Sé que merecen una explicación ya que yo no he estado cumpliendo con lo establecido en la descripción de esta historia y que he tardado demasiado en actualizar y de verdad creo que merecen una disculpa de mi parte.

La verdad es que estuve muy ocupada con la escuela, el último año fue el más difícil, pero ahora estoy de vacaciones y podré recompensarlos. Espero realmente que alguien aun siga esta historia y que le esté gustando mucho. Así que si tú eres esa única persona que lee esto déjame un comentario y seguiré escribiendo para ti. Muchas gracias por la paciencia y espero disfruten la lectura.


Capítulo 3.

Toda la semana había sido un caos, viniéndole cosas de sopetón tras sopetón. Primero el lunes, día que sin duda se llevaba el premio del peor primer día de escuela de todos, después el incidente con ese tipo Sebastian que se creía la gran reina de Inglaterra cuando no era ni la princesita Sophia y bueno después de eso, tener que lidiar con los montones de tareas que le dejaban a diario y el temperamento de Sue los días siguientes, tanto que parecía que toda la furia que había retenido el martes la multiplicaba y aplicaba en los entrenamientos siguientes.

Para cuando el viernes llegó Kurt se sentía aliviado de que las tareas hubiesen cesado un poco y poder tener un poco más de tiempo para su propio gusto, como dormir hasta tarde y despertar sin alarma, también poder pasar un poco más tiempo con Kate y Quinn, no las había visto desde el martes después de que salieron de la sala de cine y aunque Kurt sabía que se habían salido incluso antes de que terminara la película, no comentó nada, solo asegurándose de que todo estuviera bien y asegurándoles que las llamaría dos horas después una vez que llegarán a Westerville.

Las chicas no querían hacer un gran espectáculo de la pequeña discusión de Kurt y Sebastian dentro de la sala, actuaban como si nada hubiera pasado, tal vez para que no se sintiera como incómodo, al fin y al cabo es el hermano de Kate y a Kurt le agrada Kate, de hecho se sentía un poco culpable por haberle correspondido los insultos a Sebastian y no haberse disculpado con Kate por eso.

Las cosas en la escuela marchaban bien, con todas esas tareas que lo mantenían ocupado y despejado de la cabeza y aunque eran estresantes lo mantenían al margen de lo mucho que pensaba en por que alguien se comportaba de la manera en la que Sebastian lo hacía y lo que más le sorprendía era seguírselo preguntando después de darse cuenta que ha encontrado personas como él y simplemente lo dejaba pasar excusándose con un simple 'Así es' y punto, sin más que inmiscuirse en el tema pero con Sebastian era diferente, debería de haber algo detrás. ¿Pero qué?

El proyecto de francés lo estaba frustrando mucho porque ya que era su materia favorita trataba de darle más prioridad y Dios sabe que Kurt Hummel cuando va a hacer algo lo va a hacer magníficamente. Así que si, se había pasado casi toda una tarde después del entrenamiento explicándole a Ethan que era lo que exactamente iba a decir cada quien cuando lo expusieran a la clase, dándole técnicas para que su boca pudiera acostumbrarse al lenguaje.

El viernes en la tarde se la paso haciendo la cantidad de tareas que le habían dejado, diciéndose a sí mismo que sería mejor, así podía salir el fin de semana, pensando en lo mucho que la escuela lo consumía y recordando que era solo la primer semana de muchas y que este tipo de tareas se iban a seguir repitiendo hasta que ya no pudiera dormir. 'Si, así es esto' pensó soltando un suspiro después de cerrar su laptop frente a él. Tomó su celular y comenzó a deslizarse por su cuenta de Facebook y encontrándose con una interesante foto, de hecho era un selfie y en ella se apreciaba los rostros de Kate y Quinn sonriendo con sus uniformes de porristas.

Kurt no pudo detener la punzada de celos que sintió y aunque sabía que era de esos celos que sientes cuando alguien llama 'mejor amigo' a tu mejor amigo, rápido la remplazo por algo más dulce, él sabía cómo Quinn se había sentido al ser transferida, tan temerosa de no poder con una escuela privada tan exigente como Crawford, tan decaída cuando supo las exigencias del equipo de porristas de la institución y ahí fue cuando Kurt entró en acción haciéndole ver que no había chica más pudiente que ella, dándole tantos ánimos que hasta la mona lisa hubiese podido articular una sonrisa con los ánimos de Kurt. Y ahora estaba muy orgulloso porque su mejor amiga estaba feliz en su nueva escuela, había conseguido entrar al equipo de porristas el primer día y había conseguido una amiga, una buena amiga, pequeña y muy madura y muy linda que daba un contraste perfecto a lo que Quinn era.

Cuando observo su sonrisa deslizarse más profundamente debido a sus pensamientos, decidió mandarle un mensaje a Quinn.

Para Quinn: ¿Qué hay para este fin de semana? K.

Kurt lo mando sin más preámbulo, lo que más quería en esos momentos era un poco de diversión, poder salir con sus amigas y olvidarse de todo lo que la semana había traído, cansancio mental y físico. Ahora era el momento para dejar de preocuparse y ocuparse con alguna salida, las chicas de su escuela no lo habían invitado a salir desde las vacaciones y pensó que como la mayoría estaba cursando el tercer grado se les hacía más pesado, Dios sabía que ese año era el más cargado de principio a fin, así que no estaba resentido con sus amigos de la escuela, talvez después de navidad tengan más tiempo, después de la competencia de invierno. Su última competencia de invierno.

Se trasladó a su cama dejando caer su espalda en el colchón y tomando el celular frente su cara, se deslizo un poco más abajo en las noticias de Facebook, encontrando videos graciosos de personas que compartían solo por estar aburridos '¿bueno quien fue el que le puso play?' pensó con ironía mientras esperaba con ansias la respuesta de Quinn, ya se había acostumbrado a que su mejor amiga le respondiera rápidamente, así que cuando no lo hizo bajó a la cocina.

No había visto a su padre ni a Carole desde que regresó del instituto, estaba muy solitaria su casa últimamente, su padre estaba realmente metido en su campaña y aunque estaba muy feliz porque era algo que realmente le interesaba, algo a lo cual le está haciendo bien también a la sociedad y aunque su padre también tiene el taller, le preocupaba justamente eso, ya no había tiempo para él, ya no lo veía como antes, incluso a Carole, también ella ya solo pasaba un día preparando comida para casi toda la semana y la congelaba para cuando Kurt llegara solo se la calentara.

La única vez que vio a su papá fue el miércoles cuando llegó del aeropuerto justo cuando él iba saliendo a la escuela en el auto, solo le sonrió un poco volteando hacia la ventanilla y se fue, los días siguientes estaba tan ocupado con las tareas que no tuvo tiempo para saludarlo mientras estaba en el taller. Realmente lo extrañaba.

Inconscientemente mientras pensaba todo aquello salió de su habitación hacia la escalera, tal vez debería llamar a su padre para ver como estaba, ya que solo habían tenido unos cuantos mensajes de 'Ya estoy en el aeropuerto hijo' o 'Esta bien, papá' que era básicamente lo que se texteaban mutuamente. Pero el sonido el teléfono de la sala lo saco de sus pensamientos 'Ta vez sea Papá' pensó mientras se acercaba al teléfono y lo tomaba.

-Hola- dijo Kurt aun de pie a un costado del sillón.

-¿Kurt? Hermano ¿Cómo estás?- la voz de Finn salió de la bocina casi gritando, Kurt sonrió al escuchar a su hermano, otra persona la cual no había visto en un tiempo desde que salió del instituto y se fue a la universidad.

Kurt con el teléfono entre su mano y la oreja se sentó en el sillón, con una sonrisa en los labios le respondió –Finn, ¿Qué tal la universidad? ¿Cómo estás? Yo muy bien- dijo mientras se estiraba en el sillón y lo cubría todo con su largo cuerpo.

-Me alegro hermano, la universidad es una locura pero nada que no pueda controlarse ¿tu? ¿el último año es duro ha?- dijo Finn con un tono mucho más serio del que jamás Kurt hubiese podido imaginar viniendo de su hermano, la última vez que hablo con él todo era bromas tratando de retener lo que más podía su despedida, pero ahora su tono era como el de un hombre maduro y solo en ¿un mes? ¿Mes y medio?

-Demonios ¿Qué haces en la universidad que ha cambiado hasta tu tono de voz?- bromeo Kurt enfatizando el cambio de actitud de su hermano, del otro lado solo se escuchó una pequeña risa apenada, una que no había escuchado en su hermano desde… Rachel. Desde que tuvo su primer enamoramiento con la pequeña morena el año pasado, entonces Kurt abrió los ojos como platos y quería preguntar, quería saber que era lo que hacía que Finn hubiera tenido ese cambio de actitud, o más bien quien.

Finn soltó un pequeño suspiro forzado antes de responder –Bueno, hay alguien en el edificio de enfrente… no es la gran cosa, solo he conversado con ella un par de veces y bueno es muy linda- fue bajando su tono hasta convertirlo solo en un suspiro, Kurt había cubierto sus ojos con su brazo derecho, solo escuchando a su hermano y teniendo una sonrisa enorme de felicidad en el rostro, podía imaginarse a Finn siendo feliz en la universidad y tal vez enamorado en un futuro.

-Bueno lo último que supe, era que te ponías más tonto cuando te gusta alguien, no más maduro- le replicó Kurt con ironía y un toque de broma en su voz.

-Bueno eso es cierto pero, yo, bueno ella es, supongamos que es un poco más grade que yo…- comento Finn con todos los rodeos posibles, pero fue una sorpresa para Kurt así que quito el brazo de sobre su rostro y se sentó quedando su espalda en el extremo del sillón y sus piernas a la altura de su pecho tomándolas con su brazo y con el rostro hecho una meramente de curiosidad.

Pero en el momento en el que iba a lanzarse a una bomba de preguntas acerca de esta ¿chica? ¿Mujer? La puerta de la casa se abrió y aparecieron su padre y Carole, Carole miraba hacia atrás donde Burt estaba mientras sonreía, si se hubiese fijado bien parecía una adolecente enamorada.

-Bueno, mira quienes se unen a la fiesta Finn- Dijo Kurt un poco irónico, pero antes de que se pudiera dar cuenta lo tonto que sonó su comentario, ya que pues Finn no podía ver quienes estaban ahí, Carole corrió literalmente hacia Kurt emocionada por la mención del nombre de su hijo. Kurt solo le cedió el teléfono y se levantó del sillón para que Carole pudiera sentarse en el 'Solo Dios sabe cuánto tiempo estará ahí, interrogándolo y hablando con él' pensó Kurt.

Para cuando volteo su mirada, su padre había entrado a la cocina y Kurt lo siguió. Lo observo ahí tentativamente mientras abría la puerta del refrigerador, lo había extrañado mucho estos días, Burt giró con un pedazo de tocino frito entre su mano y su boca, pero cuando vio de pie ahí a Kurt, llevó su mano hacia atrás como un pequeño cuando lo descubren comiendo dulces antes de la cena.

-Papá… ya vi lo que tienes allá atrás, así que es mejor que lo pongas lentamente sobre la mesa y te alejes de el- dijo Kurt con una media sonrisa juguetona al fin y al cabo no le había dado ningún mordisco a esa bomba para el colesterol. Y así fue, Burt se resignó y pusó el pedazo de puerco sobre la mesa enfrente de él y le sonrió a su hijo.

-¿Te había dicho que te pareces mucho a tu madre?- dijo despreocupado Burt mientras se sentaba, no hizo contacto visual con Kurt mientras lo decía, ya era algo habitual el hablar de su madre, era solo que esta vez a Kurt lo saco un poco de contexto, así que no dijo nada y solo sintió como un tercio del aire en su pecho se le deslizaba por la boca porque hace bastante tiempo que no pensaba en su madre y bueno escuchar esas palabras de repente era magnifico.

-Siempre me cuidaba, me corregía, de una buena manera siempre sonriente y amable- dijo despacio mientras miraba a Kurt de pie en la puerta de la cocina, su hijo, con esos ojos verdes-azules que le recordaban a los de él mismo pero al mismo tiempo la calidez de los de su madre. Lo observo detalladamente recordando cómo era el día en el que había nacido, como se sintió por haber tenido un hijo con la persona que más amaba en el mundo y cuando ella se fue quedó él, ese chico enfrente de él, con esa ropa tan espectacular y cuerpo que él jamás tuvo. Entonces agradeció mil veces haber tenido a este chico con la persona que más amó, porque ahora a él es al que más ama, ni más ni menos por venir de ese vientre.

-Siempre me lo has dicho, pero no creo ser tan fabuloso como ella lo era- dijo Kurt con una sonrisa juguetona y un tono ligero no queriendo adentrar mucho el tema de su madre. -¿Cómo ha estado la campaña?- finalizo mientras se sentaba en el extremo de la mesa.

-Lo normal, la mayoría de la gente aún sigue creyendo cosas ambiguas como que la música es basura y todo eso- dijo su padre con su ceño fruncido, Kurt solo cruzó sus brazos y pensó en lo mucho que su padre estaba interesado en esta campaña, como siendo una persona que vivió en otra época muy diferente a esta, donde él muy bien podría ser como los demás y ahorrarse muchos problemas e ir con la corriente en lugar de en contra.

-Ya verás que al final sabrán lo que es correcto y no solo lo que está bien- Dijo Kurt admirando a su padre y sentía en sus ojos la ternura que emanaba, era la mejor persona que había conocido jamás y no lo decía porque era su padre, realmente jamás había conocido un padre tan abierto a los nuevos temas que surgían diariamente y ¡por Dios! haber hecho esto de su homosexualidad mucho más fácil de lo que jamás hubiese pensado.

Mientras sus pensamientos podían ser palpables en el aura de la cocina, Carole entro con el teléfono en la oreja y se acercó a él y muy cuidadosa le dijo –Cariño entró una llamada, era Quinn que contestaras tu celular- Kurt desvió su mirada a ella y entendió que aún seguía hablando con Finn y de reojo miro como Carole negaba con la cabeza a su padre y tomaba el pedazo de tocino aun a un lado de él.

Salió de la cocina, con una sonrisa en sus labios, estaba muy feliz que al no estar él, siempre podría estar Carole para cuidar y amar a su padre. También se alegraba que lo acompañara a cada viaje que hacía, que jamás lo dejase solo y también le alegraba estar pasando no mucho tiempo con su padre, ya que aunque suene raro la mejor manera de adaptarse a algo es ensayar y tal vez estaba ensayando para el momento en el que tenga que irse de ese lugar y dejarlo.

Tenía un total de 12 llamadas perdidas la mitad de ellas eran de Quinn y las otras de Kate ¿Estaban juntas? Y varios mensajes.

De Quinn: Demonios Kurt, ¡debes de venir a Westerville ahora! Tenemos una sorpresa preparada para ti. Y por el amor de Dios contesta el maldito celular. Love Q.

'¡Claro! había demasiado amor en ese mensaje"' pensó Kurt mientras se deslizaba en las llamadas y llamaba a Quinn.

Un tono.

Dos tonos.

-KURT- la voz de su mejor amiga salió casi como un grito entre entusiasmo y regaño, -Quiero que hagas exactamente lo que voy a decirte- La voz rasposa de Quinn inundo el espacio y por un momento pensó que estaba hablando con otra persona, porque aunque el tono de voz de su mejor amiga seguía ahí intacto, su entusiasmo se había elevado a la 6ta potencia.

Kurt solo dejó salir un pequeño quejido de aprobación, aun no acostumbrado a esta nueva, mejorada y entusiasta Quinn. ¿Qué les daban de comer en las escuelas privadas?

-Quiero que vayas a tu armario y busques tu ropa de campo- Dijo Quinn con un tono demandante, Kurt quería protestar y hacer preguntas pero antes que nada Quinn replico –Sin nada de preguntas, este es tu castigo por no responder tu celular, ahora todo lo que tienes que hacer es obedecer y obtendrás la sorpresa- Todo lo había dejado salir y fluir de su boca como nunca antes y Kurt se dirigió al armario sin decir nada, solo coloco su celular en altavoz en su escritorio.

Por largos segundos las dos líneas estuvieron en silencio, solo se podía escuchar el sonido de los cajones abriéndose y de los ganchos siendo descolgados –Muy bien Quinn, tengo cuatro trajes de campo encima de mi cama ¿Ahora que?- La voz de Kurt sonaba apaciguada pero a la vez con un toque de entusiasmo.

-Ahora escoge dos, dos pares de zapatos que hagan juego y ropa para dormir. Empaca todo y te veo dentro de dos horas en Westerville.- Y eso fue todo, no hubo explicaciones, despedidas ni nada, solo colgó la llamada. Se reprochaba a si mismo por entusiasmarse con esto, porque antes su amiga no era así y daba detalle de todo, jamás con sorpresas y esas cosas. Jamás fue aburrido pero ahora era excitante.

Hizo todo lo que le pidió y por supuesto no era tonto sabía que la sorpresa era un día de campo o tal vez dos, debido los cambios de ropa que le obligo a empacar, pero todo esto de la rapidez y la poca información que tenía del lugar al que irían lo mantenía al margen del deseo.

Bajó la escalera con las maletas, al final terminó empacando todos sus productos para el cuidado de la piel y repelentes 'uno nunca sabe' termino diciendo Kurt mientras terminaba de bajar las escaleras. Su padre estaba en el sillón con Carole, riéndose y compartiendo unos pequeños comentarios donde pudo identificar el nombre de Finn en ellos, pero cuando escucharon el inigualable sonido de una maleta voltearon a ver de donde provenía, encontrando a Kurt.

-Una llamada de Quinn, eso es lo único que necesitas para hacer tus maletas y abandonar a tu viejo padre- Dijo en el más dramático tono que jamás hubiese escuchado Kurt de su padre al cual solo sonrió un poco negando con la cabeza. -Creí que el melodramático aquí era yo- contestó al aire Kurt mientras caminaba hacia el sillón.


No le tomo mucho tiempo convencer a su padre, al explicarle lo mucho que Quinn había estado entusiasmada estos últimos días, hasta se alegró y le pidió que le mandará muchos saludos a la chica y aunque Kurt se sentía un poco mal por dejar a su padre ahora que por fin lo había visto en casa mas de dos minutos después él le dijo que tendría un viaje para ver algo del taller que aunque no era un viaje de avión si tendría que salir de la ciudad por lo menos ese día y entonces Kurt ya no sintió tan mal.

El camino fue consumido por canciones cantadas a todo pulmón en la carretera vacía, ahora que las vacaciones habían acabado las carreteras ya no estaban tan concurridas como antes. Cuando al fin se encontró con el letrero de 'Bienvenidos a Westerville' le mandó un mensaje a Quinn.

Para Quinn: Estoy aquí. K.

Sabía que era un mensaje seco pero ¿que más podría decir? Esperó alguna respuesta y recibió una llamada.

-Okay ¿Dónde estás exactamente?- Preguntó Quinn

-Estacionado a un costado de el letrero gigante ¿Dónde estas tu?- Contestó con un poco de ironía Kurt.

-Estamos cerca de ahí, síguenos hacia la casa de Kate, ahora te veo- Dijo apresurada Quinn y Cortó la llamada antes incluso de que saliera el 'okay' de la boca de Kurt.

Pasaron un total de 10 minutos y Kurt había empezado a impacientarse cuando vio a lo lejos una Jeep blanca a toda velocidad que al verse cerca de donde estaba él, empezó a hacer sonar el Claxon y a dar vuelta en U de regreso y esa era la señal para empezar a moverse.

Kurt siguió al auto por el mismo camino donde había venido antes con Quinn, desde lejos se podía apreciar los grandes arboles y las paredes que rodeaban ese inmenso lugar, era la segunda vez que estaba en aquel lugar y Kurt podía jurar que estaba más asombrado que la primera.

Bajó de su Hummer y respiró hondo antes de atragantarse con su propio suspiro al ver a Kate salir del lugar del conductor y a Quinn salir con una gran sonrisa tatuada en sus rostros, 'como si manejar a alta velocidad y hacer maniobras en una carretera con tan solo ¿Qué? 14 años fuera tan divertido' Demonios Kurt se estaba convirtiendo en el abuelo o es que a Quinn le ha picado una abeja y le ha inyectado adrenalina o algo así, porque estaba a punto de darles el sermón de sus vidas cuando algo lo distrajo de su destino.

Un par de personas salían de la puerta principal, una señora de unos muy bien conservados cuarenta y tantos, los cuales no aparentaba y un señor de un poco más de edad que era muy parecido a... Sebastian. 'Diablos estos son los padres de Kate' pensó Kurt incluso después de deducirlo al instante que los vio salir de la puerta, gracias al porte y la magnífica ropa que traían puesta.

-Kate, que bien que todos ya estén aquí- espetó la mujer mirando a Kurt con una sonrisa –Tu debes ser Kurt, estamos muy entusiasmados de conocerte- Kurt solo tomó la mano de la mujer por reflejo porque estaba anonadado, tenía menos de la semana de conocer a Kate y todo estaba pasando muy rápido, como cuando una novia loca te dice 'Te amo' a los 5 minutos de salir contigo, claro que aquí no había ninguna relación y mucho menos Kurt sabía sobre ese sentimiento ya que jamás había esto en una relación como esa, de hecho en ninguna clase de relación.

-Kurt estos son mis padres Janet y Christian Smythe- Kate se acercó hacia nosotros y Kurt estrecho la mano del Sr. Smythe aun sin sacar una palabra de su boca, estaba demasiado atraído por toda esta atmosfera, todo este asunto de ser sorprendido y de ser amigo de esta chica tan genial que hace que uno se enamore de su personalidad y de las cosas que hace, claro que estaba muerto de los nervios, aquellas personas eran inmensamente ricas y seguramente poderosos ¿Cómo había llegado hasta este punto? Se estaba yendo un poco en sus pensamientos y tenía que actuar rápido.

-Es un placer Señor y Señora Smythe- eso fue todo lo que salió de sus labios con la más sincera sonrisa, tampoco quería que tener una sobreactuada impresión o algo por el estilo.

-Ya está lista la cena, estaremos esperándolos en el comedor- Dijo Janet tomando el brazo de su marido antes de acercarse a Kurt y decirle muy acogedoramente –Siéntete como en tu casa- con una sonrisa genuina por parte de ambos padres. Siempre había sabido que era el favorito de los padres.


Sus maletas estaban en el cuarto de Kate y ellos en dirección al comedor, las chicas no habían mencionado nada acerca de porque las maletas y todo este asunto de la sorpresa, solo le habían advertido a Kurt que no dijera nada con respecto a que vio a Kate conducir de esa manera y Kurt había captado muy bien el porque.

El comedor era aun más hermoso de lo que había pensado, los colores, las luces, los olores, todo lo que ahí estaba congeniaba a la perfección como si cada pieza estuviera hecha la una para la otra; incluso las personas ahí, los padres de Kate con una sonrisa en el rostro e invitándoles a que sentaran en el comedor con ellos, sus amigas riendo con él, toda la atmosfera era envolvente y genuina hasta que vio pasar por aquella puerta por la que él había pasado antes a Sebastian.

El chico se miraba algo confiado y distinto al entrar pero al mirar a Kurt solo se sentó con esa cara de ardilla rabiosa ignorando los comentarios de sus padres, pero eso no pudo romper con aquello porque la cena siguió su curso hablando sobre la escuela y proyectos, siempre tratando de incluir lo más que pudieran a Kurt y Quinn en la platica, preguntando cosas como '¿Cuánto tiempo invierten en sus clases de porrita?' O '¿Qué quieren estudiar en la universidad? Gracias al cielo Kurt respondió la primera y Quinn la segunda ya que Kurt estaría frito si dijese que no tiene planes aún para la universidad.

Sebastian se miraba muy diferente, solo miraba su plato y de vez en cuando echaba una mirada hacia las demás personas en el comedor con él, casi evitando a toda costa hacer contacto visual con Kurt y claro que él se dio cuenta de eso, 'de seguro es por sus padres' pensó tratando disimuladamente de descifrar que era lo que murmuraba cuando alguien decía algo, y al ser Kurt el más cerca de él solo él podía escucharlo.

-¿Y que piensas acerca de la excursión de mañana Kurt? ¿Estas entusiasmado?- Preguntó Christian con un tono de voz calmado pero realmente interesado en la respuesta.

-Bueno yo ahm- divagó un poco mientras pensaba en mentir y decir que estaba entusiasmado por algo que no tenía ni la más mínima idea solo para no parecer un tonto o decir la verdad y quedar efectivamente como un tonto.

-Papá, el aun no sabe nada, queríamos darle una sorpresa. Pero ya que tocaste el tema, deberías ser tu el que le diga nuestros planes- Kate salvó a Kurt de responder y ahora era él el que espera una explicación.

-Muy bien Kurt, tenemos pensado pasar el fin de semana en el Lago Alum Creek y a Kate le ha parecido buena idea invitarlos- Dijo Christian con una sonrisa volteando a ver a Janet y a Kate con complicidad y por un momento Kurt miró el rostro de su padre en el de aquel señor que llevaba ni una hora de conocer, siempre tan preocupado por incluir a sus amistades en las actividades que realizaban 'o eso era antes de la campaña' pensó Kurt –Debemos de aprovechar el fin de semana antes del viaje a Marruecos- concluyó Christian un poco más bajo y mirando por un microsegundo a Sebastian antes de posar su mirada en su plato a medio comer.

Kurt Imitó el gesto porque temía que sí volteaba a ver hacia arriba se estaría entrometiendo demasiado, gracias al cielo Kate comenzó a contar algo acerca del colegio y el ambiente se hizo más liviano aunque pudo escuchar claramente como Sebastian había susurrado "Yo podría aprovecharlo mejor" y Kurt volteo la mirada hacia él, los demás seguían hablando y él miró a Sebastian por primera vez a los ojos, Sebastian notó que Kurt lo miraba y sostuvo su mirada, solo por un segundo sintió que la mirada que irradiaban aquellos ojos miel con un toque de azul y verde no era más que miedo/temor, pero después se endureció a algo parecido al odio y por un momento la expresión de Kurt fue estática solo tratando de descifrar que era lo que había detrás.

Por lo que pudieron ser semanas o un segundo se mantuvieron así, hasta que Quinn tocó su hombro demasiado fuerte y Kurt miró el rostro de su mejor amiga, no creía lo que veía -¿Qué demonios te pasó?-.


Muy bien, esto es todo por ahora el siguiente capítulo será un POV Quinn/Kate aun no tengo un nombre para ellas dos, así que si tienen idea de cómo podrían llamarse pueden dejármelo en un comentario o si no en mis redes sociales (Ya no uso Facebook).

En mi mente visualizo al padre de Sebastian, Christian como Tom Cavanagh pero si ustedes tienen a alguien más en mente háganmelo saber, al igual que Kate y Janet. Se los agradecería mucho.

Tumblr: kurtbastianfanfics/tumblr

Gracias por leer y muchas gracias por la paciencia. A.