Capítulo 2:
Bill se había decidido a invocar a la criatura del libro, luego de meditarlo mucho estaba claro en que necesitaba poder si deseaba lograr sus objetivos, no eran solo los delirios de un adolescente que había sufrido mucho, no, él estaba decidido a que cambiaría el curso del mundo y si había encontrado aquel diario era porque así si estaba destinado a hacerlo. Claro que también le preocupaba el hecho de que no funcionara, también que el destino parecía ponerle las herramientas de forma muy fácil para conseguir sus objetivos, no era tonto, no podía ser tan sencillo.
—Pero no pierdo nada con intentarlo—se dijo a si mismo mientras preparaba las cosas de la invocación, su hermano había salido a comprar un par de cosas así que no le preocupaba mucho que pudiese irrumpir en lo que hacía.
Respiró hondo y empezó a recitar lo que el diario decía era la invocación, suponía que era latín o alguna lengua muerta, no es que le importara conocer el origen de aquellas frases que carecían de sentido para él. Sintió estremecerse ante un fuerte viento repentino, tal vez no había sido tan buena idea hacerlo afuera de la casa.
…
En aquel lugar donde el tiempo fluía de una manera distinta, el guardián de lo correcto y lo justo se paseaba hacia el salón de cristal que mostraba lo que quisiera ver, tal vez lo mejor sería seguir observando a ese par de niños, algo le inquietaba con respecto a ellos. Sintió un nudo en el estómago al pensar en sus apellidos: Cipher, el apellido ligado al mal y al caos.
Se sintió un poco tonto, desde lo ocurrido con Phil debió haber buscado a esos niños y mantenerlos vigilados, también debió preocuparse más por el diario tres que por el dos en manos de Gideon, al menos el primero estaba en posesión de su tío y se encontraba protegido por un campo de magia. Inhaló un poco, más que nada para tranquilizarse, el oxígeno no era algo muy necesario para él, al menos no como para los humanos, pero funcionaban aquellos ejercicios para tranquilizarse al menos.
Los recuerdos sobre aquel demonio de cabellos rojizos no eran agradables, era algo que le atormentaría el resto de su inmortal vida. La tortura, el miedo, la humillación y el sentirse tan débil e inseguro como un mortal cualquiera era algo que un ente como él no debería sentir, pero llegó a experimentarlas y por supuesto que había sido el momento más terrible de su vida. Sacudió la cabeza, no quería pensar en eso, ya había pasado un tiempo desde lo ocurrido y realmente deseaba enterrarlo en lo más profundo de su subconsciente, pero eso era difícil, más cuando ahora debía relacionarse con ese apellido.
—Tal vez solo soy muy paranoico, probablemente mi encuentro con esos niños no sea la gran cosa, sólo debo recuperar el diario y mejorar un poco sus vidas, tengo el poder para hacerlo—sonrió bastante orgulloso de su idea.
Estaba a punto de entrar a la dimensión de los espejos cuando un cosquilleo que conocía le bajó desde la nuca hasta la espalda. Un portal se abrió de la nada justo frente a él, lo estaban invocando y no tardó en ver de quien se trataba. No podía ser ¿cómo se le ocurría a ese niño hacer la invocación tan pronto? Resopló un poco, al menos todo indicaba que solo le invocaba a él y no a Mabel. No tenía mucho de haber ido al mundo de los mortales, pero debería verle el lado positivo, al menos no iría para discutir con el enano de Gideon.
Dio un paso hacia adelante y se adentró al portal. Su forma cambió completamente, no podía permitir que un mortal más viese su figura original así que adquiría una pequeña en forma de pino color azul, lo único que conservaba de su traje era su gorrita y solo mantenía un ojo y sus extremidades. Fijó su mirada en el chico de cabello rubio, no le fue del todo indiferente, en realidad llegó a sentir un poco de pena por él pero no lo demostró.
—Supongo que tú eres Bill ¿cierto? — Sabía bien que sí lo era pero por algo debía empezar ¿no?
—Sí, soy yo—afirmó el chico mirando fijamente al pino azul, de no ser por el dibujo del diario se lo hubiera imaginado realmente distinto—¿Eres el guardián del universo? Dipper…
—Así es, es un placer—saludó levantando un poco su gorro—¿A qué se debe tu llamado?
Cipher dudó un poco, realmente se había planteado muchas veces lo que pediría pero ahora que tenía al guardián frente a sí le costaba mucho si quiera pensar en algo coherente. Tal vez sonaría absurdo, tal vez el guardián ni siquiera le prestaría la atención suficiente como para aceptar un trato con él, pero no debía mostrar sus dudas, su nerviosismo solo le haría menos creíble así que procuró sonar lo más serio y firme posible.
—Quiero que me prestes tu poder, quiero cambiar este patético mundo.
Puede que la respuesta le hubiera causado gracia a cualquiera, pero a Dipper no le hacía el más mínimo chiste, lo tomaba muy en serio. Observó al humano con gran seriedad, no podía darle una respuesta inmediata, debía pensar en que necesitaba recuperar el diario pero también le preocupaba que si se negaba a la petición del humano este podría buscar otra alternativa de poder.
—¿Qué te hace pensar que puedes cambiar el mundo? —Contesto tras un breve silencio.
—Tengo este diario y ahora estas tú también para ayudarme a hacerlo—respondió con simpleza—. Tú también debes estar cansado de este mundo, cada vez más podrido y repugnante.
La respuesta del chico llegó a sorprenderle ligeramente, porque sí, estaba cansado de ver como el mundo simplemente se iba por el traste.
—Tienes razón en ese punto, pero si yo no puedo hacer nada para cambiarlo ¿Qué te hace creer que puedes hacerlo?
—Tú debes seguir normas sobre el manejo del mundo, yo no tengo que seguirlo así que si me prestas tu poder puedo corregir lo que tú no puedes.
—Veo que has leído muy bien el diario—Dipper entre cerró su ojo, guardó silencio por un momento mientras meditaba como proseguir—. Tienes razón, no puedo intervenir de forma directa, pero para que tú lo hagas debes aprender ciertas cosas que no se encuentran grabadas en el diario.
—¿Por qué no lo están? —Cuestionó desconfiado.
—Porque de ser así cualquiera que encuentre el diario lo haría fácilmente y nos podría poner en peligro a todos y no queremos eso.
—¿Para qué dejar algo como esto en el bosque donde cualquiera podría encontrarlo?
—Los pueblerinos ignoran el bosque así como las criaturas del bosque a ellos, ese diario llevaba décadas oculto hasta que tú y tu hermano lo hallaron—Bill quiso preguntar como sabía de Will pero se abstuvo—. Ahora, a cambio de mi poder ¿Qué me ofreces tú?
—Haré tu trabajo más simple.
El pino azul guardó silencio, observó fijamente los ojos del humano, ese brillo le decía que hablaba muy en serio y eso le preocupaba. No lo consideró realmente pero debía ser cauteloso con el chico, las indicaciones no eran más que una farsa para poder vigilarle y evitar que utilizara directamente los secretos del diario en sus planes, podrían tratarse de alguien joven pero era claro que hablaba en serio. Si Bill Cipher conseguía el poder del guardián, el equilibrio del universo estaría en peligro.
…
Los guardianes eran seres técnicamente inmortales pero eso no significaba que tuvieran energía infinita. Debido a que el tiempo en su dimensión pasaba de manera diferente, podían tomar ciertos descansos para recobrar las energías que invertían en sus responsabilidades. Dipper entró a lo que podía llamar su habitación, la cual no era más que un espacio infinito de tonos violáceos, azules y cientos de estrellas, soles y planetas que se vislumbraban como pequeños puntos brillantes, incluso galaxias giraban en todo aquel espacio.
El castaño hizo desaparecer su traje azul y su espada simplemente se quedó flotando en su cercanía mientras seguía avanzando por aquel amplio lugar. Su cuerpo desnudo llegaba a confundirse con el mismo entorno como si fuese transparente en algunas partes.
—Ir al mundo humano es realmente agotador y ya lo he hecho seguido por un tiempo—dijo mirando una de sus manos. Antes no era tan dañino visitar ese lugar, podría permanecer allí por un largo tiempo sin gastar energía, pero el mundo ya no era como antes, estaba contaminado en muchos aspectos y eso le agotaba en muchos sentidos.
Su cuerpo empezó a simplemente flotar por aquel espacio infinito, cerró sus ojos y permitió que el sueño le llenara.
…
El cuerpo le dolía mucho, su cuerpo emanaba un líquido oscuro entre negro y azul pero con detalles brillosos, ese líquido debía permanecer dentro de él. Levantó la cabeza con algo de dificultad, su parpado derecho permanecía cerrado debido a que ya no se encontraba su glóbulo ocular y algo de aquel liquido oscuro aun emanaba de lo que debía ser su ojo.
—No me mires así, pronto se regenerara otro ¿no? —Aquella burlona sonrisa le produjo arcadas pero también mucha ira—En serio eres patético ¿sabes? Haz dejado que tu dimensión esté tan podrida como la mía.
—La…la mía aún puede salvarse, aún puedo proteger a los humanos de ti.
El demonio de cabellera roja le dio una fuerte patada logrando apartarlo lejos de si, era divertido ver al guardián tan indefenso y débil. Volvió a acercarse a este al notar como trataba de levantarse y volvió a patearlo, así repitió un par de veces más.
—Haz fallado como guardián, no has sido capaz de salvar a ese niño, una de las partes de ti que dejaste para vigilar las otras dimensiones, me pregunto si mis hermanos se habrán encargado de los demás—sujetó al guardián de sus cabellos sin mayor cuidad—. Cuando los otros tres estén muertos yo podré destruirte como si fueses una simple hoja de papel.
Aquella sonrisa tan tétrica le produjo escalofríos. Sentía que perdería el conocimiento pronto, fue entonces cuando tres luces aparecieron, logró distinguir la figura de su gemela pero entonces cayó en la inconciencia.
Abrió los ojos con brusquedad ante semejante pesadilla. Por inercia llevó una mano a su ojo, a veces podía sentir el terrible dolor que le provocó el demonio al arrancarlo, solo alguien como Phil era capaz de generarle tal dolor y sufrimiento. Dipper hizo aparecer su uniforme y sujetó la vaina de su espada con fuerza mientras salía pronto de su espacio, necesitaba asegurarse de que las cosas no eran como Cipher las había dicho, para nada, él no podría dañarlo más.
Llegó a otra especie de portal-puerta. La marca de su frente brilló para que esta pudiera abrirse y una vez se adentró volvió a cerrarse por sí sola. Observar el contenido de ese lugar relajó más al castaño, ese lugar le hacía sentir que Phil no sería capaz de lograr sus objetivos, no le dañaría de nuevo y de hecho tenía la oportunidad de acabar con él en algún momento.
—Solo un poco más y todo estará bien tal vez pueda encontrar otra manera de ayudar a ese niño, el Bill de esta dimensión aún tiene oportunidad de ser alguien bueno, yo puedo salvarlo a él y a su hermano—decía observando aquel enorme cristal rectangular de tonos azulosos, todo lo que refería a su poder tenía tales colores—. Will ya hace mucho por mí en la otra dimensión, yo también debo hacer mi parte ahora.
Acercó su mano enguantada al cristal, mirando fijamente al ser en su interior, quien reposaba en una especie de sueño del cual solo despertaría cuando Dipper lo decidiera. Aquel ser no era más que un niño, llevaba tres años humanos en aquel estado, tres años humanos era el tiempo transcurrido desde que Phil había revelado sus planes y había sido apresado en su dimensión.
—Tu dimensión ya no es más que caos y destrucción, no puedo devolverte ahí pero tal vez puedas ayudarme un poco con la mía—sonrió ligeramente al niño de cabellos castaños casi vino tintos—. Pronto podrás despertar pequeño Dipper.
Continuara…
Un millón de disculpas por haber tardado tanto, es que tuve un bloqueo y luego me fui de vacaciones y pues, no pude escribir nada x'D Pero aquí esta, ya volveré con mi natural regularidad por estos lares, este año debo acabar al menos Chaos y el mundo a través del espejo, joder, le estoy dando muchas largas (¿?) Bueno, espero les haya gustado. Si, Dipper duerme desnudo y para el que no entendió el final, el Dipper encerrado en el cristal es el Dipper de Fight Falls (chan chan chaaan (¿?) Okya, iré desvelando todo en los siguientes capítulos. Nos leemos :3
