Si digo Harry Potter, todos saben que es de Rowling… no??


Bien, recuerden que esto lo he modificado a mi conveniencia, jejeje así que si algo no encaja con los libros, las películas o lo que diga Rowling, pueden echarle la culpa a mi enferma mente XD por cierto para que no digan que no dije nada, PUEDE CONTENER SPOILERS DEL TERCER LIBRO y un poco de los anteriores A PARTIR DE ESTE CAPITULO

A VER, CONTESTANDO LAS DUDAS EN GENERAL

PARA LOS QUE PIENSEN QUE LLEVO DOS HISTORIAS A LA PAR... No es verdad!!! llevo 7 XD eso sin contar con el fic que comparto con NIMPHADORA TONKS, está bueno pasense por él, MINI! MERODEADORES: PROBLEMAS CON EL TIEMPO, jejeje... al que diga que lo ha leido o que leyó este, adelantan un dia de actualización jajajajajajaja(esto creyendo que les gusta este fic) jajajaa

LOS POTTER SE ENTERAN DE LA VERDAD DE SUS AMIGOS YA QUE EMPIECE EL TERCER CURSO HARRY

PUES LAS MENTIRAS A LOS NIÑOS BUENOS SON BUENAS JAJA PORQUE LAS CREEN FACIL, ASÍ QUE NO BATALLÉ PARA QUE HARRY CREYERA LA SARTA DE TONTERÍAS QUE LE DIJERON SUS PADRES, TONTERÍAS QUE SE DIRÁN DESPUÉS XD

DENLE TRES HURRAS A SESHOMARU!!!!! no se queja de que se confunde con mis historias, sí puede balancear bien los personajes y miren que tiene una gran mente para poder con tantos!!!!!!!

PARA LOS QUE TENGAN DUDA SOBRE PORQUE LOS POTTER TARDARON TANTO EN IR POR HARRY... estaban muertos y revivieron misteriosamente, tal es el misterio que aún no logro descifrarlo jajaja, no mentira, no es cierto jejeje

PARA LOS DE KOBRA... YA ESTÁ LA SEGUNDA PARTE... EL HEREDERO DE VOLDEMORT

Me dejo de balbucear y mejor lean el capi... (me pregunto si alguien habrá leido todo eso)


Lily Potter miraba ensimismada desde el marco de la puerta de la habitación de su hijo mayor, la decoración había cambiado mucho desde que él había entrado a Hogwarts, era el mismo color solo que habían pósters de quiditch, algunos banderines de grifindor, fotografías de sus amigos y muchas cosas más, mágicas en su mayoría, aún se sorprendía de que Harry no hubiera descubierto la verdad en los dos años que tenía en el colegio, sonrió al escuchar que la televisión de la cocina se encendía muy fuerte, después el volumen bajaba, Johnny debía haber despertado, en vacaciones o fin de semana despertaba temprano…

En la cocina, un pelirrojo de casi seis años miraba interesado caricaturas comiendo un tazón con cereal de colores, demasiado dulce para el gusto de su madre, se apartó un mechón que le caía en los ojos y lo puso tras su oreja

-- ¡Hey! --se quejó con la cuchara en la boca al mirar que quitaban su programa y en su lugar ponían un noticiero, tomó el control remoto y le cambió de canal, bufando dejó el control frente al plato al mirar que en todos los canales salía lo mismo, un señor anunciaba de la huida de un preso…

"Tenemos que advertir a los telespectadores de que Black va armado y es muy peligroso, se ha puesto a disposición del público un teléfono con línea directa para que cualquiera que lo vea lo pueda denunciar!...

--No parece peligroso --murmuró Jhon apartando su plato y acostándose sobre la encimera donde había arrimado una silla alta, miró detenidamente la imagen del sujeto, del supuesto preso o ya no tan preso, pensó sonriente el pelirrojo, cuyo cabello estaba sobre sus hombros… miró al hombre, se miraba demacrado y el cabello le bajaba por los codos, Johnny entrecerró los ojos y miró detenidamente los ojos del hombre…

-- ¡Jhon Alexander¿cuántas veces te he dicho que no quiero que desayunes eso? --El niño dio un brinco al escuchar a su madre, por instinto la miró, pero casi inmediatamente volvió su vista al televisor, donde empezaban las caricaturas… --Jhon, te estoy hablando… ¿pero qué te…? --murmuró sorprendida Lily

--Buenos días --Harry entraba en pijama a la cocina -- ¡Wow! --Exclamó al mirar a su hermano

--Buenos… --James no terminó el saludo pues miraba sorprendido a Jhon

Frente a ellos y con la misma mirada que ponía cuando iba a recibir un regaño (igual a la de perrito regañado que ponía Sirius para conseguir cualquier cosa, según Lily), los miraba, James, Lily y Harry miraban sorprendidos el cabello negro y bajo los codos del niño, James parecía hipnotizado por esos ojos grises en los que se podía distinguir un brillo extraño, un brillo que para nada era el que recordaba que tenía esa persona que se había obligado a olvidar…

-- ¿Qué demo…? --murmuró Harry

--Harry… --Le reprendió suavemente Lily, Harry la miró de reojo y siguió mirando a su hermanito

--Jajaja, Harry dijo una palabrota --rió Jhon señalando a Harry, al reír, su cabello volvió a la normalidad, rojizo y sobre sus hombros, sus ojos miraron unos segundos más a James, después volvieron a la normalidad

-- ¿Mamá? --Harry se giró hacia Lily que seguía mirando a John, después miró a su padre, pero éste ya no estaba -- ¿Qué pasó mamá?, eso no es normal --apuntó suspicaz el chico

--metamorfomago --susurró Lily para sí, Harry miró fijamente los labios de su madre intentando leerlos, pero no entendió nada --no tengo ni la más remota idea Harry, pero yo tampoco creo que sea normal --mintió Lily mirando al pelirrojo, Harry la miró más suspicaz aún --creo que debería llevarlo al médico --Harry siguió mirándola, en los ojos de su madre había algo, parecía alegría, sorpresa, emoción, orgullo, pero ni rastro de lo que debería haber, o de lo que él quería ver: preocupación

-- ¡Nooo! --Johnny bajó de un brinco de la sala --el que dijo una palabrota fue Harry no yo, yo me he portado bien --lloriqueó el pelirrojo mirando implorante a su madre, después se abrazó a sus piernas y resbaló hasta quedar de rodillas en el piso --por favor… --suplicó el pequeño

--Mamá, no creo que un médico te pueda decir lo que tiene Johnny, parece cosa, de… pues… --miró hacia las tres puertas que daban a la cocina buscando a su padre, después miro a su madre --magia --agregó al no encontrar a James, quien le soltaba tremenda regañiza cada vez que mencionaba esa palabra frente a él

--quizá hijo, entonces… ¿no debería preocuparme, no? --preguntó Lily sin poder ocultar ese brillo en los ojos que desconcertaba a Harry --anda ya, no seas dramático John, el médico no te hace nada malo, pero estás castigado, deja ese plato de cereal en el lava-trastes --dijo Lily yendo hacia el refrigerador para preparar un desayuno decente

--No es justo, Harry es el que dice palabrotas y a mi me castigan por nada --murmuró el niño en un tono muy bajo que solo Harry escuchó

--Puedo preguntarle la razón si gustas --susurró Harry sonriendo

John lo miró con reproche con el plato de cereal en una mano

--muy gracioso Harry

Harry se sentó al desayunador sonriendo, un par de minutos después su hermano se sentó junto a él…

--Metamorfomago

James tenía repitiéndose esa palabra por varios minutos, durante los cuales había llegado sin darse cuenta hasta su habitación, revolviéndose el cabello con ambas manos en señal de frustración, se sentó en la cama y miró fijamente la puerta frente a él, era demasiada presión, mucha realmente, después de esa gran muestra de magia de Alexander, se negaba a llamarle John, ese nombre le hacía recordar… Harry preguntaría más, si había sido casi imposible engañarlo después de su primer año en Hogwarts y de éste último también, no sabía como se zafaría de ésta ahora, metió una mano dentro de su camisa roja y después de unos segundos sacó un ciervo de plata, tenía incrustadas unas extrañas piedras café de las que no recordaba el nombre, tenía imponentes cornamentas con diamantes, se llevó ambas manos tras el cuello, después miró en su mano derecha una cadena de plata de mediano grosor enrollada bajo el ciervo, cerró los ojos con dolor, había recordado al desgraciado de Peter, su redonda cara y esos pequeños ojos que sonreían mientras miraba el regalo, una rata prendida a una cadena de plata, apretó con furia la medalla en su mano, un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas al recordar a Sirius encantado con las cuatro medallas en su cuello gritando que no las regresaría mientras, él, Remus y Peter intentaban quitárselas, Lily sonreía en una esquina de la sala común de grifindor, era su séptimo año¿se preguntó si entonces Peter ya los traicionaba?, una triste sonrisa se dibujó en su rostro, la imagen de un Sirius desesperado intentando quitarse las medallas pues le quemaban llegó a su mente… suspiró sonoramente mientras volvía a ponerse la medalla, se recostó y miró el techo… solo quería ser feliz con su familia, nada más… ¿acaso era demasiado pedir¿Por qué la magia no lo dejaba de atormentar?; un ligero golpeteo en la puerta lo hizo salir de sus pensamientos y dio la entrada aún recostado…

-- ¿Qué pasa Harry? --preguntó James mirando fijamente el techo, sabía que era su hijo mayor, si hubiera sido Alex habría corrido hacia él, Lily habría entrado en silencio sin dejar de mirarlo, pero solo Harry lo miraría desde la puerta --entra --invitó el animago respirando hondo

--Papá… eh… un amigo me ha llamado por teléfono --balbuceó Harry

James se sentó y miró a su hijo aliviado de que no quisiera explicaciones sobre el cambio de Alex, Lily debía haber hecho algo…

-- ¿y...? --Preguntó James invitando al niño a continuar

--Me ha preguntado si puedo ir a pasar unos días con él… vive en una granja --dijo Harry desde la puerta, James le indicó con una mano que se acercara, Harry fue frente a su padre

-- ¿Es mug… persona normal? --James se corrigió antes de descubrirse, pero Harry lo notó, no se sorprendió mucho pues ya había pasado anteriormente, sin embargo, no lo demostró

--Me estás diciendo anormal --murmuró Harry aparentemente ofendido

--Sabes a lo que me refiero hijo --dijo James con una pequeña sonrisa

--No, es del colegio, su padre trabaja en el ministerio de magia --explicó Harry --puedes hablar con ellos si gustas, cuando me vayan a dejar a su casa --expuso Harry mirando a James

-- ¿Has venido a pedirme permiso o a avisarme que irás? --preguntó James serio, Harry se ruborizó ligeramente y se apresuró a responder:

--Ha pedirte permiso, lo siento

--Pues no irás --dijo James poniéndose de pie

--Pero…

--No --fue la vaga respuesta del adulto antes de dirigirse a la puerta

--Por lo menos dame una razón --pidió Harry molesto

--Esa, justo esa… --dijo James señalando la clara pose amenazante que tenía el niño, después salió de la habitación dejando a Harry a punto de fundirse del coraje

--No es justo --siseó Harry saliendo con grandes zancadas del lugar, bajó casi corriendo las escaleras y fue a la cocina, no se quedaría sin luchar, tenía dos opciones: que su padre le dejara ir o bien, que lo castigara -- ¿Y mi papá? --preguntó Harry serio

--Llevó a Johnny a comprar víveres¿querías ir? --inquirió Lily dejando de limpiar la mesa, el chico negó y una sonrisa se dibujó en su rostro con la pregunta de su madre -- ¿Te dejó ir con tu amigo?

-- ¿Me llevas?

--Claro hijo¿tienes todo listo?

--Sí, voy por mis cosas --Harry salió corriendo hacia su habitación, Lily sonrió mientras tomaba de la pared las llaves de la minivan, James se había llevado el auto

Algunas horas después, Lily paraba frente a una gran casa que parecía a punto de derrumbarse en una granja, Harry bajó y agradeció a su madre, cuando iba a la casa, Molly Weasley, una señora algo bajita, rellenita y pelirroja salía a su encuentro, se sorprendió al ver la minivan, aunque parecía más sorprendida por la mujer pelirroja que miró dentro, al instante y sabiéndose algo famosa, además de que se suponía estaba muerta, subió el cristal oscuro de la ventana, y sin darle más oportunidad a Molly, Lily arrancó la camioneta y se fue…

Cuando Lily llegó a su casa, sorprendida miró que su esposo no llegaba aún, así que continuó con lo que hacía cada momento que tenía libre, fue a la biblioteca, mientras buscaba las cosas que tenía ocultas por el lugar, sonrió al recordar al chico pelirrojo que feliz había abrazado a Harry, le recordó a James y Sirius, la castaña de la que Harry le había hablado, encajaba en la posición de Remus, suspiró sacando unas hojas tras unos libros de la ultima fila, y siguió buscando, encontrándose con la carta que Harry les había mandado la primera semana de clases…

-------------------------------------flash back-------------------------------------------------------

Eran cerca de las ocho de la mañana y en la cocina, James sonreía mirando el espectáculo, el pequeño pelirrojo de cuatro años había arrojado contra la pared su tazón con avena, no parecía tener ganas de comer eso, y ahora ante la frustración de Lily se retorcía en el piso mientras golpeaba con sus manitas el piso, con cada segundo, Lily adquiría un peligroso sonrojo, que hasta ahora, el pequeño no conocía…

-- ¡Jhon Alexander Potter! --gritó Lily, el niño dejó de moverse y miró fijamente a su madre, Lily se agachó y tomó la mano del pequeño para ayudarlo a erguirse…

--Parece que Harry nos mandó una carta --murmuró James mirando con tristeza a la lechuza blanca frente a él

Lily que regresaba de un rincón de la cocina, donde había sentado a John mirando a la pared, quitó la carta del ave y la abrió mientras la lechuza se posaba sobre el refrigerador, la pelirroja empezó a leer en voz alta:

--Hola, mamá, papá… ¡esto es increíble!, aunque, como me dijeron antes de venir, muchos me confunden todavía a pesar de que les explico la razón de mi cicatriz, pero no me creen, pero no les quería decir eso… he quedado en grifindor, dicen que es la mejor casa del colegio… --James sonrió sombríamente mientras revolvía su avena, Lily siguió con la lectura después de echarle un vistazo a su esposo --también, ayer… me han seleccionado para entrar al equipo de quiditch, eh… es un deporte que practican los magos, dicen que…

--No ha habido un jugador de primero en cientos de años --la interrumpió James, Lily sonrió y miró a su esposo, un atisbo de alegría y orgullo no pasaron desapercibidos para Lily

--soy el jugador más joven en cientos de años, seré buscador, yo creo que después les explicaré en que consiste el juego, por cierto mamá, uno de mis amigos, después también les contaré sobre ellos, me ha mostrado una copa… tenía el nombre de papá… --Lily guardó silencio y miró a James que estaba pálido --ta… también había una placa que te nombraba como premio anual o algo así, en fin supongo que debe haber algún mago con sus nombres… debo irme ahora, los quiere mucho, su hijo Harry … --Lily terminó de leer y miró la cara de preocupación de su esposo...

------------------------------------fin flash back………………….---------------------------------

Era cierto que había sido difícil el convencer a James para que dejara que Harry siguiera estudiando, incluso había tenido que enviarle una carta al director para que hiciera algo…

--Mami --la risueña voz de John la sacó de sus pensamientos, de un brinco se sentó en el escritorio para que el niño no viera nada, el pequeño la miró graciosamente --papá dice que tiene hambre

--Eh… sí amor, ya… ya voy

La hora de la comida pasó en silencio, James no se sorprendió de que Harry no estuviera, seguramente seguía molesto, pero no podía arriesgarse a que los Weasley los descubrieran, además, Dumbledore había insistido en que era peligroso que Harry saliera solo, en la cena fue lo mismo, sabía que Lily consentía mucho al niño y estaba seguro de que su esposa le había llevado la cena a su habitación, después de que cenara iría a hablar con él…

--Mamá¿dónde está Harry? --Preguntó John mientras recogía su plato de la mesa

--Con un amigo, pequeño, vendrá en unos días --contestó Lily sonriéndole, se giró extrañada hacia su esposo al notar que apretaba el tenedor -- ¿James, pasa algo?

El moreno sentía como cada mililitro de sangre pasaba por sus venas a gran velocidad, mientras le quemaba ligeramente, con mirada asesina se giró hacia Lily

-- ¿Con qué amigo? --James hizo un gran esfuerzo para despegar las mandíbulas, sin contar con el que hacía para controlarse -- ¿Con el que le llamó por teléfono? --John miraba interesado a su padre, parecía saber que estaba a punto de explotar, Lily asintió dudosa -- ¿puedes… decirme… la razón? --preguntó James terriblemente serio

--No entiendo James ¿razón de qué?

-- ¡Lilyan! --John se abrazó a su madre al mirar como su padre derribaba la silla al ponerse de pie violentamente -- ¿de que lo hayas llevado cuando YO había dicho que NO? --semi-gritó James intentando calmarse, y entonces fue el turno de Lily que en un instante se puso más roja que el mismo fuego, John tragó saliva con miedo, lo único que entendía era que su hermano estaba en problemas y muy graves

--Me empieza a cansar ese lado merodeador --susurró Lily, James la miró con un atisbo de sonrisa, pero la pelirroja no lo notó pues tomaba muy molesta las llaves de la minivan y salía de la cocina, James tomó en sus brazos a John y siguió a la carrera a su esposa

--Amor… si Harry está en… pues, con los Weasley, llegaremos muy tarde¿no crees que sería mejor que fuéramos por la mañana?, además¿cómo te presentaras ante una familia de magos? --Preguntó James en un susurro, era peligroso subir el tono cuando Lily estaba así, la pelirroja lanzó un bufido mientras abrochaba su cinturón de seguridad, James no hizo otra pregunta y subió al lado del copiloto después se asegurarse de que su hijo estuviera asegurado, pues no era que Lily fuera a manejar mejor que el autobús noctámbulo, sonrió, incluso pensó que ese era un buen momento para decirle a Harry que eran magos y aparecerse en la casa de los Weasley o meterse en la chimenea, respiró hondo cuando sintió que algo lo jalaba hacia el asiento y Lily salía de la casa haciendo rechinar todas y cada una de las llantas de la pobre camioneta, que sería la que resentiría por algunas horas la furia de esa pelirroja.

Muchas horas después, por el coraje que cegaba a Lily, se habían perdido un poco pues no manejaba dentro del límite de velocidad, extrañamente no se habían encontrado con ningún policía, algo que tranquilizaba a James, pues con Lily así, estaba seguro que la pelirroja hechizaría a cualquiera que intentara detenerla, sin importar que no llevara varita, no le constaba pero casi podía asegurar que su esposa no necesitaba explícitamente una varita para hacer magia. Cerca de las ocho de la mañana del día siguiente, pararon frente a la madriguera, y una duda que no se atrevió a plantear lo asaltó… ¿entrarían así nada más por Harry?... seguro los reconocían…

--John, cariño… ve a esa casa y dile a Harry que hemos venido por él --pidió Lily seria, el pequeño que recién despertaba asintió y abrió la puerta --sé educado --agregó la pelirroja, el niño volvió a asentir y bajó de la camioneta

Mirando sorprendido a su alrededor, John fue hasta la puerta donde llamó con el tono que ameritaba cuando le decían que fuera educado, o sea, casi en silencio pero que las personas pudieran escucharlo, extrañamente solo él comprendía lo que significaba eso, claro, además de Lily… un par de minutos después, la puerta se abrió y un chico pelirrojo se asomó…

--Buenos días --sonrió John, el chico le regresó el saludo --busco a mi hermano, hemos venido por él --dijo el pequeño señalando la minivan tras él, el pelirrojo mayor miró tras el niño, después lo miró extrañado

-- ¿Quién es tu hermano?

--Harry --contestó John inmediatamente -- ¿está aquí cierto?

-- ¿Quién es Percy? --una señora muy simpática desde el punto de vista de John se asomó tras el chico

--Buenos días señora --saludó educadamente Johnny mirando sonriente a Molly que sorprendida lo miró

--Este niño dice que viene por su hermano, por Harry --dijo Percy extrañado

-- ¿Su hermano?... ¿eres hermano de Harry? --preguntó Molly, el pequeño asintió rápidamente --bien, aún no baja, pasa le llamaré

--Gracias, con permiso --dijo John siguiendo a Molly, pero cuando llegaban a la cocina, Harry ya estaba sentado junto a Ron y platicaban animados -- ¡Harry! --gritó el niño y corrió a abrazar a su hermano, Harry sintió que le echaban un balde de agua fría y bajó la mirada hacia el pelirrojo que estaba aferrado a él --mamá está furiosisisisisisma --dijo pícaramente el pequeño

--Yo… creo que…

--dijo que veníamos por ti --le interrumpió John

--Gracias por su hospitalidad señora Weasley, pero me tengo que ir… --dijo Harry mientras se ponía de pie y se encaminaba a la habitación que compartía con Ron, su amigo lo siguió --espérame aquí Johnny --murmuró Harry, el niño asintió mientras miraba sorprendido como algunos platos se enjuagaban solos, un par de minutos después, Harry bajaba con su baúl, John fue con su hermano y le tomó la mano --nos vemos en el colegio Ron --murmuró Harry mientras abría la puerta

--Gracias --sonrió John antes de salir

Los Weasley miraron como Harry subía en la misma minivan en la que había llegado el día anterior, pero no comprendían nada… Harry subió a la camioneta con la vista fija en la alfombra gris, se sentó junto a John, sin decir una palabra Lily encendió la camioneta y se pusieron en marcha, llegaron a casa casi al anochecer, con un hambre atroz, pues en el camino ni siquiera John se había animado a pedir comida, pues aunque conocido por su carácter tan parecido a Remus, pero al mismo tiempo a Sirius pues podía convencer a Lily de cualquier cosa a pesar de estar muy molesta, pero también sabía cuando hacerlo, y ese era un momento en el que pedir que pararan para comer algo era muy peligroso…

--A tu habitación --murmuró Lily mientras apagaba la camioneta

Harry entró a la casa y subió inmediatamente, John miró a su padre

--Ve a tu cuarto, te llamo cuando mamá termine de preparar la cena --sonrió James, el niño asintió y empezó a subir, pero en el tercer escalón se giró hacia su padre

--Yo no estoy castigado¿verdad?

--No Alex

James fue a la cocina y se sentó al desayunador mirando fijamente a Lily, ella lo ignoraba y seguía con le cena, se mantuvieron en silencio por una hora más, hasta que la pelirroja empezó a servir los platos, fue que James salió de la cocina…

--Alex a cenar --anunció James tocando levemente la puerta del pequeño pelirrojo, quien casi lo arrolla al salir corriendo --Harry, a cenar --James abrió la puerta del cuarto de su hijo mayor y lo miró sentado sobre la cama jugando con la consola

--No tengo apetito --murmuró el niño con la vista fija en el televisor

James entró en la habitación y se acercó a la cama, de donde agarró el control del televisor y lo apagó, Harry se puso de pie de un brinco mirando molesto a su padre

--He dicho a cenar --murmuró James antes de salir de la habitación

Refunfuñando Harry lo siguió, al entrar a la cocina tuvo que bajar la mirada pues su madre estaba realmente molesta, no le gritaba, pero eso podía verlo en sus ojos…

--sube… --inició Lily molesta después de media hora, durante la cual Harry apenas picó la comida en su plato

--a mi habitación --la interrumpió Harry serio, se puso de pie y fue a su cuarto, seguido muy de cerca por sus padres, John decidió quedarse abajo… era más seguro…

--Estás castigado --dijo por fin Lily después de media hora de haber gritado, Harry rodó los ojos, eso ya lo sabía

--Pero en verdad --agregó James mirando detenidamente la habitación, Harry le puso atención, se puso de pie rápidamente al mirar a su padre desconectar el televisor, y la consola --tres semanas, no televisión, no video juegos, no teléfono, no amigos magos o no, no cartas, no salir de esta habitación, vas a estudiar y terminar tus deberes --enumeró James serio, Harry lo miró fijamente dejar los cables -- ¿entendido? --el niño asintió lentamente --Lily --llamó James a su esposa que seguía en silencio, ella lo miró y empezó a caminar

--Mamá… --murmuró Harry mirando el piso, Lily se detuvo en la puerta y lo miró --lamento haber desobedecido --Lily asintió con una sonrisa comprensiva --pero nunca dije que me había dejado ir --susurró Harry, James que iba tras Lily no pudo evitar sonreír, muy a su pesar, su hijo era un merodeador en toda la extensión de la palabra

--Harry, confío en ti --Dijo James antes de cerrar la habitación

El chico se acostó en su cama, no tenía nada que hacer y apenas eran las ocho de la noche y ¿si miraba un rato la tele con un volumen bajito?, la última frase de su padre antes de salir le llegó de golpe a la cabeza, respiró hondo y sacó su mochila del closet, haría sus deberes, dejó todo sobre el escritorio y se sentó a hacer el ensayo de pociones, no entendía la razón por la que ese profesor lo odiaba tanto, también repetía mucho que se parecía a su padre, pero si él no podía conocerlo, ellos eran muggles y el profesor no… cuando estaba por terminar el ensayo, Hedwig entró por la ventana y se paró frente a él estirándole una pata, Harry miró la carta, respiró hondo y la desató, orgullosa, el ave voló hasta su jaula, Harry miró el sobre, era la letra de Ron, no cartas, su padre había dicho eso también, pero no se enteraría si la leía… se puso de pie y con la carta en la mano salió de la habitación, en su camino a la planta baja se encontró con John que corría apresurado mientras balbuceaba algo sobre su habitación, sonrió al recordar que ese día su madre haría revisión y seguramente su hermano no había limpiado, bajó al recibidor y miró por la ventana de la puerta principal el auto de su padre estacionado en la entrada, debía estar por ahí, fue a la estancia y se encontró con su madre que leía interesada un libro de… entrecerró los ojos para leer el titulo, solo alcanzó a leer mag… antes de que Lily bajara el libro y lo mirara esperando una explicación…

--Eh… yo… Ron me mandó una carta --dijo Harry levantando su mano derecha --y, pues… yo quería ver si…

-- Tu padre está en la biblioteca Harry, no le hará gracia que estés fuera de tu habitación

--Solo quiero preguntarle

--Ve hijo --Lily le sonrió, Harry fue hacia la biblioteca y Lily se puso de pie, fue hacia un librero y escondió el libro que había estado leyendo, suspiró encaminándose a las escaleras, ya le había dado mucho tiempo a John de acomodar su habitación, la pelirroja sonrió recordando el final del primer año de Harry, casi le había dado un infarto cuando emocionado, el niño les había contado que se había enfrentado a un troll, y lo peor fue cuando llegó a Voldemort, aunque frente a su hijo fingió no saber de quien hablaba, pero con su esposo, lloró como una niña pequeña, James duró molesto un mes, incluso pensó que no dejaría a Harry volver...

--John abre la puerta-- pidió Lily sonriendo ante la puerta azul que tenía un pequeño letrero con las iniciales JA

--Voy… mamá --se escuchó una entrecortada voz, Lily alzó una ceja mientras miraba fijamente la puerta¿Qué estaría haciendo ese niño?

--John --insistió golpeando a la puerta

-Voy --gritó Johnny del otro lado

-- ¡John Alexander, ahora mismo! --gritó Lily empezando a impacientarse, se giró al escuchar el portazo que Harry daba en su habitación, y se dirigió hacia ahí -- ¿Harry? --preguntó golpeando delicadamente la puerta

--Pasa --dijo el chico, su voz sonaba molesta

-- ¿Qué pasa hijo? --Lily se acercó al niño que miraba fijamente por la ventana

--Papá me regañó por estar fuera de mi habitación y me quitó la carta --murmuró Harry, Lily pudo ver como apretaba los puños con furia

--Harry, él te dijo las condiciones de tu castigo

--Pero solo quería leerla

--Veré si puedo hacer algo¿sí? --sonrió la pelirroja despeinando más a su hijo, él la miró y le regresó la sonrisa --como John no me abre la puerta aún, empezaré a revisar aquí --dijo pensativa Lily mirando alrededor

--Jajaja bien mamá, me iré a bañar --dijo Harry mientras salía sonriendo, camino al baño hizo una pequeña escala en la habitación de su hermanito -- Johnny

--Voy Harry --gritó el niño del otro lado

--Si no abres cuando venga mamá, yo creo que va a tirar la puerta --rió Harry recargado en la puerta

-- ¡Cállate Harry!... ¿no deberías estar en tu cuarto, castigado? --reclamó molesto John, Harry soltó una carcajada y siguió hacia el baño

Media hora después, cuando Harry ya iba a su habitación, se encontró con su madre que golpeaba a la puerta de John y el niño solo decía que ya iba…

--Hazme un favor Harry, ve abajo y pídele a tu padre la llave maestra por favor

--Pero…

--Ve --ordenó Lily, Harry suspiró y bajó lentamente, al llegar a la biblioteca se asomó con cuidado

-- creí que había quedado claro que no podías salir de tu habitación --siseó serio James

--Eh… John no abre la puerta de su habitación… y mamá me pidió… que bajara… por la… llave maestra --murmuró Harry temeroso de que su padre volviera a explotar, retrocedió un par de pasos cuando lo miró ponerse de pie

-- ¡Ya no es necesario! --gritó Lily desde la segunda planta

--Bien, ve a tu habitación --ordenó James volviendo a sentarse, Harry dio media vuelta y se retiró

Mientras tanto, Lily entraba a la habitación de John, las paredes azules con algunos cuadros de caricaturas y carros, en su lugar, la alfombra azul cielo limpia, el estante del fondo tenía en orden todos los autos del niño, el escritorio y la silla parecían bien, el closet, tenía la puerta entreabierta y se acercó a cerrarla, John tragó saliva y miró atentamente a su madre, pero cuando Lily tocó la puerta del closet blanco, ésta se abrió y la pelirroja se vio sepultada de todo tipo de cosas, desde juguetes de playa, hasta la ropa interior que el niño se acababa de quitar, John escuchó una risa tras él, al girarse fulminó con sus esmeraldas a su hermano… un par de minutos después, Lily logró salir de esa montaña de cosas, y pasó junto a su pequeño hijo…

--Ve a tu habitación --dijo la pelirroja mirando a Harry, el chico asintió y sin dejar de reír obedeció --castigado --murmuró al salir de la habitación, Johnny hizo un mohín mirando a su madre

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El 31 de Julio, como era de esperarse, la puerta de la habitación de Harry se abrió con suma lentitud, mientras John entraba sigilosamente, sonrió al mirar a su hermano aún dormido y se encaminó a la cama, Lily y James miraban sonrientes desde la puerta el ritual que seguía John desde que había aprendido a caminar y que su padre se había encargado de enseñarle, John amplió su sonrisa y brinco sobre la cama…

-- ¡Felicidades! --gritó eufórico el pequeño, pero un par de segundos después miraba extrañado la cama

-- ¡Gracias! --gritó Harry de un lado de su cama mientras se echaba sobre el niño y comenzaba a hacerle cosquillas

--Jajaja, ya Harry, no se vale Jajaja… yo debo aaayy no era así jajajajaj ya Harry

-- ¿te rindes? --preguntó Harry deteniéndose momentáneamente

-- John Potter nunca se rinde --exclamó orgulloso el pelirrojo

--Bien --sonrió Harry siguió con su tarea de hacerle cosquillas

--Ya, ya… me rindo --gritó un par de minutos después John

-- ¿Y el John Potter nunca se rinde? --se burló Harry poniéndose de pie

-- ¡Bah! --barbotó el pequeño sentándose en la cama mientras normalizaba su respiración

--Felicidades hijo --Lily sea cercó a Harry y lo abrazó, después lo hizo James, en ese mismo instante, John caía de la cama mientras balbuceaba lo que Harry aseguró eran maldiciones, una lechuza se había estrellado donde segundos antes estaba su hermanito.

Harry sonrió y se acercó a su cama, donde dos lechuzas más acababan de aterrizar con delicadeza, se apresuró a desatar el paquete que la lechuza inconsciente llevaba, después la llevó a la jaula de Hedwig, con una amplia sonrisa regresó con las otras dos, una de ellas Hedwig, la tercera lechuza no la conocía, John algo molesto se había acercado a Harry, cuando el moreno cogió el paquete de esta lechuza, se marchó rápidamente, además del paquete, llevaba una carta con el emblema de hogwarts…

-- ¿Te vas a quedar con la lechuza que casi me mata? --preguntó aún molesto John, Harry lo miró y le sonrió como disculpa…

--El desayuno está listo Harry --anunció Lily

--Sí mamá, solo abro los paquetes y bajo --dijo Harry sonriendo, John se acomodó junto a su hermano esperando quizá más emocionado que Harry

El chico abrió primero el paquete que llevaba Hedwig, era de Hermione por la nota que leyó y el regalo, lo más seguro era que fuera un libro, tenía el tamaño de uno… se sorprendió al mirar un estuche de cuero negro con unas palabras estampadas en plata: EQUIPO DE MANTENIMIENTO DE ESCOBAS VOLADORAS

-- ¡Caramba Hermione! --murmuró Harry atónito, John miraba a su hermano sin comprender la emoción de mirar unos frascos, tijeras, una brújula y un libro, en la puerta, James miraba con la boca abierta, un súbito deseo de acercarse e inspeccionar ese regalo se vio interrumpido por otro deseo, esta vez de probarlo con la escoba de Harry, Lily sonrió satisfecha al mirar la cara de su esposo

--Harry¿puedo abrir uno? --preguntó el pelirrojo dulcemente, Harry aún con la vista fija en su regalo asintió en silencio, Johnny se emocionó y escogió el paquete más grande, se emocionó aún más al escuchar que el paquete hacía un ruido que le pareció gracioso, Lily se acercó lentamente al asegurar que ese ruido eran de fauces cerrándose, John se puso de pie sobre la cama y tiró del envoltorio, cayó un enorme libro de pasta verde, Lily se sorprendió al leer en letras doradas: el monstruoso libro de los monstruos, ¿Quién podría enviarle algo así a su hijo?, entonces recordó a un semi-gigante y sonrió, John retrocedió apresurado en la cama y de nuevo cayó sentado al piso, el libro lo seguía arrastrándose sobre su cubierta como un gran cangrejo y Johnny se arrastraba sentado aún con ayuda de sus manos, Harry miró al niño cuando lo escuchó gritar

-- ¡Wow! --exclamó Harry al mirar el libro que casi mordía a Johnny

-- ¡Maldita cosa! --refunfuñó James parándose sobre el libro, lo agarró entre sus brazos con fuerza, mientras Lily se le acercó rápidamente con un cinturón y lo ató -- ¿estás bien Alex? --James arrojó el libro a la cama de Harry y sea cercó a su hijo pequeño

-- ¡Wow¿me compras uno de esos? --Pidió emocionado el pelirrojo, James lo miró incrédulo, Lily sonrió misteriosamente según Harry, tenía unos días mirándola así, y Harry soltó una carcajada que fue apagada rápidamente por su padre

-- ¡Yo no le veo la gracia! --gritó James, Harry lo miró --siempre es lo mismo, tengo ganas de que algo sea normal --siguió vociferando James, Lily no pudo evitar llorar --solo peligro --siseó James

--No era peligroso, no me lo habrían enviado si lo fuera --refutó Harry, su padre lo miró molesto

--Casi muerde a tu hermano

--No tenía porque abrirlo, era mío

-- ¡Basta Harry, no te quiero castigar en tu cumpleaños! --zanjó James saliendo de la habitación

--eres igual --murmuró Harry concentrando su vista en el tercer paquete, James se detuvo de golpe en el marco de la puerta

-- ¿a quien? --siseó furioso

--A los muggles que me cuidaban cuando ustedes no estaban --escupió Harry molesto

James sintió que un balde con agua fría le caía por la espalda, Lily siguió llorando

-- ¿Qué es muggle Harry? --preguntó Johnny interesado

--Eso no es verdad --murmuró James mirando a Harry, el chico ignoró la pregunta del niño y miró a su padre

-- ¡Sí lo es! --gritó Harry enfrentándose a James

--No… me grites --susurró James

-- ¡No entiendo por qué temer a lo que no conocen, la magia no es mala! --siguió gritando Harry

--Cállate Harry, por favor --pidió James, le costaba trabajo mantener la voz que se le empezaba a quebrar, pero Harry no parecía dispuesto a dejar eso así, se sentía dolido de que su padre lo juzgara mal solo por ser diferente

-- ¡Siempre hablas de la magia como si te hubiera echo algo muy malo! --Lily dejó de llorar y miró a Harry unos segundos y después miró a James que tenía cerrados los ojos, sabía que se estaba controlando, que Harry lo estaba haciendo recordar demasiado y eso a James le dolía, pero también era necesario -- ¡Pareciera que odias la magia! --reclamó con rencor Harry

James abrió lentamente los ojos y miró a Harry, era difícil saber qué mirada era la que demostraba más furia y rencor mezclados…

--No tienes idea de cuánto odio la magia y todo lo relacionado con ella… --susurró James, solo Harry pudo escucharlo, después dio media y vuelta y mientras caminaba dijo: --si no quieres bajar a desayunar, no importa --después salió de la habitación, Lily miró sorprendida a su esposo...

--Harry --murmuró Johnny tocando la mano de Harry

--Déjame solo John… mamá, no tengo apetito --murmuró Harry mirando el piso, parecía pensar detenidamente

--Pero hijo, tu padre…

--Mi padre… ya he tenido demasiado, solo déjenme un momento por favor…

En la planta baja, James balbuceaba para sí, tomó el control de la tele de la cocina y la encendió, salía un noticiero…

--Buenos días, lamentamos interrumpir su programación pero es nuestro deber… --James miraba atento al anunciador, pero seguía pensando en lo que acababa de pasar --informarles que… --el teléfono sonaba y James puso en silencio la televisión para poder contestar, junto al hombre calvo que anunciaba, y cuando James le daba la espalda al aparato para contestar, salía la fotografía de un hombre delgado y de cabello negro y largo, tenía una mirada gris que parecía de demente… Johnny entraba en la cocina dispuesto a comerse el desayuno de su hermano, se detuvo en la puerta al mirar la fotografía en la televisión, buscó el control remoto quería escuchar lo que el sujeto decía, pero lo tenía su padre y hablaba por teléfono, así que se sentó a la mesa y miró detenidamente la imagen…

--Solo problemas --murmuró James dando media vuelta para ver de nuevo la televisión, donde salía un programa de pesca --Tengo que salir --anunció mirando a Lily que entraba molesta, le dio el control remoto a Johnny y salió de la cocina, no intentó besar a su esposa, se sentía demasiado mal y el que le reclamara su actitud no ayudaría en nada…

Durante las siguientes horas, y aunque Lily insistió, Harry siguió en su habitación, la pelirroja había tenido que subirle algo de comer, algo que por supuesto el niño no probó ni en la cena, a pesar de que Lily había preparado su comida favorita, James no había vuelto y John ya dormía, estaba decidida, eso no podía seguir así, los primeros años, todavía podía soportarlo, pero desde que Harry iba a Hogwarts todo había empeorado, por lo que cada vez que podía investigaba, justo como en ese momento…

Por su parte Harry, miraba fijamente por la ventana de su habitación, la ultima frase que su padre le había dicho resonaba en su cabeza: "No tienes idea de cuanto odio la magia y todo lo relacionado con ella", él ya lo sabía, no entendía la razón por la que su padre odiaba la magia, pero… ahora él estaba relacionado con la magia, eso quería decir que… ¿Que su padre también lo odiaba?, miró el libro que seguía sobre su cama, había intentado morder a Johnny y, cuando estaba en segundo…

------------------flash back----------------------------------------------------------

Harry entraba corriendo a su habitación dispuesto a jugar algunas horas con la consola antes de que la cena estuviera lista, pero cuando estaba por echarse un clavado en la cama, extrañado miró una pequeña figura que brincaba en su cama…

-- ¿Quién eres? --Preguntó Harry en un susurro sacando de su pantalón su varita, todos le habían dicho que tuviera cuidado

--Oh, Harry Potter señor --murmuró la pequeña figura, tenía unas enormes orejas y una larga nariz

--Sí --murmuró Harry señalándolo con la varita

--Soy Dobby un elfo domestico, Harry Potter señor… --dijo el extraño ser que a Harry le sonaba de algo --Dobby ha venido a ayudar a Harry Potter --se estrujó las manos mientras miraba a Harry con sus grandes ojos

-- ¿A que? --preguntó Harry

--Harry Potter no debe volver a Hogwarts, es muy peligroso para Harry Potter

--Bromeas, yo volveré a Hogwarts, es lo que espero --contestó Harry, mirando al pequeño elfo como si estuviera loco

--No Harry Potter no volverá a Hogwarts, aunque para eso Dobby tengo que quemarse las manos por desobedecer, pero Dobby no dejará que Harry Potter vuelva, es peligroso --dijo con voz de ultratumba el elfo, después, de un brinco bajó de la cama y corrió junto a Harry, la puerta se abrió rápidamente y salió, Harry lo siguió, en la planta baja su padre tenía una reunión con personas muy importantes

Dobby fue hasta la cocina, mientras Harry bajaba corriendo las escaleras y se asomaba hacia la estancia, sintió el corazón en los pies al mirar a Dobby en la puerta de la cocina

--Hola Harry ¿Qué haces? --John llegaba de la estancia

--Ahora no --murmuró Harry ignorando el susto que le había dado el niño e iba a la cocina, John lo siguió

--Por favor Dobby, regresa arriba

El elfo se giró al chico con una sonrisa maníaca, chasqueó los dedos dejando inconsciente a John, lo elevó lentamente hasta él, ante los atónitos ojos de Harry

--Deja a mi hermano --murmuró el chico empezando a preocuparse

--Harry Potter debe prometer que no irá a Hogwarts

--No digas tonterías --contestó Harry empezando a molestarse

El elfo puso de pie a Johnny recargado contra una pared, mientras con una de sus manos llamaba un gran pastel y lo ponía sobre la cabeza del inconsciente chiquillo

-- ¿Harry Potter prometerá?

--No

--Dobby lo siente señor --murmuró el elfo cabizbajo, Harry se adelantó con las manos extendidas intentando agarrar el pastel, pero justo cuando James entraba, el elfo desaparecía y el pastel caía sobre John, el niño despertó en el acto…

-----------------------------------fin flash back----------------------------------------

--No me dejó que le explicara --balbuceó el chico guardando sus libros en el baúl del colegio, era verdad, la magia ocasionaba demasiados problemas, de hecho, era él quien ocasionaba demasiados problemas… --y después lo del auto de Ron, estuve castigado todo el verano --suspiró y cerró el baúl, con cuidado en no hacer ruido salió de su habitación mientras dejaba una carta sobre su cama perfectamente arreglada…

Por fortuna John dormía, su madre leía y su padre… él no estaba, sin problemas logró bajar el baúl sin llamar la atención, respiró hondo mirando el recibidor, abrió la puerta y salió…

Estaba tan triste, tan molesto, tenía tantos sentimientos encontrados recorriéndolo que lo único que atinó a hacer fue caminar, así que arrastrando su pesado baúl y con la jaula de Hedwig debajo de su brazo se alejó por las oscuras calles que no alcanzaban a iluminarse correctamente con la escasa luz de los viejos faroles, después de alejarse algunas calles, agotado se dejó caer en la acera y sobre sus piernas cruzadas bajo él miró el lugar, aunque, en realidad no miraba nada, seguía inmerso en sus pensamientos, en lo que su padre le acababa de decir, su padre no lo quería, lo despreciaba por ser diferente a él y eso le dolía, de pronto una imagen de cuando tenía cinco años llegó a él, los Dursley le gritaban que era igual al fenómeno de su padre y ahora una duda que creyó haber olvidado se instalaba en el lugar de ese pensamiento… ¿lo habrían adoptado a los seis?, ellos decían que no pero… su padre no parecía quererlo, y era comprensible, ahora tenían otro hijo, uno normal, como repetía su padre tantas veces, él quería normalidad en su casa, aunque pensándolo bien, John no era muy normal que dijera, pero… un momento, se arrodilló junto al baúl que había caído junto a él y lo abrió, sacó algunas cosas buscando con euforia algo, lo debía tener ahí… no lo había visto, se le había olvidado… su buen amigo Hagrid se lo había dado al finalizar primer año, un álbum, a él se le había hecho una tontería que le dijera que eran fotos de sus padres… su madre le había explicado que lo confundirían por algo de un mago asesino con el que había terminado un niño que tenía un nombre muy parecido al de él… el apellido Potter es muy común, le había dicho, miró a su alrededor, había sentido un escalofrío, lo ignoró al encontrar un pequeño libro, volvió a sentarse con el libro en las manos, lo abrió lentamente, pero no lo pudo ver pues un cosquilleo en la nuca lo hacía pensar que lo vigilaban, de un brinco se puso de pie, haciendo que la medalla que llevaba bajo la camisa saliera y brillara con la débil luz del farol que tenía enfrente, por instinto sacó su varita, miró detenidamente esperando que algo se moviera

--Lumos --susurró Harry, la punta de su varita se iluminó. La mantuvo sobre su cabeza, lo único que pudo ver fue la pared de una casa tétrica, la puerta del garaje se iluminó y pudo ver nítidamente una gran figura, era solo una silueta de grandes y brillantes ojos. Sin intención alguna retrocedió un par de pasos, pero tropezó con el baúl, estiró la mano para evitar la caída o en su defecto aminorarla, su varita salió despedida y él aterrizó tras su baúl… un gran estruendo se escuchó, Harry rodó hacia un lado dando un grito. Un segundo después aparecía un autobús morado de tres plantas…

Unas calles atrás, Lily salía de su habitación, se frotaba el cuello agotada, eran cerca de las once de la noche, ella tenía más de seis horas leyendo, su esposo no regresaba y le preocupaba que Harry no hubiera salido de su habitación y para colmo de todo, era su cumpleaños… lindo cumpleaños estaba pasando su hijo, arrugó el entrecejo, escuchó el ruido del televisor abajo, alcanzó a escuchar algo sobre un peligroso asesino suelto… ¡que afán el de John por dejar el aparato ese encendido!, suspiró, primero revisaría a su hijo y después apagaría el televisor, iba a llamar a la puerta de Harry, pero dada la hora, el niño debía estar durmiendo, así que con cuidado abrió la puerta y asomó la cabeza, la habitación estaba iluminada y Harry no estaba en su cama, mirando cada rincón del cuarto entró, al ver sobre la cama del chico un sobre azul, fue directo, sintiendo cada latido del corazón abrió el sobre y sacó una hoja de papel, era la letra de su hijo… con las primeras cinco palabras, las lágrimas empezaron a salir a raudales, al terminar de leer, un par de minutos después hipaba aún llorando, estaba furiosa, no con Harry, sino con James, no había tenido nada de tacto con el pobre niño y ahora eso… ¿Cómo lo encontrarían?, corrió hacia las escaleras y bajó brincando de tres escalones, miró hacia el porche, James no llegaba, corrió hacia la biblioteca pero se detuvo cuando entraba a la estancia, llamaban a la puerta, con el corazón en la garganta deshizo sus pasos, una alargada figura que reconoció al instante se miraba por el cristal de la puerta, por lo que se apresuró a abrirla…

--Buenas noches, señora Potter --Lily no pudo, ni quiso evitarlo y se lanzó hacia Dumbledore, atrapándolo en un gran abrazo

--Muchas gracias, gracias --murmuraba la pelirroja abrazada al anciano, Dumbledore la abrazaba con una sonrisa comprensiva

--Necesitamos hablar --susurró el director de Hogwarts al oído de la pelirroja, ella asintió mientras se separaba de él, miró significativamente a Harry, el niño miraba el piso interesado, Lily se combatía entre regañarlo o abrazarlo…

--Mi niño --murmuró Lily abrazándose a Harry, a decir verdad, el niño se sorprendió bastante, esperaba que lo regañara aunque no lo defraudaron del todo --Harry es tarde, sube a dormir, mañana hablaremos --besó al niño y revisó que estuviera bien, lo volvió a besar y le indicó que subiera, acción que Harry dudo, pero terminó obedeciendo… -- ¿gusta té profesor? --Lily se giró al director

--Si quieres puedo volver mañana

--No señor, está bien, no podré dormir hasta que hable con James¿té?

--Por supuesto

Las horas pasaron lentamente, Lily habló con Dumbledore sobre lo renuente y desilusionado que parecía Harry por volver, ella le enseñó la carta que había encontrado en la cama de su hijo, Dumbledore se decepcionó al leerla, era increíble el odio que James había agarrado contra la magia, cuando el anciano se disponía a marcharse, la puerta principal se abría lentamente, y James entraba arrastrando los pies…

-- ¿Qué demonios hace aquí? --siseó molesto el moreno mirando a Dumbledore en el recibidor

--Necesito hablar contigo James, no es posible que sigas negando tu verdadera vida --dijo Dumbledore mirándolo paternalmente

--Pues yo no necesito hablar con usted, tengo una vida, no necesito otra… déjenos en paz, ya tengo suficiente con que Harry mantenga contacto con la… solo váyase --barbotó dejando el portafolios en el piso

--James hoy tu hijo… --siguió Dumbledore igual de apacible que siempre

--Cumplió trece años --lo interrumpió molesto James mientras se quitaba el saco gris y lo dejaba en el perchero

--No…

--Estoy agotado, trabajé demasiado hoy… --dijo James aflojando su corbata con desgana

--Escucha al profesor --pidió Lily rompiendo a llorar, no podía soportarlo, ya era demasiada presión

--Dejó de ser nuestro profesor hace demasiado tiempo, ahora solo es el director de Harry, yo olvidé esa parte de mi vida ya --contestó James con un tono de melancolía que no deseaba, un tono que tanto Dumbledore como Lily notaron…

-- ¡James por favor!... --exclamó Lily desesperada --hoy Harry pasó el peor cumpleaños de su vida --ante esas simples palabras, el moreno miró al piso --Harry se escapó James, el profesor Dumbledore solo vino a traerlo --dijo Lily triste, en ese momento la tristeza o la culpa que empezaba a sentir se esfumaron y la reemplazaron una furia que crecía a cada segundo

--Gracias --siseó James empezando a subir, pero la mano de Lily lo detuvo en el tercer escalón, rodó los ojos pero regresó y tomó la carta que le tendía su esposa…

PAPÁ, MAMÁ…

Lamento haber sido una carga, comprendo que tampoco ustedes me quieran, las personas con las que vivía antes de ustedes, me decían que era demasiado raro y que nadie me querría, les agradezco que me hayan adoptado cuando tenía seis años, estos siete años que viví con ustedes fueron geniales, los mejores que pude haber deseado, pero no quiero seguir importunándolos con mi presencia, papá (esta palabra estaba tachada, al ver esto James sintió que las piernas se le doblaron, por lo que se recargó contra la pared y se resbaló al piso lentamente, sentado con las piernas estiradas, siguió leyendo), lamento haberlo molestado por este tiempo, ahora tiene un verdadero hijo como usted lo desea, puede estar orgulloso de él, John es un buen niño, yo ya no les estorbaré, podrá hacer una vida normal y sin peligros…

Los querrá siempre… Harry Potter (James sintió que se moría por dentro al mirar que también el apellido estaba tachado)

Bajó la carta y miró a Lily que lloraba en silencio y a Dumbledore que lo miraba como a un hijo que necesita ayuda, limpió un par de lágrimas que corrían por sus mejillas y se puso de pie, miró profundamente a su esposa, cerró unos segundos los ojos y se giró hacia Dumbledore que seguía mirándolo, lentamente abrió los ojos y lo miró, no dijo nada y subió pausadamente con la carta aún en su mano derecha, al llegar arriba, fue al cuarto de Harry, la puerta estaba entre-abierta y miró al niño sentado con los pies cruzados bajo él en la cama, entró en silencio y fue hasta él, dejó caer la carta que fue a dar junto a Harry, el niño levantó la cabeza y se apresuró a bajar los pies de la cama, James sonrió levemente se sentó junto a Harry, lo agarró en brazos, lo puso sobre sus piernas y lo abrazó con todas sus fuerzas, mientras lloraba

--Harry… por favor, por lo que más quieras no vuelvas a pensar eso, eres nuestro hijo, igual que Alex, lamento no habértelo dicho antes, pero estoy muy orgulloso de ti, me alegra enormemente que seas buscador de quiditch y el más joven en cientos de años, hijo… ¿sabes? --preguntó mirando un punto frente a él sin deshacer el abrazo, Harry estaba acurrucado en los brazos de su padre --yo también me metía en problemas cuando estaba en el colegio, incluso, el director llegó a ser como mi segundo padre y su oficina mi segundo hogar --sonrió James, Harry escuchaba atento, Lily miraba con una sonrisa melancólica desde la puerta --te amo hijo, jamás me has estorbado, mi vida te incluye a ti, a Alex, a tu madre y… quizá alguna niña --sonrió James abrazando más fuerte a su hijo --que te quede claro que no eres adoptado, eres un Potter, Harry, no lo olvides… --Murmuró James, limpió algunas lágrimas que había derramado mientras hablaba, al sentir la respiración de su hijo acompasada, se puso de pie y lo acostó, al ver que James se quedaba mirando al niño acostado, Lily decidió dejarlo solo e ir a su habitación, James fue al closet y sacó una pijama blanca, después regresó a la cama y empezó a desvestir a su hijo, al quitarle la camisa se quedó mirando fijamente la medalla del perro negro que llevaba su hijo, suspiró y le puso la camisa del pijama… cuando terminó de vestirlo, le dio un beso en la frente mientras lo arropaba y le quitaba los lentes que dejó en la mesita de a lado, respiró hondo y recogió la ropa que había dejado sobre la alfombra, al agarrar el pantalón, la varita de Harry cayó y rodó justo a sus pies, James la miró fijamente unos segundos, después se agachó y la recogió, en cuanto la tocó, salieron algunas chispas de colores, miró rápidamente a Harry, pero el niño dormía profundamente, miró unos segundos más la varita, después la dejó sobre la mesita de noche de Harry y echándole un último vistazo a su hijo salió de la habitación…


PD.Espero señales de vida...