¡Bueno, aquí está el siguiente capítulo! Lo siento por la tardanza, he estado ocupado. ¡Le agradezco a todos sus comentarios.
No soy dueño de Sonic ni de la historia, yo solo me encargo de distribuirla al español
ARK
Capítulo 3: Nuestra habitación
—Shadow ¿Dónde estamos?
—Pensé que tu sabias donde estamos
Los dos habían ido a dar un paseo por el ARK desde hace un rato y ahora se encontraban en una sala completamente vacía…aunque era bastante fácil perderse, todas las salas se veían completamente iguales.
— ¿Cuánto tiempo crees que haya pasado?— pregunto María algo preocupada.
—Aproximadamente unos cuarenta y siete minutos— calculo Shadow tranquilamente.
—No me extraña que ya me duelan las piernas— gimió la niña de cabello rubio.
Hubo un cómodo silencio entre los dos mientras miraban a su alrededor. María parecía estar buscando el camino de regreso, mientras que Shadow frunciendo el ceño hacia lo mismo.
—Tal vez sería mejor si fueras a buscar al abuelo— sugirió María.
—Pero entonces si me pierdo, los dos estaremos completamente perdidos. El ARK es enorme.
—Confió en que lo encontraras— dijo la chica del vestido azul mientras le guiñaba el ojo— Después de todo eres la forma de vida suprema.
—Vamos, creo que es por aquí— dijo Shadow tomándola de la mano.
El erizo la guio por varios pasillos y doblaron por varias esquinas, completamente enfocados en un solo camino. Los pasos de los dos resonaban por los abandonados pasillos de la estación espacial. Tras unos minutos de andar caminando finalmente llegaron a un pasillo que tenía una sola puerta. María comenzó a decelerar el paso, haciendo que Shadow se detuviera.
—Sé que nunca he estado aquí antes— comento María algo nerviosa— ¿Me pregunto a donde llevara esta puerta?
—No tengo idea—respondió Shadow encogiéndose de hombros.
— ¿Quieres averiguarlo?— pregunto María con una traviesa sonrisa adornando su rostro, con todo su nerviosismo siendo sustituido por su sed de aventura.
Shadow se acercó a la puerta y comenzó a inspeccionarla, finalmente su mirada se dirigió a un teclado que se encontraba a un lado y una pequeña pantalla sobre este.
—Necesitamos un código.
—Oh, eso es fácil— respondió su amiga.
María se acercó al teclado y escribió su nombre, no paso ni un segundo cuando la puerta se abrió al instante.
Ellos entraron a la habitación la cual era bastante grande y de forma redonda. No había muebles por ninguna parte, sin embargo lo que llamo la atención de ambos es que la pared era completamente una ventana gigante. Permitiéndoles tener una vista espectacular de la Tierra. El resplandor del planeta iluminaba toda la habitación en un color azul nebuloso, el cual era muy reconfortante.
— ¡Guau!— exclamo María quedándose sin aliento mientras corría hacia la enorme ventana— ¡Es tan hermoso!
Shadow tranquilamente camino a su lado y dirigió su mirada hacia aquel mundo desconocido para él.
—Lo es.
—Quiero ir ahí algún día.
—Lo harás.
—Y tú vendrás conmigo— comento ella con una enorme sonrisa— Así podremos explorar la Tierra juntos.
Después de un rato se sentaron en la suave alfombra de color rojo que era lo único que adornaba la habitación. Aquel momento se llevó a cabo en un cómodo silencio de paz y tranquilidad. Parecía ser un lugar donde sus preocupaciones podían ser dejadas a un lado y podrían expresarse libremente sin el temor de ser juzgados dentro de aquella habitación.
Su habitación.
En aquel momento, la pequeña niña y la vida de forma perfecta se dieron cuenta de que no podrían vivir uno sin el otro.
—Estoy muy feliz de que mi hermano te haya creado— susurro pacíficamente María— Te quiero, Shadow.
—Yo te quiero a ti, María.
Continuara...
