Este capitulo esta dedicado a DaniVal, Gracias por tu review, significa mucho!
Ojala disfruten el capitulo. :]
1 Año Después
-¿Qué pasa Yamamoto? ¡Más fuerte!- Gritó el entrenador. Takeshi respiro profundamente antes de fijar su mirada en su compañero de equipo. Lanzó la bola. La veía acercarse, 5 cm, 4, 3, 2, 1… "Swing."
La bola voló por el aire durante unos segundos antes de caer fuera de la cancha.
-¡Así se hace Yamamoto! Ve a bañarte y luego a dormir, no quiero que estés cansado para el partido de mañana.- Yamamoto asintió y camino hasta el vestier, dejando al resto de su equipo atrás.
-A estado muy extraños desde que empezamos la segundaria ¿No creen?, antes era… más alegre.- Comentó un joven mirando al resto de su equipo. No era el primero que lo había notado, pues muchos se habían dado cuenta del gran cambio que habían tenido algunos de sus compañeros. El equipo asintió, pero a pocos les importaba. Con tal de que jugara bien baseball, todo era perfecto.
Yamamoto había escuchado a su compañero, y sabía que era verdad. Pero no podía, no podía sonreír como antes, al menos no con ellos. Le había prometido a Tsuna que nunca volvería a sonreír falsamente. Fue hasta las duchas y bañándose lo más rápido que pudo, caminó hasta la salida de Nami-chuu. Ahí lo esperaba cierto peli plata, que al verlo llegar empezó su camino.
Caminaron en silencio hasta adentrarse en el bosque, unos kilómetros más adelante encontrándose con una joven con parche.
-Llegan tarde.- Una voz fría hablo desde un árbol. Los tres jóvenes lo miraron. En una de las ramas se encontraba nada más y nada menos que Hibari Kyoya, un poco mas abajo, en el tronco del árbol, un joven con un par de guantes de boxeo a su lado.
-Empecemos.- Takeshi sacó su espada de la funda, convirtiendo el pedazo de madera en acero. El resto de los presentes asintieron, sacando cada uno sus respectivas armas.
El combate entre la familia Vongola acababa de empezar.
Metales chocaban con metales, bombas explotaban, cosas que anteriormente no habían estado ahí aparecían y por último se escuchaban fuertes puños golpear contra superficies metálicas.
A simple vista parecía una pelea a muerte. Pero la verdad era que se estaban conteniendo, los guardianes ahora eran mucho más fuertes que hace un año y sabían que utilizar toda su fuerza podría acabar con Namimori.
La lucha continuo varias horas hasta que solo el ganador se mantuvo en pie. Hibari Kyoya guardo sus tonfas antes de sentarse un poco separado del resto de los guardianes.
-Tienen que mejorar, herbívoros.- El guardián de la nube fue el primero en hablar. Los otros jóvenes se mantuvieron en silencio, indirectamente diciendo "Ya lo sabemos." Hibari miró a sus "compañeros" antes de desaparecer, pues según él, no lo hacía ni por Tsuna ni por los guardianes, solo quería pelear. Nadie le creía.
Takeshi miró a su familia recostada y se dio cuenta de que, efectivamente, su compañero de equipo estaba en lo correcto. Habían cambiado. Chrome había ingresado a la Segundaria de Nami-chu, por lo que ahora estaba con ellos. Ya no era más la pequeña niña tímida que había que defender, ahora era fuerte e independiente, aunque a veces seguía siendo un poco tímida. Gokudera seguía siendo el genio delincuente, pero al menos ahora era más amigable, solo con su familia, pero algo es algo. Ryohe seguía igual de animado e inperactivo, pero ahora era un poco más serio e inteligente, por lo que explicarle las cosas no era tan difícil como antes. Hibari había tenido, sorpresivamente, el mayor cambio. Claro que nadie aparte de ellos lo notaba, para el resto de Namimori el seguía siendo un demonio, pero para ellos, él era parte de la familia, aunque no lo aceptara abiertamente. Ahora les dirigía más de 4 palabras y cuando los "mordía hasta la muerte" no lo hacía tan duro como con el resto de los estudiantes. Lambo seguía siendo el mismo de siempre, excepto que ahora era un poco menos fastidioso. Y él… Bueno él no había cambiado mucho, seguía siendo alegre aunque ahora era un poco más serio.
-Bueno chicos, me debo ir. Ken está empezando a sospechar de nuestros "combates" y no creo que quieran que alguien se entere… Nos vemos mañana. Prepárate Takeshi, mañana voy contra ti.- Y con una pequeña guiñada de ojo, la única mujer se retiró. Yamamoto rio, todavía no muy acostumbrado a ver a esta Chrome.
El siguiente en irse fue Ryohe, gritando algo sobre sospechas y Hana. Los únicos restantes eran Takeshi y Hayato.
-Pronto oscurecerá, mejor te vas antes de que tu viejo te busque, de nuevo.- Hablo Gokudera mientras se levantaba del suelo. Con el pasar de ese año sus peleas habían disminuido, un poco, pero habían disminuido. Takeshi se levantó y junto a Hayato, caminó hasta la salida. No tardaron mucho en separarse, cada uno llendo a su respectivo hogar. Yamamoto puso una sonrisa en su cara antes de entrar a su casa.
-¿Dónde has estado Hayato?- Una chica extraña de pelo rosado le pregunto al joven que por ese momento entraba por la puerta.
-No es de tu incumbencia, aniki.- Gokudera camino cojeando un poco hasta la cocina, solo para encontrarla completamente destruida.
-Esta probando nuevas recetas.- Le respondió Bianchi cuando le pregunto. Gruñendo entró a su habitación. Se sobo algunas partes lastimadas, unas hechas por tonfas, otras por puños, y algunas pocas cortadas.
Suspiro derrotado. Sabía que tenía que ser más fuerte, lo suficiente para que su querido décimo lo aceptara como mano derecha, pero también sabía que aún faltaba mucho para lograr su meta y no creía que un año más fuera suficiente.
Finalmente, después de un par de horas, se quedó dormido. En su sueños 8 personas nuevamente reunidas.
-¡Oni-san!- Sasagawa Kyoko corrió hasta su hermano al verlo lleno de heridas.
-¡Oh, Kyoko!- Saludo alegremente el joven, ignorando los reproches de su hermanita.
-¿Estuviste peleando de nuevo?- La joven lo miró con lágrimas formándose lentamente en sus ojos. El guardián del sol la abrazo, negando con la cabeza. Y no era mentira, técnicamente no estaban "luchando" estaban entrenando. Kyoko se quedó unos minutos en los brazos de su hermano, antes de separase con una gran sonrisa.
-Nee, Oni-chan ¿Has sabido algo de Tsuna-san?- Pregunto curioso Kyoko, pues según lo que le habían dicho, Tsuna se había ido a otra segundaria, pero se mantendría en contacto. No había sabido nada de él en un año y estaba preocupada.
-Cuando sepa algo de Sawada serás la primera en saber.- Ryohe sintió la culpa invadirlo al mentirle a su hermana, pues él sabía muy bien, así como los otros guardianes, que no sabrían nada de Tsuna en al menos otro año más. Kyoko asintió feliz antes de volver a la cocina.
Ryohe se dirigió a su cuarto y al llegar se dejó caer sobre su cama, completamente exhausto. Sus ojos se mantenían abiertos, viendo una foto en la que 5 jovenes y un niño le sonreían a la cámara. Recordaba muy bien ese día, la foto había sido tomada en el carnaval. Sonrío con nostalgia antes de cerrar sus ojos, prometiéndose a sí mismo que algún día habrían muchas más fotografías decorando su habitación. Pero por ahora, se conformaría con la pequeña y solitaria imagen sobre su mesa de noche.
Es corto... Lo sé. Y me faltaron Lambo, Hibari y Chrome pero lo quería hacer mas centrado en los tres mas cercanos a Tsuna. (Técnicamente Lambo seria mas cercano que Ryohe pero no se como interpretar a un niño de 5 años, lo siento!) Aun así espero les haya gustado, el prox. ya sera 2 años después. :] Recuerden, si alguien quiere un arco sobre algún personaje en especifico, solo avísenme!
Gracias a todos los que la marcaron de favoritos y/o siguen la historia. Me inspira a seguir :] . Jejej Los quiero a todos! :p
Nos leemos!
