Dedicado a narbig100 y kaze no akuma, espero les guste.

Capítulo 3

Una semana ha pasado desde que empecé a trabajar con el Sr. Brunner y hasta ahora todo ha ido bien. He estado ayudándole con sus clases y apoyándolo con cosa que sé y manteniendo un ojo en los estudiantes (bueno, los tres chicos). Pero no, él tenía que decirme que la nota final sería un ensayo que combine los contenidos de la clase. Esto no debería ser ningún problema, pero lo es porque él también me dijo que vamos a trabajar divididos y por supuesto, desde que él es el profesor él va tomar a los hermanos Stoll, lo que significa que voy a tener que ayudar a Percy. No significa que voy a tener que hacer el ensayo con él, pero sí voy a tener que ayudarlo si lo necesita, y sé que va a necesitar mi ayuda. Dado que lo conozco sé que va a empezar a trabajar en el ensayo justo encima de la fecha de entrega, por lo que espero que el no me necesite hasta el final de las clases o mejor aún, que él no me necesite en absoluto.

Ni siquiera sé si él quiere pedirme ayuda o no así que de cualquier forma, quizás el tan sólo me ignore. Sí eso es exactamente lo que él va a hacer, porque eso es lo que él hace, ignora los sentimientos de otras personas y se aleja de ellas. Oh no, me prometí a mi misma no pensar en él otra vez. ¿Por qué esto es tan difícil?

No, Annabeth tú eres lo suficientemente fuerte para hacer esto, tú has pasado por peores situaciones que esto. Tan sólo tienes que enfocar tu mente en algo más…

-Pienso que esto va a ser todo por hoy. Quiero que usen estos quince minutos que quedan para resolver las dudas que tengan sobre el ensayo – El Sr. Brunner me miro sonriendo y apunto con su cabeza a Percy, mi corazón empezó a latir cada vez más rápido y mis manos empezaron a sudar ¿Por qué él tiene este efecto en mí? Suspiré y comencé a acercarme en su dirección tratando de lucir relajada y como si no me importara tener que hablar con él.

-¡Hey Annabeth! – él me dijo de inmediato estaba tratando de ordenar su mesa la cual estaba llena de diferentes papeles, tomé uno y estaba sorprendida de ver que se trataban de apuntes de las clases.

-Entonces, tengo una gran duda – él me dijo mientras yo aún permanecía en shock – ¿Tengo que poner todos los temas o puedo escoger uno y relacionarlo con los otros?

-Sí – le respondí aún mirando los apuntes.

-Mmm, ¿Sí a qué? ¿Annabeth? ¿Aun estás allí? – él empezó a mover una mano en frente de mi rostro, lo que me trajo al presente.

-Oh, lo siento estaba… pensando – desvíe mi mirada de su cara y dije:

-Sí, puedes escoger un tema y relacionarlo – lo miré brevemente y lo encontré sonriéndome.

-Mmm ¿Qué? – le dije y salió más duro de lo que pretendía. Él ni siquiera se inmuto y me respondió:

-Extraño esto ¿Sabes? – No podía hablar, tan sólo podía mirarlo fijamente, después de un momento fui capaz de articular:

-¿Q-Qué?

-Tú sabes, esa cosa que sueles hacer. ¿Quedarte perdida en tus pensamientos?

-Oh… - No sabía que más decir, esta fue la primera conversación real en meses y yo estaba un poco paralizada. También estaba, muy, muy enojada ¿Él es capaz de referirse a nuestra separación pero sigue hablando como si nada hubiera pasado? No puedo soportar esto. Estoy tratando muy fuerte de no mostrarle cuan enojada estoy y cómo me está afectando, pero él lo está haciendo muy difícil porque no para de hablar acerca del pasado, nuestro pasado específicamente.

Cuando el timbre suena me levanto tan rápido que envió algunos de sus apuntes al suelo.

-Oh no, lo siento – Los recojo rápidamente y comienzo a caminar muy rápido hacia la puerta.

-¡Hey Annabeth detente! - Oigo a Percy meter sus papeles precipitadamente en su mochila – ¡Chica lista! ¡Espera un minuto!

Ante el sonido de mi casi olvidado apodo casi caigo de rodillas en el suelo, debido al dolor que me ocasionaron esas dos simples palabras.

Fui invadida por recuerdos de cuando nos conocimos en un campamento de verano cuando teníamos doce y mi familia aun vivía en Nueva York, memorias de cuando él me ayudo a lidiar con la situación de mi madrastra, cuando él me apoyo en mi decisión de vivir lejos de mi papá, recuerdos de él estando a mi lado cuando Thalia estuvo en sus peores momentos, chispazos de recuerdos de nosotros saliendo por ahí y el recuerdo más doloroso de todos: verlo a él alejarse de mí.

Traté de contener las lágrimas y con my voz quebrada le espeté: -¡No me digas así! – Él se detuvo y me miró con sus ojos verde mar llenos de dolor.

-¿Q-Qué? ¿Por qué? Annabeth… - Hice mi mejor esfuerzo para estar calmada y no mirarlo mientras le decía:

-Tú no tienes ningún derecho para llamarme así, así que… Por favor no lo hagas – Empecé a caminar a través del pasillo tratando de alejarme lo más rápido que podía de él, pero se interpuso en mi camino.

-Somos amigos Annabeth… ¿Lo somos cierto? – su voz se convirtió en un murmullo a medida que terminaba la frase. Tomé un profundo respiro y con mi corazón rompiéndose le respondí:

-No, no lo somos – Y caminé lejos de él, una vez que llegué a las puertas de salida me di vuelta y lo observé aún parado en el corredor. Finalmente tuve la fuerza para desviar la mirada y atravesar las puertas de salida sin ser detenida, inmediatamente pude sentir el calor del sol en mi piel pero no estaba calentándome, porque el frío en mi interior era demasiado.


Oh Dios este capítulo me hizo doler el corazón, espero que les guste. No olviden comentar, quiero saber lo que piensan :)

Los amo a todos, Maca.