Hey Hey Hey! Como estan? Primero que nada quiero agradecer los Favs, Follows y Revs. No tengo palabras para agradecer su apoyo al fic, ya que ustedes lo estan haciendo surgir de lo que solo y hasta ahora se presenta como un simple proyecto que no estoy segura si concluiré
Segunda... Si notan que utilizo una cantidad un tanto inusual de ''Flash-Backs'', es tan simplemente por el hecho de ir dando a conocer la vida de ciertos personajes y para seguir una caracteristica original de la serie Revolution, que recurria a estos flashes para mostrar situaciones un tanto relevantes
Sin mas, espero les guste el Cap
Las Formalidades: How to Train Your Dragon, Brave y Revolution no son de mi propiedad, le pertenecen a sus respectivos autores. Soy simplemente una fan de estas increibles producciones qe crea historias por hobbie
Capitulo 3:
La miliciana quedo congelada por unos segundos, aunque su rostro no mostrara emoción alguna. Aun no entendía a que se refería, nadie lo haría con una frase pronunciada de esa manera
-¿Q…-Respiro y la miro, viendo solo su perfil concentrado en el cuchillo-Que?!
-La milicia me encontró, tengo meses, semanas, días…horas-Al pronunciar lo último la acción que llevaba a cabo se detuvo, dejo descansar el utensilio en la mesa y se dio vuelta para mirarla a la cara-Tengo miedo, no por mí, por los demás
Ella no pudo contener una lágrima, a pesar de su rudo corazón endurecido por la vida de sicaria, de muerte
-Yo no sabía…
-¿Qué harán ellos, eh, DIME? ¿Quién les llevara comida?
-Me quedare contigo y matare al que…
-¡No será uno, Astrid, y TU LO SABES! ¡VENDRAN CIENTOS A POR MÍ! ¡Soy distribuidora hace más tiempo del que puedas recordar!
-¡¿Cómo estas tan segura de eso?!-No quería aceptarlo
-Tengo un… Buen amigo en la Resistencia, y vino a visitarme solo para decírmelo, créeme, confiaría en el más que en cualquier otro, no tengo porque dudar
Para cuando termino de decirlo, vio como los ojos de su rubia visitante se llenaban de agua, y sin poder resistirlo se dio vuelta a seguir cocinando
Hofferson sintió como se le resbalaban gotas por las mejillas, con muchas razones para ello. Poso su mano suavemente en la espalda de su tan querida amiga, y concluidos algunos minutos la aparto, junto fuerzas, oprimió sentimientos y fue a ver a los hermanos
Hipo la miraba. Esos rulos que no levantaban vuelo, el rostro decaído dedicándole dirección directa a su arco. Le dolía el tener que habérselo escondido, pero no era el único, y tampoco fue lo único que hizo a sus espaldas, pero ya era lo suficientemente hombre para hacer lo que quisiera, y se lo repetía una y otra vez eso para no sentir la culpa sobre sus hombros.
-Lo siento
La pelirroja levanto la vista, sus ojos celestes eran resaltados por ojeras terribles, marcas de lo demacrada que se encontraba por tantos años de supervivencia, por el viaje, por esa estadía no planeada, por una confesión que espero nunca escuchar. El no necesitaba más para entender su opinión sobre lo que acababa de pronunciar
Volvió a esconderse entre sus rulos y dejo al muchacho mirando el suelo, arrepentido, deprimido, pero por sobre todo defraudador. Se tomó la nuca y agacho aún más el rostro, no sabía cómo arreglar lo que había hecho, lo que oculto por tanto tiempo
Escucharon pasos, y como si fueran un resorte simultáneo levantaron la vista inminentemente en dirección del sonido. No tardó en aparecer la persona causante de tal exaltación
Se detuvo justo en la entrada de la sala, y sin conformarse dio unos pasos más hacia ellos, para penetrar prácticamente todos sus pensamientos con una mirada
-La cena estará lista en un momento-Tomo el sable que tenía en la mano con menor fuerza, y se lo paso lentamente al castaño, esta vez sin el roce de manos ya que el muchacho tuvo que agarrarla por la parte de filo-Stormfly se encargara de eso. Pueden quedarse aquí mientras tanto, yo tengo que ir a curar esto-Se tomó la mano derecha que estaba prácticamente tapada con un pedazo de tela irregular, justo la parte que le faltaba a su traje de la milicia-Y luego iré a llevar al corral a tu caballo…
-Angus-Aclaro Mérida con indiferencia
-ANGUS, claro-Asintió con algo de saña, nadie se tomaría el atrevimiento de tratar bien a una persona que estuvo por arrancarte una mano
Cuando se encontró a punto de pasar el umbral hasta el pasillo, unas simples palabras la detuvieron
-Te ayudare-Hiccup se acomodó erecto en mitad de sala
La mirada de su hermana se clavó en su acción con impresión, es más, poseía algo de escepticismo. No confiaba en la sicaria, y el tampoco debería estar haciéndolo, según ella. Estaba por levantarse con negación rotunda, pero la respuesta no tardo en venir
-No, gracias, no necesito la ayuda de nadie…
-Te lo debo…Te lo debemos, por la atención, por la casa, por todo-Miro a Brave, y supo que ella no ayudaría con el propósito que el planteaba-Al menos déjame vendarte la mano, ayudar con Angus, algo, por favor-Su mirada no era suplicante, más bien era imperativa
Lo miro a los ojos, y el verde bosque le corrió por las venas. Tenía una cicatriz en el rostro casi imperceptible, pero sus ojos eran muy minuciosos. Los dos se encontraban tiesos, expectantes a la actitud del otro, más Haddock, quien con un pie en frente no retrocedería
De pronto noto como el ceño serio y rígido paso a relajarse cansadamente
-Está bien
El muchacho asintió, y antes de seguirla a donde ella iba, paro cerca de su hermana y se agacho mínimamente
-Al menos lleva a Angus con los demás
Cuando la miro fijamente recibió otra vez un rostro reacio, que sin desviar la vista agarro una de sus flecha, una roca que llevaba consigo en un bolsillo del saco, y comenzó a afilar la punta
-Ve y suicídate tu-Musito conduciendo sus ojos celestes a la tarea de afilar
No entendía su forma de actuar y no quería entenderla, jamás se había comportado así con él y seguramente era por lo de la Resistencia. No insistió más y desapareció de la habitación, dejando a su hermana más atenta de lo normal, o nerviosa
Siguió a la rubia un buen tramo hasta el fondo del hogar donde yacía ahogado, en lo que parecía abandono, un pequeño cuarto blindado. Astrid abrió sin mucho esfuerzo la puerta que se mostraba muy pesada, y con un poco de timidez por parte del castaño entraron al pequeño lugar
La sicaria busco algunos objetos, ya que no se trataba de un pequeño lugar desamparado, sino de un ambiente lleno de medicina y demás indumentaria de mucho valor en esos tiempos.
Le paso todos los elementos a Hiccup, y sentándose en una mesa que se encontraba justo en el centro extendió su mano
-Sabes cómo hacerlo, ¿No?-Su voz sonaba indiferente casi todas las veces que pronunciaba palabra hacia ellos
-Sí, me paso varias veces, me las cure yo solo pero hubiera querido que alguien lo hiciera por mi-Comenzó a sacar de a vueltas delicadas y lentas la tira de tela, notando como al hacerlo la sangre aumentaba en el nilón
Por otro lado, ella simplemente miraba como esas manos iban desprendiendo de a poco su dolor, quizás volviéndolo más intenso, pero haciendo el trabajo por ella
-¿Por qué nos ayudas?-Pregunto parando por unos segundos justo antes de tomar el alcohol
Ella, con la herida abierta en la mano (un agujero que traspasaba con facilidad de un lado al otro), decidió no mirarlo
-Dijiste que lo harías para pagar lo que hice por ustedes, no por las estúpidas preguntas que se te ocurran-Extendió más su palma haciéndole entender lo que quería
Sus ojos verdes se opacaron y volvieron al alcohol, llevándolo hasta la mano de la joven y con mucho cuidado derramándolo sobre la herida. Noto como la miliciana se mordió el labio inferior, hasta y podría jurar que se lo estaba lastimando, así que decidió parar
-Co eso bastara, servirá de anestesia y poder cerrar la herida sin que sientas dolor
Tomo una aguja, traspaso el hilo, y con serio cuidado comenzó a coser la carne, punto en punto, segundo a segundo, con atención. Por otro lado, a pesar de que no la estuviera mirando directamente, no podía creer que la sicaria solo viera cada uno de sus movimientos y no diera vuelta la cara a pesar de lo horrorosa y un poco infectada que se encontraba su mano
-Perdiste mucha sangre, es increíble que no te hayas desmayado-Termino con las últimas puntadas, y cortó el hilo con los dientes para luego buscar las vendas
La rubia respiro, sentía que cargaba con un dolor menos y había pasado demasiado tiempo desde que una persona le curo una lesión, se sentía muy relajante después de tantos años
Sintió como sus manos se volvieron a posar en la suya y envolvían lentamente la contusión, con esas precauciones que tomaba el castaño para que no fuera ni muy justa ni muy apretada. Definitivamente era algo que disfrutaba en secreto
-Bien, con eso bastara… Deberías descansar para que cicatrice bien, más si tienes que ir pronto. Yo me puedo encargar de Angus, solo muéstrame a donde tengo que llevarlo
Astrid, con la mirada de funeral continuo que adornaba su rostro, afirmó con un simple movimiento, y sin decir palabra guio a Hiccup fuera del pequeño sitio
Mérida, por su parte, no paraba de pensar de su hermano. Tanto tiempo en el que no noto nada, en el que pensó que Hiccup se escapaba solo para enfurecer a la milicia y buscar información de sus padres, pero ahora sabía que todo lo que él hacia sobrepasaba esos objetivos. Como pudo mentirle a ella, a la persona que lo protegió por tanto tiempo, que cuido de él cuando nadie lo hizo. Sacudió su cabello pelirrojo dejando su flecha a un lado, y se llevó las manos a la frente
Lo peor era que ahora confiaba en la desconocida siendo que era una miliciana traidora, jugando a las dos puntas con grupos grandes y totalmente enemigos. Para Mérida no se trataba de simple caridad, estaba totalmente segura que iba más allá de eso, que los iban a capturar, que buscaban algo, que quizás la buscaban a ella, que buscaban lo que ella sabia
-Seis meses después del Apagon -
La pelirroja caminaba con paso firme y apresurado sobre la acera. El castaño la seguía un poco atrasado, ya que le costaba ir a igual ritmo, pero hacia lo que podía. Los dos portaban armas, solo que Mérida llevaba su arco a la vista e Hiccup poseía una pistola escondida debajo de la chaqueta
Acarreaban ya varios días caminando de esa forma, creando campamentos y siguiendo curso fijo, o al menos eso quedaba claro para la arquera, ya que su hermano no entendía muchas cosas y siempre insistía, sin ser esta una excepción, en una explicación
-Pero…¿Por qué no nos quedamos con pa…
-Ya te lo dije, es complicado, Hiccup, él tiene sus problemas, mama tiene los suyos, y yo tengo los míos. Mi mayor problema y mi mayor interés es mantenerte con vida, eso debería ser suficiente ex…
-Me vienes diciendo eso todos los días, yo busco algo que tenga sentido, sé que es más serio, y no soy un niño
-Nunca dije que lo fueras, solo que sé que te será difícil entenderlo ahora, tendré que enseñarte muchas cosas antes de que puedas comprenderlo bien, y nos involucra a…-Un ruido termino con el dialogo
Pararon en mitad de avenida, y como ya venían ejecutando hace mucho corrieron a posicionarse contra una pared de un edificio. Sin embargo, en el transcurso del trote hacia el negocio abandonado a Mérida se le abrió la bandolera y se le cayeron algunas hojas y cuadernos que llevaba con ella, nada de importancia, aunque así solo lo viera Hiccup
Se recostaron contra el muro, y con arco y flecha en mano la joven preparo un ataque atento a cualquiera que se aproximase, hasta que al mirar a todas las direcciones vio que una persona, captada en primera instancia por su hermano, estaba husmeando las anotaciones que se le cayeron
Abrió los ojos de una forma colosal viendo como el extraño parecía entender lo que ella había dibujado
-Mis notas…-Exhalo asustada
Haddock la miro con extrañeza y de pronto, como si se tratara de un reflejo, presencio un tiro rápido y certero que termino con una flecha clavada en la cabeza del desconocido
Una mancha de sangre se esparció por el pavimento, y lo dos corrieron hacia el hecho
Hiccup se apresuró a juntar la mochila de esa persona a la que su hermana acribillo, mientras que esta, de una forma desesperada, amontono todas las libretas, borradores, entre demás acotaciones escritas de una forma tan precipitada que terminó asustando al muchacho
-Suelta la mochila, no la necesitamos-Acoto Mérida finalmente parándose y ofreciéndole a su hermano una mano
Este la miro extrañado, pero para cuando trato de preguntar ella solo lo jalo del brazo con rapidez
-Solo vamos-Fue lo último que dijo, terminando la conversación para comenzar con una caminata acelerada
-Fin Flash-Back-
