Disclaimer: Los personajes son de SM, esta historia y si aparece alguno que otro personaje, es de mi autoría.


Los sueños vienen lento y se van rápido.

Passenger


2 Enero 2013

"Bonita, estoy fuera de tu universidad."

E.C

Bella leyó el mensaje que Edward le había enviado como si un balde de agua fría le hubiese caído de repente. Ella jamás faltado a un día de clase, a menos que la ocasión lo requiera, y faltar a clase sin una buena razón que la de salir con Edward después de un largo tiempo sin verse la hacía ponerse más nerviosa todavía.

Ese día al estar acompañada de Jessica no encontraba una buena excusa para salir sin que se diera cuenta, ella la dejo en la puerta de su facultad como siempre e Isabella espero a que su hermanastra se desapareciera de la vista para escurrirse como más pudiese, logró poner un pie fuera de la universidad sin que se encontrara con nadie conocido. Con paso todavía un poco inseguro se dirigió hacia el volvo plateado que estaba estacionado en la esquina, tomó una gran bocanada de aire, dándose así un poco de valor, "no hay porque estar nerviosa Bella" se repetía una y otra vez en su cabeza "es solo Edward, y con él vas a pasar todo el día" una sonrisita se coló en sus labios, la sola idea de estar con el chico por el que empezaba a sentir muchas sensaciones en su cuerpo era extraordinario.

- Ya era hora – le dijo el cobrizo abriéndole la puerta de su auto con una sonrisa en su rostro, lo que lo hacía ver aún más guapo de lo que ya era.

- Lo siento, estoy nerviosa ¿sí? – dijo la castaña entrando rápidamente al auto, donde pudo respirar tranquilamente.

- Bien señorita Swan, ¿Dónde quiere ir? – mientras se abrochaban los cinturones Edward encendió el auto y Bella pensaba

- No lo sé la verdad – suspiró resignada, maldiciendo su falta de imaginación

- Tengo un lugar – con una sonrisa Edward arrancó el auto directo a su paraíso personal.

Bella no dijo nada en todo el camino, observaba a Edward, su rostro con facciones definidas pómulos salientes, una fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondeados, pestañas largas y un poco rizadas pero sin llegar a ser afeminadas. Observaba embelesada todo de él, la forma en que apretaba su mandíbula cuando estaba enojado o nervioso, la sonrisa que le dedicaba que podría hacer latir su corazón vertiginosamente de un momento a otro, todo él era perfecto. Estaba tan extasiada con la belleza de ese hombre que no dio reparo que había llegado a una especie de sendero que dirigía a un bosque.

- ¿Ya terminaste de examinarme? – preguntó Edward fijando la vista en Isabella, la cual solo pudo enrojecer y morderse el labio de la vergüenza mientras miraba a otra parte.

-¿Qué hacemos aquí? – Isabella habló sin mirar a Edward.

- Es un lugar que quiero mostrarte – salió del auto, abriendo la puerta trasera de este y sacando su mochila para después rodearlo y poder abrir la puerta de Isabella ofreciéndole su mano – ven vamos.

Cuando la castaña salió del auto, una brisa chocó contra su rostro trayendo consigo un olor a eucalipto, a pino y menta, cerró los ojos y se dejó llevar, amaba esos olores.

Caminaron hacía una senda por unos minutos la cual desapareció en el trayecto. Isabella se asustó un poco, pensó que se iban a extraviar pero su miedo fue remplazado con sorpresa cuando ante sus ojos apareció un prado naturalmente redondeado, lleno de flores de diferentes colores y los árboles formando un espacio solo para ellos, la luz del sol mágicamente llegaba hasta el centro del prado como indicándoles que ahí era donde debían estar.

- Es…es hermoso – susurró la castaña caminando los pocos pasos que la separaban para entrar a ese pedacito de Edward.

- Este lugar lo descubrí hace algún tiempo, vengo aquí cuando quiero relajarme y apartarme de todo y todos – explicó Edward mientras tomaba la mano izquierda de Bella, está dio un saltito de la sorpresa pues estaba tan concentrada admirando todo a su alrededor que por un momento se olvidó de la presencia del cobrizo. Edward mientras tanto la guio hasta el centro, sacando de su mochila una manta para que se puedan sentar.

- ¿y quiénes son todos? - preguntó Bella con curiosidad.

Solo es una, Tanya quiso decirle Edward pero sabía que era preferible callar, no era el momento ni el lugar para hablar de ella. Bella se dio cuenta del repentino cambio de Edward y suspiró, talvez fue una pregunta tonta. – Olvídalo – le dijo con una sonrisa. Edward le devolvió esa sonrisa agradeciendo internamente que Bella no es de esas personas entrometidas, listas para saber cada detalle de tu vida privada. Lentamente hizo que ella se sentara encima de la manta mientras él hacía lo mismo.

- Hablando de olvidar – meditó Edward – he olvidado decirte algo – con una sonrisa pícara se fue acercando hacia Isabella, la cual se tensó por las posibles intenciones del cobrizo, aguantó la respiración y cerró sus ojos mientras sentía las mariposas volar ya en su estómago y su corazón latir desenfrenadamente, pero su cabeza le decía que no estaba bien, eran solo amigos, talvez Edward no sentía lo mismo que ella y no debía apresurar las cosas.

Para mala suerte de Bella, si se le podía llamar así, Edward no tenía la intención de besarla, más bien unió su frente con la de ella. Dejó escapar un suspiro, se maldecía internamente por ser tan tonta y pensar cosas que no eran.

- Feliz año – le susurró Edward, su aliento mentolado con un deje acaramelado chocó contra su rostro dejándola aturdida. Él se acercó un poco más dejándole un beso en la mejilla.

- Feliz año Edward – Bella, de poco a poco abrió sus ojos para encontrarse con los verdes de él, los cuales mostraban tantas emociones, tantas palabras que parecía que él quería decirle pero que no se atrevía. No, no quería hacerse ilusiones con alguien que talvez no era para ella, volvió a cerrar los ojos y puso sus manos en el pecho de Edward tratando de alejarlo.

18 Enero 2013

- No me gusta, no quiero que salgas con él Bella – dijo Rosalie mientras caminaba junto a Isabella.

- Basta Rose, es a mí a quien tiene que gustarme no a ti – suspiro resignada, ya estaba harta de todos los problemas que tenía con Rosalie solo porque últimamente estaba saliendo mucho con Edward

- Escúchame Bella, él-no-es-bueno

- ¿Por qué dices eso? ¿Tienes que decirme algo sobre él? – Isabella entrecerró los ojos mirando escrupulosamente a Rosalie quien la miró dubitativa, había tantas cosas, tantos secretos que quería contarle y se resumían a dos simples palabras, o bueno mejor dicho a un nombre en concreto: Tanya Denali

- No, solo…solo confía en mí Bella, él no es lo que parece.

Isabella resopló y giró los ojos ante la respuesta de la rubia, no sabía que era peor, que su amiga le mintiera en su propia cara, porque era evidente que sabía algo y no quería decirle, o que no podía siquiera imaginar una posible relación con el cobrizo. ¿Serían talvez celos? Moviendo la cabeza se deshizo de esa idea, su amiga no era así.

Malhumorada todavía se alejó de la rubia ignorando las miradas confusas de varios chicos que habían observado la discusión. No sabía ya que pensar, por una parte estaba el hecho de que Edward la hacía sentir segura, como nunca jamás nadie lo había hecho, la trataba con cariño y ternura tan carente en la mayoría de muchachos que a veces le daba miedo el solo pensar que fuera otra artimaña tan común en todos ellos para conseguir algo que querían, porque ella no podía negar que Edward era jodidamente guapo y el solo hecho de que un hombre como él se fijase en alguien como Bella, claro está que no se consideraba fea pero tampoco una hermosura como su amiga Rosalie, era muy extraño. ¿Por qué precisamente tenía que ser ella? ¿Por qué ahora? ¿Qué tiene ella de especial?

Todavía absorta en sus pensamientos caminaba sin rumbo fijo y a los pocos minutos de haberse alejado de Rosalie, una morena se unió a su lado.

- ¿Estas bien? – Alice la miró con preocupación, había visto desde lejos como sus mejores amigas discutían y la mayoría de veces eso no era buena señal, eran tan opuestas, tan diferentes que solo ellas podían crear una tercera guerra mundial por alguna discusión que tenían, pero sabía también que polos opuestos se atraen, no soportaban estar lejos de la otra, no por nada hacían una combinación perfecta.

- No lo sé – suspiró Isabella – No me gusta que Rose crea que puede manejar mi vida, de quien puedo enamorarme y de quien no – un minuto, había dicho ¿enamorarse? No, no, no, definitivamente Isabella estaba mal de la cabeza, Edward solo le gustaba, solo era eso ¿verdad?

- Ella solo se preocupa por ti, a mí tampoco me gustaría que te rompieran el corazón – ok, estaba dicho, ellas sabían de algo y no querían decirle nada.

Con un poco de furia Isabella cogió el brazo de su amiga apretándolo un poco fuerte para llevarla a algún lugar donde nadie las pudiera escuchar. La morena soltó un quejido por la rudeza de su amiga.

- Bien, desembucha. ¿Qué saben sobre Edward? – la interrogó la castaña.

- No sé de qué me hablas – dijo Alice mirando para otro lado mientras trataba de buscar cualquier excusa para salir corriendo.

- No me gusta este jueguito Alice

- Tanya – susurro la morena después de algunos minutos, se había rendido, ya no había vuelta atrás. Si su amiga estaba dispuesta a tener alguna relación amorosa con Edward era mejor que supiera un poco de la verdad desde el principio. Isabella la miró interrogante, esperando a que continuara - Es la ex de Edward, estaban como 2 años juntos– y como si del diablo se tratara, el solo hecho de haberla nombrado la hizo aparecer ante ellas – es la de allá – Alice la señaló con su perfecta uña recién pintada.

Isabella no daba crédito a lo que veía, la rubia que vio ese día de la fiesta en su casa era la ex de Edward, ahora todo tenía sentido, la actitud del cobrizo, la actitud de Rosalie, todo.

- ¿Siguen…siguen estando juntos? – de pronto un nudo en la garganta de la castaña le impedía hablar. Si Edward la estaba utilizando, ella no iba a ser el segundo plato de nadie.

- No, ya no. Terminaron hace casi tres meses. Edward la trataba muy mal, la hacía llorar y buscaba problema por cualquier cosa que ella hacía.

Suspiró, todavía era reciente su separación, pero aun no daba crédito a lo que escuchaba, ¿Edward? ¿Su Edward había tratado mal a una dama? talvez Edward quería olvidarla estando con Bella, "un clavo saca a otro clavo" sonó el viejo refrán en su mente.

Se alejó de Alice, ya no le apetecía estar con nadie más, quería un tiempo para ella sola. El resto que quedó del día, no fue a clases. Su cuerpo podía estar ahí, pero su mente volaba por distintos caminos. Desde donde se encontraba observaba a varias parejas, algunas sonriendo, otras discutiendo, otras mirándose diciéndose todo y a la vez nada, y alguna que otra besándose. Eso le hizo recordar el beso que Edward le dio en navidad, cerró sus ojos e inconscientemente tocó sus labios, ese beso, aunque fue robado, fue especial, romántico, solo habían sido ellos dos, ellos contra el mundo.

Lo que sentía por Edward todavía no era amor, solo le gustaba, como mucho lo llegaba a querer. Pero aun así no entendía cómo podía sentirse mal, había llegado a creer que Edward estaba con ella porque realmente quería, porque la encontraba interesante, no porque quisiera olvidar a semejante persona como lo era Tanya con ella. Sentía una opresión en el pecho, se sentía desilusionada.

No saques falsas conclusiones, nadie sabe lo de nadie le susurró su conciencia, y a decir verdad estaba en lo cierto. Se sintió un poco mejor, tenía que hablar con el cobrizo, que él aclare sus ideas para sentirse menos tonta, para sentir que todo podría valer la pena.

30 Enero 2013

- Teníamos un año y medio de relación cuando las cosas se complicaron, ella era muy cariñosa con otros chicos, les hablaba bonito y andaba pegada a ellos como chicle. A mí no me gustan ese tipo de mujeres, pero la seguía amando después de todo. Incluso hubo un día que ella salió, me dijo que iba con unas amigas, no sé por qué pero no me confié, fui con Jasper al mismo lugar donde ella me dijo que iba y la encontré unida a la mano de otro, cuando se dio cuenta de mi presencia se hizo la loca y como si no me conociera salió del lugar sin dirigirme la palabra, se supone que debí de haberme enojado, pero no, estaba tan cegado por su amor que le perdoné cada una de sus fallas- Isabella escuchaba con atención el relato de Edward – Al final, ya no pude seguir observando lo bien que se comportaba con otras personas mientras que algunas veces me trataba como la peor escoria, cuando debería haber sido al revés. – Todo el tiempo Edward mantuvo la mirada al frente, no quería ver la lástima en los ojos de Bella, había visto muchas personas a lo largo de ese tiempo que le dedicaban ese tipo de miradas ya sean sus amigos o su familia y una más iba a hacerlo explotar.

Haber revivido esos recuerdos no le hacían nada bien, sentía como si hubieran abierto la llaga para ponerle sal, dolía tanto, se sentía traicionado.

- No sé a quién creer – susurró Isabella más para ella que para Edward. Alice le había dicho algo tan diferente, no iba a acercarse a Tanya solo para preguntarle lo que pasó en su última relación, sería un poco fisgón de su parte además de que a la chica ni la conocía, y prefería no hacerlo. Ya había escuchado las dos partes, y ninguna de ellas concordaba con la otra. Estaba en un punto ciego, olvidarse de todo, del pasado de Edward, de su propio pasado y vivir un presente con él si es que eso se llegaba a dar.

Estaban en la parte de atrás del auto de él, frente de la casa de la castaña, siendo observados desde la ventana superior por las cotillas de su hermanastra y su amiga Lauren.

- Aún no sé porque un espécimen como él se podría fijar en tu hermana – Lauren habló con tanto veneno en su voz que Jessica no se sorprendió, estaba ya acostumbrada al habla de la chica. Habían tratado de observar algo de lo que hacían esos dos, pero los vidrios polarizados del auto del cobrizo no ayudaron mucho.

- Pues a mí no me importa, ya son lo suficientes grandecitos como para saber que hacen con su vida, es más, mientras trate bien a mi hermana a mí me basta. – cansada ya del asunto, Jessica se retiró de la ventana para dejarse caer en su cama y cerró los ojos, no lo iba a negar y menos a ella misma, sentía un poco de envidia por su hermana, siempre los chicos más simpáticos se fijaban en ella por su personalidad, intelecto y belleza a pesar de que Isabella no se diera cuenta de lo último y peor aún de los muchachos que la seguían, sin embargo también era feliz por ella, desde que sus padres se habían casado hace ya doce años ellas se llevaban bien, claro que distaban en algunas cosas pero era algo normal, tan solo pedía a Dios que no le hicieran daño.

Isabella se había distraído mirando a su hermana, y aunque no quería enterarse de la conversación que tuvo con Lauren, ya sabía de qué podría estar tratando. No llegaba a tragarse a esa chica, cualquier cosa que Isabella hacía a Lauren le parecía mal, creía que si por Lauren dependiera contrataría a alguien para hacerla desaparecer del mapa.

Volviendo a la realidad, Isabella giró su cabeza examinando al cobrizo, aunque su rostro estaba tranquilo su cuerpo decía algo diferente, estaba tenso, con los brazos cruzados en su pecho y podía ver en su mirada una tristeza infinita. No quería ver a Edward sufriendo, se había convertido en alguien tan importante para Bella y no permitiría que en su rostro vuelva a aparecer ese sentimiento, nunca más.

Despacio sin mucho apresurarse se acercó a él, tomando una de sus manos con la de ella y entrelazándola, sintiendo el ya conocido cosquilleo que se creaba con solo tocarse. Bella sonrió, jamás se cansaría de esa sensación ni de las millones de mariposas revoloteando en su estómago. Edward la contemplaba en silencio, no queriendo decir nada por miedo a que se rompa la burbuja que se estaba creando entre ellos, tal y como últimamente pasaba cuando estaban solos. La vio sonrojarse y morderse el labio, algo que a él se le hacía tremendamente sexy, llevó su otra mano al labio de Bella para soltarlo de sus labios carceleros, sus ojos se encontraron y pararon de respirar, bastó tan solo unos segundos para cortar el espacio que los separaba y unir sus labios en un suave beso, sin prisas y lleno de tantos sentimientos.

Sus labios seguían una suave danza, disfrutando de los del otro. Fuegos artificiales sonaban cada vez más fuerte en sus cabezas, cada vez más mariposas iban apareciendo, de quien sabe dónde, en sus estómagos creando un remolino de sensaciones. Todo desapareció a su alrededor, solo eran ellos dos, sintiendo, viviendo, guardando ese momento en sus mentes para siempre. Edward pasó su lengua en el labio inferior de Bella, pidiendo permiso para poder entrar, el cual fue concedido sin titubeos, exploró toda su boca hasta que encontró a su igual, formando una batalla entre ellas; las manos de Bella se deslizaron suavemente al cuello de Edward rodeándolo y llegando a sus cabellos, enredó sus manos en este mientras lo apretaba más hacia ella, intensificando el beso. Edward no se quedó atrás y levanto a Bella para sentarla en su regazo, dejando sus manos en las caderas de la chica, apretándolas suavemente.

El beso empezaba a perder intensidad, dejándolos con ansias de más. Bella empezó a repartir pequeños besos por todo el rostro de Edward, para finalmente unir sus frentes respirando agitadamente.

- Si estas feliz, yo estoy feliz. Si estas triste, yo te haré feliz – no eran solo palabras, era una promesa, que pasara lo que pasara ella la llevaría a cabo.


Buenas buenaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!

No se imaginan lo feliz que estoy! :D :D muchas, muchisimas gracias por leer mi historia, por agregarme a sus favoritos y alertas y por sus reviews! Me motivaron tanto :') Ehhhh pero no me olvidado de mis lectoras fantasmas, quiero que sepan que aunque no dejen ni un reviwsito, ni una pequeña alerta o un favorito igual las quiero mucho :3

Ahora viene el quid del asunto, los reviews quieren que los responda aquí o por interno?, estaré actualizando cada semana :) :)

La verdad es que tenía algo totalmente diferente en mi cabeza, es más, había escrito lo que pensé, pero después lo borré todo para escribir lo que mi corazón quería (perdón si suena cursi xD) y estoy muy a gusto con el resultado. ¿Qué les pareció a ustedes este capítulo? Quiero saber su opinión!

Besos, besitos y besotes para todas ustedes! Diosito las cuide y bendiga.!