Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.

Viento

Capítulo 3: Tornado número dos. Segunda parte.


Las hadas de todo Pixie Hollow volaron hacia los refugios más cercanos para ponerse a salvo a excepción de los scouts y las hadas de vuelo veloz, que se preparaban para afrontar el tornado que se estaba formando en el cielo. Las sospechas de la reina y de los ministros se vieron confirmadas en aquél momento, se estaba perdiendo el equilibrio natural que gobernó en esa tierra durante tanto tiempo y tenían una idea de por qué.

"Vamos, te llevaré al refugio de las raíces" Vidia le cogió la mano y se la llevó al lugar más seguro de Pixie Hollow, bajo el gran árbol de polvo de hada.

"¡Vidia! ¿¡A dónde vas!?" dijo una compañera de su talento sin recibir respuesta.

·Puedo ir sola, no te preocupes...· la ignoró. No podía permitir que le pasara algo, tenía que ponerla a salvo y quería asegurarse de ello. Una vez llegaron en la entrada, Vidia la agarró de los hombros para que la escuchara, pues sabía que el tornado que se avecinaba era más peligroso que el anterior.

"No salgas de aquí ¿me oyes? Adéntrate todo lo que puedas ahora que aún hay pocas hadas. Nos veremos cuando haya pasado todo" Peri la abrazó con fuerza con la esperanza de que no le pasara nada.

·Ten cuidado por favor· le dio un beso y Vidia se esperó a que entrara antes de ir con las demás.

"¡Muy bien! ¡Preparaos para reducir el tornado! ¡No vamos a dejar que se genere ¿entendido?!" las rachas de viento que las azotaban hacían casi imposible mantener sus posiciones. Un imponente trueno desató el miedo sin excepciones, las nubes que se iban formando parecían dispuestas a acabar con todo y el sol de la mañana quedó totalmente oculto. Los rayos enfurecidos anunciaban una tormenta que sin duda, no iba a dejar volar ni a una mariposa.

En el momento que se divisó el centro del tornado por los remolinos de viento, todos fueron hacia allí para evitar que creciera, pero en otras estaciones también se presentaron posibles tornados que había que detener cuanto antes.

Mientras se hacían grupos para cubrir toda la zona, Tink encontró a su hermana en el refugio gracias a sus alas.

"Menos mal, no te encontraba por ninguna parte" tras un rápido abrazo, Peri le quitó la palabra.

·¿Crees que Vidia estará bien?· su hermana sonrió al verla tan preocupada.

"Pues claro que sí, si es capaz de acabar con un tornado ella sola ¿cómo no va a ser capaz de apañársela teniendo a todas las hadas de vuelo veloz a su lado?"

·¿Pero no has escuchado esos truenos? ¿Qué harán si se pone a llover? Ella aún no tiene las alas bien·

"Bueno... entonces tendremos que rezar para que no llueva" pero empezó a llover. Las hadas de vuelo veloz tenían los tornados controlados pero con la lluvia, tuvieron que descender al suelo y empezaron a perder el control.

"¡¿Cómo se supone que vamos a frenarlos sin poder volar?!" preguntó un hada de vuelo veloz.

"¡Tenemos que echar ráfagas de viento en sentido contrario, todas a la vez!" respondió Vidia.

"¿¡Desde abajo!?"

"¡Sí, vamos! ¡A la de tres!" se pusieron en posición e hicieron lo posible para detenerlos, pero no fueron capaces.

Dos de los tres tornados se unieron haciendo una máquina destructora que acababa con todo lo que encontraba a su paso y el tercero no dejaba de hacerse más fuerte. Además, la lluvia se intensificó y los scouts se pusieron a salvo al ver que eran incapaces de hacer nada contra ese desastre natural.

"¡No os rindáis! ¡No podemos dejar que acaben con todo!" gritó Vidia haciendo todo lo que podía.

"¡No podemos reducirlos! ¡¿es que no lo ves?!"

"¡Entonces los echaremos de aquí! ¡Vamos a empujarlos hacia el mar!" a todos les pareció una buena idea y trataron de hacerlo, pero el simple viento que podían hacer no se comparaba con la fuerza que tenían esos tornados.

"¡No funciona!" la esperanza se perdía al ver que sus esfuerzos eran en vano. Algunas simplemente se quedaron viendo como se destruían árboles y casas enteras incapaces de hacer nada. Ese escenario, que empezaba a parecer un infierno hecho realidad, pintaba cada vez peor y los incansables tornados no parecían ceder.

El pánico se desató cuando el tornado más grande se dirigió hacia el árbol de polvo de hada. A Vidia se le nubló la vista al pensar que no sólo el polvo de hada, si no que todas las hadas que estaban ahí debajo podrían ser devoradas por ese destructor, incluida Peri.

No quería vivir ese horror con sus propios ojos, por lo que se acercó al tornado y sin pensarlo dos veces, se dejó tragar por él. Los escombros que llevaba dentro la hirieron por todas partes, pero gracias a su increíble fuerza de voluntad, consiguió mantener el vuelo en el mismísimo centro, donde no caía ni una gota.

Usó toda su fuerza para empujar y empujar el tornado fuera y algunas de sus compañeras, al verla hacer tal locura, se sumaron a ella para ayudar. Con la fuerza de todos, consiguieron echarlo hasta el mar, donde se deshizo en seguida con el agua.

Tras acabar con ese, fueron a ayudar al resto de hadas de vuelo veloz para terminar con el tornado que quedaba, y entre todas, pudieron deshacerse de él.

El viento se calmó y el alivio corrió por sus cuerpos, dejando una lluvia intensa que encharcaba el destrozo que quedó por todas las estaciones.

"Lo conseguimos..." al ver que ya no había más peligro, corrió hacia el refugio para ver a Peri. Sus heridas pintaban de rojo su ropa, pero no le importaba, había salvado el refugio y eso era lo único que tenía en mente "¡PERI!" gritó en la entrada.

La buscó entre todas las hadas que habían allí y Peri fue volando hacia ella al escucharla.

·¡VIDIA!· se paró justo delante de ella cuando la vio. Tenía una pinta horrible y a Peri casi le da algo.

"Menos mal que estás bien..."

·¡Eso tendría que decirlo yo!· dijo abrazándola ·Dime que ya ha pasado todo...·

"Ya ha pasado todo"

·¿Estás bien?·

"Sí"

·Cielos...· se separó de ella y la miró en detalle ·¿Qué te ha pasado?·

"Me metí dentro del tornado para echarlo, no había otra"

·¿Tienes las alas bien?·

"Eso creo... sí"

·Me tenías muy preocupada...· dijo apoyándose en su tórax. La rodeó con sus brazos y le besó la cabeza.

"Ya pasó..." Tink apareció tras ella y las interrumpió.

"Cielos... ¿cómo ha ido? Nos preocupaba mucho el tema de la lluvia"

"Digamos que ahora los tintineadores tendréis mucho trabajo que hacer. Ha quedado todo hecho un desastre"

·Lo que importa es que estamos bien...·

"Sí"

"Bueno, si queréis más intimidad ya me voy, aunque con toda la gente que hay por aquí..."

·¡Tink!·

"Supongo que se lo has contado"

"Y con todo lujo de detalles. No has podido resistirte a su encanto eh~" Peri le echó escarcha para que se callara.

"No creo que sea el mejor momento para hablar de eso, hay medio Pixie Hollow destrozado ¿sabías?"

"Tampoco hace falta que seas tan seria..."

"¡Vidia!" gritó una de sus compañeras que iba con las demás "¿qué haces aquí? La reina quiere verte"

"¿A mí? ¿Porqué?"

"No sé, ¿quizás por haber salvado Pixie Hollow? Digo yo"

"Está bien, ya voy"

·¿Nos has salvado?·

"Eso dicen. Nos vemos después ¿vale?"

·Espera· la detuvo creando expectación y decidió desistir ·Da igual, hasta luego· se fueron, acompañándola hasta la sala de la reina, y cuando entraron, Clarion les pidió privacidad.

"Vidia, antes de nada, te felicito por haber tenido el coraje de sacrificarte por los demás, otra vez. Tu valentía es digna de admiración"

"Bueno, no creo que sea para tanto"

"No hace falta que seas tan modesta, llegué a pensar que lo íbamos a perderlo todo cuando ese tornado se dirigió hacia aquí. Muchísimas gracias"

"Hice lo que tenía que hacer"

"Creo que te mereces saber más que nadie la razón por la que están ocurriendo esas desgracias"

"De acuerdo..."

"Me gustaría pedirte de antemano, que no compartieras la información antes de que yo lo anuncie en los próximos días, podría ser peligroso"

"¿Peligroso?"

"Sí... Verás, desde hace un año, los ministros han detectado pequeñas variaciones en los registros naturales, cada vez más alarmantes. Creíamos que no tendrían repercusión pero los últimos días han sido catastróficos"

"Y eso es por que..."

"¿Recuerdas lo que pasó la primavera de hace dos años?"

"Pues... ¿no fue cuando Tink descubrió la manera de que las hadas del invierno...? Espera, no me digas que es por eso"

"Efectivamente. El orden de las estaciones se ha desequilibrado y me temo que sólo hay una solución"

"Venga ya, no podemos volver a como estábamos antes, cada uno en su estación, ahora no"

"Sí... tenemos que recuperar el equilibrio que teníamos antes y esa es la única forma. Me temo que nunca debimos romper la frontera"

"Pero tiene que haber algo que podamos hacer"

"Lo siento..."

"¿Y qué pasará con los amigos de Invierno?"

"Sólo podréis veros desde la frontera. Eso es todo"

"No... mierda" Vidia salió sin despedirse siquiera, volviendo al refugio donde ya habían hadas saliendo pese la lluvia. Se sentía derrotada, sabiendo que la relación que acababa de empezar con Peri no podría tener un futuro.

Cuando llegó, Peri se echó a sus brazos con todo su amor.

·Nos han contado como salvaste el árbol de polvo de hada. Eres increíble· pero Vidia no podía dejar de pensar en lo que le dijo la reina ·¿Vidia?·

"Peri... lo siento pero... creo que tenemos que cortar" dijo sin poder mirarle a la cara.

·¿Qué...?· Tink le pegó una bofetada por lo que acababa de decir.

"Como se te ocurra bromear con ella de esta forma otra vez te-"
·Tink. Calla·

"Mira... no puedo decirte por que pero tendremos que dejar de vernos, así que cuanto antes terminemos con esto mejor"

"¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Es que acaso no te importa?" Dijo Tink sabiendo lo mucho que significaba Vidia para su hermana.

"Créeme cuando te digo que lo hago por que la quiero" dijo derramando unas lágrimas "Adiós" su precipitada decisión de cortar directamente con ella era la única solución a la que había llegado, si seguía con ella hasta el final, después sería mucho más duro terminar con ella. 'Hice lo que tenía que hacer', pensó.

Ignoró todo lo que la rodeaba mientras llegaba a su casa, andando, pero cuando estaba llegando se dio cuenta de que su querida casa había caído del acantilado y estaba hecha añicos. Le entraron muchas ganas de llorar. Se esforzó muchísimo para mantener lo que más amaba para que ahora tuviera que perderlo igualmente. Era muy injusto.

El dolor de sus heridas, de su espalda, y sobretodo el emocional se intensificaron en ese momento. Su mente se volvió gris perdiendo todos los colores que ganó durante esa semana.

La lluvia seguía cayendo, con menos intensidad que antes, pero con más dolor en cada gota.

Se acercó a los escombros recordando aquella maravillosa mañana en que despertó junto a ella. Su pecho la torturó al saber que nunca más volvería a vivir un momento así.

Tink, que no dejó de seguirla desde que se fue, se acercó a ella en busca de respuestas.

"Vid..." cayó arrodillada al suelo al escuchar su voz, como si le hubieran disparado por la espalda, y se puso a llorar al pensar lo mal que lo pasaría Peri sin poder estar con su hermana nunca más, después de más de dos años juntas.

"Vete. Ve a por Peri y pasa todo el tiempo que puedas junto a ella"

"¿A qué viene eso?"

"Haz que sea feliz estos días por favor. Prométeme que lo harás" Tink se arrodilló a su lado y le puso su mano en el hombro.

"Creo que tú eres la más indicada para hacer eso. Ve a por ella y arréglalo. No sabes lo mucho que te quiere"

"No puedo. Lo siento..." cerró los ojos y Tink se desanimó al ver a Peri, que estaba detrás de Vidia a punto de llorar.

·Al menos dime por que...· Vidia levantó la cabeza de golpe y se levantó ·¿He... hecho algo mal?· Vidia la abrazó con todo su corazón, sin querer perderla.

"Te quiero muchísimo, no lo olvides"

·¿Y porqué rompes conmigo?· preguntó rompiendo a llorar.

"No te va a gustar lo que te voy a decir"

·Da igual...·

"La reina... volverá a levantar la frontera y no podremos estar juntas nunca más" en ese momento, junto a un gran trueno, las dos hermanas murieron por dentro.

"¡No puede hacer eso! Después de todo lo que hice para quitarla..."

"Dice que sólo así el clima volverá a la normalidad"

"¡Y una mierda! Eso no tiene nada que ver"

"¡Entonces ve a hablar con ella y convéncela!" y así, más enfadada que nunca, se fue a ver a la reina para hablar con ella.

·Entonces... ¿no quieres cortar conmigo?·

"Claro que no. Pero no quiero que después sea más duro"

·No me importa lo duro que sea, quiero estar contigo todo el tiempo que pueda·

"¿Estás segura?" la besó suavemente con los ojos cerrados bajo la lluvia como respuesta.

·Haremos lo imposible para estar juntas ¿me oyes?· y entonces, los colores que Vidia creía haber perdido volvieron al ver la sonrisa de esa pequeña escarchadora ·Por que te quiero·

"¿Cómo te lo hiciste para entrar en mi corazón sin permiso?" dijo rozando sus labios con cariño.

·Fuiste tú quien me robó el mío· se besaron apasionadamente hasta que un rayo de sol les iluminó la cara, y la lluvia se transformó en un puñado de gotas despistadas ·¿Vamos a mi casa?·

"Por favor"

Por suerte, la catástrofe no se adentró mucho por invierno y su casa estaba perfectamente. Cuando llegaron, Peri le quitó la ropa con cuidado dejándola desnuda por completo para revisar sus heridas. En el baño, cogió el botiquín y se puso a curárselas con mucha dedicación, entre besos y caricias.

·Me parece que ya está· dijo una vez terminó de ponerle todas las tiritas y vendas.

"Quiero verte desnuda" comentó una Vidia encendida por el cálido frío del Invierno.

·Desnúdame· le quitó la ropa despacio, y unieron sus cuerpos al terminar. Vidia se puso a besarle el cuello impaciente mientras apretaba sus nalgas contra ella para sentirla más suya.

"Quiero hacerte el amor"

·Házmelo· y entonces, la agarró de los muslos para levantarla y llevársela a la cama, sintiendo su amor en la barriga.

Una vez en la habitación, la dejó caer en la cama y empezó a comerle el coño sin espera, sorprendiéndola cuanto menos. El deseo sexual de las dos estaba por las nubes, por lo que Peri se entregó abriendo sus piernas para que se hiciera con ella.

Vidia disfrutó de cada lamido como si fuera suyo, esmerándose al máximo para darle placer, y así lo hizo. Peri no tardó en ponerse a gemir deleitándose del gozo que le daba aquella lengua inquieta. Se arqueaba agarrándose a la cama como si la estuvieran penetrando e iba moviendo sus caderas para maximizar el placer.

Fueron tales las ganas de Peri, que eyaculó precozmente llegando rápidamente al clímax.

"Woah, eso ha sido rápido"

·L-lo siento...·

"No lo sientas" se subió a la cama para ponerse encima de ella y la besó devorándole la boca con un gusto peculiar. Se revolcaron de un lado para otro morreándose intensamente rozando sus cuerpos ardientes.

Fue entonces cuando Peri sacó del cajón de la mesita de noche un juguetito que le fabricó Tink para su cumpleaños que nunca llegó a usar.

·Cierra los ojos· los cerró mientras se ataba ese consolador a su cintura y la hizo poner bocabajo, a cuatro patas ·Ya puedes abrirlos· Vidia no entendió por qué le hizo cerrarlos pero de golpe sintió como le metía un consolador mientras tenía las manos agarrándole las caderas.

"¿Cómo...?"

·Es un pene artificial, no te asustes· Vidia se rió y se relajó mientras Peri la penetraba poco a poco, aumentando su velocidad y profundidad. Sus gemidos le sabían a gloria y fue embistiéndola sin descanso durante unos buenos veinte minutos, cambiando de posición y de ritmo según veía, hasta que en medio de todo el sudor, llegó a uno de sus mejores orgasmos que había tenido.

Se lo tomaron en calma después de eso, besándose y acariciándose todo su cuerpo como si fuera su última vez.

El mediodía llegó pero el hambre no fue capaz de levantarlas de la cama, donde, muy unidas, manifestaron su amor de mil formas distintas.

No fue hasta bien entrada la tarde, cuando cedieron al fin y fueron a preparar algo de comida, encontrándose por sorpresa a Tink en el comedor.

·¡Ah! ¿Cuánto llevas aquí?· preguntó escondiéndose tras la pared.

"Demasiado tiempo... ¿Os vestís y os cuento?"

·Claro...· Peri le prestó algo de ropa a Vidia, pareciendo una escarchadora, y entraron en el comedor.

"¿Qué ha dicho la reina?" preguntó nada más aparecer.

"Que en dos días, ya no podremos estar aquí. Esto es el final"

·No...·

"Joder... Y mira que insistí, la hice enfadar y todo"

"No hay otra opción ¿no?"

"Parece que no... Pero no os preocupéis, algo se me ocurrirá"

"Eso espero..."

·Eso espero...·