Disclaimer: "Como entrenar a tu dragón" no me pertenece, es propiedad de Cressida Cowell y de Dreamworks, únicamente hago uso sin remuneración económica de los personajes para crear una parodia de la historia en la época moderna.
Vainila: Muchas gracias por el apoyo, si todo va según mis planes voy a actualizar cada uno o dos días hasta que vuelva a clases, que entonces supongo serán una o dos veces por semana ;)
: De verdad lamento decirte que no abra yaoi, pero si quieres puedo meter a una pareja gay en la historia :3 En el siguiente capítulo aparecerán los demás dragones en versión humana ;)
Edu10: Gracias por el review, y bien, aquí tienes el tercer capítulo :D
Neko skyress: Sip, es un Hiccstrid, aunque también me gustaría incorporar algo así como un ToothlessxStormfly (¿Stormless? ¿Toothfly?), como para darle detalles a la historia.
Kristy92: Gracias :3 Espero poder subir un nuevo capítulo el viernes.
Paolabae: Gracias J
Por cierto, en el capítulo anterior hable de un dibujo horrible… que más tarde quite porque estaba extremadamente horrible. Ahora estoy trabajando en uno mejor donde quiero incluir a los demás dragones en versión humana, o por lo menos como yo me los imagino :3
Dato curioso: Hiccup me recuerda demasiado a Chicken Little, ya saben: flacuchos, chiquitos, madre muerta (o por lo menos eso se creía), a ambos el pueblo entero los trata de locos, se burlan de ellos en la escuela (Patán Mocoso=Foxy Odiosi) hasta que hacen algo bien (un hit en un partido que los lleva a la victoria, volverse "bueno" en los entrenamientos para matar dragones), de repente, sus padres que anteriormente los "despreciaban" se alegran por el novedoso éxito y quieren acercarse en una cha-cha-charla (lean eso con el tono que usa Abby Patosa), más tarde todo el mundo vuelve a odiarlos y luego se ganan el amor del pueblo al salvarles el trasero (Aliens, Muerte Roja). Es por eso que se me ocurrió meter a Hiccup en béisbol y que se vuelva bueno en eso, siempre con la ayuda del fiel Toothless :D
También quería disculparme, pues tenía pensado actualizar ayer, pero tuve problemas para hacer este capítulo: quiero hacer una parodia moderna lo más fiel a la película original que pueda (por eso usaré muchos de los diálogos) y no sabía cómo meter los entrenamientos, los dragones, la rivalidad, la "traición" de Hipo a su gente, etc, etc. Aun así quiero profundizar la relación de Astrid e Hipo, en la película no se hizo mucho hincapié directo en esto y me gustaría probar.
De verdad no estoy muy interesado en que papá sepa sobre Toothless y lo del béisbol por dos pequeños pero muy importantes motivos: primero porque mi padre odia este deporte (no le encuentra sentido al juego y no entiende que NO todos los deportes deben exigir gran fuerza o altura), no lo aprobaría… a decir verdad creo que prefiriría que yo fuese tan deportista como una lechuga a que juegue béisbol; y segundo porque los Vikingos de Berk High School, así se apodan todos los esquipos (Vikingos de hockey, Vikingos de voleibol, etc.), y los Dragones de Berk High Education Institute son enemigos desde siempre, se odian con todo su ser, tienen una rivalidad milenaria podría agregar inclusive… ah y papá era un Vikingo estrella cuando estaba en mi escuela.
Llego a casa y papá me está esperando sentado en un sofá de la sala con una cara no muy… amistosa que digamos.
— Hijo, tenemos que hablar. Estuve hablando con Gobber y el me comentó de unas clases intensivas de basquetbol, futbol americano, rugby y otros así. Desde hace años que quieres entrar a un equipo y nunca pudiste…
— Nunca me dejaron —oh mierda, ya lo veo venir.
— Como sea, tú ganas, entrenarás con Gobber, empiezas mañana después de clases.
— Mira, justamente estaba pensando, ¿no?, en que en la escuela tenemos bastantes deportistas pero… ¿tenemos suficientes jugadores de ajedrez? ¿O debatistas?
— Necesitarás esto —dice y me da un set de hombreras, tobilleras y rodillera (vaya confianza ¿no?), el cual apenas puedo sostener.
— No quiero entrenar.
— ¡Pero vas a entrenar! —dice esto con un tono de "es una obviedad" y agrega— y también a ganar.
— No, estoy super mega seguro que no.
— Ya es hora, Hipo.
— ¿Quieres escucharme?
— Esto es serio, hijo. Cuando llevas el uniforme de un equipo, llevas al equipo contigo. Significa que caminas, hablas y piensas como ellos. Se acabó… esto.
— Acabas de señalarme completo.
— ¿Oíste?
— Creo que esta conversación viene en un solo sentido.
— ¿Oíste? —repite un poco más fuerte.
— Sí, oí.
— Bien, entrena duro. Debo ir a un viaje de trabajo, volveré en dos semanas, tal vez.
— Y yo estaré aquí, tal vez.
Luego papá se voltea, toma las llaves de la casa y se va. Sin ni siquiera mirarme. Sí, esto es genial, oficialmente estoy jodido hasta por las orejas.
Quizás debería aclararle un par de cosas:
* Mi padre no es apodado "Estoico, el vasto" por nada, mientras estuvo en secundaria fue mariscal de campo, en esos años mi escuela fue conocida por tener "la mejor ofensiva", y ¿si les creo? Pues claro que sí, Tres campeonatos ganados hablan por sí solos. Toda mi familia, a lo largo de la historia, se jactó de ser ofensiva en la escuela, y no cualquier ofensiva: la mejor que se haya visto. Eso explica porque Eugenie "Patán" es el hijo, sobrino y nieto favorito y yo, aunque no me lo digan en la cara y únicamente recuerden en forma de burlas constantes (que amables, ¿no?), soy la vergüenza familiar, pero principalmente de papá.
*Gobber es el mejor amigo que mi padre alguna vez tuvo, son casi hermanos, él fue el único que realmente sirvió de apoyo cuando mamá murió. Él es profesor de Educación física en mi colegio, pero también tiene un gimnasio al que siempre voy… a arreglar las máquinas (¿recuerdan lo que dije de ingeniería mecánica?) Pero este problema va un poco más allá, el curso intensivo del que habló papá lo inventó Gobber como excusa para mejorar deportistas y enfrentarlos a los Dragones, ya sea para mejorar la reputación o para decirles indirectamente que nunca los dejaría tranquilos. Como sea, esta mierda no va a salir bien.
Al día siguiente
La verdad es que no presté mucha atención en clases hasta ahora, tengo problemas mayores… y más urgentes.
¿Quizás si escapo y no me presento?... No, Gobber sabe dónde vivo, inclusive tiene llave… y le diría a papá. ¿Hacer todo mal?... Eso se lo espera, y conociendo lo terco que puede llegar a ser, estoy muy seguro de que me seguirá insistiendo. ¿Desaparecer sin dejar rastros?... Quizás…
¡RIIIIIIING!
¿¡Qué!? ¿¡Ya terminaron las clases!? Mierda, mierda y más mierda. Lo decidí, me voy. Intento escapar por el pasillo principal y de repente me encuentro frente a frente a frente con Gobber. Mierda, debí haber salido por alguna ventana o por el sistema de ventilación como en las películas.
— Hipo ¿a dónde vas?
— ¿A ser feliz?
— ¡Vamos! El gimnasio está al otro lado.
Me toma del brazo y me lleva, por no decir arrastra. Sí, estoy jodido hasta por las orejas. Al llegar Gobber me suelta y veo a Patán, Patapez (un defensa del equipo de futbol americano), Brutacio, Brutilda y, vaya sorpresa, Astrid. ¿Mencione antes que esto era V.I.P., sólo para los mejores?
Gobber se adelanta y se para en frente de las cerradas puertas para decir:
— ¡Bienvenidos al entrenamiento! Hoy comenzaremos con algo sencillo.
—No hay vuelta atrás —dice Astrid con un tono triste… qué raro, no que espere que este saltando de alegría, pero a ella le gustan los deportes ¿cierto?
—Espero llevarme golpes fuertes —comenta Brutacio.
— Y yo espero raspones o huesos rotos como en el hombro o los brazos —agrega Brutilda.
—Sí, sólo es divertido si lleva cicatrices o quirófano.
— Sí, es verdad ¿no?, dolor, me encanta —mierda, todos se voltearon a verme, y no los culpo, hasta yo sé que no debería estar aquí.
— ¡Agh! ¿Quién lo dejo venir? —gracias por el apoyo Tacio, en serio.
Gobber abre las puertas y adentro nos esperan seis chicos de como nuestra edad ubicados en una de las mitades de la cancha haciendo rebotar pelotas rojas en el piso para pasar el tiempo.
Quemados, ya me lo veo venir. Vamos a jugas quemados, lo puedo apostar.
— Hoy jugarán contra estos chicos del High Education Institute. Sólo es un partido amistoso de quemados. Tomen las pelotas y jueguen ya.
¡¿Amistoso?! Amistosas las pelotas, se puede sentir el odio. Esto se siente como en un puto enfrentamiento armado. Oh mierda, aquí vamos. Y finalmente los pelotazos comenzaron, y estaban jodidamente fuertes, se notaba. Ok, ahora hago acción evasiva y voy a esconderme detrás del carrito de pelotas. A la mierda, que papá se contente con que haya venido.
Brutilda y Brutacio están peleado por una pelota, como si no hubiese treinta a su alrededor…. Y lo inevitable sucedió: los golpearon a ambos y, oh sorpresa, de un solo tiro. Luego se fue Patapez. Astrid y Patán están en el lado derecho de la cancha y el sin vergüenza de Patán le dice a Astrid:
—Oye, voy a mudarme al sótano de mis padres, podrías ir a hacer ejercicio, se ve que haces ejercicio…
Y no pudo continuar sus putas insinuaciones porque recibió un pelotazo en medio de la cara. Feliciten a quien quiera que sea el responsable de mi parte.
— ¡Hipo, sal a jugar!
Mierda, Gobber se dio cuenta. Tomo una pelota salgo y me sitúo detrás de Astrid (que ya descalifico a dos del otro equipo).
— Parece que sólo quedamos tú y yo.
— Nop, sólo tú —dice y se quita de la trayectoria de una pelota que impacta en mi hombro.
Genial, ya me descalificaron, me puedo ir. Me volteo y antes de dar un paso otra pelota me golpea mucho más fuerte que la anterior (demasiado más fuerte) en medio de la espalda haciéndome caer de bruces. Triple mierda, en frente de todo el jodido mundo. Mi reputación es jodidamente envidiable.
— Fin del partido, ganan los Dragones, pierden los vikingos. Nos vemos mañana a las 6 p.m. en este mismo lugar para el verdadero entrenamiento —nos despide "alentadoramente" nuestro couch.
Luego de salir tomo el pasillo de la izquierda que lleva directamente a mi casillero. En realidad no tengo nada importante que ir a buscar, pero ni loco pienso ir por el mismo pasillo que los demás, eso sería suicidio, literalmente. De repente siento que me tiran del brazo y me arrastran, brutalmente cabe aclarar, hacia un pasillo perpendicular para acorralarme contra una pared. Oh santa mierda, es Astrid
— ¿Eres tonto? Nunca le des la espalda a los dragones, son unos jodidos tramposos. Ellos siempre, SIEMPRE, tiran para golpear o herir de gravedad.
Me suelta y se va por el mismo pasillo en el que estamos.
Okaaay, esto es… raro. Astrid me habló. La super genial Astrid Hofferson me habló. Peor volviendo al tema, si los Dragones siempre tratan de golpearte o herirte… ¿por qué Toothless no?
