Espero que les este gustando la historia n..n
Cap.3
Corrió y corrió hasta llegar a la pequeña fogata que los gemelos habían hecho. Los dos estaban molestando a un cangrejo que intentaba desesperadamente llegar al océano, pero este pal de hermanos le impedían el paso. Chimuelo entre cerró los ojos y con su pata lanzo el cangrejo al océano.
- Oye, esa era nuestra diversión. – protesto Brutacio.
En respuesta Chimulo rugió sobre la cara del chico desesperado. Barf y Belch abrieron los ojos ante la noticia del Furia Nocturna; "Hipo estaba en problemas". El dragón de dos cabezas levanto a sus dos jinetes por la fuerza. Los chicos protestaron pero los dragones continuaron empujándolos.
- Creo que intentan decirnos algo. – analizo Brutilda.
- Llamemos a Hipo para que nos diga que dicen. – comento estúpidamente su hermano. Pero tras ese comentario se dieron cuenta de que faltaba algo. - ¿Dónde está Hipo? – se rasco la cabeza Brutacio.
Frustrado por la incompetencia de los gemelos Chimuelo hablo con Barf y Belch, el dragón de dos cabezas asintió y agarraron con sus fauces las chaquetas de sus jinetes que pelearon por escapar. Para entonces Chimuelo lidero el camino mientras Barf y Belch arrastraban a la fuerza a sus mal humorados jinetes.
Arrastrado por su peor enemigo Hipo no podía dejar de sentir el estomago retorcido. Aquel hombre sanguinario tenía una sonrisa de oreja a oreja que daba escalofrió de tan solo mirar aquellos dientes amarillos. El bosque ya estaba oscuro por esto Alvin tenía una antorcha en una mano mientras de la otra jalaba el delgado brazo de su prisionero. Al fondo por donde caminaban Hipo visualizo una llamativa luz y a medida que se precipitaban voces cercanas se escuchaban. Hipo vio la fuente de aquella intensa luz; era la fogata de un campamento y, las voces de hombres riendo y cantando eran de Marginados que bebían a grandes tragos. Parecía que el bosque estaba repleto de ellos. Hipo jamás se había sentido tan asustado para cuando todos ellos voltearon a mirarlo.
- Buenas noticias muchachos. – Alvin tomo a Hipo y lo lanzo en medio de todos ellos. – ¡NUESTRO CONQUISTADOR DEL DRAGÓN AL FIN A LLEGADO!
Todos los hombres alzaron sus copas y gritaron un fuerte "!URRA!". Hipo asqueado volteo a mirar a su captor. Alvin esbozo una sonrisa y levanto al chico, lo cargo en su hombro hasta una de las carpas levantadas. Allí rudamente el Marginado lanzo al joven.
- Disfruta la compañía de tu gente muchacho. Muy pronto estarás tras las rejas de isla Paria, muy lejos de tu querido Berk. – comento malvadamente Alvin al abandonar la tienda.
Al momento Hipo no entendió las primeras palabras de aquel vil hombre, pero las segundas eran claras. Extrañamente Hipo tuvo la sensación de que ojos lo observaba, volteo para ver de quien se trataba. A los adentro de la carpa todo estaba oscuro, apenas la fogata del campamento iluminaba el interior. El sonido de muchas cadenas resonó a los oídos del joven, y los susurros de hombres agobiaron la oscuridad. El miedo era evidente en los ojos del chico, había personas encerradas con él.
- ¿Hipo? – nombro una voz familiar para el joven.
Hipo estrecho los ojos para ver de quien se trataba. Del fondo resonó una cadena que se aproximaba hacia él. La poca luz reflejo el rostro del hombre.
- Mulch. – se alivio al ver un rostro familiar. Al momento todos los tripulantes de los dos barcos perdidos salieron a la poca luz. – Son ustedes, ¿todos están aquí?.
- Si, aunque Bucket y el tercer barco lograron escapar. – respondió Mulch.
- Pero… ¿cómo fue que esto pasó?. – se acerco a su gente en rodillas.
- Nos emboscaron y nos arrastraron a esta isla. – todos bajaron las cabezas apenados por no haber peleado como era debido.
- ¿Porque Alvin haría eso? – pensó Hipo.
- Para llegar a usted. Alvin sabía que vendría por nosotros. – de nuevo bajaron las cabezas. – Lamentamos que haya terminado como nosotros.
Viendo esto Hipo endureció la mirada.
- No digan tonterías, Alvin no ganara esta. Escaparemos.
- ¿Cómo puede estar tan seguro? – Mulch pregunto.
El impacto de la realización al momento dejo a Hipo sin palabras.
- Pueeesss, la verdad es que… aun contamos con algunas personas. No vine solo a la isla. – respondió nervioso.
- Entonces la Srta. Astrid esta con usted. – se esperanzó Mulch y los demás.
Hipo inclino la cabeza y negó con una mueca preocupante.
- ¿Patapez? – pregunto y de nuevo Hipo negó. - ¿Patán? - Hipo negó. – ¿Estoico… Bocón?. – de nuevo negó. – ¿Entonces con quien?.
El jinete mordió el labio inferior buscando las palabras más sencillas y creíbles.
- Es… un pal de hermanos. – les dijo encogiendo los hombros.
- ¡NO LOS GEMELOS! – se alteraron todos.
- Vamos no es tan malo. – comento aunque en el fondo él sabía que si lo era. – Se que los gemelos a veces no son la mejor opción, pero confiemos en ellos.
- Oh, estamos perdidos. – bajaron las cabezas pensando en lo peor.
Tal vez ellos no confiaban en los gemelos pero Hipo estaba esperanzado de que ellos no metieran la pata… esta vez.
Arrastrados por sus dragones los gemelos fueron inducidos por la maleza del bosque, Chimuelo olfateaba el suelo como perro sabueso, el aroma de su jinete llenaba su nariz de esperanza; su niño no estaba tan lejos, las risas de los Marginados eran testigo de ello.
- Parece que hay una fiesta – anuncio Brutacio tras escuchar las voces divertidas.
- Eso es genial, vamos. – animo su hermana.
Ambos corrieron con la intensión de unirse a la fiesta; Barf y Belch inmediatamente atraparon a sus jinetes y zambulleron devuelta en los arbustos. Chimuelo gruñó a los gemelos "No lo echen a perder ahora" y ellos con mala actitud entre cruzaron los brazos.
- Dragón agua fiesta. – escupió Brutacio.
Continuaron moviéndose hacia el frente con la debida sutileza. Los gemelos avecinaron las cabezas por los arbustos y vieron a los tantos Marginados, solo así captaron el peligro en el que estaban.
- Señor, no hay rastro del Furia Nocturna. – interrumpió la cena de su líder un soldado.
- Sigan buscando. El chico no pudo a ver venido solo sin su dragón. – protesto Alvin golpeando al hombre con el pedazo de pollo en la cara. – Ese dragón es muy hábil, hará todo lo posible por liberar a su jinete.
Y era cierto, porque de tan solo escuchar esas palabras Chimuelo asintió que era un hecho. El soldado se disculpo y retiro a las llanuras para seguir buscando. Entonces los gemelos comprendieron que Hipo ya era prisionero.
- ¿Y ahora qué hacemos?. No soy buena en los planes. – comento Brutilda dando cara a su hermano.
- Hay que encontrar a Hipo, él nos dirá que hacer. – recomendó su hermano.
- Sí, pero el único problema es que él está por HALLA. – señaló su hermana al campamento Paria. - ¿Cómo pasaremos sin que se den cuenta?
Enseguida Brutacio se golpea la frente mientras buscaba una idea.
- Piensa…piensa…piensa…olvide lo que estaba pensando. – alego.
Chimuelo rodo los ojos por la estupidez de los dos.
- Ya sé, unamos nuestras mentes y creemos un plan. – sugirió Brutacio al tomar una rama del suelo y comenzar a dibujar en la tierra un circulo grande. – Muy bien, el círculo es el campamento y estas son las tiendas. – puso un montón de rocas dentro del círculo para asimilar las casas. – Nos colaremos por detrás y atracaremos a los Marginados.
- No queremos robarles a los Marginados, queremos rescatar a Hipo. – corrigió su hermana.
- Es lo mismo - se defendió – Ya me hiciste perder la inspiración. Busquemos algo que se parezca a un Marginado, tal vez le dé más esencia al plan.
Brutilda se levanto sonriente y se alejo por un momento mientras su hermano buscaba algo que se pareciera a un Paria. Chimuelo en dos patas se santo con mirada de pocos amigos, le era molesto ver como los gemelos gastaban el tiempo. Al momento Brutilda regreso esbozando una gran sonrisa.
- Encontré algo que se parece a un Paria. – exclamo al jalar la mano de un autentico Marginado, el hombre tenía los ojos bien abiertos y estupefacto porque la chica apareció de la nada y lo arrastró a la llanura.
0 _0 …Eso no es bueno… XD
