Después de dos agonicas semanas todo había cambiado y no fue ni un poco para mejorar su situación.
Durante esas semanas dormía muy poco y las ojeras bajo sus ojos ya eran bastante notables, ella había notado las caras de sus padres muy preocupados al verla pero no queriendo causarles problemas sonreía y les decía que estaba muy bien.
Lila estaba sentada junto a Alya con la excusa de estar peor de su oído nuevamente y ella había cambiado de asiento hasta la última banca junto a Nathaniel.
No se había quejado, simplemente tomó sus cosas y se marchó sin apenas un ruido. Ya no se sentía con ganas de luchar contra Lila, que importaba ya sí estaba mintiendo descaradamente y si lo que decía era simplemente imposible por que si decía algo nadie le creía.
Sentada junto a su pelirrojo compañero al menos tenía un poco de paz y se mantenía lejos de los reproches de Alya y los murmullos rencorosos de Nino por no querer salir con ellos luego de clases si Lila se incluia en el grupo.
El pelirrojo tampoco le hablaba mucho pero al menos podía atribuirle eso a la timidez del chico y a siempre estar perdido en su mundo artístico y no tomarlo tan personal.
Una pequeña alegría era que Rose y Juleka la habían invitado a ver una película en casa de Juleka y ella había aceptado encantada.
Se sentía tan sola en esos días. No podía negar que lloraba un poco cada noche y solo se detenía cuando temía que un Akuma la alcanzara antes de notarlo.
Sentada en la habitación de Juleka mirando a sus dos amigas se sentía un poco menos triste y sola.
-Marinette, estás un poco pálida-La dulce vocecita de Rose sonaba preocupada.
-Estoy teniendo algunos problemas para dormir en realidad-Marinette respondió en voz baja, estaba decaída desde ese día en que Lila había vuelto y poco a poco estaba más cansada de todo.
-Hermanita ¿Sabes dónde está el chocolate en polvo que traje ayer?-Luka había entrado sin llamar a la habitación y se encontró a las tres chicas en una atmósfera bastante triste-Hola chicas, lo siento no sabía que tenías invitadas.
-Hola Luka, mamá lo guardo en la última alacena-Juleka le sonrió a su hermano y señaló a la abatida Marinette con la mirada, su hermano era mucho mejor que ella para consolar a la gente aunque el mismo negara ser elocuente con las palabras.
-Genial, gracias Juleka-Luka asintió discretamente a su hermana y se marchó con una sonrisa dispuesto a volver momentos después.
-Marinette se que toda esta situación con Lila es difícil, tu lo estás pasando peor que nosotras.-Juleka sabia que Lila no las molestaba por que no las veía como una amenaza para ella y por eso estaban relativamente bien y no habían sido rechazadas como Marinette.
-Si dijera la verdad sobre Lila ella seria Akumetizada como dijo Adrien y si no lo hacemos tengo miedo de que seas tu quien termine siéndolo-Rose lloraba amargamente abrazada a una almohada de la peli Violeta completamente incapaz de detenerse, se sentía miserable e incapaz de hacer algo.
-Ustedes tres tienen pinta de necesitar esto más que yo así que beban un poco de chocolate-Luka irrumpió de nuevo con una bandeja con cuatro tazas humeantes que comenzó a repartir-Sin malvaviscos y con canela y crema para mi hermanita, con crema y malvaviscos extras para mi cuñada y realmente no sabia como sueles tomarlo tu Marinette así que malvaviscos y crema pero si tienes algo especial que quieras dímelo y lo tendrás en un instante.
Las tres chicas tomaron sus tasas y el se sentó junto a Marinette mirándola con calidez y notando su piel pálida, sus labios secos, su cabello opaco y las ojeras profundas bajo sus ojos tristes.
Era una chica hermosa pero se veía tan agotada del mundo y tan asustada de algo que su corazón entonaba una melodía angustiosa y desordenada que no se parecía en nada a la dulce melodía llena de optimismo y honestidad que había escuchado la primera vez que la conoció y sus ojos se encontraron.
-Es perfecto, gracias Luka-Marinette sonrió con timidez mientras bebía la dulce bebida reconfortante y vio a Luka beber de su propia tasa mirándolas con esa calma y serenidad que ella recordaba en el.
-No voy a su clase chicas pero Juleka me contó algo sobre lo que pasa. Rose no es tu responsabilidad desmentir a esa chica Lila, incluso si conocés personalmente al príncipe Ali, ella es una mentirosa pero aquellos que le creen son igual de culpables por no dudar de sus mentiras descabelladas-Luka las miraba con rostro sereno y vio a Marinette suspirar con tristeza.
-Marinette... ella es especialmente cruel contigo por que sabe que no le permitirás lastimar a tus amigos y eso es muy noble pero no es justo que cuides de todo el mundo y tu termines herida por amigos que no dudan en lastimarte.
Luka sabía bien que tipo de chica era Marinette Dupain Cheng y como se esforzaba por hacer felices a todos sus amigos, la fotografía grupal donde Juleka sonreía enmarcada en el buró tras él era solo una prueba más de ello.
Él siempre le estaría agradecido por ayudar a su hermanita y desde que la había conocido no había visto ni una sola mala intención, ninguna mala nota en su melodía.
-Nino me llamo acosadora espeluznante cuando le dije que quizá Lila solo intentaba estar cerca para estar con Adrien. Me dijo que la única chica con tendencias acosadoras tan espeluznantes que conocía era yo. Tengo que admitir que siento que un Akuma está rondando tras de mi desde entonces.
Marinette comenzó a llorar amargamente al recordar la voz de Nino y la mirada triunfante de Lila que escuchaba todo tras sus amigos. Se llevó las manos al rostro intentando ocultar sus lágrimas y sollozos violentos la sacudieron.
-Marinette mírame, estabas preocupada por un amigo, no lo decías con el fin de lastimar a nadie y lo que te dijo ese chico fue realmente cruel. No mereces eso y no veo como una chica que se esfuerza tanto por ayudar a otros puede ser llamada espeluznante. Quizá tus sentimientos por Adrien fueron algo intensos pero él es tu primer amor ¿no? Todos hacemos locuras la primera vez que nos enamoramos.
Luka había apartado las manos de la chica y colocado con suavidad sus dedos suavemente en sus mejillas limpiando sus lágrimas mientras hablaba mirándola a los ojos fijamente.
-Fue doloroso, Alya estaba allí, pero no dijo nada, fue como si ella pensara lo mismo de mi...
Un nuevo sollozo la interrumpió y se lanzó a los brazos de Luka, se sentía derrotada, agotada y desesperada. Lloro con fuerza y Luka la dejo apoyarse en él consolando lo mejor posible su dolor.
Pero se sentía impotente en esos momentos, verla tan rota lo estaba haciendo perder la calma y se sentía furioso con sus compañeros de clase. Aún así intento calmar sus emociones por que lo importante era Marinette.
-Mírame Marinette, no estás sola. Juleka y Rose son tus amigas y también me tienes a mi mientras me necesites. Eres fuerte y valiente y esa chica mentirosa no te va a vencer.
La apartó lo suficiente para verla a los ojos de nuevo y le habló con dulzura, ella era increíble y fuerte pero era humana. No podría salir de eso si se sentía sola y se juró a sí mismo que nunca más lo estaría, ella siempre lo tendría a él.
-Marinette... Rose y yo te queremos. Ninguna piensa que seas una acosadora ni mucho menos. Somos amigas. Siempre seremos amigas.
Juleka se acercó hasta su hermano y su amiga y abrazó también a la chica hablándole con la voz rota por el llanto, estaba tan arrepentida de ser cobarde y no haberla apoyado en esas semanas y se prometió no abandonar a su amiga de nuevo.
-Nunca te dejaremos sola de nuevo lo prometo Marinette.
Rose se unió al abrazo con los ojos húmedos y una sonrisa rota en los labios. Nunca más, nunca permitiría que la manipularan de nuevo y la alejaran de sus amigas. Seria más fuerte que antes y estaría para Marinette así como ella siempre había estado para ella.
-Gracias, gracias... muchas gracias.
Por primera vez en semanas se sintió rodeada de amor, de sus amigos y la tristeza disminuyó al darse cuenta que si bien su mundo estaba roto al menos aún tenía una pequeña parte aún intacta.
Rodeada de Luka, Juleka, Rose y el movimiento de Tikki en su bolso supo que ya no estaba sola.
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La luz del sol arrancó destellos hermosos de las púrpuras alas de un solitario Akuma que volaba de vuelta a la mansión Agreste al no encontrar en la casa flotante un alma lo suficientemente atormentada.
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Muchas gracias a mis lectoras y lectores por sus comentarios debido a cuestiones personales no puedo responder a sus comentarios de forma individual pero sepan que estoy muy agradecida y espero que esta historia les guste.
Lila es horrible, y sera mucho peor.
Nox
