo de su esposa para alejarla del misterioso hombre, pero el escrutinio de todos se posaron en él, que no advertía intranquilo. Renesmee se quedó observando todo callada, inmutable, porque era verdad lo que había establecido Jacob, no le gustaba que le toquen, su familia había sido muy afectuosa y detestaba recordar eso ante cualquier tipo de expresión amistosa.

-¿Cómo sabes que es el causante de las muertes?- Billy estaba nervioso, en su comunidad hubo 4 suicidios, y uno de ellos fue su gran amigo, Harry Clearwater. Entonces, Renesmee se acomodó su anteojo, pero sin quitárselo, ya que le incomodaba un poco tener que usarlo siempre, y suspiro algo cansada.

-al igual que sus muchachos-indicando hacia donde se encontraba Sam, Jared y Paul- Jacob- que ya se encontraba de nuevo en su posición anterior, al lado de su ama- es muy buen rastreador, y pudimos ubicarlo en esta ciudad…-mintió, porque siempre supo dónde estaría, en Forks, donde todo había comenzado.

Rose se paró furiosa, ya que los imprevistos le daban malestar y que algo no esté bajo su estricto control, le ponía histérico.-bueno parece ser que sabes todo de nosotros, quienes somos, nuestras habilidades, todo…así que si no nos vas a decir quién eres, al menos dinos si tienes alguna maldita habilidad que nos sirva…-los ojos celestes, sumados a su preciosa figura, daba más importancia al pedido, cualquiera se hubiese aterrado, no era recomendable que Rosalie Hale Cullen, se enoje, incluso su esposo, se mantuvo al margen de su exposición, pero tanto Renesmee como Jacob no se desconcertaron.

-salta…-murmuro, y de pronto, Rose salgo sin que ella lo quisiera, sino que su cuerpo actuó sin tomarla en cuenta, logrando que todos se quedaran impresionados- ahora, ve y siéntate donde estabas…-le ordeno Renesmee, a lo que con el rostro asustado, el cuerpo de Rosalie hizo lo que le fue pedido y ocupo su lugar anterior.- eso es lo que puedo hacer…-les explico a todos- no importa cuánto luchen, si yo lo quiero así se hace, y le advierto, señora Cullen- refiriéndose hacia donde estaba Bella, que respiraba agitadamente- sus poderes no servirán ante mí, puedo deshabilitarlo, no hay escudo ni fuerza que pueda ir contra mis deseos….- Jasper trago con fuerza antes de establecer.

-como dije ayer ¿Cómo sabemos que podemos confiar en ustedes? Perdona mi escepticismo pero apareces de la nada, junto a él, que estoy seguro que es algo más, y ¿esperas que te demos nuestros recursos y fuerzas para una vendetta personal? Es seguro que ese ser mato a un ser querido para ti, y aunque tenemos que detenerlo, no voy a arriesgar a nadie, para que tu sacies tu ganas de venganza- y una tierna sonrisa se plantó en los labios de la joven, dando a conocer una paciencia infinita.

-como ya dijiste es el deber de ustedes detenerlo, y el medallón no me permite estar contra el consejo, así que estoy aquí para ayudarlos y que ustedes me ayuden…-de pronto, Paul, Jared y Sam, se tensaron, como si un gran peligro se acercara, a lo que Jacob paso su visión por todo el cuarto, divertido, y sonrió mostrando sus blancos dientes.

-está atacando- notifico a todos, todo el equipo de caza se paró para ir en busca del ser.

-¿lo puedes localizar?- le pregunto Esme a Alice que enfoco su vista a la nada, pero después de un rato negó con la cabeza, decepcionada de sí misma.

-está creciendo…-estableció Jacob, a lo que Renesmee asintió pensativa.

-¿creciendo?- demando Emmett, abriendo un gran armario, donde dentro de esta había una gran cantidad de arma de distintos calibres y formas, donde cada uno tomo una para ir en busca del ser.

-eso es lo que hace, crece, decrece, aparece y se va, por eso es escurridizo, está pero al mismo tiempo no- informo Jacob, a lo que perspicaz Billy le ataco.

-¿Cómo tú?- y Jacob sonrió, calmo pero sin dar nada a cambio. Dudosa, Leah, tomo un arma de más, y se acercó para tendérsela a Jacob, que negó levemente la cabeza.

-¿Cómo te vas a proteger si no tienes un arma?- le critico dura la perteneciente al consejo, Renesmee se paró y se posiciono enfrente del gran ventanal.

-búscalo, Jacob, guíalos hacia donde está, y quiero resultados- Jacob asintió levemente y paso el umbral saliendo de la habitación; pero todos los demás se quedaron sin saber si seguir al mayordomo- él les indicara donde está, no sé preocupe, Jacob es mi perro de confianza- y sus labios se curvaron de manera extraña.

Corrieron por el bosque a gran velocidad, aunque Edward era el más rápido de todos, la aceleración de Jacob le superaba, era como si no tuviera dos piernas sino cuatro en su lugar; solo fueron en busca del ser, Edward, Emmett, Rosalie, Jasper, Leah y los pertenecientes a la reserva junto a Jacob pero estaban reticentes, ya que no confiaban en el mayordomo, no porque no parecía ser humano, ni porque apareció repentinamente junto a su ama, sino por esa aparente calma, ya que eso significaba que algo profundo y fuerte se ocultaba dentro de él. A medida que iban avanzando, el aire se tornando denso, pesado y también el mismo color del ambiente fue variando, perdiendo su color, adquiriendo una tonalidad rojilla. Sin modular palabra ni esfuerzo aparente, Jacob trepo a un árbol, ágil como un mono, y estudio la zona.- ¿es seguro que le sigamos?- cuestiono Paul, sorprendido como todos, de la forma anormal de moverse del mayordomo. Jacob, que escucho esas palabras, no les presto mayor atención, sino que bajo del árbol y fue hacia una parte aislada del bosque, donde se alzaba una pequeña población y el ambiente se hizo difícil de respirar.

-¿Qué demonios?- apretó en su pecho agitada Rose, ya que era tan fatigoso y saturable el aire, que costaba poder dar otro paso; esto afecto a todos, que comenzaron a decaer de ánimo y fuerzas, traspirando como si se estuvieran asando, pero Jacob no se vio alterado por nada, ya que seguía tan impecable como siempre. Caminaron por la calle principal, pero no había rastro de nadie, como si todos hubieran desaparecido o abandonado el área.

-¿puedes leer a alguien?- le pregunto Jasper a Edward, que fruncía el ceño en esfuerzo, pero se notaba que le estaba costando manifestar su habilidad.

-es una voz, pero son tantas al mismo tiempo, pero ocupan un mismo espacio…jamás sentí esto, cada una grita más alta que la otra, son tantas…no puedo precisar lo que dicen…-de pronto, en lo alto de un edificio de tres pisos, se asomó una joven, no tendría más de 17 años, y se colocó en el borde dispuesta a saltar. Todos se llenaron de espanto y comenzaron a gritarles desesperados para que no realice su cometido, pero la joven no parecía escuchar sino que dio otro paso para al fin caer hacia el vacío. Rose, que se había colocado al lado de su esposo, oculto su rostro en el pecho de él, para no presenciar la muerte de ella, pero al no escuchar el sonido de la caída, volvió a ver hacia donde estaba ella y visualizo como ella permanecía el aire, estática, detenida en el tiempo; y por la mirada de Jacob, eso fue realizado por él.

-podría mantenerla congelada en el tiempo por siempre, pero no creo que eso sea lo más recomendable…-les indico, a los espectadores estupefactos.

-¿controlas el tiempo?- se aterro Edward, y Jacob sonrió, pero esta vez, no calmadamente como hizo hasta el momento sino que mostro todos sus dientes, en señal de que algo malévolo se ocultaba en él.

-¿Cuántas voces son en su cabeza?- le cuestiono de pronto, ante un conmocionado Edward que agitando la cabeza trato de tomar control de su persona, aunque le estuviese costando mucho, porque el mayordomo al igual que su dueña eran poderosos, más que ningún otro ser con el que haya tratado, y aun así ¿no pudieron detener ellos mismo al ser que estaba causando las muertes? ¿A qué se estaban enfrentando esta vez? Y no pudo evitar meditar que tenía que poner a salvo a su esposa y su aun no nacido hijo, porque el peligro se alzaba ante ellos y tuvo miedo de no poder detenerlo esta vez.

-son…-y se concentró para averiguarlo, mientras que los demás sostuvieron sus armas con más fuerzas, en busca de estar protegidos del mayordomo- unas 7, todas distintas, como si…-sin escuchar más, Jacob movió su cabeza haciendo sonar todos sus músculos y de repente, su cuerpo comenzó a perder consistencia, forma y una gran sombra fue tomando su lugar, desapareciendo su forma corpórea transformándose en una gran sombra que dejo de ser un hombre para tomar la anatomía de un gran lobo donde solo se denotaba lo blanco de sus dientes. Como si la gravedad no le implicara, corrió atreves de la pared hasta llegar donde estaba la joven congelada en el tiempo a una altura de 7 metros y ya que no tenía espesor ni corporeidad, paso atreves de ella, cubriéndola por un aura negra y salió rápidamente volviendo a tomar su forma corpórea tomándole del brazo para volver a restaurar el tiempo alrededor y en ella, para llevarla entre sus brazos al piso para que no sufriera daño. El ambiente regreso a la normalidad, como si antes no hubiese habido ningún tipo de pesadez ni aspereza y la gente apareció de la nada en la calle, tomando su rutina normal.

Todo esto consiguió que los pertenecientes al consejo y la reserva se quedaran estupefactos y abstraído por lo espectacular de la situación, Jacob con la joven dormida entre sus brazos, les aconsejo- mi ama me ordeno que obtenga resultados, y por eso salve la joven…

-¿Qué eres y que hiciste con las voces?- hablo traumado Edward, pasando sus manos por sus cabellos para darle un aspecto más descompuesto. Y Jacob sonrió

-las voces eran parte del ser, pero el ser se fue antes de aquí, solo me las comí…-y ante la mirada horrorizada de los demás, el elegante mayordomo paso su lengua por sus dientes, dando la pauta que se había alimentado.

Renesmee se quedó esperando dentro de la mansión Cullen observando hacia fuera por el gran ventanal, ya que sabía que Jacob conseguría resultados, e ignoro a todos los demás, que se habían dispersado por toda la sala. Cerro un segundo los ojos, y la voz de ella se filtró en sus recuerdos, porque siempre fue cálida, y la amo, de todos ellos, ella fue tan importante, fue su todo-… ¿necesitas ayuda?- se sobresaltó al darse cuenta que Bella Cullen estaba detrás de ella, con su panza de 6 meses de embarazo asomándose sobre su vestido color canela; la preocupación y duda de ella, no fue algo que tomo desprevenida a Renesmee, conocía a todos ellos, tuvo que estudiarlos para saber cómo debía presentarse y actuar a consecuencia. Los rizos de Renesmee se agitaron un poco cuando movió la cabeza.

-gracias señora Cullen, pero estoy bien…-Bella asintió mordiéndose el labio y no pude evitar decir.

-¿acaso no tienes familia? ¿Una madre, padre que estén preocupados por ti?- y Renesmee sonrió sin dejar entrever lo que pensaba.

-todos ellos están muertos, mi madre murió hace muchos años….soy solo yo, con mi mayordomo- y volvió a mirar hacia la ventana, y podía afirmar que la voz de su madre en su cabeza no estaba en lo correcto porque había todavía una razón para pelear y pensó al Clan Cullen, porque en una época ella tuvo eso, ella tuvo todo eso, tuvo felicidad, unión, una familia por la cual continuar, por la cual vivir, pero se le fue arrebatado, como tantas otras cosas, y aunque perdiese el alma, ya que ese era el precio que pagaría cuando todo fuese solucionado, cuando el culpable sea masacrado; Jacob devoraría su alma, se alimentaría de esta, y ya no tendría cielo ni infierno, sino que simplemente dejaría de existir, como si nada hubiese habido en su lugar en primer lugar, ya que sería nada quedaría de ella, y estaba gustosa con pagar su parte del pacto con tal de verlos una vez más, con tal de que ellos están bien y que al menos tengan una posibilidad de enfrentar todo el mal.


Espero que les haya gustado. Hasta la próxima actualización.