CAPITULO 3: Miradas
Había pasado un mes desde que Clarke conoció a Costia. Desde un primer momento Clarke sintió que eso era y sería solo sexo. La chica era agradable, se llevaban bien, tenían ciertas cosas en común; era muy guapa, y en la cama, bueno, Clarke no se podía quejar en absoluto.
Supongo que por eso he dejado que pasara más de un par de veces... vaya que si un par de veces, durante casi dos semanas.
Se decía a sí misma.
Clarke no sentía por ella otra cosa que no fuera atracción, nada más que atracción.
Realmente, se sentía sola, y Costia simplemente apareció en el momento en el que a Clarke no le importaba tener una aventura pasajera, aunque en el fondo sabía que buscaba algo más.
Amor, ¿eh? ¡Já!
Sabía que en Costia eso no lo iba a encontrar, ya que no fue capaz de sentir eso hacia la pelirroja.
Por favor, ¿y la cena que me hizo? ¿Cómo es posible que no me hubiera rendido a sus pies con aquella cena? Cualquiera lo habría hecho, seguro. Aunque hubiera pasado el poco tiempo que pasó: cualquiera habría caído rendida a sus pies. Desde luego sabía cómo seducir a una mujer.
Dicen que hay que verle el lado positivo de las cosas, ¿no? Clarke lo vio. Vaya que si lo vio.
La verdad es que no le afectó en absoluto que Costia le hubiera engañado con otra. De hecho, fue la excusa perfecta para poder acabar con aquello, que en el fondo tampoco era una relación como tal.
Lo que le molestó fue la parte en la que Costia tuvo la cara de decirle que era la única mujer que quería en su vida.
¿Cómo le dices a alguien que es la única persona de tu vida cuando, primero: solo le conoces de una semana, y segundo, cuando resulta que estabas con otra también? Será cara dura.
Fue totalmente innecesario todo ese paripé de Costia. Porque al final, fue lo que a Clarke le pareció, todo un paripé.
No sabía si había sido suerte, el destino, o lo que sea que fuera, pero dio gracias por haberlas pillado, porque tampoco sabía cómo decirle a esa chica que iba a una velocidad de pasos agigantados; esa por la que Clarke no era capaz de sentir nada: que quería dejar lo que sea que tuvieran.
Costia aún tuvo la cara de ir detrás de ella pidiendo perdón, diciendo que había sido un error y que no significaba nada. Estuvo la semana siguiente mandándole mensajes y llamándola dos o tres veces a diario, pero Clarke se limitó a ignorarla y al final dejó de recibir sus llamadas.
Clarke cogió aquel ticket de cine que encontró en el bolsillo de su chaqueta, lo que le había hecho recordar otra vez ese fugaz "romance" con Costia, y lo tiró a la basura. No veía por qué guardar algo que le recordara a esa chica.
Esto le había hecho salir de su habitación riendo por lo bajo. Salió de casa y se dirigió hacia la universidad.
[Lexa]
Ya había pasado una semana desde que empezaron las clases y sin que me lo esperara ya había hecho una amiga. El primer día vino con el tiempo algo justo, me hizo gracia cuando le vi entrar por la puerta con cara de asustada y cuando se dio cuenta de que aún no había llegado el profesor, suspiró de una forma que parecía que llevaba aguantándose la respiración un buen rato. Según se adentraba en el aula iba mirando las mesas eligiendo donde sentarse, hasta que llegó cerca de mí, y preguntó si me importaba que se sentara a mi lado.
-Para nada, adelante.- dije con una sonrisa.
-Gracias.- volvió a suspirar. -Creía que no llegaba.- dijo mientras ponía la mochila sobre su mesa. -Raven Reyes, encantada.- dijo sonriente tendiéndome su mano.
-Igualmente. Lexa Woods.- contesté mientras estrechaba su mano.
Raven me pareció una chica muy simpática y alegre. En estos pocos días habíamos pasado algún que otro rato que teníamos entre clase y clase tumbadas en el césped del campus, hablando y escuchando música. Me contaba que había empezado hace poco a salir con un chico que se llama Finn, que estudia medicina en esta misma universidad, que ella era de otra ciudad pero que pasó aquí parte del verano, había conocido a unas pocas personas a las que ya consideraba amigos y me los quiere presentar un día.
Seguidamente preguntó por mí, dado lo mucho que a veces me cuesta abrirme con los demás, me limité a contestar lo justo y necesario, al menos de momento.
-Vivo con un amigo. Yo tampoco soy de aquí, le propuse a Lincoln mudarnos y como es un aventurero no se lo pensó dos veces y empezó a buscar trabajo por aquí. Toco la batería. Y de momento solo te conozco ti.
Pensé que eso le bastaría, pero se ve que quiso saber del tema que yo obvié tocar.
-Ya cambiaremos eso último. ¿Tocas la batería? Eso mola. Dos de mis amigos tocan la guitarra y cantan, suenan genial, un día tienes que escucharlos.- hizo una pequeña pausa. -Y ese Lincoln, ¿es tu novio?
-¿Lincoln? ¿Mi novio? No, para nada.- no pude evitar echarme a reír ante semejante idea.
Ella me miró algo confusa.
-Verás es que yo... a mí me gustan las chicas.
-Ah vale. Perdona, pues novia. ¿Tienes novia?
No le dio importancia a que me gustaran las chicas, cosa que me gustó. Lo último que me faltaba es que, siendo la única persona que conozco, tuviera la mala suerte de que fuera de mente cerrada.
Sonreí por su curiosidad ante el tema.
-No, no tengo novia.
-¿De verdad? Hmmm... tengo que presentarte a Clarke.- dijo y se echó a reír.
-¿Qu-qué? ¿Por qué...?- antes de que pudiera terminar se levantó del suelo.
-Ahora mismo vuelvo.- dijo mientras salía andando deprisa, casi corriendo.
Fue hacia dos personas: un chico moreno, no muy alto, y una chica rubia, de más o menos la misma estatura.
Se ha lanzado hacia el chico que estaba de espaldas. Cuando el chico se giró, se dieron un beso.
Seguramente sea ese su novio.
No tardé más de un segundo en fijar mi atención en la chica rubia. No dejaba de mirarla cuando de repente mi mente me llevó a unas pocas semanas atrás, a aquel día en el parque con Lincoln; a aquel momento en el que escuché aquella preciosa voz que cantaba en el parque; a aquella rubia con una voz preciosa de la cual no conocía ni su rostro.
Sin saber por qué e involuntariamente, me salió una pequeña sonrisa. No sé por qué me he puesto a recordar ese momento. Sacudo ligeramente la cabeza para apartar esos recuerdos.
Joder con las amigas de Raven... ya podría ser ella esa tal Clarke que dice que quería presentarme.
La rubia se estaba riendo.
Vaya... es guapa, muy guapa. ¿Tiene los ojos...?
No consigo distinguir el color, pero le da el sol en la cara y se ve que son claros, quizá ¿azules? ¿Grises? ¿Azul grisáceo?
La miraba fijamente sin saber cuántos segundos iban pasando sin que me diera cuenta de que esos ojos también tenían la mirada fija en los míos.
Mierda, me está mirando.
Giro bruscamente la cara hacia otro lado. Si no se había dado cuenta de que la estaba mirando, con ese movimiento, ahora seguro que lo sabría.
Tampoco está tan cerca, seguro que ni me estaba mirando o no se ha dado cuenta.
Traté de autoconvencerme de ello, pero no funcionó muy bien que digamos. Inconscientemente volví a mirarla. Ya no me estaba mirando; se estaba riendo otra vez.
Tiene una sonrisa preciosa.
Me siento absurda, total y completamente absurda. No me suele pasar esto de quedarme embobada mirando a una chica. Pero ella tenía algo que hacía que no quisiera apartar mis ojos de ella.
Dejo de mirarla y miro hacia otro lado.
Como me pille se va a pensar algo raro, o se pondrá incómoda. ¿Y si me acerco a ellos? Después de todo, Raven está allí y a ella la conozco.
Vuelvo mi mirada hacia ellos.
Mierda...
[Clarke]
Al salir de clase me encontré con Finn quien había quedado con Raven que tenía media hora libre antes de la próxima clase, me preguntó si le acompañaría y acepté. Así además saludaría a Raven.
Cuando llegamos a la zona en la que había quedado con Raven, le estuvimos buscando con la mirada durante unos segundos, pero entonces la vi acercándose por detrás de Finn saltando encima de él para abrazarle.
Estuvimos hablando y poniéndonos al día hasta que a Raven se le ocurrió preguntarme si Costia seguía dando vueltas por mi cabeza, no me resistí y empecé a reír.
-¿Esa chica en mi cabeza? Raven por favor, sabes de sobra que nunca ha llegado a estarlo realmente.
-En realidad estoy de broma, solo comprobaba. Creo que quiero presentarte a alguien.- dijo levantando una ceja con una sonrisita.
-No gracias. Estoy muy bien estando soltera.
-¿Ni siquiera si es una chica que está buenísima? Alta, castaña de ojos verdes... mi alma de Celestina me dice que os tengo que presentar.- inclinó la cabeza ligeramente apuntando hacia un lado, detrás de ella. -¿Ves la chica que está allí sola sentada, de camiseta granate y pantalones negros rotos por las rodillas? Esa es.
Aparté mi mirada de Raven para buscar a la chica.
Ahí está. Y me está mirando fijamente. ¿Me estaba mirando?
Vi como la chica, a los pocos segundos, apartaba la mirada rápidamente.
Me salió una pequeña sonrisa al pensar que tal vez se había puesto nerviosa y por eso apartó la mirada de esa forma tan repentina.
Qué mona.
Sacudo ligeramente la cabeza y vuelvo mi mirada hacia Raven.
-No, no, no. No me líes. Ya he tenido bastante con Costia para rato. No quiero nada con nadie ahora mismo.
-¡No mientas, que te he visto que te ha salido una sonrisita cuando la has mirado! Soy la hostia. Ya le he buscado novia a Clarke.
-Te hemos pillado, Clarke.- intervino Finn.
Me fue inevitable sonreír aunque trataba de disimularlo.
-Que me dejéis tranquila.- dije, pero dado que me estaba riendo no me tomaron lo más mínimo en serio. Me aclaré la garganta. -Bueno, me tengo que ir yendo.
-¿Qué? No, quédate un ratito. Venga, Clarke, por favor.- dijo Raven.
-Hoy no puedo, de verdad, me estoy muriendo de hambre, estoy cansada y quiero llegar ya a casa, que esta noche trabajo. Solo pasaba a saludarte.
Puede, y solo puede, que pusiera como excusa el cansancio para no tener que quedarme. Aunque en parte era cierto, había sido un día largo, y sí que quería llegar a casa, comer, y descansar un poco antes de empezar el turno en Polaris. Los fines de semana eran los días más duros pero a la vez los más divertidos.
Era sábado por la mañana. Me desperté con la voz de Octavia, tenía música puesta (no muy alta) pero se le escuchaba cantar. Me levanté de la cama y salí de la habitación quedándome apoyada en la puerta mirándola divertida.
-Pensaba que no te gustaba esa canción.
Octavia dio un pequeño salto al verme mirándola con una ceja levantada, dejó de cantar y la canción siguió sonando.
Wish we could turn back time, to the good ol' days
When our momma sang us to sleep, but now we're stressed out
...
-¿Perdona? La culpa es tuya, la estás escuchando todo el santo día, y cuando no la estás escuchando, la estás cantando o tarareando. Normal que se me pegue.
Me fue inevitable reírme, cierto era que estos días me había dado por Twenty One Pilots desde que Murphy me había enseñado esa canción.
Después de hacer una de nuestras sesiones de karaoke mientras hacíamos la comida, nos sentamos en el sofá dispuestas a ver una serie mientras comíamos.
Pasaron unas horas cuando noté mi móvil vibrar sobre la mesita. Me incorporé del sofá y estiré el brazo para cogerlo. Tenía un mensaje de Marcus Kane.
[Marcus 18:27]: Hola Clarke, ¿cómo estás? Quería decirte que esta noche planeaba pasarme por Polaris. ¿Estarás por allí?
Tardé apenas unos segundos en contestarle.
[Clarke 18:27]: Hola Marcus, estoy bien. ¿Cómo estáis vosotros? Sí, estaré en Polaris esta noche. ¿Vienes a hacerme una visita?
[Marcus 18:28]: Me alegro, Clarke. Tu madre y yo estamos bien, gracias. Sí, de hecho con un compañero de trabajo a tomar algo después del turno y se me ocurrió ir ahí y así te veo que hace tiempo que no te dejas ver.
[Clarke 18:30]: Me parece perfecto. Lo sé , lo sé, llevo unas semanas sin decir nada, lo siento.
Suspiré recordando todo lo que pasó con mi madre, hacía tiempo que no pensaba en ello. La verdad es que cada vez que hablaba con Marcus me era inevitable no acordarme del tema, pero al mismo tiempo ya no me sentía mal, Marcus me había apoyado y ayudado tanto que dentro de todo el desastre, agradecí haberle tenido ahí.
[Marcus 18:31]: No te preocupes, luego me cuentas cómo te va todo, ¿de acuerdo?
[Clarke 18:32]: De acuerdo, nos vemos luego entonces.
[Marcus 18:34]: Hasta dentro de unas horas.
¡Gracias por vuestros comentarios! Me hacen mucha ilusión. Espero que os guste el capítulo. (:
