Bueenenenenenooooo... Otro capítulo más de esta mierda. Solo decir que mis amigas ((grupo: FF de South Park)) hemos llegado a la conclusión de que, al parecer, se esta perdiendo totalmente fandom se cae en picado. No hay apenas reviews,ni fav, ni casi nadie hace nada. Yo, como novata que soy, no sabia si antes iba mejor o más fluido todo, más alegre o que se yo... Pero por lo que hablaron, se que necesitamos sacar a flote el fandom. ¡Comentemos lo incomentable! ¡NECESITAMOS A GENTE QUE ENTIENDA QUE NOS ESTAMOS SECANDO! empezar por dar reviws ((no sean vagos, que con dos palabras sobran)) luego dar favoritos, y por ultimo hacer one-shots ((lo escribí bien?)) necesitamos acabar con esto.

Espero que de verdad alguien me agua caso. Y si no, al menos que lo haga saber a otros.

Cuento con ustedes.

Besitoooooos

O+o+o+o+o

Kyle guardaba sus libros. Con el ceño fruncido y refunfuñando con la boca cerrada.

Estaba muy enojado. A unos niveles inimaginables. Ese gordo, hijo de perra, mentiroso y manipulador, nacísta, y un millón de cosas más, le había robado a su colega, su mejor amigo, su amigo del alma, de la infancia... ESE CABRÓN LOGRÓ LLEVAR A STAN A SU BANDO. Y ese idiota se dejo llevar. Como si de verdad ese gordo grasiento e hijo de una "profesional de la rotonda" estuviera enserio necesitando nuestra ayuda. Stan es un imbécil.

A su lado, Kenny, el cual hacía lo mismo que el pelirrojo; guardar sus libros.

Estaba un poco preocupado por el de su izquierda. Se comportaba muy raro, y algo le decía que no había que contra decirle demasiado. Era como si lo hubiesen poseído. El no era así... ¿No?... Tal vez... Y solo tal vez... Realmente Kyle pensaba en algo más que probar su mentira... Tal vez... Realmente no esta buscando eso. Puede que hasta desee lo contrario. Puede que desee que Cartman sufra y que este equivocado. Su comportamiento era muy extraño. ¿Qué coño le pasaba a ese pirado? Lo cierto es que... Imaginando lo que dijo Butters, le daba un poco de pena. ¿Y si se había equivocado al elegir equipo?

- ¡Kenny!.- Levanto su atención el grito del judío. Parecía como si le estuviera llamando desde hace tiempo, con lo cual querría decir que estaba hundido en sus profundos pensamientos.

- ¿QUÉ?.- dijo ahogando un chillido, como si fuera esa su forma de gritar cuando le pegas un susto a alguien. Lo intento silenciar para que el otro no pensara que era una queja. ((N/A: yo me asusto a veces así *^*))

- Estabas enbobado y no vistes que se te cayeron tus libros. ¿Otra vez escondiendo porno? .- levanto una ceja en señal de obvio mientras se cruzaba de brazos, como la típica expresión de una madre cuando sabe que vas a hacer alguna trastada.

Y era cierto. Kenny miro hacia sus pies, mas no podía, estaban recubiertos de papeles, libros y libretas. Sus utensilios de escritura estaban en un estado bastante deplorable. Estaban llenos de manchas y borrones de lápiz en grandes cantidades.

Kenny recogió sus lamentables cuadernos y los guardó bajo la atenta mirada de Kyle, el cual tenia una expresión de duda.

- ¿Te pasa algo?.- dijo con un tono normal. Como si lo de la pelea con su súper amigo nunca hubiese pasado. Como si nunca se le hubiesen cruzado los cables. Estaba siendo... ¿amable?, ¿Acaso lo de antes fue que se le cruzaron sus cables?

- No. Solo pensaba en mis cosas.- dijo cualquier escusa.

- Ah, bueno.- dijo el pelirrojo con simpleza.

~e~e~e~e~ En el baño ~e~e~e~e~

- Bien, Butters, ¿Seguro que no viene nadie?.- Pregunto Stan.

Estaban en el baño un rubio, un pelinegro y un castaño.

El rubio se asomaba a la puerta, vigilando que nadie se acercase, para a continuación cerrarla con el pestillo, fijando y aislado su intimidad.

Un castaño estaba en medio del baño, aun sin entender la situación. Un pelinegro le sujetaba los hombros, porque más de una vez se había intentado escapar de ellos. En su rostro solo habían enormes ojeras, ojos escocidos, y una fuerte expresión de angustia. Tal vez por lo que le valla a pasar cuando regrese a su hogar, o al de su perseguidor.

- No. No viene absolutamente nadie.- dicho esto, Butters cerró la puerta y pasó el pestillo. Se dio la vuelta y fue en medio de la habitación, donde se encontraban sus dos amigos.

- ¿Qué coño estáis haciendo?.- Intento poner un rostro de enojo, pero solo expresó preocupación y miedo. Puede que se acostumbro a esa expresión por Aris o, como había pasado por tanto y ya se esperaba cualquier cosa de cualquier persona, miedo a lo que el par le hiciera. Sonaba ilógico, sí, pero había pasado por tantas cosas... Inimaginables.. Ni siquiera se iba a creer lo que le iban a decir a continuación.

- Tranquilo. Venimos a ayudarte.- Dijo Butters y se hacercó para acariciarlo. Puede que se comporte de la misma manera que un gatito y que solo necesite que le muestren cariño.

- Si vais a ayudarme, pues soltar me ya.- dijo mientras echaba para los lados su cabeza, evitando el contacto con el rubio.

- Por favor, Cartman. Tenemos que hablar, es por tu bien.- Dijo Stan agarrándole con mas fuerza sus hombros. Se movía demasiado y tenían que ayudarlo. Costara lo que costara.

- Pues entonces yo prefiero mi mal. ¡SACARME DE AQUÍ! ¡ESTO ES SECUESTRO! ¡LLAMARÉ A MI ABOGADO! .- el recluido aumento la fuerza y la brusquedad de sus movimientos, con alguna esperanza de escapar.- ¡QUIERO UNA INDEMNIZACIÓN! ¡No quiero que me ayuden, idiotas! ¡Yo no les pedí que lo hicieran!

Los movimientos de Eric hicieron que el rubio apartase la mano. En señal de miedo y para evitar ser dañado.

- ¿¡PIENSAS QUE HABRÍAMOS ESPERADO A TU JODIDO PERMISO?! Sabemos que estas mal porque somos tus amigos y queremos ayudarte. - Eric paro un momento de sus coces y sus patadas. Se había agotado. Y luchar contra el jefe-entrenador de fútbol era algo complicado.- Para un momento, Cartman. Dejamos ayudarte.

- ¿Ayudarme?... ¿Ayudarme a que?... - dijo intentando absorber el aliento perdido por el forcejeo.

- ¿No te das cuenta aun? ¡Ese Aris te esta utilizando! .- Dijo algo enfadado Stan, ya que Cartman aun no se daba cuenta de la situación.

- ¿U-utilizar me? ¡Pero si es mi pareja!.- Grito Eric dejando atónitos a los dos.

- ¿T-t-u pareja?.- Intervino Butters con tono sorprendido y con sus ojos muy abiertos.- ¿¡Q-qué dices?!

- ¿Os sorprende tanto? Ni que no pudiese tener nunca a alguien...- Rodó sus ojos, dando a entender los rostros atónitos de sus compañeros

- ¿T-t-t-tener a alguien?... ¡ESO ES ACOSO IMBÉCIL!.- dijo Stan cabreado. ¿Tan poco se apreciaba como para no ver que le estaba violando? Y no lo decía solo por el sexo, que sospechaban ya que no tenían ninguna prueba, sino también por sus golpes y moratones y la forma de "amaestrado" que había descrito Butters en el hospital.

- ¿Qué dices?.- eso le tomo por sorpresa. Puede que sea brusco su forma de querer, también puede que a veces se le escape algún golpe y que no pare de "hacerlo" todo el rato con él. Pero le quería. Todo el rato decía que él era suyo. Eso contaba, no?

- Mira, Cartman. Estas confundido y lo entiendo. Nadie te mostró que es el cariño ni te amo lo suficiente como para saberlo. Es triste, lo sé. Pero debes saber que eso no es lo que buscas. ÉL NO SIENTE NADA. TE ESTA UTILIZANDO.

- ¡CÁLLATE STAN! Eso no es cierto. ¡El quiere estar conmigo! Y es algo que nadie hizo por mi jamás. Y le aprecio. Solo por eso le aprecio.- sus ojos empezaron a cristalizarse. Una gran presión en su estomago y cabeza hizo que cayeran algunas lágrimas como si fueran brotes de arboles que van creciendo poco a poco.

Stan no pudo evitar sentirse algo triste y mal por él. Y cambio su posición, sin soltar aun sus hombros, y paso a delante de él.

- ¿Enserio no ves que se esta aprovechando de ti?.- Dijo con un tono más calmado y suave. Cogió su barbilla y la subió para observar sus ojos rojos antes miel.- Nos da igual lo que digas. Butters y yo te ayudaremos. Aunque nos cueste la vida hacerte entrar en razón.

Por un momento en el cual ambos no estaban alerta, Eric intento escabullirse. Pero Stan se lo esperaba.

¡Oh, Dios! Estaban ablando del más planificador e escapista de los cuatro.

En un movimiento del forcejeo, Stan sin querer acaricio su cuello con la yema de sus dedos. A lo que el otro impulsivamente reaccionó con un respingo y cayo al suelo de rodillas.

Esa sensación... La odiaba... Pero... A la vez... La quería.

- ¿Lo ves? ¡Mira como estas por culpa de ese capullo! Déjanos ayudarte, idiota.- Stan extendió su mano para que el otro la aceptase.

Les llevo unos largos e interminables segundos, sin resultados.

- E-Eric.- Turno de Butters.- Da nos solo una oportunidad. Te mostraremos de verdad lo que esta pasando. Te protegeremos. Creemos en ti, tu puedes arreglar esto. Cree tu en nosotros. Esto no esta bien. Querer, amar... es hacer que la otra persona se sienta augusto con sigo/a mismo/a. De verdad. Ayuda nos a ayudarte. Es muy importante, de verdad. Y nosotros te queremos y te apoyamos. Eres importante para nosotros. Y no puedo decir lo mismo de los demás... - lo ultimo lo dijo mirando donde se suponía que detrás de esas paredes estaba el banco en el cual se pelearon.- ¿Sabes porque siempre me dejaba manipular por tí? .- eso ultimo le llamó una gran atención al castaño.- ...No eres una mala persona, Eric. Solo eres alguien que no sabe cual es su lugar. Y puede sonar marica, pero te queremos. Y este auto-engaño que te estas creando es porque no encuentras alguien a quien querer. No te preocupes. Tarde o temprano lo encontrarás. Y si no, pues entonces llegará tarde. Nosotros te apreciamos y queremos que sigas siendo tu. El no te ama. Eso no es amar. Eso nunca se llamara amor. Eso es una estupidez. Tienes que entende-...

Algo lo cayó, o más bien, alguien. Cartman se había levantado y con su brazo derecho rodeo el cuello de Butters y con el izquierdo el de Stan, uniéndolos en un abrazo.

Todo se quedo en silencio.

Silencio.

Nada.

Solo se oían el ruido de unas gotas cayendo y golpeándose contra el suelo, para luego esparcirse por el suelo.

- Gra-gra-gracias... Chicos...

Aceptaron el abrazo y lo correspondieron.

- Lo que se hace por los amigos.

- No hay de que.

No lo iba a negar. Había estado pensando ciertamente en su relación. Pero tenia tanto miedo de estar solo... tanto de verse en una esquina solo, cuando habitualmente lo hacia cuando estaba su tierno peluche, el Sapo Clyde. Siempre solo... Sin nadie... Odiaba esa sensación, pero vivía con ella.

Sus ojos sollozaban. Era como si se estuviese a punto de desidratarse. Y a Butters y Stan les pareció que no deberían deshacer aún ese lazo de brazos que habían creado.

- Estaremos aquí para lo que necesites, amigo.

Lo que no pensaban es que había alguien al otro lado de la puerta, el cual lloraba como esas abuelitas que ven telenovela todo el día.

- Oh... Ciertamente me equivoque de bando...- se lavó los ojos y los mocos con su manga de la sudadera.

- Kenny. Es hora de irse a casa. ¡Vámonos! ¿Se atoró el baño o algo?.- dijo con tono confuso mientras acomodaba su mochila en el suelo y se dirigía al lugar en el que Kenny se apoyaba.

- No... No es nada Kyle, vámonos.- Procuró que Kyle no intentase abrir la puerta.

- ¿Otra vez cerrada? Algún gamberro la abra cerrado.- dedujo mientras giraba el pomo para ambos sentidos. Primero dio una vuelta a la izquierda y luego dio otra vuelta a la derecha.- A si se abre cuando esta cerrada. Nos lo enseñó la Directora Victoria ayer ya que siempre suelen quedarse los párvulos.- y volvió a hacer el movimiento. Y al final agitó el pomo arriba y abajo.

Se oyó un crujido de la puerta que provenía de la empuñadura de la puerta.

Kyle la abrió y se encontró con el resto del grupo. Un grupo que ni existía. Que de solo de pensarlo, le hervía la sangre a Kyle... Traición... Ese era un buen nombre para el grupo.

- ¿¡STAN?!

Mientras Kenny se maldecía a si mismo por imbécil e iba pensando métodos para persuadir al pelirrojo.