¡Bienvenidos!

Gracias por seguir leyendo y por los comentarios, en verdad, sé que es pronto pero gracias Eriel Arquirack, no sabes cuánto me alegra tenerte tan al pendiente, espero seguir leyendo tus comentarios, capitulo con capitulo x)

*Los personajes de Naruto no son de mi propiedad si no del gran Kishimoto*

¿Aún no te gusta el KibaIno y seguís aquí? … Sigue leyendo, al final puede que te guste.

Sin más que entretenerlos por el momento, os dejo disfrutar.

¡A leer!

-¿No son adorables?— Menciono Tsunade comiéndoselos con la mirada.

-Una pareja medio…-Comento el Tsuchikage

-¿Dispareja?—Dijo el Kazekage con duda.

Capítulo 3: No más mentiras Inuzuka.

Tras el suceso de innumerables acontecimientos, desde la camisa mojada, no precisamente de agua, del Uchiha, hasta el fin de la comida, un par de ninjas caminaban por las saturadas calles de konoha hacia el apartamento de la rubia quien estaba embarrada desde las mejillas hasta el top de papilla, notoriamente estresada continuaba caminando con una fingida sonrisa frente a quien la veían, aun sostenía al bebe quien comenzaba a inquietarse, toda la mañana había estado tranquilo o durmiendo sin embargo parece que la comida le dio energía.

El crio se encontraba mirando todo a su alrededor con sus ojitos agua iluminados de curiosidad, con energía intentaba bajarse de los brazos de la mayor sin éxito alguno, así fue todo el camino.

Por su parte la escena era ya extraña pero más aún al ver como por demás atrás de ellos se encontraba un Kiba riendo a carcajadas y un Akamaru caminando junto de este, Kiba podía jurar que lo recién visto jamás, jamás se borraría de su memoria.

*Flashback*

Tras aquella incomoda escena ambos tuvieron que tragarse sus reclamos y se sentó el uno al lado del otro, Kiba sujetaba al bebe mientras que Ino tomaba la comida y con sumo cuidado y gran inexperiencia le intentaba dar de aquella papilla, sin embargo el bebo parecía no querer de ello y apretaba sus labios haciendo imposible la tarea de la rubia, "Grandioso... sería más fácil darle huesos a Kiba", así siguieron por un buen rato hasta que sin más las manitas regordetas del infante se sumergieron en la mezcla de pollo y sin más tras tomar fuerza en sus piernas se impulsó hacia la bella joven dejando sus manitas en las mejillas de esta para después deslizarlas hasta su top morado, al instante Kiba rio a mas no poder ganándose las miradas de todos y haciendo avergonzar a la Yamanaka a morir, esta le quito al niño y se dispuso a salir sin decir más.

-¡Nos vemos Kages, debemos prepararnos para la fiesta de la noche!, ¿Cierto Akamaru?

-¡Guarf!

*Fin del flashback*

POV Kiba.

No podía creerlo, sencillamente no podía creer lo que ese cachorro estaba haciendo con Ino a tan solo un par de horas de tenerlo bajo su cuidado, sí, yo sufrí con ese putrefacto olor de pañal, y con la clara sentencia de muerte del Uchiha emo, pero vamos, ¡esto superaba todo!, Ino, la señorita siempre perfecta con su largo cabello impecable, ahora lucia enmarañado, su nívea piel lucia con esa asquerosa papilla, y su rostro, su hermoso rostro ahora lucia distorsionado por tantas emociones negativas reprimidas, ¡esto es lo mejor!

Yo caminaba por detrás para evitar cualquier golpe en un momento de liberación de ella, si, Ino parece una frágil muñequita, pero las apariencias engañan.

Así seguimos caminando hasta que llegamos a su hogar, al entrar nos encontramos con el capitán Yamato, esperen… ¿Maletas?, eso no podía significar nada bueno, ¿cierto?

-¿Capitán?, ¿Qué hace en mi departamento?, escuche, no quiero ser grosera pero lo último que quiero son visitas, ahora mismo me sumergiré en la bañera hasta que…

-Te mudaras temporalmente Ino, necesitamos más hospedaje y varios shinobbi pasaran estas semanas con amigos y compañeros, pero no te preocupes, ya te prepare las maletas.

-…

Ya lo sabía, nada bueno.

-¿Y a donde se supone que iré?

-Con tus amigas, Sakura quizá, no, espera, me parece Naruto y Sasuke dormirán con ella, con Shikamaru, tampoco, Choji y lee duermen con él, con Hinata,… Tenten y Neji.

-Grandioso, no puedo dormir en mi casa ni con mis amigos. Árboles en konoha no faltan.

Parpadee un par de veces y es que la calma con la que se lo estaba tomando era como el tranquilo viento que soplaba antes de desatarse la furia de una tormenta, no me gustaba, claro que no.

Reaccione al ver que esa rubia terca intentaba acomodarse esas 3 petacas en un solo brazo mientras en el otro intentaba sujetar al cachorro, quizás si sea un dolor de cabeza pero no por eso quiere decir que la deje sola, después de todo la misión es de ambos, así que tome las maletas con una ligera sonrisa, fiel Akamaru me ayudo con una sujetándola con el hocico para después partir rumbo.

Nada iba bien, Ino no decía nada, es como si estuviera perdida en sus pensamientos, ¿en verdad pensaba dormir en un árbol? No lo dudaba, era demasiado orgullosa para pedir posada con alguien que no fueran sus amigos, sin embargo yo debía velar por la seguridad de ella, no, no, no, la misión, la misión.

Ella caminaba sin saber a dónde, hasta que llegamos a la puerta de mi casa y entramos, el sonido de la puerta cerrándose le despertó del trance.

-¿Eh?, ¿Dónde estamos? No es un árbol…

-¡Jajaja! Por supuesto que no tonta, ¡este es nuestro hogar!

-¿Nuestro?...

-… Akamaru y yo. Pero se podría decir que por ahora también es tuyo y del cachorro.

-No quiero.

-No te estoy preguntando rubia.

-No lo hare, ahora dame mis maletas que ya me retiro.

-¿A dónde? No tienes casa temporalmente... ni a donde ir.

-…"No estaré de arrimada, no con el"

-Ino…

-Cállate, me iré dije.

-Tsk, como quieras, pero el cachorro no debe vivir en un árbol, el necesita un hogar por un tiempo.

-…

Estaba esperando su respuesta con ciertos nervios pues en una discusión la Yamanaka nunca se dejaba ganar, necesitaba buenos argumentos para lograr se quedara, no es como si ella me importara, ni que al irse encontrara refugio con uno de sus tantos admiradores, no, Kiba Inuzuka no es así.

-Bien, iré a la habitación a arreglar al crio y arreglarme yo, ¿de acuerdo?

¿¡Que!? Y sin más se fue, me dejo ahí con una gran confusión, ella, ¿había aceptado?, realmente había cedido… ¿no es un sueño?, inclusive me pellizque para corroborar que no era así.

No sé cuánto tiempo me quede viendo por el camino por el que desapareció, quizá segundos, quizá minutos, Ino era una cajita de sorpresas, reaccione ante un ladrido de Akamaru, mire por la ventana y ya estaba oscureciendo, quizá fueron más que minutos, un pensamiento surco mi mente en el momento que recordé Ino no sabe dónde está la habitación ni la ducha, ni siquiera se había llevado las maletas, ¿Cómo pensaba arreglarse?

Camine por el pasillo que daba las escaleras y subí estas siguiendo el frágil aroma de flores que Ino despedía, solo el olfato me guiaba, di a una puerta, ¿estaba en la ducha? Bueno, al menos dio con ella, sin embargo se escuchaban ¿sollozos? No podía ser, la sola imagen de Ino llorando, ni siquiera podía imaginarla, ella era siempre tan segura de sí misma y se mostraba imperturbable, no podía estar llorando… ella no debería estar llorando, ¿Por qué motivo?.

Una oleada de escenas se me vinieron a la mente, Ino embarrada de papilla y yo burlándome de ella, Ino quedándose sin hogar y sin un lugar a donde ir, Ino enfrentándose y mintiéndole a sus amigos, Ino sola cuidando de un bebe al que solo ayude a cambiarle el pañal que por cierto resulto un desastre, Ino cargando con tan pesada misión sobre sus hombros y con alguien quien no le agradaba en absoluto… yo.

Sentí como si mi pecho se encogiera, me sentía culpable, un idiota como ella decía.

No sé en qué momento sucedió pero de pronto ya estaba dentro del baño, ¿en qué momento abrí la puerta?, ¿en qué momento me acerque tanto a ella?, ¿en qué momento comencé a quitarme la ropa?

¡Fue inconsciente lo juro!, yo no deseaba irrumpir la privacidad de una señorita, no deseaba ver aquella escena que me dejo sin palabras, ¿Por qué sonreía?

Seguramente no me entienden, se los describiré, imaginen a Ino desnuda, sumergida en la inmensa bañera jabonosa con él bebe de pie frente a ella mientras esta le lavaba su pequeña cabecita y sus rojizos cabellos, mis ojos se fijaron en los celestes de ella y con agobio pude notar que efectivamente ella estaba llorando, sus ojos acuosos lo demostraban, ella me miraba con desconcierto y vergüenza, cierto, entrar mientras una persona se ducha no es educado, pero no podía evitarlo, se veía tan frágil, como si me estuviese pidiendo a gritos que entrara ahí y la reconfortara.

Sonreí, si, ante la imagen y poco a poco me deshice de mi ropa dejándola tirada en el suelo, ella por un momento se vio en las intenciones de salir corriendo y sus mejillas cada vez se coloraban más, al parecer estar desnuda y con el crio ahí le detuvo, tras quitarme todo me acerque y me metí a la bañera detrás de ella, solo viendo su espalda me acerque más directo a su oído y en este susurre lo más sincero posible.

-Lo siento, no debí dejarte sola… quizá si soy idiota, pero solo un poco.

Ella entreabrió sus rosados y finos labios pero no emitió ni una sola palabra, solo se encogió y comenzó a sollozar.

-¿Un poco? Vamos Kiba, esto es así, tú me detestas, es solo que todo es tan repentino, las mentiras me están matando…

-.. No te detesto, eres escandalosa e histérica, pero no te odio, solo que mi pasatiempo es ponerte de mal genio, es entretenido, discúlpame por eso también… ¿Mentiras?

-¡Sí!, ¡Mentiras!, ¿tú y yo como novios?, ambos sabemos que no es verdad y que esta misión es un error.

Antes de poder decir algo el cachorro se acercó a Ino y sujeto de sus mejillas fijando sus verdes en los azules, acerco su pequeño rostro y dejo un pequeño beso en la punta de la nariz, Ino estaba perpleja, y yo sentí una calidez que no había sentido anidándose en mi pecho, la escena era tan real, sincera y tierna que fue imposible no querer hacer lo mismo, la abrace de los hombros e imitando el gesto deposite un beso en la mejilla ajena.

-No más mentiras Ino, lo prometo... pero no más lágrimas, ¿lo prometes?

-Lo p-prometo...

Y a pesar de su promesa recién hecha ella estaba llorando de nuevo, lagrimas resbalaban por sus mejillas y se perdían en la jabonosa agua, pero ahora diferente, tal vez si permitiría más lagrimas si esas eran como en este momento de alegría, porque si sonreía es que estaba feliz, ¿verdad?

El contacto fue sumamente intimo pero sin una pizca de perversión, era puro, el le ayudo a lavar su dorado cabello y su espalda, el pequeño juagaba en el agua salpicando todo a su alrededor, e Ino sencillamente permitió todo, seguramente ambos estábamos locos, esta misma mañana nos estamos matando, y ahora, podría creer que ya no se veía tan "un dolor de cabeza".

¿Cuánto tiempo estuvimos así? Probablemente una media hora.

-Inuzuka, creo que es hora de salir de la ducha... debemos ir a la fiesta.

-¿y?

-Ohm, no traje ropa ni nada… y necesito… cubrirme.

-Pues ve por las toallas…

-¡No saldré desnuda idiota, seguro eso es lo que quieres!

-Entonces prepárate porque yo no pienso ir por las toallas… además al crio le gusta el agua.

-¡Kiba!

-¡WAAAAAAAAAAAAA!—

-¡No de nuevo!

/ Jajajajaja, Esto si fue 100% KibaIno, la inspiración me asalto y no tuve más que escribir este capítulo algo corto pero necesario.

Espero os haya gustado lo suficiente para leer el siguiente capítulo.

¡Hasta pronto!