Hola
Les ruego me disculpen pero estos días no he podido actualizar esta historia y tengo razones:
El fin tuve que ir a Caracas para una boda.
Estoy enferma, tengo una infección, una amigdalitis y de verdad que me he sentido FATAL, pero como hoy me siento mejor los voy a complacer y a mí también
De verdad discúlpenme
Como recompensa les voy a hacer el capi lo más largo que pueda
OoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooO
Ya había pasado una semana desde que Sakura vivía en esa gran casa (para los que me preguntaron, era como una residencia actual, pero con templos antiguos chinos) y la verdad le estaba constando mucho adaptarse, ya que ella estaba acostumbrada a servir, y sobre todo a hablar y tratar con formalidades.
Todo esto que estaba viviendo era nuevo para ella.
-Buenos días, Hinata-san- dijo Sakura al entrar a la cocina y ver a la chica preparando el desayuno, a lo que inmediatamente se puso a ayudarla.
-B-buenos días, Sakura-san- dijo dándole una sonrisa tímida.
Y es que aunque ellas eran muy amigas, aún se hablaban formalmente. Sakura, por sus ya mencionadas costumbres. Y Hinata era muy tímida como para agarrar tanta confianza rápidamente, aunque de vez en cuanto se hablaban de tu a tu.
Ya cuando la comida estuvo lista, Sakura fue hasta el patio para avisarlo.
-La comida esta lista- dijo Sakura al asomarse, y cuándo vio a todos acercarse se apartó para que entraran.
Pero faltaba algo, o alguien.
Si, en efecto, faltaba Sasuke.
Así que sin pensarlo 2 veces fue a buscarlo, aunque no tenía ni la más mínima idea de donde se podría encontrar el joven, ya que estando allí había cruzado sólo unas cuantas palabritas.
Así que se puso a recorrer la casa, a ver si lo encontraba.
Hasta que llegó a un lugar donde nunca antes había entrado, era como una especie de puerta que llevaba a otro lado de la casa, como apartado, y viendo que era el único lugar en donde podría estar, se acercó.
Pero antes de que pudiera entrar, la puerta se abrió completamente y dejó ver al chico, que tenía una mirada amenazadora, que hizo a Sakura retroceder.
-Que haces aquí?- preguntó mordazmente el chico
-Y-yo sólo lo estaba buscando a usted, p-porque la comida esta lista y…- no pudo continuar porque Sasuke empezó caminar pasándole de largo, y al ver que ella no se movía se volteó.
-Te vas a quedar ahí parada?- preguntó, a lo que la chica se volteó, negó con la cabeza y lo siguió.
Fueron todo el camino en silencio, y es que Sakura estaba curiosa, no quería admitirlo ya que ella pensaba que eso no era propio de una persona como ella, pero tenía curiosidad por saber que había en ese lado de la casa.
Ya cuando llegaron al comedor principal, comieron en paz, y ya después de un breve descanso Naruto junto con los demás salieron, ya que tenían ciertos asuntos que atender, por lo cual ella se quedó al cuidado de la casa.
Y así pasó la tarde, limpiando y arreglando algunas cosas, ya que sentía que les debía demasiado como para quedarse haciendo nada.
Ya cuando terminó de limpiar se iba haciendo como la 1, y se dispuso a cocinar.
Ya al estar en la cocina buscó la olla más grande dispuesta a hacerles arroz con curry.
Ya cuando tenía todo listo se dio cuenta de que le faltaba un ingrediente, y según lo que había oído de Hinata la despensa se encontraba por el lado oeste de la gran casa, así que se encaminó hacia allá.
Al llegar allá se puso a buscarla, y es que se le había olvidado pedir la ubicación exacta, por lo cual estaba medio desubicada.
Se relajó al ver las ventanas que Hinata describió, y se acercó a ellas, según lo que dijo la chica un poco más adelante y allí la encontraría.
Y así fue, al pasar las ventanas vio una puerta que decían claramente "despensa", suspiró aliviada y se encaminó hacia allá.
Al entrar vio de todo allí adentro, y lo que más le sorprendió fue ver todo impecable y ordenado.
Todo estaba en perfecto orden, nada parecido al lugar por donde se encontraba dicha despensa.
Agarró lo que necesitaba y salió de allí.
Pero algo le llamó la atención, una puerta estaba abierta, y por lo que podía ver la puerta no se veía como esas de las que no han abierto en años.
Así que se dirigió allí, y muy cautelosamente abrió la puerta, y por los rayos de Sol que entraban por las ventanas vio una sala enorme, con un futon a un lado, un cuarto de baño, eso sí muchas espadas colocadas en las paredes, pero se veía que las usaban diariamente.
Había una pequeña mesa, una tetera con tazas, en conclusión como si fuera una pequeña casa dentro de la grande.
Se adentró un poco más y pudo ver un retrato, era una familia, había 4 personas, un chico muy parecido a Sasuke, una señora, un señor y un niño, quien por lo parecido, supuso que era Sasuke, sonriendo. Pero lo que más le llamó la atención fue un instrumento, un Ruan para ser más exactos, era hermoso, tallado en madera fina, con sus detalles muy bien esculpidos, era verdaderamente hermoso.
Se asustó al sentir unos pasos dirigiéndose hacia ella, por lo cual volteó y vio a Sasuke mirándola entre molesto y curioso.
-Que haces aquí?- preguntó con su tono habitual, fío y sin sentimientos.
-L-lo siento Uchiha-san, es que vi la puerta abierta y… lo siento, no volverá a pasar- dijo agachando la cabeza apenada, y haciendo una reverencia.
-No importa-Dijo ya más calmado, y es que había hablado de esa forma pensando que era un extraño pero al verla a ella ahí, no se molestó, no sabía porque, simplemente, no se molestó.
-Por cierto¿Qué le gustaría comer?- preguntó también más relajada, mientras él se sentaba.
Él alzó una ceja, ya que NUNCA le habían preguntado eso, por esa razón a veces tenía que comer algo que el compraba porque la vedad esa tal rubia (Ino) cocinaba cosas que a él no le gustaban.
Luego de pensarlo un momento habló -Arroz con curry- dijo en un tono una tanto de orden, pero es que no podía evitarlo, así era él.
Sakura sonrió y asistió- Es justo lo que estoy haciendo para los demás, así que le prepararé un poco más extra para que usted coma, y se lo traeré aquí- dijo mientras salía de allí para terminar de preparar la comida ya que los demás no tardaban en llegar-Con su permiso- dijo y cerró la puerta después de salir.
Sasuke sólo se quedó pensativo, esa chica si era rara, él no acostumbraba a tener tantas atenciones, pero la verdad no le dio ni tiempo de negarse de nada.
Sakura ya había terminado de hacer toda la comida, cuándo se escuchó las voces de todos, se asomó y los vio a todos entrando, lo saludó y los dirigió a la cocina donde tenía todo puesto.
Luego de servirles a ellos, comió lo más rápido que pudo, ante la mirada extraña y confusa de todos, se levantó, sirvió un poco en una bandeja, puso algo de tomar, el postre y se lo llevó, pero antes de salir por la puerta Naruto habló.
-A dónde vas Sakura-chan?- dijo después de haber terminado de tragar.
-Voy a llevarle de comer a Uchiha-san- dijo con una sonrisa, y seguidamente salió de la habitación, a lo que todos se miraron confundidos y Naruto fue el único que sonrió, no sabía porque pero tenía el presentimiento de que esos dos se llevarían bien.
Y después siguió engullendo la comida (XD)
Sakura se dirigía hasta la parte donde se encontraba Sasuke, y como toda Geisha con principios colocó la comida en el piso a un lado, se arrodilló y abrió la puerta con cuidado.
Pero se sorprendió al ver a Sasuke entrenando ¡y vaya que era maravilloso!, sus movimientos con la espada eran rápidos, precisos y sus pasos orgullosos, firmes.
Se quedó hay mirando sin tomar en cuenta cuanto llevaba, hasta que él se detuvo y giró su vista hacia ella, a lo que ella salió de su mundo de pensamientos.
-L-lo siento, aquí le traje la comida- dijo al momento que la llevaba hasta la mesa y la colocaba allí. Él sólo se sentó hizo un gesto como diciendo "gracias" y empezó a comer.
Ella inmediatamente se retiró. Pero en sus ojos se podía ver un brillo especial.
¡Cómo le gustaría poder manejar una espada de esa forma! Wow, ese chico era asombroso.
Pero algo que no le dejaba de rondar por la cabeza, era esa foto¿Quiénes serían esas personas?
Así pasó toda la tarde hablando con Hinata, Ino, Temari y Tenten de cosas de chicas.
Hasta que se hizo de noche y se fue a su habitación, pero no pudo dormir ya que no tenía sueño. Y se quedó dando vueltas en el futon hasta que oyó una melodía. Era suave pero hermosa.
Se paró del futon y se dejó llevar hasta donde provenía esa melodía.
Al llegar a ese lugar se sorprendió a ver a Sasuke tocando el Ruan que ella había visto en su habitación, no es que le sorprendiera que él tocara, ya que lo había visto hacerlo, si no es la melodía que tocaba lo que la sorprendía. Era una melodía suave, pero un poco melancólica.
Así que se quedó allí, lejos para no molestarle, detrás de una pared escuchando la melodía. Ésta era muy triste, ella la conocía ya que siendo una Geisha le enseñaron varias en la academia, lo que no entendía es ¿Por qué el tocaba tal melodía?
No lo sabía pero sí que quería saberlo. Tal vez más adelante, cuando lo conociera un poco más se lo preguntaría.
Y con esos pensamientos se dirigió otra vez a su cuarto y se quedó dormida al poco tiempo.
A la mañana siguiente se despertó como todos los días, se arregló y se fue a la cocina a ayudar con el desayuno.
Ya pasado 3 días, antes de la hora de la comida, Temari anunció que hacía falta un poco de sal, por lo que Sakura se ofreció a ir por ella, pero claro le pidió a Hinata que la acompañara porque no conocía el lugar. Y así se fueron al centro a buscar la sal.
Iban hablando muy amigablemente, y por suerte ya no se tutoraban, a petición de ambas.
-Sí, eso fue muy divertido Hinata-chan- dijo recordando una de las tonterías de Naruto.
-Sí, Naruto-kun no es muy bueno con juegos mentales- dijo mientras bajaba la cabeza sonrojada-pero tiene un gran corazón- dijo sonrojándose más.
Sakura solo sonrió. Ella no conocía esos sentimientos de amor, y recién estaba descubriendo algo de libertad, y bueno aunque supo manejar sus sentimientos de tristeza cuando estaba con Ryu, ahora sentía que no tenía porque hacerlo. Quería ayudar a Hinata, pero no sabía cómo, y más que nada quería descubrir ese sentimiento llamado amor.
Llegaron al mercado, compraron la sal y se dieron vuelta para volver, pero algo llamó la atención de Sakura.
Había un chico tocando una flauta, sentado en un muelle, con una capa, el lago era cristalino, hermoso, y estaba rodeado de Flores de cerezos.
Sakura se quedó mirando embobada, la melodía era apenas audible, pero hermosa, era alegre, entusiasta.
Hinata se extrañó al ver que Sakura se detenía así fue a donde ella se había detenido, y trató de llamarla.
-Sakura-chan, Sakura-chan- dijo suave mientras movía un poco su kimono.
Sakura al apartar la vista del chico y ver a Hinata se disculpó.
-Lo siento Hinata-chan, me distraje- dijo y volvió su vista al muelle, pero ya no había nadie, así que decidió olvidarlo- Nos vamos?- dijo regalándole una sonrisa
A lo que la chica peli azul asistió con una pequeña pero inocente sonrisa y se encaminaron a la casa.
Sakura intentó inútilmente olvidar esa melodía, pero sobretodo el extraño chico.
Cosa que Hinata notó.
-S-sucede algo Sakura-chan? Estás muy distraída- dijo un poco preocupada.
Sakura solo negó lentamente y le sonrió – No te preocupes Hinata-chan estoy bien- dijo mientras seguían con su charla.
Al llegar a la casa todos notaron que Sakura estaba en las nubes.
-Nee, Sakura-chan segura que estas bien?- preguntó como por décima vez Naruto obviamente preocupado pero ella solo asistió y sonrió, dijo que quería pasear un poco, y todos pensando que así regresaría a poner los pies en la tierra, por eso la dejaron salir sola.
Ella iba pensando en todo lo que había sido su vida. Y es que de verdad no se había detenido a pensarlo. ¡Cómo había cambiado su vida!
Hace menos de 2 semanas era una Geisha, y la mujer personal del joven Ryu, su sirvienta personal, y era muy triste estando allí, y ahora estaba viviendo en una casa con muchos amigos, sin compromisos, reía a menudo, y era muy feliz allí.
Pero hay algo que no había pensado ¿Todavía tendría que trabajar como una Geisha? No lo creía pero estaba la posibilidad de que la mandaran a buscar para regresarla a la academia.
Suspiró al pensar eso último, y es que ella no quería volver a eso.
Y sin darse cuenta, cuando se detuvo se sorprendió al estar a unos cuantos pasos del muelle en donde había visto al chico esta misma tarde.
Sin pensarlo dos veces se acercó allí y se paró al borde del muelle, contemplando el agua cristalina, y las hojas de cerezo caían lentamente al ritmo de la brisa, era realmente algo hermoso. Vio a su alrededor, y como ya era cerca del atardecer, no había mucha gente, así que se sentó al borde del muelle, como el chico lo había hecho antes y se quedó allí, cerró los ojos, y se quedó escuchando los sonidos de la naturaleza.
Que relajante era eso, definitivamente lo mejor. Pero ya cuando abrió sus ojos el sol estaba a una hora de ocultarse, así que se levantó con un poco de prisa, angustiada por que los chicos se preocuparían por ella.
Pero se detuvo al escuchar aquella melodía proveniente de una flauta, miró a todos lados, pero nada, no había nadie, y las pocas personas presentes no tenían ni idea de la melodía, era como si sólo ella lo pudiera escuchar.
De pronto la melodía se detuvo, y ahí fue cuando escuchó una voz.
-Este lugar es hermoso verdad?- dijo una voz tan suave como el viento, pero a la misma vez muy varonil, y cuándo volteó a uno de los árboles, lo vio, el chico al cual había visto en la tarde.
Estaba sentado en una gran rama de un árbol de flor de cerezo, su espalda estaba apoyada en el tronco principal, y una pierna colgaba mientras que la otra estaba flexionada.
-S-si- tartamudeó la chica presa de la sorpresa.
-Es la primera vez que te veo por aquí¿se debe a algo en particular?- preguntó gentilmente esa vos tan suave y fuerte a la misma vez, lastimosamente ella no podía ver su rostro, ya que estaba cubierto por la capa.
-No- negó educadamente- Es que esta tarde lo vi a usted tocando una flauta y cuando salí esta tarde mis pies me llevaron inconscientemente aquí- dijo mientras examinaba el lugar con ternura en sus ojos.
-¿Casualidad? No lo creo- dijo mientras sacaba la flauta de un bolso y comenzaba a tocarla nuevamente, esa melodía.
Sakura se dejó llevar por la melodía, y comenzó a cantar siguiendo el ritmo de la música.
Making my way downtown
Walking fast Faces passed
And I'm home bound
Staring blankly ahead
Just making my way
Making my way
Through the crowd
And I need you
And I miss you And now I wonder...
If I could fall Into the sky
Do you think time
Would pass me by
'Cause you know
I'd walk A thousand miles
If I could Just see you Tonight
It's always times like these
When I think of you And I wonder
If you ever Think of me
'Cause everything's so wrong
And I don't belong
Living in your
Precious memories
Pero se detuvo al darse cuenta de que la música paro repentinamente. Se giró que ya el Sol estaba oculto. Así que se giró a ver al joven que guardaba su flauta, éste se paró y le dijo.
-Espero verte pronto, y también espero que la próxima vez me digas tu nombre por lo menos- y sin darle tiempo a Sakura bajó del árbol, y se fue desapareciendo por una de las calles más oscuras.
Sakura después de ver que desaparecía otra vez se giró y a paso rápido se dirigió a la casa.
Al llegar a la casa vio a Hinata parada en la puerta esperándola.
Al verla fue hasta donde estaba ella apresurada.
-S-sakura-chan, estas b-bien? Estaba preocupada- dijo agarrando el aire que había perdido.
Sakura se disculpó diciendo que se había quedado investigando la zona y se le había hecho tarde.
Todos al verla entrar le cayeron encima preocupados, a lo que respondió lo mismo que a la chica.
Pero había alguien que solo miraba sospechosamente la escena. Nada más y nada menos que Sasuke.
Esa chica era como un libro abierto, y era obvio que algo le pasaba, estaba distraída aún, pero se le notaba más relajada. Al percatarse de que ella volteó su miraba hacia él y le dirigía una sonrisa, cerró los ojos y se dio media vuelta.
A lo que ella cambió su sonrisa a una triste, y bajó un poco la mirada.
No sabía porque pero presentía como si Sasuke viviera en otro mundo y la distancia entre esos dos mundos era demasiada, imposible de acortar. Pero tenían las intenciones de retar a lo imposible, porque quería hacerlo, quería conocer más a Sasuke.
Pero disimuló muy bien en frente de todos. Ya que no quería molestarlos, demasiado habían hecho por ella para preocuparlos.
OoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooO
Y así de rápido como este llegó el siguiente día.
Sakura se levantó decidida a ir de nuevo con aquel chico, y es que había algo en él que la llenaba de entusiasmo.
Y trató de buscar cualquier excusa para salir, pero su cerebro estaba tan encimado con el chico que no se le ocurría nada.
Al final se resignó, y como excusa dijo que quería ir a dar otro paseo, sola, como el de ayer, así se relajaba bastante. Cosa que, gracias a las mentes inocentes, todos creyeron.
Y así emprendió su viaje luego del almuerzo esperando poder escuchar otra vez esa hermosa tonada.
Pero cuando llegó allí no vio a nadie, se acercó más, e inspeccionó todo desde los árboles hasta la orilla del lago, pero nada…
Ya cuando estaba a punto de retirarse una voz la detuvo.
-Pensé que eras más persistente con respecto a lo que querías alcanzar- dijo la voz misteriosa de ayer.
Ella inconscientemente volteó con una sonrisa tan grande, que inevitablemente se le contagió al chico, al cual la capa sólo le cubría los ojos.
-Es que lo busque, pero pensé que no estaba- dijo un poco apenada.
-Lo siento se me hizo un poco tarde- dijo sentándose de nuevo en el mismo árbol, en la misma rama- Y por lo menos me dices tu nombre?- dijo el chico
-Sakura, mi nombre es Sakura- dijo y luego agregó una reverencia- Puedo saber el suyo?- preguntó lo más respetuosa que pudo.
-Aún no- dijo y luego soltó una risita al ver la cara de desconcierto de la chica peli rosa.
-Pero eso no es justo señor- dijo un poco decepcionada-Yo le di el mío, usted debería decirme el suyo- dijo mientras lo miraba fijamente.
-Que ojos tan hermosos- pensó el chico quien al instante sonrió, y le dijo- Bueno si así dejas de llamarme de usted, entonces te daré una pista- dijo medio divertido.
-Humm?- dijo la chica curiosa y a la misma vez ansiosa.
-Pues comienza con E y termina en I- fue todo lo que dijo el chico.
Sakura se quedó pensando en algún nombre que comenzara en e y terminara en i.
-E…… Emishi?- preguntó esperanzada, pero todo esto desapareció al verlo negar sonriendo
-Noup- dijo de lo más divertido, y así estuvieron un rato en silencio, y es que de verdad a Sakura no se le ocurría NADA.
-Bueno Sa-ku-ra- dijo de lo más divertido por saber su nombre y ella no- espero verte mañana por aquí- y antes de que Sakura pudiera salir de sus pensamientos y ver hacia el árbol, él ya había desaparecido.
-Jooo!-pensó un poco enojada –es la segunda vez que hace esto, además el sabe mi nombre y yo no sé el suyo ¡eso es trampa!- dijo mentalmente un poco cabreada por ser tan tonta de decirle su nombre primero, pero ya no había más nada que hacer, salvo pensar en un nombre que comenzara en "e" y terminara en "i".
Después de esto suspiró, y se encaminó a casa, ya que aún era temprano se tomó la calma de ir despacio visualizando todo a su alrededor con calma.
Al llegar todo las vieron demasiado pensativa, por eso aprovecharon que estaban todos sentados en la mesa cenando y Naruto como era el más "salido" preguntó no aguantando más al curiosidad.
-Sakura-chan sucede algo?, porque estos días has estado muy en las nubes- dijo viéndola fijamente.
Ella negó con la cabeza y agregó-Es solo que he estado pensando en lo mucho que ha cambiado mi vida, es todo- puso esta vez de excusa, ya que si no decía algo convincente tenía la impresión de que no le dejarían de preguntar.
-No te preocupes Sakura-chan!! Esta es tu casa!!!- dijo Naruto muy entusiasmado a lo que todos afirmaron, lo que hizo a Sakura sentirse muy feliz, pero una idea le vino a la mente- Ustedes saben de un nombre que comience con "e" y termine en "i"?- pregunto a lo que todos pusieron caras como de "¿ah?" y pues Hinata fue la que preguntó.
-A-a que se debe tu pregunta Sakura-chan?- dijo curiosa, a lo que todos posaron su mirada en ella. Lo que hizo que se pusiera muy nerviosa.
-P-pues es que…..emm… e-en el centro vi un nombre con esas letras y no lo recuerdo- inventó rápidamente, y pues la mayoría se lo creyó a excepción de Neji, quien preguntó astutamente.
-Un nombre de qué? Sakura-san- preguntó sin remordimiento el chico hojiblanco.
-Pues….- balbuceó Sakura mirando todo a su alrededor a ver si podía decir algo con coherencia, y ahí fue cuando se le ocurrió algo- Es que vi a un chico que vendía unas cosas que me interesaban y pues olvide su nombre- contesto, a lo que todos soltaron algo como "aahhmm" creyéndoselo afortunadamente, a lo que Sakura soltó un sonoro suspiro.
Tendría que hablar con los mayores, o sea con Tsunade-sama, Kakashi-san y Jiraya-san, pero ellos estaban de viaje resolviendo unas cosas, por lo cual tendría que esperar.
Así paso lo que quedaba de día entre entrenamientos, descansos, meriendas y risas por parte de todos.
Pero Sakura no dejaba de pensar en aquel nombre. Ya les había preguntado a todos, pero ellos anunciaron que en lo que se les ocurriera alguno se lo informarían.
Ya cuando llegó la hora de cenar, Ino, Temari, Tenten, Hinata y ella, se dedicaron cien por ciento a hacer un poco de todo para complacer los gustos de todos, y sobre todo recompensarlos por su entrenamiento.
-Chicas- dijo Sakura llamando la atención de todas- Saben que prefiere Uchiha-san para cenar?- a lo que todas se miraron como buscando una repuesta, a lo cual Temari habló.
-Creo que lo único que sabemos es que a él no le gusta la comida de Ino- dijo con un toque de burla a lo que Ino se defendió.
-Pues, tampoco veo que le haya gustado nunca la tuya- dijo reprochándola, pero sin perder la burla.
A lo que todas rieron, a excepción de Sakura, la cual estaba pensando en algo.
Hinata, quien estaba riendo muy disimuladamente, observó a la peli rosa y se acercó a ella con una de sus pequeñas sonrisas.
-Sakura-chan, lo sentimos no sabemos mucho de él, pero… por qué no vas y le preguntas ¿sí?- dijo Hinata a lo que la chica asistió y se levantó, caminando rápidamente hacia el lugar donde había visto las 2 veces al chico.
Al irse de allí Ino agregó-Tal vez ella pueda derretir la barrera que creó él años atrás- a lo que todas miraron tiernamente por dónde ella se fue y luego volvieron a trabajar.
Sakura, al llegar a la parte donde siempre veía a Sasuke, no se sorprendió al verlo entrenando, más bien se quedó allí esperando que él terminara, como siempre.
Y así fue, al terminar, se acercó un poco más y tocó la puerta, la cual estaba abierta, y el chico volteó a verla.
-Disculpe interrumpirlo pero quisiera saber que le gustaría de comer- dijo educadamente como siempre.
El solo se rascó la cabeza, e hizo una mueca en señal de no saber, se dio media vuelta, colocó las cosas en el suelo, y se volvió hacia ella, con su ya tan conocida expresión de "no me importa".
-MMm- dijo como señal de que no tenía ni idea.
Sakura sonrió y le dio una opción-Que tal un poco de pescado frito y arroz con salsa ve calamares- ofreció a lo que el chico asistió.
-Eso suena bien- dijo como sentenciando que eso era lo que quería comer.
Ella hizo una reverencia aún con la sonrisa en la cara u se dio media vuelta para dirigirse a la cocina a preparar la comida para Sasuke.
Él como las otras veces se quedó mirando por donde ella se había ido momentos antes, y es que esa chica tenía algo raro, no sabía qué pero quería descubrirlo, y pronto. Y eso no iba a ser problema porque ella sola se acercaba a él sin necesidad de mover un solo dedo.
Mientras tanto la peli rosa al llegar a la cocina empezó a preparar todo con gran entusiasmo, quería que todo le quedara perfecto. No sólo la comida de Sasuke, si no la de todos, así, con su esfuerzo poder agradecerles poco a poco. Así lo habpia decidido. Y al mismo tiempo se acercaría al chico pelinegro.
Ya cuando la comida principal estuvo lista, se puso en la mesa y a los poco minutos los chicos comenzaron a comerla, pero Sakura se quedó en la cocina haciendo unos bocadillos para todos.
Ya cuando estuvieron listos, se sentó en la mesa y les dio uno a cada uno, seguido de las felicitaciones de todos.
Ella comió, y luego guardó unos cuantos en un pañuelo y sin que los demás lo notaran lo escondió en su kimono.
Los llevó hasta su habitación y los guardó, así podría dárselos al chico de la flauta cuando lo viera. No sabía porque pero él le inspiraba confianza.
Y luego de esto salió y tomo un baño, un largo y relajante baño y luego fue a su cuarto a dormir.
A la mañana siguiente Sakura se levantó muy entusiasmada de poder ir a donde estaba el chico de la flauta como le decía, mientras no supiera su nombre.
La mañana pasó como todas, hacer el desayuno, verlos entrenar, hablar, hacer algunos quehaceres y luego a preparar el almuerzo.
Luego de almorzar, esperó a que todos estuvieran en sus habitaciones reposando y se escabulló de allí.
Y así, si le preguntaran porque había salido sin avisar, diría que no quería despertarlos. ¡Era la mejor excusa que alguna vez invento!
Y con una sonrisa victoriosa se dirigió al lugar donde siempre encontraba al chico, en el muelle.
Al llegar allí se sorprendió un poco al verlo sentado en la orilla del muelle, parecía no haberse percatado de que ella había llegado, por esto se acercó con las intenciones de asustarlo.
Se iba acercando lentamente, pero cuando estaba a dos pasos de asustarlo, algo la detuvo.
-Ni lo intentes, Sakura-dijo medio divertido, resaltando su nombre, como restregándoselo.
-Jo..- suspiró decepcionada y sin pedir permiso se sentó a su lado, pero giró su vista hacia él notando que no estaba tan animado como los días anteriores, así que no dudó en preguntar- Le sucede algo?- dijo muy preocupada en todos los sentidos.
El sólo negó con la cabeza, y se paró del muelle, y con un ágil movimiento escalo con mucha facilidad en árbol, hasta llegar a su rama favorita.
Ella hizo una cara como de reproche, a lo que el rió inevitablemente, lo que hizo sentir a la peli rosa mucho mejor.
-Bueno Sa-ku-ra, ya pensaste cual podrías ser mi nombre- dijo mientras se sentaba con su posición de siempre.
-Pues la verdad lo intente, pero es que no conozco a mucha gente, y pues…- dijo un poco apenada dirigiendo su mirada al suelo.
Y es que era verdad, todos esos años con Ryu, sólo había conocido unos pocos hombres, y de algunos ni se sabía el nombre.
Él comprendió un poco la reacción de ella y se arrepintió, un poco, sólo un poco- Bueno te voy a dar otra pista- dijo más divertido todavía, captando de nuevo la atención completa de ella- estornudo- fue todo lo que dijo, a lo que ella levanto una ceja en señal de no entender NADITA.
Él solo rió con más fuerza que la vez anterior, y es que esa chica sabía cómo ponerlo de buen humor, y es que ella tenía algo especial.
Entonces Sakura se puso a pensar en la palabra, y se le prendió el bombillo. No por nada la admiraban muchas personas debido a su inteligencia.
-Eichi!!- gritó con una sonrisa tan pura que hizo al chico enrojecer, y se le contagió la sonrisa también. Ella no lo notó gracias a la capa.
Es que era inevitable no sonrojarse, su sonrisa era como la de una niña, una niña que hubiera descubierto un tesoro.
-Correcto, Sakura- dijo un tanto satisfecho al darse cuenta de sus suposiciones eran ciertas, esta chica era muy lista.
-Así que te llamas Eichi….- dijo como meditando, y lo miró fijamente con sus ojos brillantes- te puedo llamar Eichi-kun!!?- dijo con toda la confianza del mundo, lo cual era raro, ella no solía tener tanta confianza con nadie, pero él era diferente, lo sabía.
Él solo alzó una ceja, riendo, y aceptó cariñosamente- Por supuesto, Sakura-chan- dijo para después reír ambos juntos.
-Ah! Por cierto- dijo la chica luego de que cavaron de reír y empezó a buscar algo en su kimono, y cuando lo encontró, sacó un pañuelo, envolviendo algo- Esto lo hice para ti!- dijo muy entusiasmada.
El chico la miró incrédulo. ¿Había hecho algo para él cuando apenas llevaban unos días de conocerse, y hasta hora es que descubría su nombre?
Esto solo aumentó el gusto por la chica, y sonriendo bajó del árbol a tomarlo.
-Gracias, Sakura-chan- dijo con una voz tan cariñosa que Sakura no pudo más que sonreír cálidamente y estirar la mano para dárselo.
Él lo aceptó gustoso y empezó a comer uno de los bocadillos, y al terminar de tragarlo se quedó en silencio un rato, lo que Sakura interpretó como "no le gustó", pero esto cambio al escucharlo.
-Esta buenísimo Sakura-chan! -Dijo mientras seguía comiendo.
Ella feliz de eso se quedó allí, mirándolo.
Luego de que él terminara de comerlos, se sentó en el suelo, como meditando algo.
Ella se agachó a su altura, extrañada.
-Sucede algo Eichi-kun?- preguntó a lo que él negó con la cabeza y sonrió.
-Deben ser como las 4- murmuró el chico poniéndose de pie, y ahí fue cuando ella entendió que lo que hacía era calcular la hora.
-Lo siento Sakura-chan tengo que irme- dijo estando ya parado
-No hay problema Eichi-kun- dijo tranquilamente, y ahí fue cuando calló en cuenta de algo, no sabía cómo era su rostro ya que siempre estaba cubierto por esa capa- Emmm Eichi-kun, por qué siempre traes esa capa cubriendo tu rostro?- preguntó curiosa
Él parpadeó varias veces, sin que Sakura se percatara debido a la capa, y se sonrojó apenado, y es que…………… No lo había pensado.
-Jejejejeje, lo siento, ni cuenta me di- y luego de esto con una mano fue descubriendo su rostro.
Su piel era un poco entre morena y pálida, so cabello des alborotado, color rojo vivo, y sus ojos, azules como el cielo.
Sakura se sonrojó notablemente, lo que hizo que el chico sonriera orgulloso.
¡Es que era guapísimo! Y a todo eso se le sumaba su hermosa sonrisa, inocente, pero divertida sin duda, brillante, blanca.
-Y, que tal?- dijo mientras le guiñaba un ojo, lo que hizo que ella se sonrojara más, si era posible. El chico al darse cuenta de que ella no respondería cambió el tema-Sakura-chan me tengo que ir, lo siento- se puso la capa otra vez, le dio un beso en la mejilla y con paso rápido se fue.
Sakura solo pudo susurrar un – Adios, Eichi-kun..- cuando salió del shock del beso.
Y así se dirigió a su casa, ya que pronto sería hora de hacer la cena.
Todo el resto del día fue normal.
Y así fueron pasando los días, y cada día se llevaban mejor.
Todos los días Sakura salía cuando todos dormían la siesta y a veces regresaba antes de que despertaran para que no la invadieran de preguntas.
Cada día se sentía mejor con aquel chico, y por supuesto aquel chico estaba "embobado" con Sakura, le encantaba en todo sentido. Era hermosa, agradable, dulce, cariñosa, atenta, todas las cualidades positivas que existieran. Y viceversa pensaba Sakura del chico.
Pero lo que ella no sabía era que alguien sí se daba cuenta de sus salidas diarias.
Sasuke…..
Pero lo que Sakura no sabía es que uno de esos días todo iba a cambiar entre esos tres. (Sakura, Eichi y Sasuke)
OoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooO
¿Qué tal?
Creo que este es el mejor capitulo que he escrito en todo mi corta existencia como escritora de fanfics
Además de que está largo
Espero con esto poder compensar mis días sin actualizar
Y es que de verdad me siento malita u.u
Y quiero reviewsplis
Ahora los entiendo: Sin reviews no hay historia
Aunque no me voy a quejar mucho porque en esta historia me han dejado muuuchos
Lo cual me pone muuuuuuuuyyyy feliz XD!!!
Así que espero opinen lo que QUIERAN
Sin remordimientos
Solo quiero que me dejen sus reviews para saber que tall! Y asi subirme el ánimo, o corregir
Chauuu!!
