GUERRA
By: K.G.Á.É.
DEDICADO A: Anon, Hiyori Ishida, aniyan, KanadeKirishima, jackpot22, Red Tomatoe, Misahi Kenta, arizkagedarkness, chibivampirekun, Kazt y hiroship ¡Gracias por su apoyo! : D
N/A: ¡Hola! Muuchas cosas pasaron y extrañé escribir. En fin, aquí está otro capítulo.
Sobre las interrogantes, algunas de momento se han ido respondiendo de forma sutil (No puedo dar la respuesta directamente aún). Pero, en cada avance la historia las aclarará más : D
Aldnoah Zero no me pertenece.
GUERRA
Una llamada bastó para entender que, a pesar de haber paz, los residuos de la guerra aún hacían eco.
Era inusual que fuera Calm, específicamente, quien la llamara. Lo común era ser contactada por Inko, Nina, incluso Yuki. A través del teléfono de alguna de ellas algunas veces podría escuchar a Inaho o Calm y quedarían de reunirse en ocasiones.
Sospechó por el silencio del inicio del llamado, que algo estaba mal; confirmándole sus sospechas la voz de Calm en un tono tan impropio de él.
—Hey… Rayet… ¿Cómo has estado? Yo… Yo pienso que necesito, necesitamos un poco de ayuda ¿Sabes?—
Sin darle tiempo a responder la primera pregunta y corrigiéndose entre el sonido de fondo de él moviéndose nervioso, su mente tenía en claro que de negarse el pobre chico quedaría desamparado. O esa impresión le daba. Teniendo un 'cuenta conmigo' implícito, prefirió saltar a la siguiente pregunta.
—Necesitamos… ¿Quiénes? ¿Está Inaho contigo? Hace tiempo que no lo veo—
—…Yeah… Él está conmigo. Aunque no es el mejor momento para pasártelo. En cualquier caso, me preguntaba si no te importaría pasar unas vacaciones con nosotros. Lo siento. Es sólo que, creo que entenderás mejor cuando nos reunamos—
—Bien—
Un agradecimiento cubierto de alivio, seguido de una extraña dirección y una apresurada despedida, no podían aclararle mucho; pese a los esfuerzos de su mente por encontrar la causa posible a lo extraño de la situación.
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Calm dijo que lo entendería después, sin embargo, cuando lo primero que vio esperándole en la dirección acordada fue el Deucalion. Tenía más preguntas que respuestas.
Cuando encontró en ese lugar a cierto ex conde, supuestamente con tiempo de ser comido por los gusanos, no sólo vivo, sino libre; no pudo evitar fruncir el ceño.
Lo único claro para ella era que Inaho debía estar detrás de todo.
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Realmente fue una sorpresa descubrir que, en efecto, Inaho era el origen de tan bizarra situación. No obstante, él mismo era ignorante de ello, y para bien o para mal era mejor no decirle nada. Ni siquiera era prudente decirle que ella estaba allí; cuando Calm la jaló para ocultarla, al escuchar al castaño llamando por Slaine, no lo comprendió.
Y cuando vio a Inaho llegar hasta Slaine seguía pareciéndole normal. Hasta que el ex conde acunó en sus manos el rostro de Inaho, quien había respondido al pequeño ruido que habían hecho ella y Calm en su escondite.
—Inaho. Está bien. Seguro que fue un ratón o algo—
—Mientes. Hay alguien más aquí. ¿Por qué estarías con alguien más aparte de mí? ¿Quién es? —
El castaño había tomado entre sus manos las muñecas del ex conde, apartando las manos en su rostro para poder observar mejor sus alrededores; con la firme intención de encontrarlos. Y algo en su mirada, advertía que no era lo mejor. El vello erizado de su cuerpo bastó para entender que la amenaza no venía del ex conde sino de su 'amigo'.
'Amigo' porque en ese momento no era el término que Inaho usaría para describirse.
Él era el causante del escalofrío recorriéndole el cuerpo, no sólo a ella, sino también a Calm.
Y ella estaba comenzando a sentir la necesidad de prepararse para defenderse de un posible ataque.
Entonces, algo, algo que ninguno de ellos pudo escuchar, le fue susurrado al castaño. Y lo que sea que el ex conde le dijera había servido para recuperar al completo la atención sobre sí y para hacer que el castaño jalara de la muñeca al ex conde. Quien apenas dirigió una mirada hacia ellos, asintiendo, como si dijera que tenía la situación bajo control.
Por supuesto, ella quería respuestas y pensaba exigirlas de su otro amigo. Suspiró, al encontrarlo temblando aún por la presencia amenazante que Inaho había sido momentos atrás.
Y entendió una cosa más.
El mundo estaba desquiciado.
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Calm le contó lo poco que él sabía.
Aparentemente, Yuki también estaba allí y fue quien 'le dijo' que Inaho necesita del ex conde.
—No entiendo a que pueda referirse con exactitud—Calm le había aclarado, al finalizar su relato.
—¿No le has preguntado?—
—Lo habría hecho, de nuevo, de haber tenido oportunidad. Es difícil ¿sabes? Yuki tampoco está en su mejor forma—
—¿Qué hay de él?—
—¿Slaine?—
—¿Ya le llamas por su nombre?. Im-pre-sio-nan-te—
—Sé a qué te refieres. Gracias por el innecesario sarcasmo—
Levantó la ceja, desconcertada por el tono irritado en la respuesta. Cuando en algún otro momento simplemente lo hubiera dejado pasar.
De acuerdo, quizá debiera acabar de escuchar primero. Aunque ahora su amigo tenía los hombros caídos y el ánimo por el suelo, mientras tallaba sus ojos como si eso fuera a llevarse la frustración que sentía de momento.
—¿Y bien…?—prefirió incitarlo a continuar.
—¿En serio creerías en lo que te diga alguien como él?—mencionó, a pesar de que él se había quedado sin más opción que hacer justo eso.
—Así que no has preguntado—afirmó.
—Pensé en hacerlo. Pero no creo que vaya a decir algo a cambio de nada. Y aun no entiendo cuál es su posición aquí. De momento ha ido con la corriente y se ha mantenido calmado. Tampoco es que tenga otra forma de saber lo que él piensa—
Lo vio cruzarse de brazos.
Se dio cuenta que no había más que estuviera al alcance de Calm.
—"Quizá si en lugar de comenzar a hacer acusaciones contra el ex conde, me acerco a preguntar…"—
—Además…—Calm interrumpió sus pensamientos.
—Hay un 'pequeño detalle'—vio en los ojos de Calm que no estaba muy seguro de llamarlo así, por lo que preparándose para lo que seguiría, asintió haciéndole saber que lo escuchaba, incluso si su tono ahora era más bajo, como si de un secreto se tratara.
—Hace un instante…—le vio estremecerse por el recuerdo y aclarar su garganta.
—Inaho… bueno, él no deja a Slaine mucho tiempo sin supervisión. Al menos, él lo denomina así. Pero, como notaste, algo no está bien—
—En otras palabras, Inaho está fuera de sí—lo afirmó, como si no fuera realmente un problema.
Calm le dio una mirada ofendida, mas no comentó nada.
Ella en realidad no tenía en mente que su 'amigo' tuviera el sentido común del estándar de la población en general. Y le constaba, tan sólo por recordar como ambos habían dejado libre al conde que capturaron durante la guerra.
Aun así, primero quería ver si Yuki podía ser aún más clara con ella.
—¿Dónde está Yuki?—
Calm negó con la cabeza.
—No te gustará nada, saber. Aunque si pudieras hacer algo por ella sería genial—
—¿Está bien si la veo?—preguntó, considerando el caso de Inaho.
—Si ella ve a alguien, es más que suficiente para mí—
—Llévame con ella—
Por las palabras de Calm, Rayet sintió la urgencia de encontrarse con la mayor de los Kaizuka.
Cierto era que, Inaho acaba de marcharse a solas con la persona que le disparó a la cabeza, haciéndole perder un ojo. También, era cuestionable que Calm luciera relativamente tranquilo con tales condiciones. Aun así, decidió confiar en el criterio de su amigo y, dejando de lado la seguridad de Inaho, darle prioridad al caso de Yuki.
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Yuki siempre se había mostrado fuerte. Incluso en los peores momentos lo único que había hecho era gritarle su sentir a Inaho, quien solía ser la raíz y razón de sus preocupaciones. Sin embargo, ahora lo único que había a la vista era una puerta que llevaba ya un buen rato sin abrirse.
Tocando una vez más, sin éxito, Rayet suspiró.
—Dices que lleva encerrada allí desde hace ¿cuándo?—
—Una semana—Calm respondió, realmente incómodo por recordar lo largo que tan corto tiempo había sido para él.
—¿Una semana? ¿Cómo han sobrevivido?—
Le vio levantar los hombros como diciendo: 'ni idea'.
—Yo no he querido indagar mucho en el por qué de que el Deucalion estuviera relativamente abastecido. ¿De acuerdo? Suficiente he tenido ya—
—"¡Y vaya que sí! Pensándolo un poco, Calm podría ser la única persona cuerda en este lugar. Pobre chico"—deshaciéndose de la sensación de pena y las sarcásticas condolencias que quería dirigirle a Calm. Decidió concentrarse en Yuki.
Con algo más de tiempo invertido, escucharon a Yuki al otro lado de la puerta queriendo verificar que la había escuchado.
—¿Rayet-chan?—
—Eso es. Yuki, soy Rayet. Puedes abrir la puerta, me gustaría hablar contigo. Ya sabes, ha pasado mucho tiempo—su tono era invitante y veía a Calm gritarle con la mirada:
'¡¿En serio?! ¡¿En serio es lo que le dirás?!'.
A lo que respondería de igual manera: con la mirada y ademanes, para que Yuki no los escuche:
'¡¿Tienes alguna mejor idea, genio?!'.
Deteniéndose de inmediato cuando la puerta comenzó a abrirse.
Yuki lucía bien. Relativamente bien.
—Rayet…—dijo con una sonrisa, sin embargo, ésta desapareció casi de inmediato y Yuki simplemente se derrumbó. Si sus ojos no estaban hinchados antes, ahora seguro lo estarían después.
Rayet se puso a su altura, abrazándola como las chicas solían hacer con ella. Sentía a Yuki temblar mientras hipaba entre el llanto. Al parecer había estado conteniéndose lo más que podía. Quizá sólo atrapada en sus pensamientos. Quizá sólo queriendo ignorar la realidad. Pero... simplemente no podía más.
—Hey, te dejaré con Yuki-san. ¿De acuerdo?—Calm le susurró, con un apretón de su mano en el hombro. Y ella sólo asintió peinando los cabellos de Yuki, queriendo hacerle notar que no estaba sola. Porque… aun si quisiera decirle que 'todo estaba bien', eso estaba lejos de ser verdad.
Rayet necesitaba detalles, los cuales sabía que serían difíciles de obtener.
Lo único que tenía en claro era que: sus amigos estaban mal. Bastante clara era la condición de Yuki, la de Inaho no era tan obvia, pero el aura que tenía daba la idea. Y por su parte, Calm seguramente estaba haciendo uso de lo último de cordura que le quedaba. De seguir por su cuenta enloquecería también.
Lo más sensato sería pedir ayuda médica y quizá había una sola persona en quien confiarían en ese momento. En cuanto pudiera, lo más sensato sería buscar al doctor.
Por otro lado, para Rayet y para el mundo, Slaine Troyard era un hombre desquiciado por continuar la guerra. No obstante, quizá él podría darle información también.
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Yuki se cansó llorando hasta quedarse dormida. Aprovechando el momento, Rayet decidió checar al resto.
Contrario a lo que pensó, Calm no estaba con Inaho y el ex conde. A cambio, lo encontró profundamente dormido en una mesa del comedor. Las oscuras ojeras bajo sus ojos hacían claro el hecho de lo difícil que le fue conciliar el sueño en los días pasados.
¿Y quién podría conciliarlo en semejante situación?
Ella despeinó un poco los cabellos de Calm.
—"Buen chico"—pensó con una sonrisa.
Calm podía no parecer muy fuerte o confiable, pero había estado soportando bien.
Y verlo dormir, también era una clara muestra de la confianza que tenía en ella.
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Era tiempo de figurarse que pasaba con los chicos restante de la tripulación. Cuando los encontró, supo de inmediato que sería de lo más complicado.
Exactamente, ¿qué están haciendo?
Era un pasillo, ella los observaba desde la distancia. Ocultándose en la vuelta donde el pasillo cambiaba de dirección. Y no podía estar más que confundida.
Inaho estaba con una pierna arrodillada, tomando entre sus manos una del ex conde, quien seguía en pie. Ambos observándose.
Era tan parecido a la escena de los videojuegos, donde el héroe toma la mano de la princesa para besarla y declarar el fin del juego. Era sólo que: Inaho tenía a la princesa equivocada.
Rayet sonrió para sí un poco.
Dejando de bromear, realmente estaba intrigada por tal situación.
—¿Ves? Estoy bien—comentó el ex conde sin apartarle la mirada al castaño.
Inaho cerró los ojos con alivio, respondiendo:
—Así parece—
No obstante, en vez de dejar ir su mano la sostuvo con más fuerza. Apoyándose en ella para ponerse de pie, sin dejarla ir incluso después de estar de pie.
—Aun así, creo que no estaría demás pasar a la enfermería y desinfectar…—
—Pff Es sólo un rasguño. No crees que eso es excesivo, Orange—
—Nunca está de más ser precavidos, Bat. Además, soy quien está a cargo aquí. Tú eres mi responsabilidad—
—Lo soy—asintió, cerrando sus ojos—Aun así, eso sería demasiado para alguien como yo…—
—No es así. Una persona es una persona—el castaño insistió haciendo más fuerte el agarre. Causando que el ex conde se quejara un poco.
—Vamos—entonces soltando el agarre, y tomando en su lugar la otra mano del rubio.
—¿Por qué debo hacer lo que dices?—escuchó al ex conde quejarse, a pesar de comenzar a seguir al castaño.
—Porque estás bajo mi custodia, Troyard Slaine—recalcó, sin girarse.
—No pedí por ello, Kai-zu-ka-san—respondió, en tono rebelde, a pesar del aparente respeto en la frase.
Inaho se había girado para verle un poco, entrelazando mejor sus manos. Como si pensara que el otro escaparía a la primera oportunidad.
—De todos modos, irás a la enfermería—reafirmó.
—¡Oh! Entonces, imagino que soplaras y serás gentil para que no duela demasiado—comentó, burlesco, pero entrelazando de igual modo sus dedos en el nuevo agarre.
—Siempre soy gentil y considerado. Está fuera de cuestión—respondió aplicando menos fuerza ahora que sus dedos estaban entrelazados a los otros.
—No es así. Cuando te pedí que dispararas no lo consideraste siquiera. Recuerdas—mencionaba el rubio mientras apuntaba su frente con su dedo sobre su cabeza.
—Eso es porque desde entonces ya había sido encomendado a tomar cuidado de ti—
—Me pregunto si es así—
—Es innecesario preguntarse eso ahora, Bat—
—No me llames así, O-ran-ge—
—Entonces será… Bat—
—¡Orange!—
Y el pasillo se llenó de una distante discusión sin sentido, con naranjas y murciélagos. Y…
¡Waa…!
Por alguna razón, Rayet sentía que le daría diabetes.
Siendo serios, Rayet frunció el ceño. Porque una situación como esa, nunca le hubiera pasado por la mente. Ambos tenían un extraño sentido del humor y aún más…
Inaho nunca había soltado las manos del ex conde. Y el susodicho no había hecho nada para soltar el agarre, incluso correspondiéndolo.
'…supervisión. Al menos, él lo denomina así…'
Recordó las palabras de Calm y, por fin, entendió ese al menos en la oración.
Pero ¿qué pasaba con el ex conde? ¿Cuáles eran sus razones para seguirle el juego a Inaho?
Cierto era que él estaba condenado ya. Le habían arrebatado la vida y era casi imposible que pudiera escapar. De acuerdo, lo último era una falacia. Con todos durmiendo, dudaba que el ex conde fuera incapaz de ingeniarse alguna manera de escapar, si lo quisiera.
Suspiró. Y resopló.
Su intuición femenina, como Nina lo llamaría, le decía que no era necesario seguirlos para saber más, porque muy en lo profundo, ella conocía la respuesta.
Aun así, ella debía hacerlo.
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Estando cerca de la enfermería les escuchó nombrar letras y números, al parecer habían comenzado a jugar ajedrez.
Pensó que no era necesario prepararse mentalmente para lo que vería, dos chicos raros jugando ajedrez mental y nada más. Pero…
—¡¿Qué haces?!—gritó con sorpresa el ex conde.
Ella se equivocó.
—Yuki-nee dijo que: si lo besas, sanará—mencionó y, como si el beso anterior sobre el curita en la mano del ex conde no hubiera sido suficiente, depositó un piquito* más.
Incrementado la temperatura tanto de Rayet como del ex conde. Quien sacudiendo la cabeza queriendo desaparecer el sonrojo, quiso arreglar la situación.
—No eras tú el lógico aquí. Además, si ese fuera el caso, ¿no habrías sanado ya?—preguntó llevando su mano libre al lado del espacio del ojo izquierdo del castaño.
—Eso está fuera de cuestión—había respondido el castaño tomando también esa mano.
—Pero…—el ex conde había apartado la mirada y su tono se había vuelto bajo.
—¡Slaine!—incluso si el tono de Inaho era severo, era suave al llamarlo y había surtido efecto.
—Inaho, yo…—el ex conde se había girado de nuevo a verlo.
Sus manos seguían atrapadas por las de Inaho y, por la atmósfera entre ellos, Rayet ya había entendido demasiado y tenía problemas decidiendo si debía continuar espiando o largarse a otro lugar.
—…Estoy cansado—la voz del ex conde seguía teniendo ese tono confidencial, que de no ser por el silencio del lugar se habría perdido.
—Um. Vamos a la cama—había respondido Inaho, por fin soltando sus manos.
Y ella no sabía si era un código para algo más, prefiriendo retirarse. Algunas veces, esa es la mejor estrategia.
Sus suposiciones parecían más que fundamentadas y podrían perfectamente ser el por qué de la amargura de Yuki y la obsesión de Inaho. Aun así, decidió optar por tomar un poco de aire fresco y despejarse.
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Cuando la puerta se abrió detrás de ella tenía varias opciones en mente, de quién pudiera tratarse:
—¿Así que tú eres Rayet?—
Ninguna de ellas había sido el poseedor de unas turquesas reflejándola con fijeza.
Su cuerpo instintivamente se puso a la defensiva.
—¿Dónde está Inaho?—
—Está durmiendo—respondió calmado, como si ella no pudiera llegar a ser una amenaza para él.
—No tengo mucho tiempo. ¿Escucharás lo que debo decirte?—preguntó directo y ella sólo podía repetir en su mente las palabras de Calm:
'Inaho… bueno, él no deja a Slaine mucho tiempo sin supervisión.'
'¿En serio creerías en lo que te diga alguien como él?'
—Quizá—respondió.
Le vio soltar aire como si su respuesta le bastara de momento. Y llenarse de determinación antes de comenzar a hablar de nuevo.
—In…Kaizuka necesita ayuda. Una que nadie aquí puede ofrecer. Tú eres libre de ir y venir ¿cierto?—
Ella asintió. Por supuesto que ella sabía que Inaho necesita ayuda. Una que escapaba de sus medios. También que el ex conde no era libre. Así como afirmó que ella podía moverse a placer, y también, asintió a la idea de que:
ella no se equivocó.
Calm siendo Calm, aún no lo había notado. Mas no dudaba que en algún punto fuera a darse cuenta de la guerra que Inaho había perdido consigo mismo.
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N/A: ¡GRACIAS POR LEER ESTO…!
Y SI DEJAN REVIEWS ¡GRACIAS TAMBIÉN POR ELLOS!
*Piquito: es, para quien no lo sepa, un besito muy rápido. Y encontré que este beso nos dice: "estoy pensando en ti, y me preocupo por ti".
Por su parte, Rayet es tan lista ¡La adoro!
Ella sabe lo que pasa entre esos dos desde el principio. Aunque, no creo que esté en su personalidad el ir por allí divulgando cosas jaja.
Aún quiero la parte de Calm y pues estoy feliz de que esta historia haya continuado ; D
¡Espero les haya gustado…!
