—Nozomi yo…—No podía creerlo, le acabo de decir como soy, y ella... Se ve distante. Me mira con recelo, con el ceño fruncido y con desagrado. —P-Podrías olvidar lo que te dije, por favor, no quiero perderte. —Ella se aleja cuando trato de acercarme y recibo su frío rechazo.
—Eli, que asco. —Suelta esas palabras con veneno, mientras que me da una mirada de odio.
— ¡Nozomi!—Derramo más mis lágrimas, ya no pudiendo aguantarlas. —Eres mi mejor amiga, por favor, ¡No te alejes de mí!
— No puedo ser amiga de una persona así… ¿No te lo había dicho? Ya no te trataré como antes, es imposible que lo haga. Mantente alejada de mí y aparentemos que estamos bien. Es por tu bien, así como también deberías ir a un psicólogo, eso es anormal. Eres ella, no él. Ni siquiera te tratabas como tal, siempre eras y eres tan femenina, ¿Cómo llegaste a pensar que todo sería así de fácil? La vida no es un juego, piénsalo bien. —Ella se gira, dándome una última mirada de seriedad.
— ¡E-Espera!— Ella se detiene, pero no voltea. —Yo… Ya le dije a otras personas, y reaccionaron bien. —Le digo, nerviosa y bajando la voz.
— Maki-chan me habló de eso. —Me sorprendí. —Ella será médico. ¿Cómo crees que ella pensará al respecto de eso? Obviamente desde un punto científico, y en ese punto no existe tal cosa como los transexuales. Tu vida estará llena de insultos y ofensas hacia tu persona ¿Cómo podrías soportarlo? Mejor vivir una vida tranquila y normal, como todos los demás.
Sentía un vacío enorme, el perder a mi amiga solo por mi condición, me hizo odiarme, darme un odio profundo hacia mi persona por ser así; por culpa de ser así... La persona que más quería en el mundo, como mi familia, me rechazaba, me decía la cruel verdad ante mis ojos. Debía aceptarlo, era su opinión después de todo, me mordí el labio y desvíe mi mirada de ella.
—Por mucho que te vayas a parecer a un hombre, no lo serás… Jamás y nunca. — Ella se gira y camina hacia mí a pasos molestos. Me agarra de ambos brazos y me zarandea —Despierta Eli. ¡Despierta!
…
Me desperté agitada, mi pulso estaba a mil. Trato de ralentizar mis jadeos, me agarro del pecho y me toco la cara, la cual estaba mojada, llena de lágrimas de miedo, de amargura. Veo con detenimiento mi habitación y caigo en cuenta de que todo fue una vil pesadilla, vil pesadilla que tenía razón.
— ¡Elichika! —Escucho como mi mamá me llama desde el piso de abajo.
— ¡Voy!—Le respondo lo mejor que puedo.
Me voy corriendo al baño a lavarme la cara antes de que me vean, me miro al espejo y veo mi cara pálida, mi nariz roja y mis ganas de vivir al cero. Me apoyo del lavamanos sin despejar mi vista del espejo, inspecciono mi cara, mi cabello y luego mi pecho, desvío la mirada con repulsión y recuerdo el sueño que acababa de tener, bajo la mirada con depresión. "Solo fue un mal sueño, ella no sería capaz de decir esas cosas" me repito miles de veces, tratando de convencerme que así era. Me abrazo, en un intento de reconfortarme y ocultar los pechos, que desgraciadamente eran grandes. Esto no es fácil, no lo es ni jodiendo, es insufrible ser así ¿Por qué no soy como los demás? ¿Por qué no nací como quería? Me ahorraría muchas cosas amargas, viviría más alegre o…. ¿Por qué no puedo complacer a todos, para que me dejasen de juzgar?
Lloro, otra vez, bajo para que nadie me escuchara, solo las cuatro paredes del baño, como muchas otras veces lo había hecho al bañarme y ver mi cuerpo. ¿Por qué no puedo ser normal? ¿Por qué tengo que ser así? me agarro bruscamente mi cabello, como si eso hiciera algo, como si eso me despertara de una pesadilla y que realmente todo fuese un sueño, que realmente yo era un hombre, no una mujer.
Veo una hojilla, una que mi padre usa para afeitarse, sin pensarlo, ya estaba allí, agarrándola como si fuese la cosa más interesante del mundo, veo mi brazo ¿Por qué todos se cortaban? ¿Eso te animaba, sentir el dolor?
Tocan la puerta y yo me revuelvo en mi sitio, asustada.
— ¿Hermana? ¿Estás bien? Tienes mucho rato encerrada allí, si sigues así llegaras tarde, y eso es muy raro en ti. —Arisa trata de entrar, pero no puede ya que yo le había puesto seguro al entrar.
—Sí, lo siento, me dormí tarde ayer y solo estoy un poco cansada. — Hago una mueca al notar que sigo sujetando la hojilla, la dejo donde estaba. Sería ridículo hacer eso.
Me dispongo a bañarme, ignorando mi cuerpo lo más que puedo, me cambio, odiando el uniforme por tener falda. Finalmente llego a un espejo en mi habitación y peino un poco mi cabello, haciéndolo ver un poco varonil, sonrío y al darme cuenta niego, tratando de quitar la felicidad que me causaba. Bajo a la sala-comedor, donde estaba Arisa desayunando, revisando su móvil, posiblemente mensajeando. Mi mamá dejaba mi desayuno en la mesa, luego levanta su mirada hacia mí.
—Es raro que te quedes dormida, y encima te tardes en arreglarte. ¿Segura estás bien? Podrías quedarte en casa por si te sientes mal. —Me mira preocupada.
—No es nada, ayer me desvele haciendo los deberes. —Me senté junto a Arisa, quién me miraba de reojo, analizando mis expresiones, traté de ignorarla y comer como si nada.
—Sabes que aunque me gusta que te propongas a ser la mejor y tener buen desempeño, no acepto que tu salud se vea afectada por eso. —Me regañó, volviendo a la cocina por dos tazas de café.
—Tu tranquila, sé cuidarme. —Sostuve la taza cuando me la entregó.
— ¡Yo también quería café! —Se quejó mi pequeña hermana con un puchero.
—Ten, puedes beber del mío. —Se lo pasé cuando ya le había dado un sorbo.
—No, yo quiero el mío propio. —Aun diciendo eso, acepto la taza y bebió un poco. —Pero gracias igualmente.
—Mañana te hago una taza a ti. —Mi mamá la miraba cansada, pero divertida.
Una vez que terminé de desayunar, me dirigí corriendo a clases, no llegaría temprano, pero si tenía suerte, capaz llegue antes del que profesor llegue al salón.
—Pedazo de mierda. ¡Les dije que tendría algo en mi contra!— Chilló mi amiga pelinegra mientras caminamos hacia el club. —Eli llega a medio comienzo de clases, y no le regaña. Yo llego un segundo después de que entró, ¡Y me manda a limpiar los inodoros! ¡Gritándome, de paso!
—Eso es porque siempre llegas tarde, nunca prestas atención en clase, siempre la interrumpes, eres irrespetuosa con los profesores, irresponsable, una rebelde con malas notas…—Enumeró Nozomi, y seguiría si no fuera porqué Nico la interrumpió.
— ¡Ya déjalo! Pero sigo diciendo que tiene algo en mi contra. —Se cruza de brazos, para luego dar una sonrisa y mirada de victoria. — Tiene envidia de que la gran Nico sea tan popular y él no.
—Tu popularidad es por las estupideces que haces, por lo gritona que eres, por lo egocéntrica que te vuelve-
— ¡Deja a Nico en paz, monstruo pechugón pervertido!
— ¡Elicchi! ¡Nuestra hija me trata mal! ¡Edúcala, castígala, hazla sufrir rompiéndole todos los posters de Maki que tiene en su habitación!— Me abrazó del brazo, pero yo solo me mantenía al marguen de la situación, no tenía muchos ánimos como para seguir el juego.
— ¡Los apreciados posters de Nic—Interrumpió su frase rápidamente, mientras que yo abría la puerta del club.—¡No tengo tales cosas sobre esa idiota en mi habitación! ¡Y No me trates como si fuera su hija! —Pude ver un sonrojo adornar sus mejillas.
En el salón solo estaba Maki, quién despego su mirada del cuaderno que tenía en la mesa, ella me miró normal, para luego fruncir el ceño porque yo no estaba con buen humor.
— ¡Los pechos no!— Me volteé para ver como Nozomi se lanzaba a Nico para aplicarle ese castigo.
Eso me recuerda que debía hablar sobre las consecuencias traumáticas que llegarían a tener. Debía anotarlo en un papel para no olvidarme otra vez de ello.
Me senté en una de las sillas, frente a Maki, saqué un libro y trate de leer ignorando la mirada inquisitiva que me daba. Empecé a sentir un tic en la ceja al cabo de un rato; Nozomi se había sentado a mi lado, sacando sus cartas de tarot, mientras que Nico estaba en el piso, en posición fetal, lamentando su vida.
Debo llevarla a un médico, esos castigos la están haciendo mal.
Miré sobre mi libro a Maki, quién me miraba con cara de pocos amigos pidiendo…No, exigiendo y demandando explicación. Suspiré y saqué mi celular para mandarle un mensaje "-Hablaré contigo después-" le escribí, cuando ella lo recibió, apuntó sus dedos hacia mí, para dirigirlos a sus ojos, típico gesto de "Te estaré vigilando"
—Que interesante…—Miré hacia Nozomi, quién tenía una mirada seria, sujetando su mentón. —Maki-chan…—Alzó la mirada. Maki la vio nerviosa, ella no ponía ese semblante a no ser que fuese algo muy grave. Hubo un silencio sepulcral en el salón. — ¡Felicidades por la boda con Nico!— Se levanta emocionada, aplaudiendo. — Una boda que está muy cercana, lo vi en las cartas. —Le guiña un ojo.
—Vete al diablo. —Bufa y vuelve a su cuaderno.
— ¡De ninguna manera!—Me sorprende como Nico reacciona tan rápido cuando se trata de su relación con Maki.
—Es el destino. —Suelta Nozomi, divertida por la situación.
— ¡Perdonen por llegar tarde!— Honoka se golpea contra la mesa al tratar de hacer una reverencia.
—Te dije que no entraras así ¿Ves lo que haces?— Umi entra fastidiada a la sala, saludando a las cuatro que estábamos en el salón, dejando sus cosas a un lado y sentándose en una silla, para sacar una libreta y escribir canciones, o eso es lo que pienso.
—Ya, ya, Umi-chan. Sabes que Honoka-chan se estaba disculpando por llegar tarde. —Trata de tranquilizar Kotori, mientras iba hacía Honoka, que estaba en el piso llorando por el próximo chichón que se formaría visiblemente en su frente.
—La consientes demasiado Kotori. Por eso ella es así, y por eso quedará gorda. —En lo último cierra los ojos con irritación.
— ¡No seré gorda!
—Honoka-chan, me temo que las cartas dicen otra cosa. —Le dice Nozomi.
— ¡NOOO!— Ella es consolada por Kotori, quien se ríe nerviosamente.
— ¿Hanayo y Rin dónde están?—Le pregunta Nico a Maki.
—Andan en una prueba, creo que ya deberían estar llegando. —Justo al decir eso, Rin y Hanayo atraviesan la puerta.
— ¡Nya! Que examen tan exhausto. — Ella se deja caer en una de las sillas.
—Yo creo que estuvo fácil, aunque me tomé mi tiempo. —Aparece Hanayo detrás de ella con un tazón de arroz de quien sabe de dónde lo haya sacado.
—Maki-chan, no me robes las premoniciones, de esas me encargo yo. —Se queja Nozomi, Maki solo le resta importancia.
Mientras que todas están charlando entre ellas, salgo del club para buscar algo que tomar en una de las maquinas. Cuando ya estoy allí, bebiendo, aparece Maki, quien compra 2 bebidas. Y se queda justo frente a mí, esperando a que soltara todo.
—Hoy tuve una pesadilla. —Le dije con simpleza, viendo el pico de la botella que sostenía en mi mano. — Era muy fuerte. Le había contado a Nozomi y ella reaccionó de muy mala manera, aunque me había hecho ver toda la cruel verdad.
— ¿Qué quieres decir con eso?— Ella abre una de las botellas y bebe de ella.
Suspiro y continúo. — Recibiré mucho rechazo… Y aunque me hormone y opere, jamás seré un hombre de verdad.
—No seas imbécil, Eli. —Soltó con rudeza. — ¿Ser un hombre de verdad significa haber nacido con un bulto entre las piernas? No. No hay tal cosa como "ser un hombre de verdad" solo hay una cosa como "ser un hombre" y eso es todo.
—Aun así… No todos lo ven así, no tendré la vida tranquila que debería, y creo que causaré problemas. —Ella me mira interrogante. —Ya sabes, no sería buen ejemplo para los menores.
—Tch. ¿Quién lo dice? ¿La sociedad? A la mierda con ella. Eli, sé que eres fuerte y a ti realmente te la suda lo que los demás piensen de ti, así como a mí me la pelan toditos. Además de que eres densa—Susurró. —… A ti solo te importa las personas que son de tu circulo, las personas que tú crees importantes. Dime, que prefieres, ¿Ser feliz, amándote a ti mismo, o ser feliz por complacer a los demás y seguir atascada en el "me odio"?
Me quedé en silencio, no porque no sabía responder a ello, sino porque tenía razón. Solo que yo tenía miedo, miedo de que ese sueño se cumpliera y que Nozomi pensara así, miedo de que se vaya de mi lado, tenía mucho miedo de perderla. ¿Qué me pasaba? ¿Por qué tenía tanto miedo en perderla, más que a los demás? Creo que es por ser mi primera amiga, la primera que tengo aquí.
—Sabes cuál es la respuesta correcta. Eli, solo tienes miedo de que te dejemos, lo cual no ocurrirá, todas te queremos y eres especial para todas... B-Bueno, para mí solo un poco, no te creas importante. — reí por lo último.
—Lo sé… Lo sé perfectamente. — Boto la botella y peino mi cabello hacía atrás con una mano, por frustración.
—Entonces, ¿Por qué sigues así?
—Porque temo que Nozomi me deje. No quiero perderla, no quiero que piense mal de mí, no quiero dejar de ver su sonrisa, no quiero eso… ¿Por qué no me pasa esto con los demás?— Escucho un suspiro de parte de Maki.
—De verdad que eres densa… ¿No estás viendo todas las señales?
— ¿Qué clase de señales?
—Eso no es algo que te pueda decir. —Antes de decirle algo, ella me interrumpió. — Apropósito, ¿Haz tratado de dirigirte a ti misma como hombre?
—Yo… La verdad es que sí.
— ¿Por qué no lo haces?
—Quería esperar a tener apariencia masculina.
— ¿Esperar? Eli, te cortaste el cabello de una vez, así de rápido y sorprendente. —Me mira con "asombro".
—Eso es diferente. —Digo como una niña malcriada.
—Entonces… ¿Cómo te hace sentir, el que te dirijas a ti misma como hombre? Dices que lo has intentado.
—Es vergonzoso…
—Te llamaré copia de Umi o Umi rubia.
— ¡Definitivamente debo dejar de pasármela con Umi, lo sé!—Le dije desesperada por mi rara actitud de "que vergonzoso es todo".
—Te hace mal, Eli. Ven, vámonos al club, de seguro las demás se preguntaran por nosotros. — Ella se da la vuelta con las dos botellas en la mano, pero yo tardé en reaccionar.
— ¿Acabas de decir "nosotros"?—Le interrogo una vez que la alcanzo.
— ¿Algún problema con ello?— cierra los ojos con vergüenza. —Quiero que dejes el miedo y te enfrentes a las cosas.
—Gracias, Maki. —Le sonrío con gran gratitud, ella se sonroja y desvía la mirada.
…
De verdad, ¿Debería empezar a dirigirme a mí mismo como hombre? Agarré mi mentón mientras mi vista estaba clavada en mi cuaderno. Me daba vergüenza, por el hecho de que en algún momento vaya a hablar con las demás y me dirija como hombre, por equivocación. ¿Debería entonces, "salir del clóset"? pero si salgo del armario, lo haré con estilo. Agarraré mi celular, crearé un grupo llamado "clóset" agregando a todas, para luego salir de él, ¡Excelente!
No seas estúpida, Eli.
Suspiro mirando al frente, donde el profesor explicaba la clase de biología, que estos momentos me importaba menos. Giro mi mirada donde se supone que esta Nozomi atendiendo la clase, me la encuentro leyendo un libro, muy concentrada en ello, tanto que daba esa aura de concentración y determinación. Enfoqué mi vista hacía el título… ¿"Cómo enamorar a una persona densa sin morir de desesperación en el intento"….? ¿Nani sore? Imiwakanai….
Maki, dejaré de pasar tiempo contigo, lo siento... No, la verdad es que no lo siento.
Hasta parece best seller el bendito libro. ¿Debería preguntarle para que lo necesita? Ah, quizás lo necesita para darle consejos a Kotori, Umi es realmente densa. Me rio a mi adentros.
¿Por qué tengo todavía la sensación de que dije algo irónico y que no tengo moral para reírme de ello?
— ¿Entendido? Bien, hagan parejas. —Reaccioné rápido, poniendo los ojos en blanco, ¡No escuché nada de lo que dijo!
Veo como toda la clase gira en dirección a Nozomi, como unos buitres asechando a su presa, quien todavía seguía concentrada en el libro. ¿Tantas ganas tenía en aconsejarle a Kotori? Bueno, es una de nuestras tantas hijas, además de que Umi no se da cuenta de cómo Kotori la mira desde hace mucho.
¡En serio! ¿¡Por qué esa sensación de ironía me persigue a todos lados!?
Cuando reacciono es demasiado tarde, todas se habían amontonado sobre el puesto de Nozomi. — ¡Tojo-san, póngase conmigo!
— ¡Quítate estorbo, ella se pondrá conmigo!
— ¡Ni lo sueñen, la diosa es mía!— Ok, no entendí porque ese comentario me molestó, el punto aquí es que le di un golpe en la cara, y empecé a apartar a las asquerosas personas que se amontonaban encima de ella, ¡Quién no despegaba su mirada de ese libro demoníaco!
— ¡Fuera buitres del infierno chupa almas! ¡Es MI Nozomi!—Luchaba con todas, llegué a ver a Nico disgustada con la situación, y me miraba con sorpresa reflejada, como si yo me hubiese dado cuenta de algo. ¿De qué me tengo que dar cuenta? — ¡Nozomi!— Le grité.
— ¿Elicchi?—Al fin quita la vista del dichoso libro para que finalmente me mirara como si no estuviese ocurriendo nada. — ¿Hay trabajo en parejas? Bien, me pongo contigo. —Me da una brillante sonrisa, y todos se decepcionan.
— ¡Harasho! ¡Mueran de envidia, perras!— ¿Por qué dije eso? Me quedo con pose pensativa por un rato.
—Solo porque eres buena en biología, todos se quieren poner contigo, monstruo pechugón. —Nico se acerca una vez que todo se tranquiliza.
— ¿Celosa de que nadie te pare?—Le pregunta Nozomi, para luego poner una pose de diva. —Tu envidia alimenta mi ego. —Dice imitando a Nico.
—Thu eNbydia halym3nt4 my hejo. —Repite con voz de retrasada, fingiendo ser Nozomi. —Realmente no entiendo porque quieren eso, si tú eres un demonio cuando se trata de proyectos… —Suspira, traumada.
Oh si, recuerdo cuando Nozomi se ofreció darle clases particulares a Nico… Ella siempre venía con un aura de "me quiero morir para olvidarlo todo y quitar este mal que me has dejado~" y Nozomi venía siempre con el brillo que siempre la sigue…. Así, radiante.
¿Eh? ¿Cómo que no existe tal brillo?
Espera, estábamos hablando de otra cosa.
— ¿Proyecto?—Preguntamos al mismo tiempo, mientras que me daba cuenta de lo que dijo anteriormente.
— ¿Qué estuvieron haciendo que no escucharon nada? ¿Se coqueteaban con la mirada, otra vez?—Ella se cruza los brazos dando una mirada de irritación y disgusto.
— ¿A qué te refieres con eso? —Le pregunté sumamente confundida.
—Y yo que pensé que era un milagro que te hubieses dado cuenta….
—Sabes cómo es Elicchi… —Las dos se miraban con decepción.
— ¡No hablen de mi como si no estuviera aquí!— Les digo, siendo ignorada.
—Bueno, en fin, es un proyecto que tiene muchos puntos, es el trabajo principal de biología, si no lo hacen bien, rasparan la materia.
— ¿De que tratará?—Le pregunta Nozomi.
—De lo que quieran, pero que al hijo de puta del profesor le guste. Uy, qué delicado. —Nico, no creo que deberías decir eso, justo porque el profesor te escuchó, y te está mirando muy mal…
—Pan comido, no es nada difícil. —Sonríe.
— ¿No estas preocupada? Digo, rasparemos si no lo hacemos bien. —Le digo preocupada.
—Pff, tranquila Elicchi, estaremos bien. —Le resta importancia al tema.
—Me sorprende lo despreocupada que estás.
—A mí me sorprende que no estés preocupada y lamentando tu existencia porque solo es en parejas y si no lo pasas, llevas tabla. —La cara de Nico cambió por completo al escucharla. Creo que a alguien se le olvidó una pequeña cosita importante…
— ¡Me cago en la puta que le parió al mongólico que da clases!—Escucho una risa malévola de un hombre, me pregunto de quién. — ¡Lo tenía planeado el muy cabrón, lo sé!
— ¡Yazawa Nico! ¡Te me vas del salón!
— ¡Al demonio contigo, puta!—Le grita enseñándole el dedo del medio, para luego salir corriendo.
Nozomi se ríe a carcajadas, importándole poco quién la escuche, yo solo me restriego la mano en la cara.
—No me parece que Ayase y Tojo estén juntas, siempre están en el mismo grupo. —Apenas dice eso, abrazo posesivamente a Nozomi, mirándolo a él fríamente y como si quisiera matarlo. —….Espero que me sorprendan mucho con su proyecto. —Así es, obedece. Puedo oler el miedo, perra.
Oh dios, debo dejar de pasar tiempo con Nico. ¿¡Por qué todas me pegan sus manías raras!?
—Me encantan los abrazos posesivos de Elicchi, pero debemos sentarnos. —Oh sí, no la había soltado. Después de dejarla libre, el profesor dio unas cuantas ideas para que pudiéramos escoger de que trataría con más facilidad. Sonó el timbre indicando el fin de clases por esta semana.
— ¿Mañana quieres ir por un partfait? —Me pregunta mientras recogemos nuestras cosas. No he visto a Nico desde que se fue, por cierto.
— ¿Por qué no hoy?
—Tengo que ayudar en el templo y dudo terminar temprano.
—Si quieres puedo ir contigo.
—Tu tranquila Elicchi, ve a tu casa. —Me sonríe, para luego irse calmadamente.
Conociéndola, dudaba que me dejara ir con ella, así que la dejé irse. Escuché el tono de mi celular, era Maki, decía que me esperaba en el portón del colegio.
— ¿Eh? ¿Ir a comprar ropa?—Nos habíamos encontrado en el portón, y me dijo que la acompañara a comprar algunas cosas que ella necesitaba.
—Sí, vamos a comprar ropa. —Estábamos en el centro, habían muchas personas a nuestro alrededor. —Toda tu ropa es de mujer, ¿No es cierto?
—Ah, ya veo a donde te estas yendo.
—Exacto. Deberías comportarte como hombre, para que te acostumbres, y veas si es lo que quieres. —Me señala. —A partir de ahora, quiero que te dirijas como tal.
— ¿Eso es una amenaza?—La miro desafiante, pero con gracia.
—Algo. —Ella se me adelanta y entra a una tienda, yo solo la sigo.
—Pues, lo haré. Pero justo ahora no creo que sea buena idea, lo digo porque estoy usando el uniforme, y hay personas a nuestro alrededor. —Le digo mientras revisaba algunas prendas de ropa.
—Claro, no lo digas en voz alta por ahora. ¿Qué tal esta camiseta?—La alza para que yo la vea.
—Está perfecta.
Estuvimos mucho tiempo buscando y comprando ropa, inclusive me compré un binder, que es una camisa compresora que sirve para cubrir los pechos. En un momento fuimos a un local para comprar algunas bebidas, dejé mucho tiempo esperando a Maki por la gran cola que había para pedir.
—Aquí tienes. —Dejo su té helado frente a ella y me siento al lado contrario a donde estaba.
—Gracias. ¿Tienes planes para este fin de semana?
—Umm… Mañana iré con Nozomi por unos parfait. ¿Por qué?
—No... Por nada en especial.
Pienso en Maki, en verdad que es una muy buena amiga, me ha apoyado bastante ¿Qué podría hacer para agradecerle todo esto? Pensaré en algún regalo después, por ahora…
—Gracias, Maki. —Le digo. Ella me voltea a ver, y yo le sonrío, haciendo que se sonroje y desvíe la mirada. No responde, pero sé que esta avergonzada.
Después de dejar a Maki en su casa, me dirigí a la mía, donde Arisa me esperaba en mi habitación, quién al ver las bolsas me las arrebató.
— ¡Oye!
— ¡Quiero ver!—Las lanzó en la cama y se dispuso a hurgarlas.
Suspiro y dejo mi bolso en la silla del escritorio, me siento a un lado en la cama y una bolsa llama mi atención.
—Espera… esa bolsa no la reconozco. —Le digo a Arisa, que se detiene a observar la bolsa. Yo la agarro y veo que hay dentro de ella… Esto es…
—Un traje…. Y parece costoso. —Es un traje formal, la chaqueta y pantalón son negros, la camisa blanca y la corbata de un color rojo oscuro, el típico traje.
—Maki…—Frunzo el ceño y decido enviarle un mensaje para exigir explicación, no me gustaba cuando gastaban mucho dinero en mí, ni siquiera dejaba que Nozomi pagara mi parfait.
— ¿Nishikino-san?
—Sí, al parecer quiso comprarme un traje porque si ¿Qué trama?—Arisa alzó los hombros.
Estuvo un rato en mi cuarto, hablándome de su día, mientras yo elegía que usaría para mañana con Nozomi, obviamente la ropa nueva que compré hoy. Arisa me daba su visto bueno, y el cómo me veía muy hombre, aunque con cara de afeminado, se río diciendo que pensarían que soy un chico gay, le tiré una almohada en la cara.
Al cabo de un rato se fue a dormir en su habitación, y yo guardaba mi ropa en el armario.
Mi celular suena, al fin Maki me respondió el mensaje.
"—El sábado en la noche hay una fiesta de gala organizada por mis padres en mi casa, te estoy invitando. —" Leí el mensaje, iba a responderle cuando me llegó otro de ella. "—Pero no te creas importante, idiota. Lo hice porque no quería estar rodeada de personas estúpidas que no conozco. —" Me reí ante lo deshonesta que era. Confirme mi asistencia en aquella fiesta, me dijo la hora a la que comenzaría y le dije que llegaría temprano. Me di cuenta de algo, y le envíe otro mensaje preguntando por qué no había invitado a las demás.
Nunca me llegó su respuesta.
Tenía pensado dibujar a Eli como trans, y lo hice, pero me queda muy hombre v: y la idea es que se note un poco que tiene cuerpo y facciones de mujer (?
Contestando reviews:
Rox: Kotori, la pajarita, y su nido de amor con Umi *Badam tsss* cuando uno es trans, no puede esperar a sentirse bien consigo mismo. Quizás si tuve que esperar unos capítulos para que Eli se cortara el cabello, pero como dije, quiere sentirse bien ya mismo, y ahora que dos personas cercanas a ella lo saben, más ganas tenía de hacer lo que quería. Además, muchas chicas tienen el cabello corto y Eli piensa que así no dirán nada al respecto, ni pensarán que es trans.
decafstarset: Si, le quedaría muy bien; así como a Nozomi, que vi una imagen de ella con el cabello corto y uuuuf *-* era hermosa así. Yo le pedía matrimonio :v
Toorunya: ¡Qué bueno que te guste! Muchas gracias por leer mi fic.
Judith ED: 7u7r Eli es la sensualidad hecha persona. Sí, eso es lo que trato de hacer, no irme muy rápido con las cosas, con el corte de cabello de Eli sí, porque eso es un gran paso y es lo más fácil por los momentos. Es decir, hay muchas chicas con el cabello corto, y nadie dice nada malo al respecto, así que Eli piensa que así puede sentir que se acerca a su sueño, y que nadie se dé cuenta de ello. El final no está cerca, quiero hacer de este fic largo, y espero que me salga así.
Ella quiere cambiar su cuerpo por completo, es decir, operarse. Pero eso quizás se vea más adelante :B cualquier duda o pregunta, sé libre de hacerla.
tavis-rock: Me provoca hacer sufrir a todos. (? Vale no. Pero no todas las personas piensan igual, es decir, por más amable (cof cofy por más que la ame cof cof) que Nozomi es con Eli, quizás no piense del mismo modo que Maki y Arisa.
¡Muchísimas gracias! :3 Nos leemos en otro capítulo.
Portgas-Rin777: Bueno… Ya tengo mis planes al respecto 7u7r Quizás sea buena la reacción de Nozomi…. Quizás sea mala su reacción y empiece a odiar a Eli… Como dije en la respuesta anterior, Nozomi puede que no piense del mismo modo en que lo hacen estas dos chicas que aceptaron a Eli. Lo mismo va para todo el grupo.
Estoy de acuerdo contigo, lo gozará, lo disfrutará 7u7r es Eli, por favor xDDD ¿Cómo no amarla?
¡Gracias por los reviews! Me animan a seguir escribiendo. Nos vemos en el próximo capítulo, espero que les guste como está yendo la historia.
—Me mata la densidad de Eli y que siempre sienta esa sensación de ironía. —Comentarios random del autor, jodiendo con lo mismo del segundo capítulo.
—Es que me gusta lo densa que es…
