¡Llegué! ¿Cómo han estado? Gracias por los comentarios hacia esta historia! Créanme los enganchará mucho mucho.. ENJOY!

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 3

Blaine no tenía idea que le iba a traer lo de hoy. No sabía si lo que había planeado hacer fuera una buena idea o no, pero tenía que satisfacer su curiosidad como fuera y aquí no había nadie dispuesto a darle respuestas. Había intentado hablar más con Sebastián acerca del 815, pero como él había esperado, se quedó callado y le dijo que no le hiciera preguntas.

Así que Blaine tenía que resolver las dudas a su manera. El tenía que conocer y ver de cerca por si mismo a la persona. Blaine siempre había sido así. La gente siempre podía decirle y describirle las cosas pero él siempre tenía que juzgar por sí mismo antes de hacer una opinión al respecto.

Pero tal vez hablar con él no era una buena idea, según Puck, no era muy estable mentalmente y Blaine no sabía cómo sería hablar con él. A pesar de que era muy extraño que no se le permitiera hablar con nadie si él estaba enfermo, ¿cierto?

¿Hablar con alguien no sería bueno para él?

Blaine sacudió la cabeza y tuvo que recordarse que esa persona era un criminal, tal vez un asesino y él no lo sabía.

Pero esos pensamientos no le impidieron acercarse sigilosamente a las escaleras durante el almuerzo. Él sabía que todos los policías del edificio en este momento estaban en el comedor, así que eso le daba exactamente treinta minutos para volver a bajar.

Blaine paso por la puerta del segundo piso y siguió subiendo. En el momento que llego al tercero tuvo que tomar un respiro. Maldita sea este viejo edificio y sus cientos de escaleras. Por qué no modernizan las cosas un poco e invierten en un elevador. Blaine suspiro y continúo subiendo las escaleras.

Finalmente llego al cuarto piso, abrió la puerta y un pasillo largo se revelo delante de el. Había cinco puertas en cada pared, todas muy apartadas. Las paredes eran grises y no muy atractivas, como supuso tenían que ser.

Se acordó que la última vez que había visto al 815, su celda estaba casi al final del pasillo, tal vez habitación 33 o 32 o algo así.

Había una pequeña ventana en todas las puertas de las celdas, protegidas con cinco gruesos barrotes de hierro cada una. Blaine se deslizo lo más cuidadoso que pudo por el pasillo asomándose en algunas habitaciones.

La mayoría de las personas en el interior estaban dormidas, comiendo o viendo la televisión. Podía ver el parpadeo de luces junto con las voces provenientes de la televisión.

Blaine se sorprendió de lo relajada que estaba la atmosfera dentro de las celdas. Estaba seguro que si el estuviera encerrado en una pequeña habitación por años, se volvería loco. Pero esos chicos parecían que estaban, sino excelente, bien con eso. Tal vez ellos no estarían aquí por mucho tiempo, y por eso estaban tan relajados.

Continuo avanzando lentamente por el pasillo…35, 34, 33… no paso mucho tiempo hasta que quedo fuera de la habitación 32, la única con cerradura extra. Respiro hondo y miro a través de los barrotes. No estaba la televisión encendida, casi ni había luz. Solo la luz natural que fluía a través de la abertura de las cortinas.

Los ojos de Blaine poco a poco se ajustaron a la única luz plateada de la habitación y sus ojos se posaron en una figura esbelta sentada en una silla de madera detrás de una mesa del mismo material. Algunos mechones caían sobre su frente, Blaine estaba seguro que no había notado su presencia. 815 estaba trazando líneas en la mesa con su dedo medio, su otra mano estaba apoyada en su barbilla como si estuviera aburrido.

Blaine lo miro por largos minutos. No podía ver como podría ser peligroso era muy delgado y no era musculoso, Blaine casi podía ver su columna vertebral a través de la delgada camisa naranja que llevaba puesta.

Blaine fue sacado violentamente de sus pensamientos cuando 815 golpeo la mesa con el puño de la mano que había estado sosteniendo su barbilla, el sonido resonó en toda la habitación.

-¿Estás pensando quedarte de pie ahí todo el día? Empiezas a ponerme nervioso.-

Blaine tuvo que mirar alrededor para ver si realmente era el 815 quien estaba hablando ya que no se había movido en lo más mínimo. Tenía la cabeza inclinada y las manos extendidas sobre la mesa. Su único movimiento fue la lenta caída y elevación de su espalda al respirar. No había nadie más alrededor y llego a la conclusión que tenía que haber sido el prisionero. Se acercó un poco más a la puerta.

Antes de que tuviera la oportunidad de contestar, 815 volteo su cabeza ligeramente, mostrando un ojo en la semi-obscuridad.

-¿Eres el chico de la comida?.- pregunto, sonando tan aburrido como parecía.
Blaine negó con la cabeza. -No, soy….-

El prisionero asintió lentamente. -Vienes a verme, ¿no? Para evaluarme.- Se volvió completamente hacia Blaine, aparentemente para verlo mejor.

Blaine se sorprendió al ver que sus ojos estaban delineados levemente con negro. ¿Se permitía el maquillaje en las celdas? Él no lo sabía.

-Es carbón.- dijo 815 como si le hubiera leído sus pensamientos. -Tengo que hacer lo que tengo que hacer.- dijo inclinándose hacia atrás y mirando lentamente el rostro de Blaine.

Blaine solo se quedó mirándolo. Se estaba muriendo por hacerle preguntas, por saber. Por lo que el podría decir, este no era el rostro de un psicópata, y ciertamente no era la voz de uno tampoco. Era demasiado tranquilo, demasiado indiferente.

-¿Y qué?.- dijo 815. -¿Vas a entrar?.-

Blaine se quedó boquiabierto. No podía….no podía entrar. Eso estaba en contra de su moral. Él no era un visitante, no conocía a ese chico. Él era capaz de… dijo una voz en su cabeza pero opto por ignorarla.

A pesar de todo, Blaine se sorprendió mirando en sus llaves para encontrar la correcta, primero abrir la cerradura normal y después la extra, a continuación quito el cerrojo.

Ahora la puerta estaba abierta, pero no se movió ni un milímetro. Era mejor mantener su distancia con el chico, antes de saber lo que era capaz de hacer.

815 se levantó muy lentamente. Parecía que todo lo que hacía lo hacía lentamente, con facilidad y confianza. Se movió hacia Blaine con la cabeza inclina como si tuviera curiosidad. A medida que se acercaba, una pequeña parte en la mente de Blaine tenía que admitir que no era mal parecido….para ser un chico. Tenía el cabello castaño, bien cuidado como para estar dentro de una prisión. No estaba muy brillante, pero no se veía sucio.

Su "maquillaje" lucia de cerca como carbón, así que definitivamente no era real. Estaba un poco manchado bajo sus ojos, como si se lo hubiera tallado,

También noto que tenía la piel completamente limpia, perfecta, sin ninguna imperfección, se veía tan suave… estaba seguro que con el maquillaje y la ropa correcta podía pasar como mujer.

Cuando Blaine recorrió su mirada por él y llego a sus ojos se dio cuenta que él también lo estaba mirando.

-Bueno.- dijo 815 mirándole al rostro. –Blaine ¿no?.-

-¿Cómo...?.- comenzó Blaine antes de recordar la placa con su nombre en el pecho, se sintió un poco tonto. "OH"

-No eres brillante, ¿verdad?.- dijo 815 con una pequeña sonrisa. Entonces miro más allá de Blaine, a través de la puerta abierta y por un segundo su ojos parpadearon con interés. -¿Vas a dejar la puerta abierta? Sabes que pronto te podría atacar y huir con mucha facilidad en este momento.-

Blaine le frunció el ceño antes de parpadear y apresurarse a cerrar la puerta bloqueando la manija con su cuerpo. Dios, era un idiota.

-Bien.- 815 asintió. -Tú no quieres eso en tu expediente antes de terminar tu primera semana aquí. Imagina los encabezados: `Nuevo oficial permite a psicópata escapar de la cárcel.´- movió los ojos. -No sería bueno para la compañía, supongo.-

-No pareces un psicópata.- Dijo Blaine con honestidad.

815 soltó una risa y se volvió moviéndose hacia la habitación. Blaine lo siguió con cautela, listo para tirarlo al piso si corría a la puerta.

-Eres rápido en juzgar,- dijo al momento que se dio la vuelta de nuevo, levanto las cejas en un gesto que podía ser tanto de diversión como de sorpresa. -No deberías estar tan seguro, Blaine.-

Blaine fue apenas capaz de ahogar un grito de sorpresa cuando el rostro de 815 cambio. Más bien cambio la expresión. Drásticamente. Paso de mirar con una curiosidad divertida a obscura y amenazante. Tenía la cabeza ligeramente inclinada, dejando unas partes de su rostro bajo la sombra. Blaine vio la ligera sonrisa, la misma que había visto el día anterior.

Antes de que Blaine tuviera una falla cardiaca, 815 levanto la cabeza, la obscuridad se había ido, sustituyéndola por…algo más. Suspiro y se dio la vuelta cruzándose de brazos.

Blaine suspiro también, aliviado. Dios, eso había sido espeluznante. ¿Qué había sido eso? Se olvidó de aquello y oculto su sorpresa al mirar alrededor del cuarto.

La cama estaba pegada a la pared derecha, con la cabecera y las patas de madera. Las paredes estaban hechas de ladrillo obscuro y había una pequeña alfombra café junto a la cama.

Casi se queda sin aliento de nuevo al ver los arañazos en los postes y la cabecera de la cama. Con una mirada de cerca se dio cuenta que eran la clases de líneas para marcar votos o días o lo que fuera. Había demasiadas de ellas. Blaine estaba tentado a preguntarle cuanto tiempo había estado aquí, era demasiado joven. Había suficientes líneas para un poco más de dos años. Cubrían la cama entera, pareciendo como si un león la hubiera atacado.

El preso se dio la vuelta y siguió la mirada de Blaine hacia la cama. Ambos la miraron por unos momentos antes de que Blaine se girara hacia el prisionero. -¿Cuántas hay?.- pregunto frunciendo el ceño. Técnicamente, no se les permitía entrar a prisión antes de que fueran mayores de edad.

Los ojos obscuros del prisionero miraron a la cama. -949.- dijo. -Dos años, siete meses y seis días. Estoy pensando en pedir un pastel cuando se conviertan en 1000. ¿Qué piensas? ¿Quieres unirte a mi fiesta?.-

Blaine lo miro fijamente. Él hablaba tan normal de todo esto, que en realidad no parecía espantoso. El chico entero sonaba a intimidación. En realidad nunca podía saber cuando estaba hablando enserio. Ahora comprendía porque la gente lo veía como peligroso. Sin embargo aún no estaba convencido que este chico pudiera ser un peligro directo para cualquier persona.

-OH, vamos,- dijo el prisionero cruzándose de brazos. -Al menos sígueme el juego.-

Blaine no tenía idea que decirle a esta persona. Termino con un -Sí, claro.-

-¡Bien!.- 815 sonrío mostrando los dientes.

Eso no cambiaba la expresión de sus ojos.

Fin del capítulo 3, ¿Qué opinan? ¿Les gusta este Kurt? Espero que sí, en minutos subo el capitulo 4 ) espero con ansias sus reviews, sus comentarios me alientan a seguir subiendo :') en verdad!