Capitulo 3
El Imperio de la Llave Espada
Él se encontraba sentado sobre el piso, rodeado por cuatro paredes de metal sin forma alguna de escapar. Drake se sentía devastado por lo ocurrido, Cornelia había sido reducida a cenizas, no sabía si sus amigos habían logrado escapar como tampoco sabía si Ayaki se encontraba bien y ahora era tomado como prisionero. "El portador de la Llave Espada es el héroe que salvará Cornelia...ni siquiera pude salvar a mis amigos, ni siquiera puede ayudar a Ayaki...vaya héroe que resulté ser" pensó Drake para sí mismo, se sentía impotente al estar encerrado allí sin poder hacer nada. En un arrebato de ira, Drake invoco su llave espada e intento derribar la puerta pero esta era demasiado resistente como para ceder a sus ataques.
Finalmente, tras todo el esfuerzo que hizo para intentar derribar la puerta, Drake calló dormido sobre el piso. No supo cuanto tiempo pasó pero al despertar vio como la puerta se abría y dos guardias en armaduras entraron a la celda, llevaban consigo sus Llaves Espada. "Tú, levántate" dijo uno de los guardias, pero Drake no se movió, el otro se le acerco y fue entonces que Drake se abalanzó sobre el guardia, de un rápido ataque pudo derribarlo, rápidamente salió de la celda pero el otro guardia intentó detenerlo atacándole pero Drake pudo bloquear su ataque. "Así que tenemos a un rebelde" dijo un tercer guardia quien alzó su Llave Espada, Drake estaba a punto de atacarle pero el guardia exclamó "Thundara" y un rayo de energía le golpeó en el pecho, sintió una fuerte descarga eléctrica que le paralizó momentáneamente.
- Que...fue eso? -dijo Drake algo aturdido-
- Eres solo un novato, ni siquiera sabes usar magia -dijo el guardia que le lanzó el rayo-
- Sin embargo, este chico enfrentó a una docena de nuestra fuerza de avanzada y salió prácticamente ileso -dijo el otro guardia-
- Escuché que la chica que estaba con él enfrente a una veintena y derrotó a la mayoría -dijo el otro guardia-
- Sin duda estos dos serán una gran adición a nuestra fuerza, solo hay que enseñarles algo de disciplina
- La chica...Ayaki, donde está? Que le han hecho? -dijo Drake con todas sus fuerzas-
- Silencio, ya hemos llegado, será mejor que te comportes -le advirtió uno de los guardias-
Dos de los guardias sujetaron a Drake mientras que el tercero le colocó unas cadenas en las manos, los guardias lo llevaron por los pasillos de la nave hasta la salida, la gigantesca compuerta se abrió y Drake quedó cegado por el repentino golpe de luz, al recuperar la vista quedó totalmente asombrado por lo que estaba mirando, era una ciudad gigantesco con edificaciones que llegaban hasta las nubes jamás había visto algo así en su vida, dejaba a Cornelia prácticamente insignificante en comparación.
- Impresionado verdad? Contempla ante ti la ciudad imperial de Arcades, la capital de nuestro imperio -le dijo uno de los guardias-
- Imperio...?
- El Imperio de la Llave Espada, siéntete honrado, pues eres uno de los destinados a formar parte de él
Drake se volteo a ver la nave en la que había estado viajando, quedó impresionado por su gran tamaño e imponencia. Los guardias le llevaron hasta una pequeña sala donde otros guerreros en armadura le revisaron.
- Así que este es el nuevo, no parece la gran cosa -dijo uno de los supervisores-
- Según el informe puede ser útil
- Qué hay de la chica, parece que dio más problemas
- Si ella fue mucho más impetuosa pero...
En ese instante se escuchó el ruido de una batalla, varios guardias fueron de inmediato a ver qué pasaba, todos se sorprendieron al ver una figuraba que daba un gran salto y llegó hacia donde estaban, Drake se alegró mucho al ver quién era.
- Ayaki! -dijo Drake muy sorprendido-
- Drake, estás vivo -dijo Ayaki mientras bloqueaba el ataque de uno de los guardias y lo hacía a un lado-
- Como lograste escapar?
- No fue fácil pero pude aprovechar cuando los guardias intentaban colocarme esas cadenas
De una rápido además Ayaki derribó a los guardias que sostenía a Drake y rompió las cadenas que traía, al estar libre Drake pudo invocar su Llave Espada y luchar contra los guardias. Ambos saltaron hacia donde estaban los guardias y de un ataque certero lograron derribarlos, los dos fijaron su mirada en el supervisor y fueron a atacarle pero él alzó su llave espada y exclamó "STOPGA" en ese instante tanto Drake como Ayaki perdieron total movilidad de sus cuerpos, no podían mover un solo músculo solo podían escuchar las palabras del supervisor.
- Parece que aún nos les da bien el uso de la magia, con algo de entrenamiento podrán superar eso pero aún así tienen un serio problema con la autoridad
- Deberíamos arrojarlos a las mazmorras para que aprendan algo de respeto hacia los superiores -dijo uno de los guardias-
- No creo que sea necesario -dijo el supervisor-
En ese momento Drake y Ayaki cayeron al suelo, ya habían recuperado el movimiento pero los guardias les colocaron las cadenas evitando así que pudieran usar sus llaves espada.
- Tienen un talento innato, sin duda los dos llegarían muy lejos en las fuerzas imperiales -dijo el supervisor pero tanto Drake como Ayaki le miraron con desprecio-
- Atacaron y destruyeron nuestro hogar, mataron a cientos de inocentes...ustedes no merecen llevar la Llave Espada -dijo Ayaki llena de furia-
- Silencio -le ordenó uno de los guardias-
- Bien, tienes un gran ímpetu y orgullo pero habrá que quebrarlos solo así serán de utilidad -dijo el supervisor- llévenlos a que realicen su juramento de lealtad...frente al EMPERADOR
Los guardias tomaron a Ayaki y a Drake por la fuerza y los llevaron a un extraño vehículo, el cual los llevó hacia un gigantesco palacio en medio de la ciudad. Drake estaba pensando en una forma de escapar y por la mirada pensativa de Ayaki sabía que ella también pensaba en eso, ninguno de ellos quería volverse parte del ejército imperial debían hallar una forma de huir de ese lugar. Finalmente el vehículo se detuvo y bajaron de él, vieron que estaban en la entrada del palacio, la puerta era gigantesca, ésta se fue abriendo e ingresaron en el palacio. Una vez adentro Drake y Ayaki quedaron sorprendidos por la amplitud de la estancia y la magnificencia de la construcción, todo el lugar estaba adornado con cuadros, banderas, estatuas y armaduras, las paredes y columnas tenían grabados muy detallados sin duda era un verdadero palacio.
Los guardias los llevaron por las escaleras, el lugar era gigantesco, había infinidad de corredores y escalares pero ellos seguían un camino recto subiendo hasta lo más alto. Durante todo el trayecto ni Drake ni Ayaki dijeron nada tampoco los guardias, los dos estaban concentrados en pensar un escape. Finalmente llegaron a imponente torre y la subieron hasta lo más alto, al atravesar la última puerta había un trecho de escales que estaban suspendidas en el aire las cuales conectaban a la estancia final del palacio, el salón del trono. Al subir por las escaleras ambos pudieron ver la ciudad por completo era bastante impresionante jamás habían visto algo tan imponente. Al final de las escaleras atravesaron las puertas finales e ingresaron al salón del trono, era una habitación bastante grande totalmente adornada desde el suelo hasta el techo, al final del salón había un imponente trono dorado y sentado en él estaba el emperador. Al igual que los guerreros llevaba una armadura pero esta era mucho más compleja y adornada, relucía con una luz plateada y tenía varios detalles dorados así como una larga capa color rojo y su casco tenía forma de corona dorada que demostraban su estatus de gobernante, a su lado habían tres caballeros llevaban sus armaduras pero sus rostros estaban descubiertos, dos hombres y una mujer, no parecían ser muy mayores.
- Déjenlos aquí -dijo uno de los caballeros a los guardias quienes se retiraron del lugar-
- Así que ustedes son los nuevos guerreros que se unirán a nuestras fuerzas -dijo el otro caballero-
- No tenemos intención alguna de formar parte de su grupo -dijo Ayaki con desprecio-
- Muestra respeto niña frente al emperador -dijo la guerrera colocando su llave espada muy cerca de Ayaki-
- Suficiente -dijo el emperador de forma calmada- No es forma de tratar a nuestros invitados, permítanme presentarme... mi nombre es ARCADEUS, el Emperador de la Llave Espada, y ellos son mis generales, Hrist, Arngrim y Cid
Drake se sorprendió que ellos tres fueran generales siendo tan jóvenes, ninguno parecía tener más de 25 años. Hrist era una mujer muy hermosa de largo cabello negro que llegaba hasta sus tobillos, su piel era blanca como la nieve, sus ojos azules como zafiros pero su mirada era fría y calculadora, llevaba una armadura negra con detalles de plumas y alas como adornos. Arngrim era alto y fornido de cabello castaño oscuro corto, su expresión era muy seria y no parecía ser muy conversador, su armadura era azul con algunos detalles amarillos. Cid era más bajo que Arngrim, sus ojos eran café al igual que su cabello el cual lo tenía algo en punta, su mirada era más relajada y confiada, llevaba una armadura rojiza con algunos tonos negros.
- Según se me ha informado ustedes vienen del último mundo conquistado, al parecer con muy rebeldes por lo general la mayoría accede a unirse después de ver caer sus mundos -dijo el emperador-
- Como pudo destruir nuestro hogar? No tenía derecho alguno -le gritó Ayaki-
- Es mediante la guerra y la destrucción de sus mundos que los portadores de la Llave Espada se muestran, portadores que deben unirse al ejercito del imperio
- Es una locura. Para que necesita un ejército de portadores de la Llave Espada? -dijo Drake-
- Porque el otro lado también prepara su ejército, el Reino de la Oscuridad ya ha reunido gran parte de sus fuerzas -dijo el emperador con autoridad-
- El Reino de la Oscuridad...?
- El universo está conformado por el Reino de la Luz y el Reino de la Oscuridad, ambos poseen sus propios mundos y en ambos hay portadores de la Llave Espada. Como gobernante del Reino de la Luz debo preparar un ejército para hacer frente a la oscuridad
- Y eso justifica que deba invadir otros reinos y matar a tantos inocentes?
- El fin justifica los medios, los mundos conquistados son reconstruidos y anexados al imperio y los portadores de la Llave Espada deben unirse al ejercito del Reino de la Luz y ustedes también deben unirse, ahora deben jurar lealtad ante mí, el Emperador de la Llave Espada
- Que te da derecho a hacer esto? Quien te nombró emperador? -le recriminó Drake-
- Este es...mi símbolo como Gobernante de la Luz
Arcadeus se levantó de su trono, alzó su mano e invocó su Llave Espada, Ayaki y Drake apenas pudieron verla pues cuando apareció resplandeció con una luz que los cegó momentáneamente, la Llave Espada del emperador resplandecía más que el sol o las estrellas, nunca habían visto algo tan luminoso y esa visión los había dejado boquiabiertos.
- Que dicen ahora? Aceptan unirse al imperio por la buenas?
- ...Por lo general conozco el rostro de mi gobernante -dijo Ayaki con ironía-
- Está bien, si así lo deseas
- El emperador se quitó su casco revelando su rostro, al igual que los generales era demasiado joven parecía tener 25 años. Tenía un largo cabello rojo en punta, sus ojos eran verdes con un ligero tono azul y su mirada era serena y decidida como un verdadero gobernante.
- Y que otra opción tenemos aparte de unirnos a su ejército? -preguntó Drake también con ironía-
-Su única otra opción es...morir. Pueden jurarme lealtad y formar parte del Imperio o elegir la muerta y ser ejecutados aquí mismo, en este preciso momento. La elección en suya
- Olvida otra opción, su majestad -dijo Ayaki-
- De que otra opción hablas?
- LARGARNOS DE AQUÍ
Ayaki se había liberado de sus cadenas y en un rápido movimiento invoco su Llave Espada y la arrojó hacia el Emperador, los tres generales bloquearon fácilmente el ataque protegiendo al Emperador pero solo fue una distracción, Ayaki y Drake aprovecharon ese segundo para correr hacia la puerta al final del salón. Pero al llegar se dieron cuenta que la puerta estaba cerrada firmemente y no podían abrirla.
- Rayos ahora qué? -dijo Ayaki preocupada-
- Tengo una idea, es un suicidio pero...
- No importa hazlo ya
- Está bien...
- Drake tomó la mano de Ayaki, ambos corrieron hacia una de las ventanas y saltaron por ella atravesándola y cayendo hacia el vacio, los dos estaban en plena caída libre.
- Esta era tu brillante idea? -le gritó Ayaki a Drake-
- Espera...un poco...
Drake invoco su Llave Espada, aún agarraba la mano de Ayaki y no la soltaría, en plena caída Drake vio su objetivo una pequeña torre, cuando pasaron la cima Drake clavó su Llave sobre el muro y esta se hundió deteniendo así su caída.
- Estas bien? -preguntó Drake a Ayaki-
- Si pero...no vuelvas a hacer algo así nunca más!
Ayaki invoco su Llave Espada y la hundió en el muro, los dos se ayudaron a escalar hasta llegar a una ventana y entraron en la torre, no sabían que encontrarían allí pero debían hallar la forma de huir del palacio.
.
.
Fin del Capitulo 3
.
.
Hola, aqui un nuevo capitulo, espero les haya gustado. Para quienes no lo sabían, Hrist y Arngrim son personajes de otro jeugo de Square, Valkyrie Profile, Cid es un personajes original. Hasta la proxima y gracias por leer.
.
.
