Amor a altos niveles
Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Stephany Meyer yo solo los tomo prestados sin fines de lucro y a veces ¡los hago sufrir mucho!
Capítulo 3: Un día en el castigo
Edward PoV:
Hoy era otro día de profesor en el colegio, me levante, llame a mi mama Esme y a mi papa Carlisle, a ver como estaban, me bañe, me prepare un café bien cargado, y el color de este me hicieron acordar de los ojos de Bella mi alumna rebelde, me había parecido tan linda la primera vez que la vi, hasta que hablo, su personalidad era sínica y rebelde, quería seguir sus propias reglas, sin importar que dijeran los demás, pero yo sabía que hay había algo oculto, lo pude ver en su mirada, era profunda, con un reflejo de tristeza en ella, me di cuenta de que a pesar de ser altiva, caminaba con la cabeza gacha, y que cada vez que un estudiante le decía algo bueno se sonrojaba. Que hacía yo pensando en esa niñita me regañe mentalmente, era mi alumna y la peor decidí agregar, me puse a corregir unos trabajos y cuál fue mi sorpresa al ver que el mejor era el de ella, ya va algo no me cuadraba, ella era la que se dedicaba a sabotearme la clase, a responder mal, pero también sacaba la mejor nota, imposible.
Vi que se me hacia tarde y me monte en mi preciado volvo plateado, para ir a la preparatoria de Phoenix, donde estaba trabajando, extrañaba a Forks, a mi dulce madre, a mi sabio padre, el clima tan frio y húmedo, pero que podía hacer el decido estudiar en la universidad de Phoenix y recién graduado le ofrecieron un cargo, no podía pedir más nada.
Llego al colegio y en su carro decidió organizar algunos apeles, mientras se la hacia la hora de clases, decidí revisar mi horario y ver con quien tenía, con los de quinto el grupo donde estaba Bella, no sé porque me ponía nervioso era solo una alumna mas.
-Buenos días chicos – Salude
-Buenos días profesor –Respondieron todos en corito.
Cuando me senté me pinche el trasero con una chinche, pegue el peor grito de mi vida.
-¿Se puede saber quien izo esto? – Pregunte muy enfadado.
-Profe debería ser más cuidadoso donde se sienta – Dijo Bella Swan ahogándose de la risa literalmente.
-Fue usted Srta. Isabella – Fue mas una afirmación que una pregunta, yo sabía que había sido esa muchachita.
-Es que me descuide profe – Dijo ella con vocecita cínica.
-Sabe que Srta. Bella – Dije con determinación – Hoy usted y yo vamos a divertirnos mucho en el castigo.
-No, profe fue un descuido – Dijo ella tratando de manipularme – Y en lo que lleguen sus padres de su viaje, los quiero aquí en el instituto.
Los puse a hacer una actividad mientras hablaba con la directora, del castigo, la mejor manera fue en el receso, ponerla a trabajar en una actividad de literatura. Le iba a poner unas cuantas actividades, de eso si no se iba a salvar, e iba a tratar de hablar con ella.
DOS HORAS DESPUES
-Srta. Bella ya sabe, se queda en el receso conmigo.
-Si profe como olvidarlo – y rodo los ojos.
Entramos al salón de clases tenia pensada una actividad que me iba a ayudar a descubrir por qué Isabella Swan era así, era fría, cínica, altiva y orgullosa, ¿pero sería eso una coraza? ¿Qué ocultaría ella?, esas preguntas me las hacía desde que la vi, espero algún día descubrirlo.
-Bueno Srta. Swan, lo que va a hacer es muy simple – Dije – Tiene que hacer algo parecido a un poema. Me explico, es una carta como si la fuera a dedicar a alguien importante.
-Ok, puede ser en forma de carta, es que no soy muy buena para los poemas – Mientras dijo eso se sonrojaban, que tierna se veía, Edward no pienses en eso me dije a mí mismo.
-SI como quieras, lo que quiero es que tenga sentimientos plasmados – solo asintió.
Saco su Ipod y se puso a escribir, se le salieron una lagrima o tal vez dos, pero lo supo disimular bien, si no hubiese estado tan pendiente no me hubiese dado cuenta, yo también saque mi Ipod y me puse a escuchar música mientras corregía unos exámenes. No podía creer que yo era casi contemporáneo con mis alumnos mientras los mayores tenían diecisiete yo tenía veinticinco, me recordaba cuando estudie en este mismo colegio, me recordé de Tanya Denali, fue mi mejor amiga, me sorprendió mucho verla aquí, trabajando igual que yo, fue una muy grata sorpresa.
-Listo profe – Dijo Bella – ¿Me puedo retirar?
-Sí, claro – Me di cuenta que tenía los ojos hinchados y la nariz roja, supongo que de llorar – ¿Estás bien Isabella? – Pregunte.
-Si – Afirmo, pero cuando iba saliendo se tropezó con los pies y casi cayo, pero llegue para sostenerla.
-Gracias – Dijo totalmente sonrojada, se veía tierna, parecía que necesitara protección, así que tome una decisión.
-Bella, si quieres te puedes ir a tu casa, yo te firmo el permiso – Ella no estaba muy bien, creo que eso fue lo mejor.
-Gracias – dijo sinceramente, le firme el permiso y se fue.
Decidí leer lo que ella había escrito tenia la tinta regada por las lágrimas y decía.
Mi corazón se cerró para ti
Por favor no me llames mas, siempre busque tu cariño, tu amor, el amor de mi padre y nunca lo tuve, espere tu llamadas a diario y nunca llegaban, te esperaba en mis cumpleaños y nunca atravesaste la puerta, un día camine por la calles pensando en todas las veces que trate de llamarte y las secretarias decían que estabas ocupado, nunca trastes de hablar, nunca preguntaste que sentía, solo te encargabas de comprarme cosas materiales, yo se que pronto vendrás y me pedirás perdón, pero mi corazón no resistirá, mi corazón no resiste mas decepcione, papa te amo y siempre lo hare, pero comprende que mi corazón quedo mal herido, ahora como pretendes que yo ame si no me enseñaste a amar, como quieres que camine por las cayes de la vida si nunca me llevaste de la mano, solo quiero que sepas algo MI CORAZON SE CERRO PARA TI.
En lo que leí eso comprendí porque ella era así, siempre le falto el amor de sus padres, necesitaba hablar con sus padres, pero ya que ellos estaban de viaje, decidí hablar con su hermano, se notaba que la quería. Pero el numero de él no estaba en el registro, ya se, se me ocurrió preguntarle a una de las amigas de Bella, decidí interrumpir en la clase de matemática donde estaba Rosalie Hale.
-Disculpe profesora Ana – Dije al interrumpir la clase – ¿Puedo llevarme un momento a Rosalie Hale?
-Si por supuesto profesor – Respondió con una sonrisa – Srta. Rosalie valla con el profesor Cullen.
La Srta. Hale salió del salón con mala cara, fue refunfuñando hasta que llegamos al salón donde estaba anteriormente su amiga, se sentó en un pupitre.
-¿Qué quiere profesor? – Pregunto con mala cara.
-¿Usted tiene el numero del hermano de Isabella Swan? – Fui al grano
- ¿Para qué lo quiere? – Respondió con una pregunta.
-Mira, ella escribió esto – Le di la carta y la empezó a leer. – Ahora sabes para que lo quiero
-Está bien profesor tiene un papel – Se lo di y me escribió el numero – Téngalo, hasta luego
Espero mis niñas que le haya gustado este capítulo, lo escribí con mucho cariño, Tanya en esta historia no va ser mala, ella era buena en el libro y por cambiarla. Para el próximo capítulo va ser un Emmett Pov, espero sus Reviews
Besos tipo Edward
Miradas tipo Jasper
Abrazos tipo Emmett
