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Paz interrumpida, El retorno del mal

La primavera invadía las calles de Jyuban, los árboles de sakura brotaban a todo resplandor, el cielo mostraba un azul tan claro, que era imposible de admirar por un minuto. En especial si mirabas desde un avión, como en esos momentos lo hacia una chica que regresaba felizmente después de estar dos meses en Londres…

-Serena Tsukino, por fin has llegado a casa-Se dijo a si misma.

Por su mente pasaban los más alegres recuerdos, mientras que su corazón saltaba de alegría y entusiasmo, al ver los pocos minutos que faltaban para tocar tierra firme. Serena Tsukino ahora era toda una joven de 19 años, más alta y con facciones maduras, sustituyendo su peinado de coletas por una sola, vistiendo un conjunto de blusa y falda en un color rosa con blanco; haciéndola lucir en ella la belleza y la elegancia. Sin contar que había pasado satisfactoriamente su primer año en la Facultad de Literatura de la Universidad de Tokio.

En los cuatro años transcurridos, la guerrera de la Luna llena tenía una vida no tan normal pero si tranquila, sin enemigo alguno que amenazara su planeta o el sistema solar, dejando aquella última pelea que tubo con el Caos como una pesadilla; sin embargo a la vez, una experiencia que la había ayudado en cierta forma a madurar y aceptar su destino como la protectora de este universo.

Pasajeros del vuelo 306 provenientes de Londres, se encuentran saliendo por la puerta 6 de abordaje, pasajeros del vuelo…

Al cruzar la puerta, Serena buscaba ansiosamente entre la multitud a la persona que iría por ella al aeropuerto, sin embargo no la encontraba.

-Supongo que se le hizo tarde- mirando su reloj que marcaba más de las tres-No lo creo, el no es de las personas que les guste llegar tarde.

Volvió a mirar por todos lados, sin embargo, por un momento sus ojos se posaron en una joven de cabellera castaña y ojos verdes, que por su rostro triste y tratando de contener las lagrimas, al parecer se estaba despidiendo.

-¡Shaoran!- Grito la chica preocupadamente a un chico alto que se encontraba a unos pasos de ella y le daba la espalda.

Se detuvo y tardo un poco, pero giro con un rostro sorprendido, era bien parecido, de cabello castaño y ojos chocolate. Sus ojos se posaban a los de la chica sin decir palabra alguna, solo esperando a que ella hablara.

-Nos volveremos a ver muy pronto ¿Verdad?

Sonrió ocultando su dolor por la separación y asintió.

-Es una promesa Sakura-Prometió antes de retirarse.

Aquella escena provoco una melancólica sonrisa en la chica de los ojos celestes, mientras que su mano derecha tocaba el anillo de su mano izquierda.

Recordando momentáneamente como aquella joya llego a sus manos hace años...

Aquel día Serena había llegado apresuradamente al aeropuerto de Tokio, aun que para esto, decidió no asistir a la preparatoria, al menos a las primeras clases. Al mirar su reloj supo que aun tenia tiempo de despedirse de el, haciendo aumentar sus paso para poder encontrarlo y hacer lo que Luna le aconsejo la noche anterior, despedirse de el con una sonrisa. No tardo más de quince minutos en encontrarlo, parado frente a los grandes ventanales que daban gran vista hacia la utopista del aeropuerto, con una mirada pérdida y con un semblante más que triste.

El corazón de la princesa de la Luna se detuvo, en su garganta comenzaba a formarse un nudo, cerrando sus ojos fuertemente para tratar de contener las lágrimas al mirarlo de frente, se acerco un poco más y por ultimo respiro hondamente antes de llamarlo.

-Darien

-¡Serena!-Exclamo sorprendido el hombre pelinegro-Pensé que no ibas a venir por que tenias clases…

-Te estaré esperando, siempre te estaré esperando

-Probablemente estaré muy ocupado, así que no podré escribirte tan seguido.

-No te preocupes, yo te escribiré una carta diariamente, por eso…-no pudo continuar, sus lagrimas y el dolor que sentía la habían vencido-hay que pena, ¿sabes? Tenía pensado despedirme de ti con una gran sonrisa...

-Serena… ten, abre esta cajita-entregándole felizmente una cajita roja terciopelada y en espera de la reacción de su novia al ver aquel anillo hermoso de plata con un diamante rosa en forma de corazón

-¡Darien! Esto es…

-Permíteme-Dijo tiernamente Darien

Tomo la cajita y coloco el anillo con la mano izquierda de la mujer que amaba, para luego posarlo sobre uno de sus de sus dedos, provocando el sonrojo de la joven rubia.

-Te amo Serena, Te amo.

Aquellas palabras difuminaron toda tristeza de ambos, el corazón de Serena salto de alegría, mientras el la tomo entre sus brazos expresando la misma felicidad que ella.

-Gracias, lo cuidare mucho

El la miro dócilmente por la inocencia de aquellas palabras y aun si no eran las que su novio esperaba, para el significo como una forma de aceptar aquel compromiso.

Acercaron sus rostros y como ultimo acto de su amor, sellaron aquella despedida con un dulce beso.

-¡Serena!-La llamaron entre la gente, sacándola de sus profundos recuerdos.

-¡Papa!-Grito Serena con su voz de soprano, corriendo hacia el energéticamente con un rostro cansado.

-Hija-La tomo entre sus brazos fuertemente como solo un padre puede hacerlo- te extrañe demasiados estos dos meses, la casa no era lo mismo sin ti Serena, espero que no desees en un futuro irte a vivir lejos de tu país

-Claro que no papa, mi lugar siempre será donde se encuentren las personas que amo. -Dime ¿Qué tal tu vuelo?

-Un poco cansado, pero aun así estoy muy alegre por estar al fin en mi país.

-En ese caso hay que ir a casa. Tu mama y Samy nos esta esperando con una deliciosa comida, ya que tu mama hizo los platillos que mas te gustan.

-¡Genial! Mi estomago ya extrañaba la comida de mama.

Retirándose felizmente del lugar.

Durante el camino, Serena no paraba de mirar maravillada con sus grandes ojos celestes a las personas disfrutando en las calles de la hermosa época primaveral, entre ellas los jóvenes en la mitad de sus vacaciones. Mientras tanto, su padre la ponía a tanto de los acontecimientos ocurridos en su ausencia.

-Creo que en la semana iré a ver la nueva remodelación del parque.

-Te aseguro que te encantara Serena, aun que todo es más verde.

-jajaja, hay papa.

-Bienvenida a casa hija

Serena salio del auto con una gran sonrisa y respirando todo el aire hogareño que sus pulmones le permitían. Miro su casa con anhelo de entrar en ella, la fachada era la misma que pocas casas tradicionales tenían, en el jardín ubicado en la esquina de la entrada se apreciaba los colores vivases de las flores, incluidas las pocas plantas que se veían desde el balcón de su habitación.

-Como te extrañe querida casa.

-Entra hija, yo sacare las maletas.

-¿seguro papa? Están un poco pesadas y son seis

-Si no te preocupes, tu padre aun es un hombre fuerte.

-Yo se que si papa.

Camino de manera un poco acelerada, hasta llegar a la puerta, sin embargo se detuvo un poco vacilante al tocar la perilla.

-Serena no temas, la casa no te va ha comer- bromeo el señor Kenji Tsukino

-Tienes razón papa, voy a entrar.

Al entrar, lo primero hizo fue reconocer cada detalle que su memoria guardaba la ultima vez que estuvo ahí, toco con sutileza la pared y los retratos colgados en ellos, sin dar señal de que ya se encontraba en casa, siguió caminando sigilosamente hacia la sala, pero su sorpresa fue ver la habitación vacía; tenia pensado decir un "ya llegue" aun que al momento de tomar una gran respiro, su nariz capto el delicioso olor que provenía de la cocina, se acerco a las puertas corredizas que dividían la sala con el comedor y al momento de correrlas, se escucho un ¡PUM!…

-BIENVENIDA SERENA-Gritaron sus amigas y su familia con emoción.

-¡CHICAS! Mama, hermano, pero que feliz estoy de verlos a todos, ya los extrañaba-Hablo Serena con lagrimas preparadas para salir.

Las chicas, al igual que Serena habían cambiado. Lita aun vestía de pantalones y blusas no tan pegadas a su cuerpo, ahora su cabello era corto por la carrera que llevaba, la cual era gastronomía, lo contrario de Rei. Ella la mitad de la semana usaba trajes, su cabello lo llevaba la mayor parte del tiempo recogido, al estudiar en la facultad de Economía. Mientras Mina, le gustaba vestir a la última moda, ella estudia en la Facultad de Artes y Ciencias. Amy traía su cabello mas largo a la altura de los hombros, aun así continuaba siendo la chica mas centrada del grupo, además de ser una de las estudiantes mas destacadas en la facultad de Medicina, considerada por sus profesores como una prometedora medico en el futuro.

Cada una también había disfrutado de la paz, cumpliendo sus sueños pero sin cambiar el camino que sus vidas como sailor les fue otorgado.

-¡Hey Serena! No es momento para llorar.

-Rei tiene razón hija-hablo mama Ikuko, al recibirla con un abrazo.

-Disculpa Rei, ya no llorare.

-Sonríe como siempre Serena- la animo Amy

-Ok, adiós lágrimas

-Entonces, que comience la fiesta- hablaron unas animadas Lita y Mina

-Hermana si que te sentó bien ir a Londres-La elogio Samy, que ahora era de la estatura de su hermana y con rasgos más maduros, incluyendo el grosor de su voz.

-Gracias Samy- enseguida un gruñido extraño se escucho entre los presentes, por lo que Serena solo se sonrojo, sonrió y dijo con simpatía- ahora ¿Por qué no comenzamos con la comida?

Provocando las risas de los presentes, que definitivamente ya extrañaban aquella radiante presencia de su querida Serena.

En alguna parte del Polo Norte, un grupo de personas ocultas en sus túnicas negras, caminaban entre el frió y desierto lugar sin ninguna dificultad contra las fuertes ráfagas heladas del lugar. Ninguno hablaba, solo se limitaban a caminar, hasta llegar a una gran cueva en medio de la nada, que al parecer mientras mas profundo caminaban, se daban cuenta que se trataba de una cueva subterránea. Un lugar frió, pero curiosamente no tan oscuro como lo estaría uno normal, al igual que podía definirse como hueco, al escucharse los ecos de sus pasos y susurros, sin embargo eso no los detuvo para que continuaran con el recorrido.

-¿están seguros que este es el lugar?- pregunto uno de ellos.

-Si mi señor, los monitores señalaron este lugar donde provenía aquella energía extraña, no obstante falta encontrar el lugar especifico de su origen- contesto la persona mas cercana a el.

-Bien, en ese caso aquí nos instalaremos. Hiretsu

-si amo

-Da la orden de preparar todo lo que sea necesario para que nuestra estancia sea de la más placentera.

-Mi señor, pero antes que nada, perdone mi imprudencia si le pregunto ¿Por qué de todos los planetas que tiene el sistema solar, se intereso específicamente en este?

-Una pregunta muy fácil de contestar Hiretsu. Puede que la Tierra se muestre como un planeta muy insignificante, sin embargo posee algo que los demás planetas de esta u otra galaxia no tienen.

-a… ¿a que se refiere amo?

-Hace miles de años, prácticamente desde que este universo se creo. La tierra posee un valioso objeto de gran poder, capas de gobernar mas haya del Sistema Sola, el cual se trata de un cristal llamado de igual manera del material que esta hecho en pocas palabras su nombre es El Cristal de Plata; sin embargo, no es fácil obtenerlo, ya que posee de ciertos protectores y a su vez están al mando de una familia que posee cierta divinidad para mantener la paz, los cuales son…

-Señor encontramos algo que tal vez le interese-grito uno de sus sirvientes.

-Hablen ¿De que se trata?

-Fue hallado en lo mas profundo de este subterráneo, un hombre atrapado en una especie de hielo, sin embargo no estamos seguros que lo sea, ya que las maquinas perciben un nivel de energía que nos sorprende.

-En ese caso, llévenme a verlo.

Caminaron entre los rocosos pasadizos hasta llegar al objeto encontrado. Un gran bloque de hielo, que a pesar de su solides podía verse perfectamente a una persona atrapada en el.

-Creo conocerlo de alguna parte, pero no estoy seguro

-Señor, cree que este…

-Esta vivo, pero digamos que solo fue silenciado por algún error que cometió-dijo el líder, como si lo hecho era algo común-Ustedes tráiganlo y busquen la manera de descongelarlo, puede que sepa donde esta aquello que busco.

-Si amo

-al parecer mi suerte comienza a cambiar Hiretsu me gustaría que me acompañaras a hacer una expedición de este planeta.

-Si señor, aun que le recomiendo que traigamos con nosotros ha algunos de sus guerreros, solo por si las dudas.

-De acuerdo, entonces traídos y vamos. Me muero de ganas de explorar este viejo amigo planeta.

Al terminar la fiesta de bienvenida en la casa de la familia Tsukino, la recién llegada decidió comenzar a desempacar y limpiar un poco su habitación, aun que no estuviera empolvada por que su mama procuraba dejárselo limpio, aun así tendría que hacerla de manera mas profunda.

Comenzó por tirar algunos papeles que no eran servibles, acomodar de manera mas ordenada los libros, sacar algunas ropas que ya no le quedaban, guardar los diarios viejos en una caja, al igual que libretas viejas y algunos otros objetos. Su habitación ya no era aquel típico coleccionista de conejos, sus paredes eran de un verde pistache, en ellas se alojaban uno que otro portarretrato con las fotos de sus amigos, familia e incluso novio, mientras que los muebles ahora habían sido pintados y barnizados de un color más formal. Las cosas de poseía de conejos, se encontraban muy bien acomodados en un estante de tres repisas en un extremo de la habitación. Sus muebles estaban repletos de libros de toda clase de literatura, tanto oriental como occidental, en pocas palabras todo el espació había sido invadido por el ambiente universitario.

Toda la tarde y parte de la noche se había convertido en una exhausta labor de limpieza, sin importar lo cansada que se encontraba del viaje.

-Al fin termine-Dijo aliviada Serena, al dejarse caer rendida sobre la cama, miro su reloj y vio que era media noche- creí que cansándome seria mas fácil ir a dormir, pero esto comprueba que no es fácil para mi cuerpo cambiar de zona horaria.

Toc, toc, alguien había llamado a la puerta.

-Adelante

-Hija te he traído unos bocadillos y te, a lo mejor con estos deliciosos alimentos calientes podrás dormir.

-Gracias mama, deberías irte a descansar

-Si en un momento lo haré, sin embargo quería darte esto-entregándole un paquete algo mediano, envuelto en papel amarillo-El cartero lo trajo hace dos semanas, pero mira el remitente.

-humm… vamos a ver, ¿Qué será esto? Y su proveniencia.

Miro en una etiqueta blanca su nombre y dirección como remitentes, efectivamente era para ella, entonces su vista se dirigió en la parte de la dirección de procedencia, sus ojos celestes se abrieron de la emoción y no espero para abrir el paquete.

-Esto es de Haruka y Michiru.

-Al principio me había extrañado, ya que no tenía conocimiento de que tuvieras algún conocido de Francia, hasta que la señorita Haruka hablo ese mismo día en la noche. Me dijo que ese era un regalo por tu regreso, ha y que terminando la gira de Michiru regresarían a Japón para darte la otra parte del regalo.

-¿La otra parte?

-Se nota que te aprecian demasiado, más Haruka.

-Si, ella es como mi hermana mayor, me ha protegido siempre y ahora mas, desde que el esta ausente-Aquello ultimo lo dijo como un susurro y con el rostro entristecido.

Su madre la miro tiernamente y abrazándola, la consoló junto con el resplandor de la Luna, su hija no lloro ni lagrimeo, solo dejo entrar aquella calidez que el consuelo de su madre le daba.

-Mi hija, mi fuerte hija que su madre no supo cuando comenzó a crecer, aun recuerdo cuando llegabas tan animada de la secundaria, a pesar de traer un examen reprobado. Ahora eres toda una mujer, que tarde o temprano volara de este nido, para formar tu propia familia.

-Mama…

-Disculpa a tu sensible madre, pero este es uno de los momentos en que al verte así me hace estar muy orgullosa de ti.

-Gracias mama, ¿sabes? Yo aun no me puedo acostumbrar a esta nueva faceta de mí, nunca me lo hubiera imaginado, sin embargo estoy feliz de estar viviendo esto.

-Tal y como debe de ser

-¡Oh! Ya es tarde-dijo su hija al mirar que ya era media noche- es mejor que vayas ha descansar, hoy fue un día demasiado largo.

-De acuerdo, tú tampoco vayas a tardar-Despidiéndose de ella con un beso en la frente, para luego retirarse de la habitación.

-Ahora vamos a ver de que se trata el regalo de las chicas, Wow es hermoso.

Se trataba de un cuadro hecho por Michiru, la cual era un ángel de cabellos rubios, que elevaba las manos y en ella se posaba una flor de cristal que iluminaba la oscuridad que envolvía al hermoso ser celestial. Mientras que en una de las partes posteriores venia una nota, escrita con una letra muy elegante.

Para una luz inmortal,
que siempre brillara en la oscuridad.

-Mañana les hablare por teléfono para agradecerles este hermoso regalo.

-¡Serena!-Gritaron dos gatos desde la ventana

-¡Luna, Artemis!

-por fin has llegado-Salto luna hacia su ama-Te extrañe tanto estos meses

-Yo también Luna

-Serena ¿Qué tal Londres?

-Me ha ido estupendo Artemis, es como si hubiera entrado a un cuento de príncipes y princesas. Pero también extrañaba mucho mi hogar, lo bueno es que solo fue por dos meses. Oye ¿ya tienen listos lo nuevos localizadores?

-Si, las chicas ya tienen el suyo desde hace un par de días, solo faltabas tú.

Dio un salto con un giro e hizo aparecer un teléfono (parecido al iphone de color rosa y en la parte trasera con la insignia de la luna de color dorado)- aquí tienes

-Es muy parecido a uno de los celulares mas recientes que han salido en el mundo, incluso tenia pensado comprarme uno en Londres, pero se me hacia mucha tecnología para mi.

-Sin embargo Serena, hay algunas cosas que lo diferencia del modelo que comúnmente conoces, este contiene la tecnología que ocupábamos en el Milenio de Plata, nadie lo puede utilizar mas que tu o cualquiera de las sailors, para esto cuenta con un candado que solo se activa mediante huella dactilar, aparte de ser un teléfono, puede detectar cualquier energía maligna o fuera de lo normal que estuviese a tu alrededor. También muestra la localización de las chicas de manera mas especifica que cualquier otro y claro, un comunicador holográfico con cualquiera de nosotros, entre otras cosas según vayas teniendo la necesidad de utilizarlas, pero te lograras familiarizar pronto con el.

-Muchas gracias Luna.

No paso más de dos segundos, cuando el comunicador comenzó a emitir una alarma.

-Luna ¿Por qué suena?

-Se ha detectado una extraña energía en la tierra, "Localización".

La pantalla mostraba una parte del planeta y cada segundo se acercaba a un lugar específico.

-Es en el parque Jyuban-Dijo Artemis-Serena háblales a las chicas y diles que es una emergencia.

-Si

Serena se comunico con cada una y sin hacer esperar, salio por de la casa cuidadosamente por la ventana, seguida por los dos felinos…

Mientras en el parque, aquel mismo grupo extraño del Polo Norte apareció entre una gran ráfaga de nieve. Congelando y oscureciendo todo rastro de luz que estaba a su alrededor, dejando solo la que emitía la Luna llena.

-Al parecer la Tierra no ha cambiado mucho, por lo menos no como la recordaba-dijo con voz melancólica su líder-Hiretsu, tu serás el encargado de conseguir la energía vital que necesito.

-Si amo.

Hiretsu se puso en una posición de meditación y comenzó a murmurar una lengua extraña. A los pocos segundos, en el fluía poco a poco ondas de energía.

-Vaya que manera de Hiretsu en buscar energía, pero ¿sin mover un solo dedo?- Hablo uno de los encapuchados.

-Lo que hace el no es fácil-Intervino otro- lo que busca son solo personas que tienen un increíble nivel de energía de la que puede poseer una persona normal, para lograrlo el tiene que estar en extrema concentración así lograra localizarlas y los tendrá en la mira hasta que llegue el momento de tomar lo que el amor quiere.

-Ahora entiendo por que hace aquella posición.

-Vaya con que al parecer tenemos mas visitas.

-¿Qué dijo amo?

-Será mejor que salgan a la buena o ¿desean hacerlo por la mala?

El grupo dirigió la vista hacia lo profundo del parque, de la cual se notaban cinco figuras, entre una de ella al parecer poseía las alas de un ángel.

-¿QUIENES SON USTEDES? Y ¿QUÉ ES LO QUE HACEN?

-¿Quién eres jovencita?-exclamo el líder del grupo- Aparécete.

Apareciendo entre los árboles junto con las demás sailors

-¡Ho! Con que aun existen en esta época-dijo momentáneamente asombrado- ¿Ustedes son las sailors scout, no?

-Así es y ¿Quiénes son ustedes?-exigió saber Sailor Moon

-Venimos de un lugar no mejor que este, pero estamos aquí deseosos de tener en nuestras manos el cristal de plata.

-el cristal de plata ¿Para que quieres el cristal de plata?

-Quiero su poner y así poder realizar mí objetivo. Aun que por el conocimiento que tengo sobre las sailors, ustedes saben mucho de el y también están encargadas de protegerlo de sujetos como yo así que ¿por que no me dicen donde esta? Y a cambio dejare su planeta lo más pronto posible.

-¿Y crees que te vamos a creer?-lo cuestiono Sailor Marts

-El cristal solo tiene un dueño y ese no eres tu- respondió Sailor Júpiter

-En ese caso, lo siguiente que are tómenlo como una advertencia LATIGO ELECTRISANTE.

De su mano derecha emanaba un látigo que sujeto con fuerza a la guerrera de la luna, como una serpiente que acababa de atrapar a su presa. El sujeto sonrió y en cuestión de segundos una fuerte corriente de electricidad electrocutaba a sailor moon.

-SAILOR MOON-Gritaron todas

-No lo resisto BESO DE AMOR….

-Yo que tu no lo haría sailor del amor, ya que al atacarme, la atacarías a ella también.

-¿Qué?

-El enemigo tiene razón Venus- La convenció Sailor Mercury mientras analizaba al enemigo con el localizador –esta tan sujeta a ella que cualquier ataque de nosotras que podríamos lastimar a sailor moon.

-Eres un…

-ata… atáquenlo, no se…. No se preocupen por mí-ordeno débilmente Sailor moon

-Pero Sailor Moon

-HAGANLO HAAA

-¡Ho! que fuerte eres guerrera para no quedar por lo menos inconciente

-Artemis, tengo miedo de Sailor moon

-no te preocupes Luna, ella es fuerte.

Las sailor se miraron unas a otras, con dolor cada una se puso en posición de ataque, algo que le fue suficiente al sujeto para soltar a la herida sailor. Su látigo la dejo caer sobre una espesa capa de nieve.

-ya vieron la magnitud de mis poderes, así que por las buenas o por las malas el cristal de plata será mió -Desapareciendo junto con su multitud entre la misma ráfaga de nieve.

Todo término en silencio, las chicas corrieron hacia su amiga herida, que acababa de perder la transformación, dejando a la luz las marcas causadas por aquel violento ataque -¿Serena?-Pero no hubo contestación

- Serena resiste-pidió Venus, pero al no ver reacción tendió a llorar-perdónanos por no atacarlo, pero como lo íbamos hacer sin lastimarte.

-Mi… Mina, no llores, no es su… su culpa-Hablo Serena entrecortadamente-Tendremos que poner una buena excusa al llegar a casa.

-ahora lo importante es curarte esas heridas, luego veremos que historia inventamos para cubrir lo sucedido- dijo Júpiter

-Así es, hay que llevarte al hospital -la siguió Marts

-Chicas hay que llevarla con mi madre que esta de guardia, ella no hará tantas preguntas- Sugirió Mercury

-En ese caso, vamos-Ordeno Venus

Cuidadosamente sacaron a Serena del parque, creyeron que no encontrarían un Taxi por la hora que era, sin embargo la suerte les había sonreído nuevamente, ya que al salir un taxi iba pasando. Durante el camino, todas iban calladas oyéndose los quejidos de dolor por parte de su princesa.

-Me pregunto ¿Para qué quieren el poder del cristal de plata?-Pregunto Artemis muy silenciosamente

-No lo se Artemis. Pero tenemos que investigar, ya que es muy raro que su presencia maligna nos haya pasado desapercibida, el localizador nos dio la alerta cuando ya estaban aquí-Contesto Luna.

-Eso si es muy extraño.

-Aun que no haya visto el rostro de aquel sujeto, su presencia y su voz me fueron familiares

- más que al parecer conoce muy bien el Cristal de Plata.

Luna creía que actualmente no había enemigo que no supiera del Cristal de Plata, pero también pensaba en aquellos que habían enfrentado antes. Llegando a la conclusión que no eran enemigos cualquiera, si no que todos ellos venían de diferentes épocas, desde el milenio de Plata, hasta del futuro Tokio de Cristal. Y solo por eso ellos conocían muy bien sobre el y las Sailors, entonces supo que se trataba de un enemigo del pasado o del futuro, pero ¿Cómo saber a que tiempo pertenecían? Una pregunta que a Luna le angustiaba no saber la respuesta.


Nota: ¡Hola! mis queridos lectores, espero que les haya gustado este primer capitulo. Esperen el segundo dentro de 15 días, ya solo me falta unos pequeños detalles faltantes por corregir. Así que esperenlo!. =)

Hasta la proxima...

Atte: SofinayKinomoto