Hola Lectores! como andan?, bueno no aclaro el disclaimer por que es obvio, y que mas les puedeo deciir gracias a todos los que leen y dejan comentarios! se los aprecia mucho! no mas, los dejo leer! Besoss!

Anteriormente How to say that I love you: — Si si Harry, solo me he colgado un segundo. — Le respondió sonriendo mientras en su cabeza repetía — ¡Maldito Malfoy! ¿Qué me has hecho?

No muy lejos de ella, Malfoy preparaba su poción y al darse cuenta de la actitud de Hermione, en su rostro se formo una leve sonrisa, y en su cabeza se repetía

— ¡Maldita Granger! ¿Qué me has hecho?

La mañana dio paso a la tarde; Hermione se encontraba junto a Harry y Ron en el Gran Comedor, completando el largo pergamino que les había mandado el Profesor Binns. Sin duda ese no era el dia de Hermione, tuvo que reescribir la mitad del pergamino, ya que se había confundido, a pesar del mal humor que mostraba la castaña, ella sabia muy bien cual era la razón de aquella distracción: Draco Malfoy.

No quería recordar, ni admitir lo que había pensado durante la clase de Pociones acerca de Malfoy, su mas odioso enemigo; pero aun así en su cabeza golpeaban esas palabras que la dejaban desconcertada.

Volviendo sus pensamientos a la realidad, deja la pluma en la mesa y mira a sus amigos. Ambos la observaban con preocupación.

— Hermione, es la segunda vez en el dia que te veo así, ¿Qué te sucede?— exclamo Harry decidido. No confiaba mucho en su actitud.

— Ya te dije Harry, nada, son cosas de mujeres nunca las entenderían. — Le respondió Hermione disimulando su nerviosismo. — Ahora si me disculpan debo ir a la biblioteca a devolver estos libros antes de que cierre. Ustedes deberían ir a hacer lo mismo, recuerden que hoy cierra a las seis. Nos vemos en Transformaciones. — Se levanto y dejo a Harry y Ron boquiabiertos, ¿Desde cuando los evitaba de esa forma?.

Salio del Gran Comedor y cuando doblo a la esquina para subir las escaleras, alguien la tomo por el brazo, como si supiera que pasaría por ese mismo lugar.

— ¡Malfoy! Me has pegado un susto.

— Tranquila Granger, por lo que veo ibas a la biblioteca.

— ¿No tienes otras cosas para hacer en vez de molestarme?

— ¿Por qué tan a la defensiva Granger¿ Yo aun no te he insultado.— dijo con una vos tan seductora que a Hermione se le congelo la piel. Se acercaba mas y mas, tanto que tubo que apoyar su espalda en la pared.

— ¿Qué haces Malfoy? Déjame ir.

— No te dejare ir hasta que me contestes por que me mirabas durante la clase de Pociones.

Al escuchar esto Hermione se quedo petrificada.

— No se de que hablas Malfoy. Estas loco.

— Creo que no, yo se muy bien lo que veo.

— Déjame tranquila me estas lastimando. — Malfoy la tenía prisionera y sus rostros estaban cada vez más juntos. Aspiro ese olor que lo estaba volviendo loco, al principio todo era para molestarla, pero de pronto comenzó a tener la necesidad de tenerla a su lado.

— Hermione…no te imaginas cuanto te deseo en este momento. Explícame que me has hecho que me estas volviendo loco.

— Malfoy…yo...¿Que has dicho?— Respondió perpleja.

— Lo que has escuchado, te deseo y...me gustas, te amo Hermione. — sin dudarlo un segundo mas, unió sus fríos labios con los de la castaña.

— ¡Nooo! — grito Hermione en medio de la biblioteca que para su alegría estaba vacía.

— ¿Qué le sucede Srta. Granger?— dijo la Sra. Pince.

— mmm... Nada, solo se me ha caído un libro, lo siento mucho. — la miro con cara de pocos amigos y se retiro a la Sección Prohibida.

Apoyo sus codos sobre la mesa y comenzó a pensar. Se había dormido en la biblioteca, pero lo peor de todo era que había soñado con el.

— Todo ha sido un maldito sueño...Acabo de soñar con Draco Malfoy. Acabo de soñar que Draco Malfoy me besaba. Esto no puede ser, ¿Hermione que te anda pasando?

Acomodo todos los libros uno encima del otro y agarro su mochila y se encamino hacia la ultima clase del día. Con la esperanza de no cruzarse a Malfoy en el camino.