N/A: Nuevo cap. espero les guste jejejeje todo gracias a que es san viernes y no tengo que leer algun extenso libro u.u
Bueno gracias a todos l s que leen y a l s que comentan y me dio risa que tod s se precuparan por San y Rach xd y me alegra que les interese la relacion entre Beth y Jess, realmente pense que no llamaria tanto la antencion :3
GRACIAS A TODOS Y L S DEJO PARA QUE LEAN :D (que sea un buen fin de semana)
CAPITULO III
Era una noche cualquiera en algún bar de Londres en donde se encontraba una hermosa joven cautivando a todos los presentes con su voz, mientras tanto su compañera que hacía de mesera aprovechaba la oportunidad para tomar de los clientes lo que no le pertenecía, pero ambas necesitaban.
Mira Rachel nos sacamos la lotería con los tipos de esta noche –decía feliz Santana mientras revisaba las billeteras que había hurtado.
No sé si este bien lo que hacemos –Rachel estaba apenada por la situación, aunque siempre era lo mismo. Después de cada robo se sentía culpable, pero no hacía nada para dejar de hacerlo.
Vamos Rach sabes que lo necesitamos –respondía la latina.
Pero si nos metemos en problemas –y como por arte del destino, escucharon a un hombre que les gritaba y venia hacia ellas.
Demonios Berry será mejor que corramos –Santana tomaba de la mano a su amiga y la guiaba por un bosque, muy mal hecho teniendo en cuenta que había luna llena y que quien las perseguía no era un hombre ordinario.
Creo que lo perdimos –respiraba con dificultad la castaña y levantaba la mirada para ver a su amiga, pero se sorprendió al ver el pánico en el rostro de la latina.
R-RA-RACHEL –apuntaba detrás de la joven quien se volteaba y quedaba petrificada al ver aquellos horribles ojos amarillos y feroces colmillos y garras.
No saben con quien se metieron –dijo el hombre moreno y las tomo del cuello a ambas –pero hoy es su día de suelta –sonreía y acercaba a Rachel mientras Santana veía como su amiga era atacada por aquel ser y caía el suelo completamente ensangrentada. Quería gritar, quería llorar, pero el pánico la inmovilizo y solo atino a cerrar los ojos mientras sentía al animal desgarrarle la piel…
Como están hoy –Santana escuchaba una voz, pero no podía abrir sus ojos. Era extraño, pensó que estaba en el cielo ya que sentía que estaba recostada sobre una nube.
Aún están inconscientes, pero sus heridas están sanas –ahora era un hombre el que hablaba y lo que escucho la había sorprendido ¿estaba viva? Entonces ¿Rachel también podría estarlo? –don-donde estoy –articulo y abrió los ojos topándose con una mujer de ojos que pensó eran grises.
Al fin despiertan –sonreía la mujer y Santana estaba confundida por el plural, pero entendió cuando escucho un quejido a su lado y vio a Rachel recostada en la cama de al lado.
¿Qué nos pasó? – decía confundida la castaña –recuerdo, recuerdo que ese hombre me ataco –e intuitivamente se llevó la mano a su cuello y se sorprendió de no tener nada.
Las ataco un hombre lobo –ambas se sorprendieron al oír a la mujer que ahora más cerca de ellas se notaban sus ojos como azules grisáceos –soy Kiara, yo las encontré y las traje a mi casa.
¿Cómo que un hombre lobo? –decía incrédula la latina.
Lo viste con tus propios ojos ¿no? –se encogía de hombros.
¿Pero cómo sobrevivimos? –preguntaba Rachel y veía la expresión seria de Kiara.
Ustedes tuvieron la suerte o mala suerte de que había luna nueva –la miraban confundidas –ósea que ahora son como el –sentencio y veía como las jóvenes la miraba incrédulas.
¿Es una broma no? –decía la latina y veía como ágilmente la mujer saltaba a su cama y la tomaba por el cuello. Intuitivamente Santana gruño y sus ojos cambiaron a amarillos mientras Rachel de igual forma se ponía de pie en pose de defender a su amiga.
¿Ahora me creen? –soltaba a Santana y ambas jóvenes se miraban sorprendidas.
¿Qué se supone que haremos? Digo no podemos volver a nuestras casas ¿Y si atacamos a alguien? –razonaba Rachel y Kiara sonreía.
Tienen razón no pueden volver –las jóvenes la miraban tristes –pero yo las acogeré y las ayudare a controlar sus nuevos dones. Será un largo camino, pero yo nos las dejare solas. Pueden confiar en mi –decía con sinceridad y Rachel junto a Santana le creyeron, no sabían porque, pero sentían que podían confiar en aquella mujer.
Gracias. Por cierto soy Rachel Berry –se presentaba castaña.
Santana López –la latina estrechaba la mano con Kiara –gracias por preocuparte por nosotras.
Es lo mínimo que puedo hacer. Si hubiera llegado a tiempo tal vez esto no hubiera sucedido –notaban el tono de culpa que tenía Kiara, pero no entendían porque.
Mamá, mamá ¿ya despertaron? –aparecía una pequeña niña de 10 años y sonreía al ver a las jóvenes despiertas.
Ella es mi hija Jess –presentaba a la pequeña que se acercaba a las chicas.
Hola les hice este dibujo –les entregaba el papel donde habían cuatro personas adultas y una pequeña –son ustedes, mamá, abuelito Henry y yo –Rachel y Santana miraban extrañadas a Kiara y les sonreía y se encogía de hombros – mami dijo que ustedes ahora serán parte de la familia, así que hice un dibujo familiar –las jóvenes se miraron enternecidas y abrazaron a la niña. Sin duda le tendrían mucho cariño a esa pequeña.
/o/
Eso era lo que recordaban Rachel y Santana mientras veían como Kiara se movía de un lado al otro murmurando cosas. Realmente se sentían mal por lo que habían hecho porque la loba mayor siempre les advertía y ellas la ignoraban. No estaban siendo justan con la persona que se dio el tiempo de ayudarlas y además brindarles una nueva familia, techo y comida cuando más lo necesitaban.
Entonces me dirán que rayos pretendían –decía no exaltada pero si en un tono severo.
Madre no seas tan severas con ellas –Jess trataba de calmar los ánimos, ya que como siempre ella ayudaba a sus tías a salir de estos problemas.
No te metas Jess. Deberías estar en tu habitación durmiendo, mañana debes ir a la universidad –las tres se sorprendieron por el tono de la loba con su hija. Kiara nunca trataba así a Jess así que eso significaba que Santana y Rachel estaban en serios problemas.
Buenas noches –se despedía su primogénita y se encogía de hombros hacia Santana y Rachel que suspiraban con pesar.
Realmente no las entiendo –suspiraba frustrada –si les digo algo es para que lo cumplan, ¿tan difícil es seguir una mísera orden?.
Hey yo no tuve la culpa, fue Santana –Rachel trataba de zafarse si es que podía.
Oye tu ayudaste, así que no me dejes sola en esto – Santana le reclamaba. Si ella caía Rachel también.
Las dos cometieron errores –tomaba un vaso de ron, otra mala señal para las lobas –¿en serio porque lo hacen? ¿he hecho algo mal? ¿no las he tratado bien?
No es eso Kiara. Todo lo contrario te estamos muy agradecidas –Rachel trataba de destensar el ambiente.
¡ENTONCES DEMUESTRENLO! –y ahí iba el vaso de ron al suelo.
Demonios Kiara, pero cuando es algo del corazón uno no entiende razones –ahora era Santana la que se defendía y se ganaba la mirada incrédula de la loba.
¿Vamos Santana no hablas enserio? –la latina no estaba segura de continuar, pero se armó de valor.
Enserio Kiara, yo siento que Britt es la indicada. Mis sentidos me lo dicen –decía y la mujer de ojos enigmáticos la miraba seria.
Es una humana Santana, que además es policía y como si fuera poco está investigando un asesinato que posiblemente algún descuidado hombre lobo hizo –levantaba las manos furiosa.
Sé que es peligroso, pero vamos ¿nunca hiciste algo así por alguien? –ahora escuchaba la risa irónica de Kiara.
¿me ves acaso con alguien? –habría sus brazos a su alrededor y las mujeres bajaban la mirada –ustedes solo están iniciando esto, cuando lleguen a los cien años, recién le tomaran el peso y con cada año se irán dando cuenta que más y más peso recaerá sobre ustedes –se hacía un silencio sepulcral mientras a Kiara se le venían esas imágenes de aquel día que le confeso su identidad a esa humana que amaba, paso hace mucho tiempo y ella era solo una lobezna, pero aun yacían en su memoria esas imágenes de la mujer asustada que la había llamado abominación y había salido corriendo a decirle a los del pueblo. Ella corrió para detenerla, pero cuando la alcanzo se sorprendió al ver a su creador romperle el cuello a aquella muchacha y recordó aquella dura mirada y duras palabras que le dijo el hombre moreno de ojos azules –te dije que con humanos no. Ahora ella murió por tu culpa –ese fue uno de sus más grandes cargos de conciencia.
Hablas como si lo hubieras vivido –Santana siempre era la conflictiva, pero cuando Rachel le dio un codazo y vieron el rostro triste de Kiara, supieron que hablaba por experiencia.
Se los diré solo una vez –las miro a los ojos –no se metan con humanos y se los digo a ambas –sentencio.
Pero yo amo a Britt –seguía reclamando y la castaña de ojos claros se llevaba las manos a la sien.
¿Tú la apoyas? –preguntaba a Rachel la cual después de dudar unos segundos asentía, pues también tenía sentimientos por Quinn aunque no los mostraba aun.
Dejaremos esta conversación hasta aquí por ahora –se volteaba frustrada –¡me han aburrido! –y se marchaba dejando a las dos solas en el living.
Creo que ahora si no nos perdona –susurraba la castaña.
Tranquila aún tenemos a nuestro comodín –Santana señalaba a Jess que se dirigía a la habitación de su madre.
Hey, ¿puedo pasar? –la joven Wolf golpeaba la puerta y al entrar se encontró a su madre recostaba infantilmente boca abajo y con las manos estiradas sobre la almohada.
Pensé que dormías –Kiara se volteaba y veía a su hija con su ropa de dormir, que básicamente eran una polera larga y holgada junto a sus bóxer.
Solo quería hablar contigo –se encogía de hombros y veía como Kiara le indicaba que tomara asiento a su lado –bien no quiero que te enojes, pero no crees que estas siendo un poco dura.
Genial lo que faltaba –bufaba cruzándose de brazos y Jess reía.
Solo quiero que me escuches un momento –decía con simpatía y con esa sonrisa que no podían decirle que no –sabes alguien una vez me dijo que las personas se van adaptando a los cambios –Kiara la miraba con el ceño fruncido sin entender –lo que quiero decir es que tal vez los humanos de hoy en día no sean como los de hace cien años, digo yo soy un ejemplo de eso –decía esperando que su madre bajara sus barreras.
Pero lo tuyo es distinto –respondía la loba.
Cuál es la diferencia mamá. Tenía 15 años cuando supe lo que eran y no fui contándole a medio mundo ¿y sabes porque no lo hice? –Kiara miraba expectante por la respuesta y Jess sonreía –porque yo las quería y aun las quiero. Cuando alguien quiere a otra persona trata de hacer todo lo posible para que esa persona esté bien.
…. –la loba no sabía que decir ya que se había sorprendido por las palabras de su hija. En el fondo de su corazón estaba feliz de ver la gran persona en la que convirtió Jess.
Madre –la toma de las manos y la mira a los ojos –no les cierres las puertas del amor a tía San y tía Rach –le apretaba las manos –y tampoco te cierres tu a ese sentimiento –le besaba la frente y se levantaba para salir de la habitación –piénsalo por favor –es lo último que dice dejando a Kiara procesando toda esas palabras.
Tsss –Santana le susurraba de su habitación y Jess se volteaba viendo a sus tías asomadas por las puertas de sus respectivas piezas.
Rápidamente la joven levanta su pulgar y sonríe haciendo que la latina feliz asintiera y Rachel le susurraba un gracias. Sin duda el comodín Jess siempre funcionaba.
/o/
Ya era un nuevo día y Beth se encontraba camino a la universidad junto con Lauren en su auto. La joven rubia estaba muy ansiosa ya que no había parado de pensar en Jess y solo quería verla, pero al estacionar el auto ambas se sorprendieron y enojaron al ver aquella imagen.
Kiara junto a Jess se encontraban animadamente hablando con Marley y Emily Rose. Madres e hijas se encontraban hablando con sus pares de lo más animadas, y más de alguna caricia, sonrisita y miradita iban dirigidas desde las Rose hacia las Wolf que no se veían nada incomodas.
Es genial volver a verte Em – la castaña sonreía a la mujer rubia de ojos azules que tenía en frente.
Lo mismo digo Kiara. Veo que sigues igual de guapa –la doctora y maestra le sonreía mientras pasaba su mano por el brazo de la loba.
Mamá. Jess y yo iremos entrando –decía Marley que tenia del brazo a la castaña.
Bien después nos veremos –decía Emily y Kiara se despedía de las chicas –sabes hay un bar muy entretenido cerca de aquí, tal vez podríamos ir algún día –decía la mujer con un brillo en sus ojos.
Tal vez sea buena idea –Kiara le regalaba otra de sus encantadoras sonrisas mirando a su amiga. Siempre se había llevado bien y el hecho de que sus pequeñas hijas en ese entonces se llevaran bien, facilito las cosas. Nadie podía negar la química que Kiara y Emily tenían, pero bien sabía la loba que no podía involucrar a otro humano en esto.
Maravilloso, entonces nos pondremos de acuerdo –decía feliz la rubia y cuando iba a decir algo se vio interrumpida.
Hola inspectora –saludaba la loba a Lauren que después de despedir a Beth se había quedado parada mirando la interacción de la mujeres.
Ya le dije anoche que no me dijera así señorita Wolf –decía con el ceño fruncido y con un leve sonrojo que Kiara percibió y se rio.
Y yo te dije que no me llamaras así… –se acercaba y la miraba con esos ojos penetrantes y misteriosos – Lauren –decía al final y la rubia sonreía.
Bien Kiara –decía con un tono de burla y la loba reía.
No quiero molestar, pero me debo ir –interrumpía una doctora no muy feliz de ver la interacción de la rubia y su amiga.
Lo siento, no las he presentado –Kiara se daba un golpe mental y cuando iba a hablar noto las miradas de pocos amigos que se dirigían ambas rubias.
Ahórratelo –decía seria Emily –me debo ir después nos vemos –se acercaba y besaba la mejilla de la castaña dejando su labial marcado.
A-adiós –decía sonrojaba y con una boba sonrisa mientras veía como la rubia se marchaba.
Bueno yo también me debo ir –ahora Lauren decía en un tono enfadado mientras se volteaba para marcharse.
Hey Lauren espera –la detenía tomando su mano y de pronto ambas sintieron un escalofrió por el contacto.
D-de-déjame, tengo mucho que hacer –se soltaba sonrojada –después nos veremos –dijo y rápidamente subió a su auto dejando a una sorprendida Kiara.
Vaya que eres extraña –se decía mientras miraba su mano y nuevamente una corriente eléctrica recorría su cuerpo.
/o/
Mientras iban caminando por el pasillo de la universidad, Marley y Jess iban hablando tranquilamente, pero de pronto la joven Wolf vio a una joven de cabellera rubia delante de ella y le dirigió una sonrisa, aunque no se esperó ser completamente ignorada por Beth que ni siquiera la miro.
¿pero qué le pasa? –pensaba mientras fruncía el ceño.
Oye Jess ¿Por qué me dejaste sola ayer? –más que preguntarle Marley la estaba recriminando.
Bueno, este veras –la castaña no sabía que decir, ya que sabía que si le contaba la verdad su amiga se enojaría mucho –mi tía me vino a buscar –"Bien pensado Jess" se auto decía mentalmente.
Mmmmm –Marley la miraba como examinándola –bueno por esta vez te lo dejo pasar –le volvía a sonreír mientras ingresaban a la sala de clases.
El día había transcurriendo y ahora se encontraban en su última hora de clases. Jess estaba muy animada ya que le encantaba la materia y además el profesor la había felicitado por cuando corrigió a uno de sus compañeros, Jake creía que se llamaba y el chico se terminó ganado la burla de sus compañeros.
Señorita Wolf ¿puede hacer este ejercicio? –le indicaba el maestro y la joven sin problemas lo ejecuto ganándose la sonrisa de Marley y una de Beth, aunque esta última al ser descubierta volteo su cara ignorando a la castaña.
Muy bien. Pase a sentarse –indicaba el hombre –a ver si el joven Puckerman aprende –todos volvían a reír mientras Jake miraba enojado a Jess que pasaba por su lado y con malas intenciones atravesó su pie provocando que la joven callera.
Nuevamente todos volvieron a reír mientras Jess trataba de recuperarse levantando la mirada, pero al hacerlo se topó con unas bragas de color rosa y recién ahí se percató que se encontraba entre las piernas de Beth que al verla se sonrojo.
Maestro necesito ir al baño –dijo y rápidamente salió del aula con sus manos en su entrepierna ya que su cuerpo había reaccionado –maldito traidor –decía una vez que había ingresado a los baños.
Jess estas bien –ingresaba ahora Marley ya que el maestro la había enviado a ver si la castaña estaba bien –¿qué te sucede? –pregunto mientras veía a Jess de espaldas.
Nada solo déjame un momento a solas –decía y se metía rápidamente a un bajo.
No me iré hasta que me digas que te pasa –la chica de ojos azules se las ingenió para abrir la puerta y al entrar vio a una sorprendida Jess con una sorpresa entre los pantalones.
¿c-como hiciste eso? –decía y veía como la miraba de su amiga se desviaba hacia su miembro y levantaba una ceja con una sonrisa coqueta.
Veo que necesitas de mi ayuda –sonreia la joven mientras cerraba el baño, volteaba a Jess y le bajaba los pantalones junto al bóxer.
Marley n…..aaahh –soltaba un pequeño quejido al sentir la mano helada de la castaña en su miembro erecto.
Tranquila yo te hare llegar –le susurraba mientras apoyaba su pecho en la espalda de Jess y con su mano masajeaba el miembro de esta que solo soltaba quejidos de excitación.
N-no Ma-Marley –decía con dificultad y sus piernas le temblaban.
-sssshh –la hacía callar suavemente y aumentaba el ritmo de su movimiento –dios esta tan duro y grande.
D-de-demonios. aaaah –se quejaba Jess mientras sintió una explosión en su miembro y comenzó a correr el líquido blanco por el retrete y sentía una gran liberación.
Pero lo que no sabían es que una chica rubia había escuchado todo desde afuera del baño mientras se hacía unas preguntas ya que la situación no le calzaba.
¿puro y grande? Que ocultas entre tus pantalones Jess –se preguntaba Kitty mientras se formaba una diabólica sonrisa en sus labios. Sin duda descubriría el secreto de la joven Wolf.
Porque esa risa Kitty –aparecía Beth mirando raro a su amiga.
Por nada –ponía su más angelical sonrisa y Beth la miraba entrecerrando sus ojos.
Mmm ok. Sabes si esta Jess aquí –preguntaba pero justo en ese momento aparecieron por la puerta una agitada Marley y una ruborizada Jess. La rubia no sabía lo que había pasado pero sabía que no le gustaría saberlo, así que dirigió una de sus miradas asesinas a ambas castañas he inocentemente Jess trago saliva ya que nada bueno saldría de esto.
