De verdad lamento tanto la tardanza con este capitulo. Sé que me tardé mas de lo que suelo hacer, pero tuve algunos problemas personales y otras cosas, saben que nunca abandonaría los Fics, me encanta escribir, y disfruté mucho escribiendo este, sería muy amable comentar sobre este capitulo y qué les gustaría que sucediera después, sólo para ayudarme con la creatividad un poco. Pueden dejarme un PM o en los comentarios mejor.
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Ruby eyes, capitulo 3: La oportunidad
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Bella P.O.V.
Desperté por ciertos rayos de sol que provenían de una zona desconocida. Me sentía bastante incómoda, creo que estaba sentada. Traté de abrir los ojos con cuidado de no dañar mis retinas para poder saber en qué lugar estaba. Sabía que me encontraba en un asiento, pero no por qué.
''Despierta, Bella.'' Escuché una voz armoniosa que me hablaba al oído, se sentía muy cerca. La voz me pareció conocida, pero me encontraba muy desconcertada y mareada, sentía que me estaba moviendo, pero al mismo tiempo sabía que no era así.
''Cariño, ¿No quieres desayunar?'' Ahí fue cuando recordé todo.
Fiesta de cumpleaños.
Carlisle y Jasper.
Pelea.
Beso.
Aeropuerto.
Recordé todas y cada una de las pequeñas cosas que sucedieron hace algunas horas. Me levanté exaltada por toda la cantidad de información que mi cerebro recibía a una velocidad impresionante. Recordé que estábamos en un jet privado camino a Escocia. Recordé el beso apasionado con Jasper en el auto y Carlisle al abordar el jet, mi osadía al besarlos de vuelta, al ser tan descarada.
A mi mente se me vino la imagen de Edward, el como me abrazaba por las noches y me decía que me amaba. Ahora mismo debe estar hecho pedazos, al saber que su novia, la persona que ama y la que mas lo ama ha desaparecido con su padre y su hermano. Ellos son unos desgraciados, ¿Qué me pasó anoche? Yo nunca actuaría de esa forma, me dejé llevar por las emociones y la lujuria. Yo jamás sería compañera de ellos dos, yo estaba destinada a pasar la eternidad como una vampira al lado de Edward, no ellos. Quizá los vampiros son capaces de volverse locos o sufrir algún tipo de trastorno, porque estos dos de verdad están graves.
Igual de rápido como desperté, me volví a sentar, me levanté tan rápido que los mareos me atacaron de un forma voraz, y tanto que mi vista se nubló por unos cuantos segundos antes de que regresara para ver la imagen de Jasper con una mascara de preocupación en su rostro mientras tocaba mis mejillas y le preguntaba qué pasaba a Carlisle.
''Tranquilo, sólo se mareó un poco.'' Respondió calmadamente Carlisle.
''¿Estás seguro, Carlisle?'' Preguntó un poco desconfiado Jasper.
''¿Quién es el médico aquí?''
''Estás muy gruñón esta mañana, Carlisle.'' Dijo Jasper. Yo aparté sus manos de mis mejillas y por unos instantes cerré los ojos para tratar de ubicarme mejor y procesar todo esto que estaba ocurriendo.
''Y sabes, después de estar por un siglo con una familia de vampiros ignorantes e ingenuos, fingiendo ser uno de ellos, es bueno volver a tus raíces. Y no, no estoy gruñón.'' Oí decir a Carlisle.
''Si lo estás, molestas a Bella con tu mal humor.''
''Deja de molestar tú, Whitlock, tengo algunos trapos sucios que puedo sacar al aire.'' Carlisle no miraba a Jasper ni a mi, sólo a la ventanilla vecina.
''Como quieras.'' Respondió castamente Jasper. Jasper se volteó para mirarme fijamente, su mirada me incomodaba de cierta forma.
''¿Como amaneciste, cariño?'' Me preguntó Jasper. Yo no respondí, solo aparté la mirada de la suya. No quería verlo, no quería recordar aquél beso el cual disfruté como ninguno otro, hasta los comparé con los de Edward. Llegué a la conclusión de que Jasper era mejor besador que Edward, la manera en que paseó sus labios por los míos y acarició mis costados era prohibido y un pecado...
¡No!
Yo no debía pensar en esa clase de cosas, yo estaba con Edward, y tenía fe de que él me encontrara. Tal vez cuando llegáramos al lugar a donde nos dirigimos, pueda encontrar un celular o algún teléfono prestado para llamar a la casa Cullen, es bueno que me sepa su número de memoria. Extrañaba a Edward, quería estar con él, pero no se sentía tan grave, sólo lo extrañaba mucho, no para morirme de depresión, aún así lo necesitaba.
''Cariño, aún no respondes...'' Jasper me movía gentilmente por mi hombro, de nuevo estaba muy cerca de mi, y no es que no me agradara, sino que todos los recuerdos y detalles del beso venían a mi mente.
''Mmmm, lo siento, Jasper. Si, estoy bien.'' Traté de darle un tono de confianza a mi voz, no quería parecer incómoda, y fue una suerte que lucir natural, porque yo no suelo ser buena actriz. Eso me dio una buena idea. Si logro ganarme la confianza de ellos y hacer que crean que lo quiero, es probable que me den suficiente libertad y como para dejarme salir sola o dejar un teléfono en la casa en caso de emergencias... no, no creo que sean tan idiotas.
''Entonces, ¿Tienes hambre?'' Preguntó Jasper amablemente. Carlisle leía un libro que lucía bastante viejo, incluso para mis gustos.
''Creo que sólo podría tomar algo de jugo.'' Respondía de forma cortés. Jasper me sonrió y levantó de su asiento y despareció por una puerta. Al instante Jasper regresó con una jarra repleta de jugo de naranja y un vaso suficientemente grande como para que dos personas pudieran tomar de allí.
''Aquí tienes.'' Jasper sirvió un poco de jugo en el gigantesco vaso y me lo entregó. Se sentó a mi lado y todo el tiempo que estuve tomando mi jugo me observó con fascinación y admiración, con deleite. De verdad parecía bastante interesado en una actividad tan corriente como esta. Carlisle no me prestaba atención, se concentraba profundamente en su libro. Una vez terminé con el vaso de jugo, Jasper me lo quitó de las manos y a velocidad vampiro se lo llevó a algún lugar que no sabía, no detallé muy bien en que dirección se fue, sólo un borrón y al instante estaba de nuevo a mi lado. Ocultar mi forma de actuar a una mas natural era difícil, podría hacerlo pero sería difícil. Lo mas complicado sería ocultar mis emociones, cosa que es casi imposible, pero lo intentaría. Jasper podía sentir todas las emociones y no creo que la incomodidad y desagrado pasen desapercibidas. Vale la pena intentarlos, aunque falle en el intento, si resulta, bien. Si no resulta...
''Cariño, ¿Qué tienes?'' Me preguntó Jasper. Traté de mantenerme lo mas tranquila posible, pero era imposible. Empecé a entrar en pánico, él me descubriría, y todo por ser una mal mentirosa y él sólo ma acaba de hacer una pregunta inocente, lo peor de todo es que aún no respondo y empiezo a levantar sospechas.
''Nada, Jasper. Me siento un poco cansada.'' Respondí lo mas naturalmente posible.
''¿Estás segura?'' Rectificó él.
''S-si, estoy segura.'' Jasper se acercó mucho mas a mi hasta que su pecho duro como mármol del cual podía sentir varios de sus músculos que sobrepasaban su camiseta, quedara junto a mi, y yo lo sentía con bastante detalle.
''Cariño, tus emociones son todo un desastre.'' Dijo Jasper. Una corriente eléctrica atravesó mi cuerpo cuando al momento en el que él tomo mi mano entre las suyas. Me quedé pasmada, nunca antes había sentido algo tan fuerte en mi vida.
''Sólo... déjame Jasper.'' Hice amago de levantarme de mi asiento, pero para mi se hizo imposible, ya que los fuertes brazos de Jasper rodearon mi cintura con fuerza y volvieron a sentarme, pero esta vez en su regazo, un movimiento bastante atrevido, debo decir. Hasta pude sentir como mis mejillas se tornaban color rosa brillante por la vergüenza que estaba emanando de mi.
''¡Suéltame!'' Le grité. Comencé a patalear con el fin de poder salir de su agarre, pero el me mantenía con fuerza entre sus piernas. ''No hasta que me digas qué está pasando.
''Jasper parecía calmado y sensato, además de firme al no querer dejarme ir de su regazo, pero igual seguía luchando para quedar libre.
''Jasper, puedes calmarla un poco.'' Carlisle había dejado su libro y procedió a colocarse agachado frente a mi. Tomó mis manos entre la suyas al igual que Jasper hace tan sólo unos cuantos segundos, y las acarició con cuidado.
''¿Carlisle?'' Pregunté. No sabía que hacer, no sabía cómo actuar, no sabía qué estaba haciendo, sólo sabía que lo estaba disfrutando, porque una clama inundó todo mi sistema. Ya no sentía mas rabia, ni dolor ni odio, sólo calma, cariño y comprensión.
''Bella debes calmarte, ¿Me escuchas? No permitiremos que nada te pase, pero para eso debes ser completamente sincera con nosotros, nada de titubeos ni secretos. Ahora, nos vas a decir qué te pasa.'' Carlisle seguía acariciando mis manos con sus palmas, a veces me veía a mi, a veces veía mis manos unidas con las suyas. Su mirada era dura, pero al mismo tiempo había algo de comprensión en ella que me hacía querer acariciar su rostro, me cohibí de hacerlo, eso estaría mal.
''Eso no les incumbe.'' Fue mi única respuesta. El agarre de Jasper estaba mas flojo, lo que me dio chance de levantarme y correr por el pasillo siguiente que encontré.
''¡Isabella! ¡Vuelve acá!'' Escuché que Carlisle grataba. Yo sabía que ellos podrían atraparme fácilmente, y la sola idea de ellos queriendo jugar conmigo al gato y al ratón me enferma. Ellos dos pensaban que yo era su compañera, aún no podía pensar con claridad, pero el pensamiento de ellos tocándome me hizo sentir... rara.
''¡Quiero estar sola!'' Grité, pero antes de poder llegar mas lejos, un par de manos me sostuvieron por detrás y juntaron nuestros cuerpos.
''Cariño, por favor. Escúchanos.'' Jasper intentó razonar conmigo, pero lo ignoré totalmente. Divisé a Carlisle al lado de Jasper sosteniendo algo en sus manos, pero no pude ver muy bien que era.
''¡No quiero, quiero volver con Edward!'' Grité. Escuché dos gruñidos, los cuales identifiqué como los de Jasper y Carlisle. Nunca había escuchado gruñir a Carlisle, lo conocí mas como un hombre calmado y tranquilo, mas bien en contra de la lucha, rara vez gruñía, y la única vez que lo escuché hacer eso fue cundo James y Victoria intentaron atacarme, recuerdo que sus ojos eran color negro azabache, negros como la noche, de ahí en adelante no lo volví a ver en ese estado.
''¡BASTA!'' Al instante, me calmé. Dejé de patalear y gritar que quería volver a Forks, ese solo gruñido bastó y sobró para hacer callar de todo, lo siguiente que supe es que nos encontrábamos en el mismo lugar de antes, todo se había calmado.
Aún seguía en los brazos de Jasper, él me acurrucaba hacia él. No quería sentir nada, la depresión me atacaba, ¿Cómo ellos podrían hacer algo como esto? Yo sólo quería quedarme al lado de Edward y ellos me lo arrebatan. Nunca en mi vida fui suficientemente feliz, pero cuando lo logro, ¡PUF! Todo se desploma por personas desconsideradas y malagradecidas con los demás. He conocido otra faceta de ellos dos. Me di cuenta que Jasper no es tan distante, él puede ser cariñoso, servicial y a veces tiende a presionar demasiado. Carlisle no es lo que todos esperan, él es mas oscuro, pero comprensivo, en sus ojos se puede llegar a ver el cariño, pero actúa como si fuera el villano de la película. Ambos se olvidan del filtro verbal, eso no existe. Piensan que soy su compañera, aunque se equivocan, yo les haré ver que se equivocan.
''Bien ahora que te has calmado. ¿Quieres explicar todo este drama?'' Me preguntó Carlisle. No sabía como responder, su mirada profunda y penetrante me carcomía desde adentro.
''Yo, lo siento.'' Dije únicamente, Jasper tomó mi mejilla en la palma de su mano y la acarició. Se sintió bien, pero también pude sentirme avergonzada de tal cosa, pensar que estar engañando a Edward se sentía bien era algo malo, no podía tener ese tipo de pensamientos, estaba mal.
''¿Es lo único que tienes que decir?'' Me preguntó Carlisle. No sabía que mas decir. Yo asentí, era lo único que tenía que decir.
''Mal, muy mal.'' Dijo Carlisle. A este punto empezaba a sentir miedo irradiando de mi, Jasper en ningún momento dejó de acariciar mi mejilla, siempre estuvo consolándome. Pero lo que más intriga me causaba era, ¿Ahora que harán conmigo? Tenía mucho miedo, y lo primero que se me vino a la mente era... me van violar. Aunque suene muy dramático, me di cuenta hace horas que Carlisle y Jasper tenían serios problemas metales. ¿Desde hace cuanto que planean secuestrarme? ¿Días? ¿Semanas? ¿Meses? ¿Quizá años?
''Cariño, no pienses en nosotros como tus enemigos, somos tus aliados. Nosotros te queremos, y con el tiempo, aprenderemos a amarnos.'' Jasper susurraba en mi oído. Esta era una cosa muy sexy, y tanto que me hizo sonrojarme, yo fácilmente podría disfrutar de todo esto, pero lo que me impedía hacerlo era una persona... Edward.
Él me contó su historia, me contó cómo sufrió y por las cosas que pasó al perder a su madre a los diecisiete años de edad, él de verdad la quería demasiado. Me contó acerca de su dificultad con la sed de sangre, y cómo aspiraba a ser algún día como Carlisle, poder ser médico al controlar su sed, pero ahora que veo su real ser, lo daría todo por que Edward supiera quién es en verdad Carlisle Cullen. Después de todo lo que hizo, después de todos sus esfuerzos por ser como él, de considerarlo un padre, sucede esto.
''Yo no soy su compañera.'' Dije ya exasperada de repetirlo cada cinco minutos. He dicho esa frase en mi mente y de verdad un millón de veces, ¿Cuando lo sabrán?
''Si lo eres, ¿No sientes el tirón de apareamiento acaso?'' Me preguntó Carlisle. Yo negué con la cabeza, además, ¿Qué demonios era el tirón de apareamiento?
''No, no lo siento. ¿Y qué demonios es eso?'' Ambos se miraron mutuamente y luego me miraron a mi.
''¿No lo sabes?'' Preguntó Carlisle.
''No.'' Respondí castamente.
''¿Edward no te lo dijo?'' Preguntó esta vez Jasper.
''No, ¿Ya me pueden decir qué es?''
''El tirón de apareamiento es cuando un vampiro encuentra a su compañera, ambos así sea humano o vampiro, deben sentirlo, es algo así como una extraña corriente eléctrica que recorre tu cuerpo, es como si sintiera que necesitas estar al lado de esa persona, porque aunque se acaban de conocer y no saben nada de ellos mismo, se aman. La verdad, desde que se conocen, la lujuria se desate entre los dos; entonces ocurre la reclamación, que és cuando los compañeros se muerden mutuamente al momento de hacer el amor para inyectar el veneno en el cuerpo de los otros, eso hará que cualquier otro vampiro sepa que tiene un compañero, pero ya que eres humana Jasper yo podemos esperar a que te transformes, ¿Te parece?'' Entré en pánico total, ellos quería costarse conmigo, ¡Al mismo tiempo! Justo ahora deseaba estar muerta. ¿Edward donde estás? La peor parte de todo el asunto era que él lo decía como si fuera algo... natural, casual y normal.
''¡¿Están locos?! ¡Jamás me voy a acostar con ustedes!'' Les grité. Ambos sólo sonrieron.
''Ahora eso no es lo importante, sé que puedes sentir la corriente eléctrica, al igual que nosotros. No mientas.'' Carlisle cada vez intensificaba su presión hacia mi. Lo peor de todo era que tenía razón, yo claramente podía sentir la corriente eléctrica en todas cada una de las veces en las que alguno de los dos me tocaba, la parte que mas me atemorizaba, era que nunca en mi relación con Edward sentí algo así de fuerte, sólo ciertas aceleradas de corazón, nada mas. Temía que Carlisle y Jasper tuvieran razón, y resultara ser yo la que estaba equivocada.
''Y-yo... no sé de qué estúpida corriente eléctrica me hablas.'' Solté de un golpe. Carlisle frunció el ceño profundamente y se levantó de su asiento rápidamente. Tenía miedo de repente.
''Isabella, he tenido paciencia infinita contigo. Hasta ahora he intentado lidiar amablemente, no volveré a abstenerme por mas tiempo. He pasado años fingiendo ser alguien que no soy, un hombre pacífico, cosa que no se cierta. Jasper y yo esperamos por siglos a encontrar a nuestra compañera, sólo para que ella nos niegue por un maldito encaprichamiento de amor adolescente. Entiende, tú nos perteneces de ahora en adelante, Edward no volverá y al final todos seremos malditamente felices porque tú eres nuestra compañera, osea, destinada a nosotros por la eternidad ¿Qué parte de eso no entiendes? No quería llegar a estos extremos, pero tú me haz obligado a hacerlo, quizá con el tiempo lo entiendas.'' Fue lo último que dijo Carlisle antes de desparecer por el mismo lugar en el que yo había corrido. Me sentí destrozada.
Me sentí vacía. La tristeza me rodeaba, y cuando pensé conocer a alguien, fallé. Cuando creía que podían confiar y hablar, sucede esto. Nunca había escuchado a Carlisle hablar de esa manera, mucho menos a mi. Se suponía que él era mi compañero, y no es que lo esté creyendo, pero esa no era la manera aunque no fuéramos nada en esta vida. Mis ojos picaban por las lágrimas que amenazaban por escapar de mi, no podía sentirme mas humillada. Llorando patéticamente en el regazo de Jasper mientras él me consolaba acariciando mi mejilla, sin detenerse y comprensivo. Me encogí mas, no quería hablar con ninguno de ellos, no quería verlos. ¿Cuando despertaría de esta pesadilla? De un momento a otro me sentí cansada, agotada mentalmente, tantas cosas que procesar en tan poco tiempo me hacían llegar a mi límite.
''Cariño, disculpa a Carlisle. Él no es muy paciente, no es su intención herir tus sentimientos. No llores, cariño, detesto verte sufrir. Tienes que entenderlos, hemos estado esperando por ti mucho tiempo y es frustrante que nos rechaces'' Dijo Jasper. Yo lloraba cada vez mas fuerte dejando que las lagrimas empañaran mi visión. Ni me di cuenta que aún traía puesto el vestido azul que Alice me obligó a ponerme incluso con los tacones. Y ahora que puedo asimilar mejor las cosas, me di cuenta que logré correr en tacones sin tropezarme un poco. Yo jugaba con el dobladillo de mi vestido haciendo caso omiso de las palabras de Jasper, aunque me hacían sentir un poco mejor cuando me llamaba cariño y daba pequeños besos en mi cuello... lo sé, está mal después de todo el drama que hice para hacerlos entender que no eran mis compañeros, pero un poco de vergüenza y ser descarada lo vale por sentirme mejor dejando que Jasper me consolara.
''No llores cariño, ya aterrizaremos, debes cambiarte sino quieres morir de frío.'' Jasper paseaba su mano por mi espalda suavemente y me regaló un beso en la mejilla... sentí exactamente lo Carlisle describió, la corriente eléctrica, la necesidad de estar a su lado... esto no puede ser, ellos estaban equivocados. Debo admitir que jamás sentí algo así con Edward.
''D-de acuerdo.'' Jasper me entregó una pequeña maletita que se podía llevar fácilmente en una sola mano, la maleta era pequeña, pero bastate ancha.
''Te llevaré a un lugar donde puedas cambiarte tranquilamente.'' Jasper no me dejó tiempo para responder, sólo me levantó con él en brazos y a velocidad vampiro me llevó a un lugar que no había visto antes en el jet, no es como si estuviera explorando mucho recientemente por aquí, de todas formas ellos no me dejarían .
''Gracias, Jasper.'' Respondí cortésmente. Nos encontrábamos en un lugar bastante extraño, era como un pequeño cuarto con un tocador y algunos gabinetes de roble.
''Aquí puedes cambiarte tranquilamente, te estaré esperando por allá.'' Noté las tristeza en la voz de Jasper, cuando hace tan sólo unos minutos lucía alegre y feliz, quizá por el beso del auto, no lo sé. Jasper se retiró por una cortina que daba paso a una puerta por donde se retiró sin decir nada mas. Yo abrí el maletín, sólo para asombrarme a tal conjunto que admiraba. Era una camisa cuello de tortuga color negro junto con una chaqueta caqui y varios botones negros adornando. El pantalón era ajustado y totalmente negro, pero mantenía mi calor corporal; y mi parte favorita y definitivamente algo que nunca antes había usado, eran las botas marrones con sólo la justa medida de tacón que no podría hacerme caer, eran bajas y cómodas, además de que cubrían tomo mi pie, así no me daría frío.
Cuando terminé me miré al espejo de la gigantesca peinadora e hice una trenza francesa para que fuera de lado, quedaba bien. La ropa que me quité la puse en el maletín para guardarla. Aproveché y me cepillé los dientes muy bien usando enjuague bucal, usé el hilo dental y listo. Quería tomar una ducha, pero creo que aquí en el jet no era muy posible que digamos.
''Lista.'' Dije en un tono mas elevando de lo normal, pero yo sabía que de todas formas no hay necesidad de gritar, hasta Carlisle que no sé donde está me hubiera escuchado de todas formas. No tuve respuesta de mi llamado, por lo que yo misma salí del pequeño cuarto que a estas alturas me empezaba a causar claustrofobia.
Al salir, me sorprendí al ver a Jasper.
Podía sentir toda la tristeza y dolor emanando de él. Jasper estaba sentado en el suelo con las manos cubriendo su rostro totalmente, sus rodillas estaban dobladas para apoyarse de ellas, al parecer no se ha dado cuenta que estoy allí. Mi corazón se encogió ante tal escena que presencié. Me sentía triste, porque en el fondo sabía perfectamente que él estaba así por mi, por lo que les dije. Tenían todo el derecho a estarlo, incluso molestos. No quería creer que todo lo que ellos me dijeron era verdad, yo estaba enamorada de Edward, pero después de algunas horas, eso se ha puesto en duda, ya me lo dejó claro, él no quiere transformarme, sólo mantenerme humana el resto de mi vida, aunque yo soñaba con que él me transformara en vampira. Si de verdad él me amaba como dice que hace, sería suficientemente egoísta como para transformarme, de todas formas no hay mucho a lo que debo renunciar. Estaba empezando a razonar.
Trataba de hacer que esto funcionara de verdad, pero no lo lograba, Carlisle y Jasper aseguran que son mis compañeros, pero qué debo creer. Estaba claro que me sentía bien con sus toques, con sus caricias, abrazos y... besos, yo nunca antes me sentía así por ellos, jamás. Mi parte racional me decía, tal vez sólo necesitabas un empujoncito para darte cuenta de la verdad. Me costaba creerlo. Tenía miedo de equivocarme. Tenía miedo de elegir mal, ¿Qué pasaría si elijo quedarme con Jasper y Carlisle y resulta ser que de verdad ambos están locos?
A pesar de que todo lo que ellos dijeron sobre los compañeros resultó ser cierto y puedo experimentarlo a flor de piel cada segundo, la necesidad de consolar y estar cerca eran algunas, sin mencionar la extraña corriente eléctrica que cada vez se hacía mas potente con el paso del tiempo. ¿Qué pasaría si elijo a Edward y Jasper y Carlisle tenían razón? En algo no se equivocaban ambos, era que Edward era un completo niño, el no quería tener sexo conmigo como los típicos adolescentes, toda la noche la utiliza para convencerme de que és un monstruo y debo dejarlo, cosa que no haré, yo lo amo, en cambio si él decide dejarme, no puedo hacer nada, él ya no me querría.
Debía tener una prueba. Me comporté como una maldita, nada me costaría hacer una prueba. Averiguaría quién es mi compañero, y es seguro que pasaré la eternidad con él o ellos.
''Jasper...'' Traté de llamar la atención de Jasper llamándolo por su nombre. Me acerqué un poco mas a él y arrodillé a su lado. No hubo respuesta de su parte, parecía una estatua, inmóvil. ''Jasper.'' Esta vez me senté tranquilamente a su lado y coloqué mi mano en su hombro. No hubo respuesta de ningún tipo de nuevo. Fui un poco mas atrevida y pasé mi mano de su hombro hasta su mejilla, la cual acaricié con suavidad y deleite... de nuevo ea sensación de calor y necesidad. ''¿Jasper?'' Jasper se removió sólo un poco y apartó las manos de su rostro, pero aún seguía si mirarme.
''¿Qué quieres, Bella?'' Algo andaba mal, él me dijo que prefería llamarme 'cariño' que Bella o Isabella. Él ni siquiera me miraba, de hecho, lucía como si estuviera admirando el infinito.
''¿Jazz? ¿Qué te sucede?'' Pregunté un poco mas preocupada de lo normal.
''No es nada, Bella. Sólo vamos a sentarnos, ya aterrizaremos.'' Él iba a levantarse, pero puse una mano en su pecho, y a pesar de que él podría apartarme fácilmente, volvió a sentarse y me miró fijamente.
''Jasper, habla conmigo, por favor.'' Dije.
''No tiene sentido.'' Él negó.
''Claro que lo tiene. ¿Qué te tiene así? Hace sólo unos segundos estabas feliz.''
''No creo que te interese saber, a ti no te interesa nada ni nadie, sólo quieres estar con el idiota de Edward.'' Dijo Jasper con un tono duro en su voz.
''Jazz, de verdad lo siento. Yo no planeé esto, tiendes que entender mi situación.'' Traté de usar un sobrenombre que en un caso escuché a Carlisle usar con él.
''Fui un idiota, pensé que nos reconocerías al instante, pero no. Quizá algún día te des cuenta, pero aún no.'' Dijo Jasper.
''Jazz, sé que me comporté mal, pero no sé que creer ahora. Edward es una persona a la que aprendí a amar, lo admiro y lo quiero. Pero ahora que ustedes me han dicho todo esto, debo admitir que tengo... ciertas sensaciones, pero no puedo decir que me quedaré el resto de la eternidad con ambos porque temo a equivocarme.''
''Cariño, entiendo que tengas miedo, es comprensible. Sé que Carlisle pudo ser un poco rudo contigo, pero eso es lo que queremos, a mi no me cuesta nada esperar por ti, pero ha sido mucho tiempo. Danos una oportunidad, no te presionaremos, sólo pido que no te alejes de nosotros, eso nos destruiría.''
''Ustedes me piden... ¿Una oportunidad?'' Pregunté perpleja.
''Si, yo sé que tú a mas a a Edward, yo te quiero, y te aseguro que con el tiempo vamos a aprender a amarnos, los tres.'' Dijo Jasper. Jasper tomó mis manos entre las suyas y las acariciaba como hace tan sólo unos minutos.
''Si, yo amo a Edward, pero como dije antes, empiezo a tener dudas. Estoy dispuesta a probar, sé que probablemente no funcione, y si no lo hace pagaré muy caro.'' Admití mientras bajaba la mirada en modo de vergüenza.
''Entiendo. Tienes miedo de equivocarte al elegir, pero déjame decirte algo... cuando conoces a tu compañero verdadero, es imposible separarse, te pido... sólo te pido una oportunidad para que te des cuenta que eres nuestra igual, nuestra otra mitad y nuestra alma gemela.'' Jasper tenía mis manos apretadas junto a su pecho, donde su corazón solía latir. Nos mirábamos directo a los ojos, no había nada que me distrajera.
''Gracias, Jazz. Lo apreció mucho.'' Respondí. Las lagrimas empezaban a acumularse en mis ojos, mi mirada se nublaba poco a poco, y cuando una de las muchas lagrimas iban cayendo por mi cachete, Jasper la apartó con la yema de su dedo, dejando una agradable sensación.
''Aún no me haz respondido, cariño.'' Esta vez el tono de voz de Jasper sonaba mas alegre él me regaló una deslumbrante sonrisa que me hizo perder la respiración por unos segundos.
''¿Qué quieres que responda?'' Pregunté un poco intrigada.
''Ya sabes. ¿Nos darás una oportunidad?'' Preguntó Jasper. Lo estuve pensando durante unos minutos o segundos, en realidad no calculé el tiempo, sólo sé que me encontraba analizando los pros y contras de esta situación. Si aceptaba, era porque una parte de mi se moría por experimentar y llegar mas allá de esto, porque quería saber la realidad, pero el temor aún se hallaba allí por elegir mal y ceder a esta loca idea. Si nada de esto funcionaba sabía que Edward quedaría destrozado por permitirlo, pero si resulta... no lo sé. Por una lado podría funcionar, pero si elijo quedarme con Edward y ellos eran mis compañeros, lo lamentaré el resto de mi vida. Si no funciona y regreso a Forks con Edward, dudo que alguna vez me perdone.
''Yo... acepto. Voy a darles una oportunidad, pero si no funciona ustedes me llevarán de vuelta a Forks inmediatamente, ¿De acuerdo?'' Dije. Jasper se mostró pensativo por un momento, pero luego sonrió y me abrazó muy fuerte.
''¿Eso es un sí?'' Agregué. Jasper soltó una pequeña risa que desató la mía también. Escucharlo reír de esa forma me alegraba.
''¡Claro que si, cariño! Te prometo que si no funciona, te llevaremos de vuelta a Forks.'' Dijo Jasper mucho mas alegre.
''De acuerdo, de acuerdo. Tú tienes mucha confianza, ¿Cierto?'' Pregunté. Yo por su puesto le devolví el abrazo a Jasper hasta que se volvió incómoda y me removí en sus brazos fuertes que a pesar de mis señales por que me soltara, no lo hizo.
''Claro que si. Te aseguro que pasarás los mejores momentos de tu vida, cariño.'' ''Lo que tú digas, Jazz. ¿Me puedes soltar ya?'' Pregunté.
''Nop, te quedarás conmigo, aquí.'' Dijo Jasper. Traté de levantarme, pero él me tomó sentó en su regazó diría yo con demasiada fuerza.
''¡Jasper!'' Exclamé.
''No te quejes, tú me pusiste muy contento.'' Declaró Jasper.
''Jazz, vamos a aterrizar, debemos sentarnos en nuestros asientos.'' Dije con diversión en mi voz.
''Si quieres, allá vamos.'' No respondí nada, lo siguiente que supe era que Jasper y yo ahora estábamos en nuestros puestos originales. Yo ya estaba con mi cinturón de seguridad al igual que él, y no había rastros de Carlisle por ninguna parte.
''¿Donde está Carlisle? Necesito disculparme con él, mi actitud no fue la mejor que digamos.'' Comenté muy bajito, me daba vergüenza decirlo, me comporté como una malcriada.
''No te preocupes por él, ya podrán hablar a solas, creo que Carlisle también está un poco molesto consigo mismo.'' Dijo Jasper. Él pasó una brazo por mis hombros y me acercó a él. Yo como reflejo involuntario me recosté en su pecho de roca, pero aún así me parecía cómodo.
''Yo sólo... estaba confundida.'' Agregué.
''Lo sé, cariño, lo sé.'' Levanté la mirada para poder ver su rostro, y me encontré con que él miraba únicamente al infinito.
''¿Jasper?''
''¿Si, cariño?'' Oh, Dios, sentía que cada vez amaba mas y mas la manera en la que me llamaba cariño.
''¿Cuando llegamos?''
''Justo ahora.'' Dijo Jasper mientras que con su mano tomó mi barbilla y levantó mi cara. Mi respiración se detuvo cuando nuestros labios se unieron de forma perfecta. Encajábamos como uno solo. Los suyos a pesar de ser fríos, se acomodaban para quedar a la perfección con los míos, y él succionaba mi labio inferior suavemente, el calor y el frío chocaban para crear una mezcla perfecta. Sus labios se movían con goce y entusiasmo en los míos. Yo cada vez mas disfrutaba de este contacto, en especial cuando sus manos viajaron a mis costados y los acariciaron sensualmente. Yo levanté mis manos y enredé mis dedos en la parte de su nuca empujándolo mas a mi. Mi lujuria se elevaba, mis senos estaban golpeando su pecho de mármol y cada vez mas los dos nos estrechábamos con tal de sentirnos juntos.
Mis ojos cerrados imaginando tantas cosas, tantas buenas sensaciones y recuerdos. Me concentré en emanar mis emociones hacia Jasper para que él sintiera todo lo que yo sentía. Llegamos a un punto donde la lengua fría de Jasper me pedía permiso para entrar en mi boca... y yo como la zorra en la que me estoy convirtiendo, se lo concedí sin complicaciones, así como yo hice lo mismo. Jasper sabía a miel, dulce y fresco, un sabor indescriptible para mi, pero me conformaba con degustar.
Cuando el aire me hizo falta, me separé lentamente de él en busca de oxígeno.
''¿Qué tal? No puedes negar que te gustó, cariño.'' Dijo Jasper.
''No, en realidad no puedo.'' Dije.
''¿Te gustó mucho tu primer beso?'' Me preguntó Jasper. Estaba confundida.
''¿Mi primer beso?'' ''Claro.''
''¿Y por qué supones que es mi primer beso? Edward ya me ha besado antes, tú lo haz visto.'' Jasper frunció el ceño y pude escuchar un gruñido procedente de él, pero no tuve miedo, yo con la punta de mi dedo comencé a hacer dibujos indefinidos en su pecho.
''Apuesto a que Edward jamás te ha besado como yo, él es un virgen de un siglo de edad.'' Jasper esta vez me tenía más cerca de su cuerpo.
''No... no lo ha hecho, tienes razón. Eso no significa que és mi primer beso, Jazz.''
''Claro que si. Hasta que un hombre de verdad no te bese como se debe, no es tu primer beso, además, tienes que sentirlo, tienes que sentir la lujuria.'' Me sonrojé con las palabras de Jasper.
''¿Cómo sabes que sentí lujuria, Jazz?'' Me sentí estúpida después de preguntar eso.
''Porque, cariño, yo soy un empático. Justo cuando nuestras lenguas se tocaron, tu lujuria me inundó.'' Oh. Dios. Mio.
''Y-yo-'' Ya nada salió de mi boca, porque los labios de Jasper me callaron, comenzando un ciclo que me hacía desear nunca haber conocido a Edward, aunque suene cruel. Mis sentimientos se han puesto en prueba radicalmente, todo lo que ha pasado en un tiempo récord, me hace dudar de mi relación con Edward.
Edward nunca me ha besado de esa forma.
Edward nunca ha hecho sentir de esa forma.
Edward nunca ha hecho elevar mi lujuria. Él sólo me rechazaba.
¿Qué pasa si de verdad son mis compañeros? ¿Qué debo hacer?
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Lamento mucho la tardanza, pero como ya expliqué antes, tuve problemas personales, pero ya estoy mejor. Quisiera que me ayudaran con esta historia, sé que muchas de ustedes tienen una enorme creatividad, de hecho, hace poco pedí ayuda con mi otro fic 'Tormenta escarlata' tenía un enorme bloqueo.
