SABADO EN LA NOCHE
SAKURA NARRA:
-Estamos en la casa de yamasaki tomoyo había ido por unos tragos y mientras yo me senté en uno de los cómodos sofás de la estancia recorrí el lugar con la mirada si, era enorme pero como dije antes no tanto sequi observando hasta que lo vi, del otro lado de la habitación, mirándome, ese idiota de shaoran li porque de todos los lugares de esta enorme casa tenía que estar en el mismo que yo?. Supongo que esa es la clase de suerte que tengo y lo peor, no me quita la mira de encima que acaso tengo monos en la cara o qué? Empezaba a enfadarme cuando de repente llego tomoyo y me extendió un vaso no sabía su contenido solo sabía que tenía alcohol después de todo que es una fiesta sin alcohol no? Si si piensen lo que quieran pero tampoco soy una blanca palomita.
SABADO EN LA NOCHE
SHAORAN NARRA:
esa chica sé que esta noche va a ser mía y de nadie más tenía el cabello castaño recogido en una media cola un vestido a la altura de las rodillas color esmeralda que resaltaba sus ojos felinos y un leve maquillaje que hacia resaltar su belleza natural simplemente un ángel caído del cielo y ahora ese ángel me veía directamente a los ojos y sinceramente no podía quitar mi mirada de la de ella era hipnotizante, pero después llego una chica que parecía ser una de sus amigas y le dio un vaso con vino en ese momento me levante para invitarla a bailar pero entonces de la nada apareció naoko una de las amigas de rika
-hola shaoran-
-hola- le respondí secamente ella no me interesaba-compermiso- dije apartándola de mi camino me acerque a la chica de ojos verdes
-te gustaría bailar?- le pregunte ¿nervioso? No, shaoran li no se pone nervioso con una chica nunca
-mmm…yo- aparentemente no sabía que contestarme su amiga le susurro algo al oído que no pude escuchar para que después me dijera- de acuerdo-
La tome de la mano y la lleve a la pista de baile en ese momento empezó una canción lenta perfecta para la ocasión ambos nos movíamos al compás de la música, la hice rodearme el cuello con los brazos y la acerque a mí me miro a los ojos confundida pero no dijo nada puso su cabeza en mi hombro y seguimos bailando
